
Si buscas un lugar top para comer en Pamplona, no puedes dejar pasar La Olla, en Av. Roncesvalles, 2. Este restaurante es un clásico del barrio y ofrece una cocina honesta con productos auténticos. Aquí, disfrutarás de una carta variada y de calidad, donde los mariscos son la estrella, ¡no te pierdas los mejillones y el bacalao! Y aunque esté a reventar, los tiempos de espera son cortitos, así que no te preocupes, la cosa fluye.
El ambiente es súper acogedor y familiar, ideal para ir con amigos o en pareja. La atención es 10/10, siempre están atentos a lo que necesites. La Olla es un referente en la gastronomía navarra y, si quieres saborear tradición con un toque moderno, este es tu sitio. ¡Así que ya sabes, dale una vuelta a la plaza de toros y directo a La Olla!
La Olla
Horarios La Olla
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–1:00 |
| martes | 8:00–1:00 |
| miércoles | 8:00–1:00 |
| jueves | 8:00–1:00 |
| viernes | 8:00–1:00 |
| sábado | 10:00–1:00 |
| domingo | 10:00–1:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Olla
Dónde se encuentra La Olla en Pamplona
¡Ey, grupo! Si andáis por Pamplona, La Olla es un sitio que no os podéis perder. Está en Av. Roncesvalles, 2, 31002 Pamplona, Navarra, y lo tengo que decir: ¡5 estrellas, sin duda! Desde el momento en que entras te sientes en casa gracias a un personal que es súper cercano y atento. Eso ya es un plus para hacer que la experiencia sea única.
Y ya ni hablemos de la comida. Los aperitivos de cortesía son solo la punta del iceberg, ¡van de lujo! La carta tiene una selección de pescados, mariscos y carnes que te dejará con la boca abierta. Lo mejor es que está justo enfrente de la plaza de toros, así que la vista no se queda atrás. Además, tienen una bodega de vinos espectacular y siempre te sorprenden con las sugerencias fuera de carta. La Olla es puro sabor, tradición y un servicio que te cuida como a un rey. ¡Un referente gastronomico!
Ahora, si lo que queréis es compartir entre colegas, ¡desde ya os recomiendo pedir varios platillos! Yo probé unas chistorras que estaban de locos y una ensalada de tomate que te hace sentir que comes en el huerto, ¡una calidad impresionante! Los boquerones, aunque no son mi debilidad, estaban bien. Pero ojo, las almejas son una locura, llenas de sabor. Y si os gusta el “fuerte”, probad los huevos rotos con carabinero, ¡el precio se siente, pero es una chulada! También me quedé con ganas de un poco más de carabinero, pero bueno. Eso sí, no olvidéis los postres: el sorbete y el café irlandés son imprescindibles.
Así que ya sabéis, si estáis en Pamplona, La Olla es el lugar donde hay que estar. ¡Id a hacer la visita y me contáis!
Qué tipo de cocina ofrece La Olla
Mira, si estás por Pamplona y te apetece un buen tigrillo, La Olla en Av. Roncesvalles, 2 es el sitio que tienes que visitar. Este lugar se lleva un 5 estrellas de arriba a abajo. La comida es magnífica, de esas que te hacen cerrar los ojos y pensar “¡qué rico!”. Platos bien elaborados, productos de primera calidad y un servicio exquisito. Además, el ambiente es tranquilo, ideal para relajarte después de un día a mil.
El lomo de bacalao es una joya que no te puedes perder, y menos aún la tarta de queso manchego al horno, que está brutal, con un toque de queso rallado del Roncal. Y no te preocupes por el precio, porque es razonable, entre 40 y 50 euros por persona. La comida y el servicio tienen un estampado de 5 y el ambiente no se queda atrás para disfrutar de la buena compañía. Aunque hay que decir que, si tienes alguna alergia, se ponen las pilas y adaptan el plato para que no te jorobe la experiencia.
