
Si te encuentras en Vitoria-Gasteiz y buscas un lugar donde comer de verdad, Mano Lenta es tu parada obligada. Este restaurante, situado en la C. Pintor Tomás Alfaro Margolaria Kalea, 11, se la juega con comida casera y productos locales que te van a dejar flipando. Aquí no hay florituras, pero sí un sabor impresionante que te hará querer repetir. Y si eso no es suficiente, el personal es tan amable que te sentirás como en casa. ¡Haz tu reserva ya!
Lo mejor de Mano Lenta es su oferta variada y la atención que recibe de los camareros, que siempre están atentos a lo que necesites. Si eres amante de la buena comida, este sitio te ofrece platos de brasería que destacan, especialmente los de queso, ¡te vas a chupar los dedos! Con una puntuación de 7.37, este lugar se ha ganado a pulso su fama y se ha convertido en un clásico para los que quieren disfrutar de una experiencia gastronómica única. No te lo pierdas.
Restaurante "Mano Lenta"
Página web
Horarios Restaurante "Mano Lenta"
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 12:00–17:00 |
| miércoles | 12:00–17:00, 20:00–23:00 |
| jueves | 12:00–17:00, 20:00–23:00 |
| viernes | 12:00–18:00, 20:00–23:00 |
| sábado | 13:00–18:00, 20:00–23:00 |
| domingo | 13:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante 'Mano Lenta'
Dónde está ubicado el restaurante Mano Lenta en Vitoria-Gasteiz
¡Tío, tienes que ir al restaurante Mano Lenta en Vitoria-Gasteiz, de verdad! Lo descubrí porque me lo recomendaron varias personas y fue todo un acierto. Comimos un menú de grupo llamado "Euria" y, te digo, salimos encantadísimos. La calidad de la comida y la cantidad, ¡de diez! Además, el trato del personal fue muy correcto, siempre preguntando si todo estaba a nuestro gusto. Eso sí, el ritmo del servicio se ponía un poco lento a veces y hubo un despiste con un plato de carne que se olvidaron, pero lo solucionaron rápido, así que todo bien. Relación calidad/precio, top.
La segunda vez que fui, aunque se retrasaron como 40 minutos en servirnos, tuvieron la amabilidad de traernos un aperitivo y una consumición gratis mientras esperábamos. ¡Un detallazo! La comida sigue siendo buenísima y el personal super amable, así que claro que es un sitio totalmente recomendable. Te saldrá por 40-50 € por persona y el ambiente es genial, con un ruido bajo que te permite charlar sin problemas. Asegúrate de hacer reserva, especialmente si quieres un buen asiento en el comedor interior o en la terraza.
La comida a la carta también merece mención, todo está rico y sabroso. Aunque el servicio podría mejorar un poco, ya que a veces te cuentan las novedades un poco tarde. Y cuidado cuando sacan los chuletones, que se forma una humareda que un poco molesta a los que están alrededor. Pero, ¿quién puede resistirse a un tigre de bogavante? ¡Riquísimo!
Para rematar, si te estás preguntando dónde está el restaurante Mano Lenta, pues está en C. Pintor Tomás Alfaro Margolaria Kalea, 11, 01008 Vitoria-Gasteiz, Álava. No lo dudes, ¡ve a disfrutar de una buena comida allí! ️
Qué tipo de comida ofrece Mano Lenta
Si no has estado en Mano Lenta, te estás perdiendo algo serio. Te lo digo de corazón: es el restaurante más en forma de todo Álava. He ido tantas veces y nunca he salido decepcionado. Da igual si vas con la familia, con los colegas o con un compañero de trabajo, aquí todos salen encantados. La comida es de lujo, ni hablar de cómo te tratan los empleados, parecen tus mejores amigos desde el minuto uno. Y las fotos de la última comida que compartí son solo una pequeña muestra de lo que se vive ahí. Estoy deseando volver, porque cada vez es un festín.
