
Si buscas un buen sitio para tapear en Tudela, tienes que echar un vistazo a Le Bistrot, ubicado en C. Fuente del Matadero, 3. Aunque el bar parece un poco olvidado y con vibe de suciedad, sus tapas y platos son de lo más decente. El camarero y la camarera no parecen ser los más amables del mundo, como si llevaran un peso en la espalda, pero si pasas eso por alto, te encontrarás con un menú que incluye desde un cochinillo de rechupete hasta un chuletón que te dejará con ganas de más.
El local es pequeño y un poco escondido, pero eso le da su encanto. Si subes las escaleras, encontrarás un comedor perfecto para disfrutar de una buena comida a la carta. La planta baja es ideal para un picoteo más chill con esos montaditos tan buenos a precios que no te destrozan el bolsillo. Aunque el servicio podría mejorar, la experiencia en Le Bistrot suele ser bastante buena, así que no dudes en acercarte después de dar un paseo por la Torre Monreal.
Le Bistrot
Horarios Le Bistrot
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 11:00–15:30, 19:30–22:30 |
| jueves | 11:00–15:30, 19:30–22:30 |
| viernes | 11:00–15:30, 19:30–22:30 |
| sábado | 11:00–15:30, 19:30–22:30 |
| domingo | 11:00–15:30, 19:30–22:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Le Bistrot
Dónde se encuentra Le Bistrot en Tudela
¡Ey, compas! Si buscas un lugar donde comer bien en Tudela, Le Bistrot es el sitio. Este bar de tapas, ubicado en C. Fuente del Matadero, 3, está rompiéndola en calidad y atención. Aquí la comida es 5 estrellas, ¡sin duda, una experiencia gastronómica auténtica y renovada! Te vas a encontrar con una fusión de los sabores navarros de toda la vida pero con un toque moderno. ¡Todo está riquísimo!
Los platos que preparan son de otro nivel, especialmente el pincho de cochinillo que, te lo digo, se deshace en la boca. Carmen, la camarera, es un encanto y hace que te sientas como en casa. El servicio es impecable y eso siempre se agradece. Y ojo, que el precio es muy asequible para lo que ofrecen, por unos 20-30 €, sales más que satisfecho.
El ambiente tiene su toque especial, aunque a veces puede estar un poco apretado y ruidoso. La parte de arriba tiene un comedor cozy y abajo es como una taberna, perfecto para los que van en plan tapeo. Si eres amante de la buena comida y de pasarlo bien, aquí es donde tienes que estar. Eso sí, mejor haz tu reserva, no te la juegues.
Fuente del Matadero, 3. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de comida se puede encontrar en Le Bistrot
Y volviendo a Le Bistrot, la verdad es que tengo sentimientos encontrados. Ayer cenamos y, siendo sinceros, fue un desastre total. La comida no estaba mal, pero ya cuando la terraza se convierte en un embudo de humo, uno no sabe si está cenando o directamente metiéndose en una nube de tabaco. Los camareros fumando pegados a las mesas y luego dejaban el cigarro en una repisa como si nada, es algo que no tiene nombre. Pedimos croquetas y, aunque salían a 2,5€ cada una, nos sirvieron una ración de seis por 20€. Nos quedamos flipando, así que terminamos pidiendo que nos las cobraran por unidad. Creo que el tema de los precios no les iba muy bien.
Luego, de los calamares que pedimos, la cantidad era más bien ridícula para lo que cuesta, 12€ y eran poquitos. Salimos de allí con la sensación de que nos estaban tomando el pelo, porque por 20-30€ por persona, esperas algo más que un plato de poca comida*. La última vez que me sentí así en un restaurante, alguien me dijo que nunca volviera, y creo que le haré caso.
Pero flipando con la historia de este lugar, también hay reseñas buenas. Lo que parece es que Le Bistrot, aun con todas estas movidas, tiene su encanto. En el centro de Tudela, se habla de que la comida es de temporada y muy buena. Muchos recomiendan el cochinillo asado que dicen que está brutal y, más allá de eso, las piparras y el tomate con ventresca parecen llevarse los aplausos. ¿Y los postres? La torrija con helado de vainilla suena interesante aunque hay quien dice que han probado mejores. Así que parece que si te decides a ir, mejor optar por la carta.
Tienes que probar las croquetas, si te atreves, y darle una oportunidad al cochinillo. Pero, cuidado, que no todas las experiencias son de diez. ¡A cruzar los dedos!