Vamos con lo sabroso. Si buscas carne de calidad, la chistorra que te sirven de aperitivo es una delicia. Y aunque la ensaladilla no sea para tirarte de cabeza al fuego, no es mala, pero es mejor dejarla para ocasiones casuales. En cambio, las chuletas de vaca vieja y todo lo que lleve carne es simplemente perfecto. Por si fuera poco, la lubina salvaje que probé a la vuelta, te prometo que es un 10.
Ahora, para rematar, los postres son la guinda del pastel. La tosta de menta con chocolate blanco y frutas del bosque es simplemente BRUTAL. Te lo digo de corazón, vale cada euro que gastes allí. Y como añadido, el vino por copas está a un nivel que no muchos lugares lo alcanzan. Si buscas un lugar que haga comida tradicional con un toque moderno y que cumpla con todas las expectativas, La Olla es tu opción. Ahí tienes una mezcla de sabores que te hará querer repetir, y más de una vez.
Cuáles son algunos de los platos recomendados en La Olla
Y aquí te traigo el chisme sobre La Olla, ese lugar que está en Av. Roncesvalles, 2, 31002 Pamplona. Si no lo conocías, ya es hora de que le eches un vistazo. Es un restaurante espectacular que se lleva una puntuación de 5 estrellas por sus platos que son pura magia. No vas a encontrar una experiencia mejor en la ciudad, te lo aseguro. La chuleta de vaca vieja es de primerísimo nivel, y si te gusta el vino, tienen unos vinazos de la comarca Navarra de Olite que te van a dejar flipando. Y no olvides probar la ensalada de tomate, ¡es inolvidable!
A la hora de comer aquí, no te va a romper el banco. Puedes disfrutar de un festín que te va a costar entre 20-30 € por persona, lo que está muy bien por la calidad que ofrecen. El servicio es otro de esos puntos que no puedes dejar pasar, son atentos, rápidos y agradables. Y eso hace que la experiencia sea Todo un 10. Eso sí, si no te gusta el ruido, no te preocupes, aquí se puede conversar fácil sin que nadie te interrumpa.
Aunque hay quienes se quejan de que, dentro del local, hace un poco de calor, no dejan de recomendarlo. La Olla es un sitio para repetir, y si quieres pedir algo, el carpaccio de carabinero, la chistorra from Lecumberri y la ensaladilla rusa son imperdibles. En cuanto al ambiente, es tranquilo, ideal para relajarte y disfrutar de una buena charla.
¿Y qué más? Para los que prefieren comer a base de pinchos, también tienen un surtido delictivo. Las alcachofas con jamón y foie, el caldo con almejas, y el solomillo son solo algunos de los manjares que puedes encontrar. ¡Ah! Y el tiramisú con pistacho es, sin dudas, uno de los mejores postres que he probado. Sinceramente, si no has ido todavía, no sé a qué esperas. La Olla no es solo un restaurante, es una experiencia que no te puedes perder.
Es necesario hacer reservaciones en La Olla
La Olla es el sitio donde tienes que estar si andas por Pamplona. Con 4 estrellas en la cuenta, la comida es excelente y el servicio es muy atento. Pero ojo, esto último a veces se pasa de la raya. Es un poco incómodo que te estén mirando como un halcón, listos para quitarte el plato antes de que hayas terminado de engullir el último bocado. Eso sí, el ambiente es super acogedor y están en la jugada de que disfrutes de tu cena.
La primera vez que fuimos, quedamos tan flipados con la comida que, adivina qué, ¡reservamos para cenar también! Todo de 10: porciones generosas, sabores exquisitos y un precio que estaba por debajo de lo que esperábamos considerando la calidad. Aquí el servicio se lleva 5 estrellas y el trato es un lujo: como estar en casa pero con mozos profesionales que saben de lo que hablan. A ver si me pongo a hacer cola para dejar la reseña porque lo merece.
Si buscas un ambiente que se sienta bien, La Olla es una opción top. 10 a Fermín y su equipo por el camino que han tomado. Lo mejor es que hay espacio para todos, así que no importa si vas con tu abuela o con tus colegas de juerga. Tienen una de las mejores experiencias culinarias de la ciudad, y eso no es cualquier cosa: ¡visita obligada!