La última vez que fui, nos recomendaron el sitio y fue un acierto total. El servicio es profesional y cercano, yo destacaría a Rocío, que se portó de lujo y se aseguró de que no nos faltara de nada. La comida, de 10: riquísima y bien presentada. La verdad, es que todo está diseñado para que acabes muy satisfecho. Los platos, la atmósfera, todo encaja para que quieras quedarte ahí hasta el cierre. Por supuesto, no me olvido de mencionar los precios. Ronda entre 40 y 50 € por persona y, ¡vaya que vale la pena!
¿Y qué me dices de esos platos? Te va a dejar boquiabierto. Desde el chuletón que no olvidas, hasta el tigre de bogavante, que es una delicia que te va a hacer bailar de felicidad. Si eres de los que disfruta de un buen pulpo, mejillones de roca o un rape en su punto, estás en el lugar correcto. Y no olvides dejar hueco para el postre, porque la torrija y el helado te van a hacer sentir en el cielo. Mano Lenta ofrece una mezcla de sabores que va desde lo tradicional hasta lo más creativo, así que es perfecto para cualquier gusto.
Así que ya sabes, si estás buscando un sitio donde la comida está bien elaborada, el servicio es impecable y el ambiente es acogedor, Mano Lenta es tu opción. ¡Hazte un favor y date una vuelta! No vas a querer irte.
Es la comida de Mano Lenta casera
Mira, si buscas un sitio que tenga 5 estrellas, el Restaurante Mano Lenta tiene lo que necesitas. La comida está chida, aunque los canelones me dejaron un poco frío. En el menú decían que venían con espárragos trigueros y, ¿sorpresa? No aparecieron. Pero las croquetas que servían estaban de lujo, y esas patatas tenían un sabor peculiar, que ya sabes, para gustos. El lugar estaba a reventar, así que el servicio para pedir tardó un buen rato. Pero una vez que se activaron, los platos llegaron rapidito y en buen estado.
Ya te digo, si vas con la peña, Mano Lenta es súper recomendable al 100%. La comida y el trato del personal son de diez, sin duda. ¡Definitivamente volveremos por más! Y un detalle, ¡Eskerrik asko! El ambiente es genial para relajarse y disfrutar de la comida sin estrés.
Una vez estuve allí para despedir a una compi y la comida estuvo que flipas. Cogimos unas mesas altas, pero cómodas. El servicio fue de 10, el camarero nos explicó al dedillo cada plato. Ojo, que si vas sin reserva, es casi imposible conseguir mesa. Los precios están en el rango de 40-50 € por persona, pero vale la pena.
La atención es de otra galaxia. Tienes una carta con opciones variadas, además de algunos platos fuera de carta. Todo a un precio justo por la calidad. Y la decoración es minimalista pero con buen rollo. Las croquetas de jamón son cremosas, ¡un must! Y ojo a los postres: la tarta de queso está brutal, con un sabor que no se olvida y una textura perfecta. Las torrijas también son un espectáculo, con ese caramelo recién hecho.
Así que, ¡palabra! Si no has ido, no sé qué estás esperando. ¡Hazte un favor!
Qué productos utiliza Mano Lenta en sus platos
Te cuento que el Mano Lenta es un sitio que se lleva mis cinco estrellas, y no es pa' menos. El ambiente es súper acogedor y la energía que se respira es de lo mejor. Aquí, si das respeto, lo recibes de vuelta, eso se nota desde que entras. La atención de los camareros es para aplaudir, siempre con una sonrisa y un trato exquisito. De verdad, ¡gracias por hacerme sentir tan bien! Cada vez que voy, la experiencia es genial, y solo con recordar la comida, me hace querer volver al instante.
Hombre, si nos ponemos a hablar de la comida, me podría tirar aquí un buen rato describiendo cada plato, pero hay que ser realistas... ¡mejor vayan y pruébenlo! Todo es exquisito, de verdad, cada bocado vale la pena. El tartar de atún es sencillamente imprescindible, ¿quién lo iba a decir? Es el mejor que he probado nunca. Las carnes y pescados son espectaculares también, ¡y ni hablar de las croquetas! Un 10 absoluto, esas no te las puedes perder. Aunque tengo que ser honesto, el nuevo pulpo no me convenció tanto como el anterior, era una maravilla. Pero en general, este sitio es completamente para repetir, y no una vez, ¡sino varias!