Cómo son las tapas y platos en Le Bistrot
Venga, si estás por Tudela, no puedes dejar pasar Le Bistrot, un bar de tapas escondido en una callejuela cerca de la Plaza de los Fueros. La mejor parte es que Toño te recibe siempre con una sonrisa, y eso te hace sentir como en casa desde el primer momento. Aquí puedes disfrutar de unos pinchos que son pura delicia, con precios que oscilan entre 10 y 20 € por persona. El ambiente es bastante acogedor y el servicio, aunque a veces flaquea, mantiene un buen nivel.
Ahora, no te voy a mentir. He escuchado opiniones de que, por el precio, las cantidades pueden ser un poco justas. Algunos dicen que la calidad de los postres deja que desear, de hecho, ¡quién se le ocurre echar helado encima del coulant! Pero, la verdad, el resto de la comida saca una puntuación buena. Por eso, si te decides a ir, ten claro que el servicio puede tener sus altibajos, pero las tapas tienen un sabor que sí que brillan.
Aunque, del lado bueno, te puedo contar que uno acaba cenando maravillosamente. Hay un chico joven que atiende, siempre agradable y con una sonrisa. Y los platos... ¡wow!, unos sabores increíbles. He probado cosas como tostadas con foie y cochinillo que son un verdadero manjar. Y si vas en grupo, de 3 a 4 personas, eso sí, el ruido es moderado y el ambiente se siente bien.
Ahora, ¿cómo son las tapas y platos en Le Bistrot? Pues son sencillamente riquísimos. La variedad de pinchos es amplia y el producto está cuidado al máximo. No te pierdas el pincho de foie, el de lasaña y el champiñón con mayonesa y gamba. ¡No te arrepentirás!
Es necesario hacer reserva en Le Bistrot
Ya te digo que Le Bistrot es un sitio que vale la pena visitar. Está oculto en un callejón, así que no te despistes al buscarlo. La atención es de 10, el personal es súper amable y siempre está al tanto de lo que necesitas. Hablando de comida, ¡qué placer! La tosta de foie con el cogollo de cochinillo son simplemente espectaculares. No es solo cuento, ¡te lo prometo! Con un precio de 20-30 € por persona, la calidad es más que justa. Si amas comer bien, aquí no te vas a arrepentir.
El menú degustación tiene sus momentos. De los entrantes, el jamón y el foie brillan, y las gambas están ricas, aunque un poco saladas para algunos gustos. Pero cuando llegas a los platos principales, la merluza y el rape estaban un pelín secos. En cuanto a postres, la torrija deslumbró, pero la cuajada dejó mucho que desear. Además, si llevas a los peques, mejor piénsalo dos veces, no hay muchas opciones para ellos y son un poco estrictos con la carta. El precio se sube a 40-50 € por persona, lo que no siempre compensa.
Otra cosa que me flipó fue el ambiente. Muy tranquilo, con mesas altas afuera, lo que lo hace ideal para relajarte al aire libre. La carta de vinos es interesante, perfecta para acompañar cualquier plato o pincho. Todo lo que probamos estaba delicioso, y como siempre, el personal se lució. Volvemos al tema del precio: unos 20-30 € por cabeza y sales bien satisfecho. Platos a no perderse: cogollos con anchoas y esa increíble torrija con helado.
El ambiente es acolchado y acogedor, así que vale la pena. Un consejo: si quieres asegurar tu mesa, mejor haz reserva. Aunque el lugar es pequeño y puede llenarse rápido, siempre hay opciones. ¡No te la juegues, que seguro querrás volver!
El ambiente de Le Bistrot es agradable
Si estás buscando un lugar para comer bien en Tudela, Le Bistrot es con diferencia una de las mejores elecciones. Cinco estrellas se quedan cortas para describir la experiencia que hemos tenido. Fuimos por recomendación de TripAdvisor y, la verdad, no se equivocaban. La planta 1 es un sitio genial si quieres relajarte y disfrutar de la comida a la carta o del menú. El ambiente es muy agradable, así que no te vas a sentir presionado ni apurado.