La cosa es que, aunque no es el sitio más barato (te vas a dejar entre 40 y 50 euros por persona si buscas una cena decente), vale totalmente la pena. La carta es enorme, hay variedad de platos típicos navarros y la *tarta de queso* está a otro nivel. Todo está bien cuidado y no hay lugar para quejas. Ojo con la atención, pues no es un mercadillo, así que si piensas ir, sí, es mejor hacer reservaciones. Si no, te puedes quedar fuera y eso sería un fracaso. Así que, ¡hazte un favor y reserva ya!
Cómo es el ambiente del restaurante La Olla
Si no has estado en La Olla, en Av. Roncesvalles, te estás perdiendo un auténtico festín. La comida es top, aunque el cardo me dejó boquiabierto, el calamar a la plancha no me voló la cabeza como esperaba. Pero, oye, el servicio es una maravilla, siempre atento, y el ambiente es tan relajado que parece que estás en casa. Sin duda, volveré a darle otra oportunidad.
Y si buscas un lugar que de verdad sepas que no falla, ¡este es el sitio! Te vas a quedar flipando con lo que ofrecen: carnes, mariscos, lo que quieras. Las orejitas de cerdo y la chistorra son un must, el solomillo te hará caer de rodillas y después de un montón de platos, no te olvides de probar la torrija. Te recomiendo que vayas con un buen hambre porque los platos vienen a tope, y aunque el precio ronda entre 30-40 € por persona, la calidad lo vale.
Una experiencia auténtica, sin duda. Si vas en una noche cualquiera, puede que te tengas que arriesgar al ‘sin reserva’, pero si te lo puedes manejar, ¡haz la reserva! El pescado que pedí venía al punto perfecto, y el solomillo era de lo mejor. Solo un detalle a arreglar: el baño estaba un poco escaso de insumos. Aunque, fuera de eso, es un lugar ideal para salir a cenar con colegas, familia o tu pareja. Recomendado al .
Hablando del ambiente, en La Olla se siente una vibra genial. Todo es relajado, ideal para charlar y disfrutar de buena comida. Tienen un buen balance entre lo acogedor y lo elegante, aunque puede haber un poco de lío si está lleno. Pero la atención siempre es de diez. Así que, ya sabes, si buscas una buena cena donde comer rico y pasarlo bien, no dudes en ir.
Es un lugar adecuado para ir en familia
Ya te digo, La Olla en la Av. Roncesvalles es un auténtico descubrimiento. Cinco estrellas, sin discusión. Fuimos a cenar ahí como despedida de nuestra visita a Pamplona y, la verdad, no teníamos ni idea de lo que nos esperaría. Desde el primer momento, el trato fue exquisito, como de esos profesionales que ya no se ven en muchos restaurantes. La comida, simple y llanamente, brutal. Ya con la ensalada de tomate y las anchoas ahumadas nos ganaron. Pero espera, no hablemos solo de entradas, el solomillo y la carillera están para llorar de placer, y la tarta de queso... ¡madre mía! Si vas, tienes que probarla. Aunque la próxima vez creo que me animo a pedir pescado, porque lo que vimos salir de la cocina lucía espectacular.
El ambiente es muy agradable, y lo mejor es que, aunque puede que no sea el más barato, el precio vale cada euro. Para cenar, puedes estar contando entre 70-80 € por persona, pero la relación calidad-precio es de 10. Fuimos en un grupo de amigos y nos sentimos cómodos, ahí en el patio o la terraza. Moderado el ruido, así que perfecto para charlar.
Sobre el servicio, no puedo dejar de mencionar a los camareros: ¡fantásticos! Super atentos y amables. En la crítica de otros, parece que hubo una experiencia diferente con un camarero que no se quedó como debió, pero a nosotros nos trataron de maravilla. En general, ¡fue todo muy bueno! Incluyendo el tema de los vinos, que tenían una selección buena, aunque no me metí en eso porque ya estaba lleno.