Sin embargo, no todo es perfecto. He oído comentarios sobre que las raciones podrían ser un poco más generosas, y entiendo el punto. A veces, el servicio tiene detalles que mejorar, cosas pequeñas que marcan la diferencia entre un servicio normalito y uno que te deja con un buen sabor de boca. La última vez, pedimos croquetas para compartir, pero nos quedamos un poco cortos. Un buen camarero debería haberlo visto y plantarnos más en la mesa. Ah, y el ruido y el calor en los comedores interiores, eso puede ser un poco molesto... Para la próxima, optaré por las mesas altas de la entrada.
¿Y en cuanto a los productos que usa Mano Lenta en sus platos? Pues la cosa está clara: tiran de ingredientes frescos y de calidad. Utilizan productos locales, que les permiten ofrecer sabores auténticos y una experiencia gastronómica que se nota. Así que ya sabes, si buscas buena comida en un ambiente amigable, Mano Lenta es el lugar que necesitas visitar sin pensarlo dos veces.
Qué hace que la experiencia en Mano Lenta sea única
Te tengo que contar sobre Mano Lenta, un sitio en C. Pintor Tomás Alfaro Margolaria Kalea, 11, que no te puedes perder si estás por Vitoria-Gasteiz. Este lugar se lleva 4 estrellas por lo que se aprecia en general: la comida está deliciosa y el servicio está bien. Pedimos el menú de 55 euros y la verdad, los raviolis y los mejillones fueron un escándalo, la lubina también estaba muy buena. El solomillo estaba tierno, pero tenía un sabor a humo que no estaba en mis planes. Las raciones son justas, y en general, salimos contentos. Sin duda, recomendable.
Pero si realmente quieres flipar, visita Mano Lenta en otro momento, porque tienen platos que son pura magia. La chuleta de vaca en sus diferentes maduraciones es una de esas cosas que no te puedes perder. Y ni hablar de la tarta de queso y la torrija como postres, que son un verdadero festín. La gente allí tiene un trato exquisito que te hace sentir como en casa, ¡un 10/10!
Y si eres un foodie de pro, no te pierdas los tacos de carrilleras y el guacamole con tartar de langostino, que son un must. La atención siempre es top, y aunque aparcar puede ser un dolor de cabeza, el sitio vale totalmente la pena.
Entonces, ¿qué hace que la experiencia en Mano Lenta sea única? Es el combo de un ambiente acogedor, platos llenos de sabor y un servicio que te trata de lujo. Todo junto crea una experiencia que deja huella. Así que ya sabes, reúne a tus amigos y vengan a disfrutar. ¡No se van a arrepentir!
Cómo es el servicio al cliente en Mano Lenta
Y, estaba claro que elegimos Mano Lenta para celebrar nuestro aniversario y, la verdad, fue todo un acierto. Desde que llegamos, el ambiente ya se sentía bien, 5 estrellas. La comida fue una delicia total y el servicio, ni te cuento, una maravilla. Todas las chicas que nos atendieron eran encantadoras, se notaba que disfrutaban con lo que hacían.
Nosotros somos muy fan de las zamburiñas. Siempre que hay, las pedimos sí o sí, y esta vez estaban riquísimas. Además, nos lanzamos con las croquetas de chuleta, que estaban fuera de carta. ¡Cremosas y llenas de sabor! Los tacos de carrillera ibérica también nos dejaron flipados y la pata de pulpo siempre es un acierto. Para compartir, decidimos probar el arroz meloso con setas de temporada, y ¡vaya sorpresa! Estuvo brutal.
Para rematar, el tiramisú y la torrija fueron un espectáculo . Sin duda, Mano Lenta se suma a mis restaurantes favoritos de Vitoria y ya estamos pensando en volver para seguir probando más de su carta. El precio ronda los 40-50 € por persona, pero lo vale.