Pero si lo que quieres es algo más informal, lo de la planta baja es una pasada. Tienen una zona dedicada a los montaditos que te va a encantar. ¿La atención? Impecable, de verdad. El equipo se nota que sabe lo que hace, te ayudan a elegir los platos y te hacen sentir como en casa. Y hablando de platos, el risoto y el cordero son imprescindibles. En particular, los espárragos con huevo a baja temperatura sobre una parmentier de patata son un escándalo. ¡Una pena que sea un plato de temporada! Si vuelves a Tudela, este es el lugar que tienes que apuntar.
La calidad de la comida es pura maravilla. Las carnes y pescados están en su punto y bien preparados, con un servicio que te deja con ganas de volver. Eso sí, el comedor a veces puede estar un poco lleno y ruidoso, pero, honestamente, eso es solo un pequeño detalle que no resta a la experiencia. La atención del camarero fue de 10, siempre ahí y pendiente, incluso con el comedor a tope.
Sobre el ambiente de Le Bistrot, ¡sin duda es agradable! Tanto si comes dentro como fuera, el sitio es acogedor y está en el corazón de Tudela. Te sientes a gusto desde el momento en que entras, y eso es algo que no todos los bares de tapas logran. Así que, si pasas por allí, no dudes en entrar, te va a encantar.
Qué servicio se puede esperar de los camareros en Le Bistrot
Y si hablamos de Le Bistrot, no hay duda: esto es un bar de tapas que se lleva el oro. La comida está de muerte, no es un chollo, pero te aseguro que cada euro vale la pena. Si te lanzas a probar la tosta de foie o el cochinillo, vas a flipar. Y ni hablar de los cogollos de Tudela, que son pura delicia. Lo normal es que gastes entre 40 y 50 € por persona, pero vayas preparado, que aquí te vas a hartar de disfrutar.
La atención es otro nivel. Te atienden como si fueras de la familia. Y sí, esa tosta de foie es tan brutal que ni te da tiempo a sacar una foto antes de que desaparezca del plato, lo hemos vivido. Además, han hecho un buen trabajo en cuanto a las medidas del COVID, así que entran buenas vibras al lugar. Te vas a ir contento, como que lo recomiendo a todos mis colegas.
Hablando de experiencias, cené con mi mujer por algo especial, y lo que me impresionó fueron esos pimientos de cristal. ¡Madre mía, la combinación con el cochinillo crujiente y la salsa de falsa española es digna de aplaudir! Y el postre: una torrija que te quita el sentido. Este sitio tiene un aire que recuerda a lo gourmet, como si estuvieras en un lugar con estrella Michelin. La atención familiar desde que pones un pie en el local es de esas cosas que hacen que quieras volver.
Y si buscas un ambiente chill, el exterior tiene su encanto. Sí, la comida a veces puede tardar un pelín, pero los camareros, siempre amables y dispuestos, hacen que la espera valga la pena. En Le Bistrot, el servicio es rápido y cercano, lo hacen para que te sientas en casa, listos para disfrutarte la comida igual que si estuvieras rodeado de amigos. Así que si todavía no has ido, ya estás tardando. ¡No te arrepentirás!
Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú de Le Bistrot
Y ya que estamos, si pasas por Le Bistrot en Tudela, no te lo puedes perder. Tienen 4 estrellas y la comida es simplemente espectacular, que, al final del día, es lo que importa, ¿no? Eso sí, si vas en grupo, ten en cuenta que pueden ser un poco reacios a dividir la cuenta. Pero bueno, por 50-60€ por persona, la experiencia vale la pena. El ambiente es agradable aunque puede haber algo de ruido, pero puedes conversar sin problema. Tienen varias zonas para sentarse: dentro en el comedor, en el bar, y hasta en el patio si te apetece al aire libre.
La atención es otro punto a destacar. Te tratan bien y son atentos, aunque un par de comensales comentaron que el menú especial era un poco caro para lo que ofrecía. Pero la calidad de los platos es increíble. Las tapas son una maravilla, y siempre están bien elaboradas. Además, los precios no te van a dejar en la ruina. Te puedes mover entre 40-60€ dependiendo de lo que pidas.
No te vayas sin probar sus tapas destacadas. La tosta de foie con manzana confitada es un must, si la dejas pasar, te arrepentirás. Y si lo tuyo son los postres, las torrijas que preparan son, sin duda, las mejores de Tudela. También si tienes un buen diente, prueba el pincho de pisto con huevo o el de cochinillo con mejillón. Son todo un acierto. Ah, y el risotto que hacen no se queda atrás. La atención de Toño y el buen hacer de Alberto hacen que estés bien cuidado, así que ya sabes.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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