Ahora, si te preguntas si es un buen lugar para ir con familia… Yo diría que sí. El ambiente está bastante bien y el trato es amable, así que es ideal para una buena comida. Si no le das muchas vueltas al bolsillo, ya que el precio puede asustar un poco, pero creo que la calidad hace que valga la pena. ¡Seguro que voy a repetir!
Qué tal es el servicio en La Olla
Mira, si te cuento de La Olla en Av. Roncesvalles, 2, en Pamplona, no te estoy dando un chisme cualquiera. Este lugar tiene cinco estrellas por un motivo, y si no me crees, ya verás. Pusimos rumbo a cenar y la verdad, el comedor de abajo es una joya, bien acogedor, perfecto para disfrutar sin prisas. El servicio y la comida son espectaculares, de esas experiencias que te dejan con ganas de volver. La comida, un 5 de 5, y el ambiente, un 4, que es más que aceptable. ¡Te lo prometo, vale la pena!
Desde que llegamos, todo fue genial, el camarero que nos atendió, un crack. La comida, una delicia que no olvidarás. Si te gusta el vino, aquí tienen un aroma y sabor realmente encantadores. La próxima, asegúrate de llevar a la familia porque el rollo es perfecto para todos. La cuenta se puede elevar a unos 80-90 euros por persona, pero créeme, cada céntimo vale la pena. ¿Platos recomendados? ¡Hazme caso! Prueba el carpaccio de carabinero, la chuleta de vaca vieja y el jamón ibérico 100 bellota alta expresión. ¡Te van a dejar con la boca abierta!
¿Y qué me dices de la carta? No es que sea extensísima, pero los platos están bien preparados y presentados. Todo tradicional y con un toque que lo hace especial. No dejes de probar las alubias verdes con vieiras y el rabo de ternera, son un must. A mí me encanta que puedes pedir los platos para compartir, ahí entre colegas se disfruta más. La verdad, el servicio tardó un poco porque había mucha gente, pero la calidad hace que la espera se convierta en parte de la experiencia.
Teníamos un panorama de cena espectacular: pedimos varios platos y todos estaban exquisitos, sobre todo las manitas y las alcachofas. Mira, aunque el precio es un poco elevado, de 50-60 euros por persona, la calidad y el trato hacen que todo merezca la pena. Si quieres disfrutar de una buena comida o unos pinchos, este local es muy recomendable.
Ahora, ¿qué tal es el servicio en La Olla? Te lo cuento: es atento y amable. A veces puede estar lento en horas punta porque está a tope, pero el personal siempre se preocupa por que tengas lo que necesitas. Si estás buscando un lugar donde la comida te deje sin palabras y el servicio te haga sentir en casa, este es el sitio. ¡No dudes en hacer una reserva y disfrutar!
Cuál es la especialidad del menú de La Olla
Y, mira, si hablamos de comer bien, tienes que pasarte por La Olla en la Av. Roncesvalles, 2. Este sitio es un auténtico descubrimiento, de esos que no te esperas. Cuando entras, ya sabes que aquí la cosa va en serio. El ambiente es acogedor, así que puedes venir a relajarte con amigos o hasta con una cita. Te aseguro que se siente como en casa, pero con la ventaja de que no tienes que fregar luego.
La carta tiene de todo, y lo mejor es que no se complica. Aquí no hay ganas de hacerte la cabeza un lío. Desde los platos tradicionales navarros hasta unas tapas que son para chuparse los dedos. ¡Una auténtica locura! Y si eres de los que disfrutan de un buen vino, que sepas que hay una selección que complementa todo a la perfección.
Ah, y no me olvides de los postres. Cada bocado te deja con ganas de más, así que reserva un par de estómagos extra para lo dulce. Al final del día, si lo que quieres es sentirte bien y comer rico, este es el lugar. Y sí, si te preguntas por su especialidad, aquí la cosa va de pintxos y platos de cazuela, que son la bomba. ¡No te lo puedes perder!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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