Hemos escuchado que, aunque la comida suele ser muy buena, hay veces que el servicio puede fallar un poco. En un ocasión, un grupo de amigos tuvo un pequeño problema al pedir que se pusieran tres platos en la mesa para una sorpresa y se fastidió todo. Pero, en general, cuando la atención es buena, se nota, se habla de un servicio rápido y ejemplar. Así que, la verdad, el servicio al cliente en Mano Lenta tiende a ser impecable, pero como en todos los sitios, depende un poco del día y la hora. Por eso, ¡no dudes en darle una oportunidad!
Qué tipo de platos son especialmente recomendados en Mano Lenta
Ya te digo, Mano Lenta está en un buen sitio, en C. Pintor Tomás Alfaro Margolaria Kalea, 11, Vitoria-Gasteiz. Si te gustan los restaurantes que se curran la comida y te dan buena atención, aquí lo tienes. Nos sentamos para cenar y nos lanzamos a un menú degustación de 9 platos por 55 euros, con bebida incluida. No está mal, ¿verdad? Más aún cuando te dicen que si eres vegetariano, pueden adaptarte el menú. A veces es complicado encontrar sitios que lo hagan. Eso sí, un consejo: si quieres otra botella de vino, pídela de la primera ya que te la cobran completa. Se nos ocurrió cuando ya era tarde, ¡gracias por la comida igual!
El servicio fue de 10, no te voy a mentir. Nos atendió Manaal, Andrea y Jon, todos súper amables. Cada vez que preguntaban si todo bien, daba gusto. De entrantes probamos el carpaccio de txuleta, las croquetas (ricas de verdad) y unos tacos con un toque picante que nos dejaron con ganas de más. Luego la costilla de wagyu a baja temperatura fue la bomba. Platos generosos, ¡sale uno rodando! Y no olvides el postre: una tarta de queso con frutos rojos que está brutal. Sin duda, un lugar para volver.
Ahora, no todo es perfecto. La primera impresión fue buena, el sitio está bonito, pero algunos platos llegaron templados. Eso me dejó un sabor agridulce, porque la comida estaba buena, pero se nota si no salen en el momento adecuado. El espacio es un poco apretado, como que intentan meter a la gente a lo loco, y entre mesas es fácil incomodar a otros. Y bueno, el tiempo de espera para algunos platos… un poco tardío y eso le resta puntos al servicio. ¡Pero no todo es malo!
Si me preguntas qué platos son los más recomendados en Mano Lenta, yo diría que las croquetas de jamón ibérico y esa tarta de queso que voló de la mesa. Y no te olvides de la txuleta y la costilla de wagyu, son imperdibles. ¡Definitivamente vale la pena!
Mano Lenta ofrece algún platillo que incluya queso
Al lío, que ya te digo que el restaurante Mano Lenta en C. Pintor Tomás Alfaro Margolaria Kalea, 11, en Vitoria-Gasteiz está bastante bien. Fuimos 5 colegas a darle a la carta un viernes a mediodía y, en general, no nos decepcionó, aunque tuvo algún que otro tropiezo. El local es acogedor y cómodo, un buen rollo total, y el personal, super atento. No hay queja.
Empezamos fuerte con unas mantequillas caseras que estaban de primera, y luego llegaron las zamburiñas que fueron una locura, espectaculares. Las ostras que pedimos también estaban brutales, de varios tipos. Luego probamos el kimuchi, que estaba genial, y esos tigres de bogavante también fueron un acierto. El atún, ¡madre mía!, impresionante, y los carabineros brillaban por sí solos. La lubina estaba en su punto, tanto el producto como la salsa. Todo de 10, en serio.
Pero aquí viene la única pega: el chuletón. A simple vista, parecía bien, pero la mitad estaba duro y eso no moló nada, sobre todo después de haber disfrutado tanto con el resto de los platos. Las patatas de guarnición estaban muy buenas. Y no te olvides de los postres, que también estaban a la altura. Si no hubiese sido por el chuletón, seguro le habría dado 5 estrellas. Pero, oye, de todas formas, sí que lo recomendaría, solo que con la advertencia de no pedir carne.
Por cierto, si te preguntas si tienen algo para los amantes del queso, pues te cuento que en la carta, aunque no estaba específicamente mencionado, sí que puedes encontrar opciones donde el queso podría estar presente en algún plato. Así que si te mola, ¡pregunta y seguro que te sorprenden!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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