Café Iruña

Café Iruña

¡Ey, amigos! Si andáis por la Plaza del Castillo en Pamplona, tenéis que hacer una parada obligatoria en el Café Iruña. Este lugar no solo es uno de los más antiguos de la ciudad, sino que también es el más bonito. Aquí tenéis de todo: desde unos pinchos épicos hasta menús del día que están a la altura. Hablamos de un sitio que mezcla la tradición con buena comida y donde se respira el ambiente perfecto para charlar y disfrutar.

Y no os olvidéis de probar sus churros sorprendentes y su famoso pastelito de manzana, que son de otro mundo. Todo acompañado de una buena cerveza de grifo o un rico vino de la casa. Con precios que son bastante razonables y un ambiente que invita a relajarse, el Café Iruña es el sitio ideal para todos, ya sea que busquéis un buen desayuno, una cena con estilo o simplemente un lugar donde pasar el rato con colegas. ¡No se lo pierdan!

Café Iruña

Restaurante
Valoración media: 4
Opiniones: 7.904 Reseñas
Dirección: Pl. del Castillo, 44, 31001 Pamplona, Navarra
Teléfono: 948 22 20 64

Página web

cafeiruna.com

Horarios Café Iruña

DíaHora
lunes9:00–24:00
martes9:00–24:00
miércoles9:00–24:00
jueves9:00–24:00
viernes9:00–2:00
sábado9:00–2:00
domingo9:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Café Iruña

Dónde se encuentra el Café Iruña

¡Tío, tienes que dar un salto al Café Iruña en Pl. del Castillo, 44, 31001 Pamplona! Te lo digo porque es un sitio que no te va a dejar indiferente. La primera vez que fuimos a desayunar, seguimos las recomendaciones de Google y quedamos tan flipados que repetimos en dos días alternos. Nos sentamos en la terraza con vistas a la plaza, y la experiencia fue brutal. Y el interior... ¡vaya encanto! Tiene ese estilo antiguo que te hace sentir en otra época.

Las tostadas de jamón serrano son una locura, y ni hablar de la tortilla, que también está para chuparse los dedos. Lo mejor es que el precio está tirado, te puedes gastar entre 1-10 € por persona y salir más que satisfecho. Te doy un tip: el ambiente es tranquilo, así que no hay lío con ruidos molestos. Además, el servicio es súper rápido, y no tendrás que esperar nada.

Y si piensas que esto es todo, al siguiente día que fuimos, ¡pum! La suerte nos sonrió en el Día del Casco Viejo. A pesar de la multitud, encontramos sitio sin problemas. El lugar tiene un rollo vintage que te atrapa al instante. Las camareras, eran solo dos, pero estaban a tope y se movían como si tuvieran un superpoder para atender a todo el mundo. La comida es de calidad, con raciones que se ven de escándalo. Para mí, el Café Iruña se ha ganado el título de parada obligatoria cada vez que venga a Pamplona.

Ahora, hablemos claro: el ambiente también tiene su lado oscuro. En algunos momentos, el local se siente un poco apretado, y si te levantas de la silla puedes acabar en el plato del de al lado. El ruido puede ser molestón, sobre todo si vas con amigos y quieres charlar. Pero oye, la comida está genial, puedes pillar un menú completo por 28 € un sábado y está bien. El servicio, aunque amable, lo noté un poco seco en un par de ocasiones, pero al final, todo suma.

Entonces, si te preguntas ¿dónde se encuentra el Café Iruña?, sabes que está en Pl. del Castillo, 44, 31001 Pamplona. ¡No lo dudes y haz tu visita!

Cuál es la característica que destaca al Café Iruña en Pamplona

Te cuento que el Café Iruña es un lugar con un encanto especial, aunque no todo es color de rosa. El 19 de julio, estuvimos en la terraza y fue una auténtica decepción, hermano. Estuvimos ahí más de una hora esperando a que alguien se acercara a tomar la orden y nada. Al final, con un cabreo monumental, decidimos levantarnos y pirarnos. Podrá ser precioso el sitio y toda la historia que tiene, pero si la atención es así, no vuelvo ni loco. Más de uno lo dice: NO ACONSEJO ESTE SITIO. Para que te hagas una idea, le pusimos 1 estrella a la comida, el servicio y el ambiente.

Ahora, para que no todo suene tan negativo, hay quienes se llevan una experiencia positiva. Por ejemplo, hay gente como Ernesto, que lleva a Pamplona en el mapa desde 1923, y reconocen que a pesar de no haber tomado café en su visita, el lugar tenía buena pinta. Eso sí, el ambiente parece estar bien, y lo pueden poner un 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. Al final, hay un poco de todo en este sitio.

En general, el menú es correcto y los platos sabrosos y bien presentados. Aunque hay que reconocer que el trato puede ser un poco borde en ocasiones. Vale, todos podemos tener un mal día, pero si vas a servir, intenta al menos no ser desagradable, ¿vale? Eso le costó alguna estrella al lugar. Sin embargo, hay quienes dicen que volverían sin dudarlo, así que tu opinión puede variar dependiendo de la experiencia que hayas tenido.

En cuanto a la terraza, es bonita y el ambiente está bien, pero cuidado con los fumadores. Si el frío te pilla desprevenido, puede que te toque entrar y perderte un poco de la vista. Y aunque dicen que el café no es la gran cosa, tiene un precio asequible y vale la pena visitarlo por su historia.

Qué tipo de comida se puede encontrar en el Café Iruña

Mira, si estás pensando en el Café Iruña, te cuento que es un lugar precioso y con historia, eso no se puede negar. Pero el servicio, la verdad, deja mucho que desear. Nos sentamos ahí con un grupo de amigos un sábado, y aunque la decoración es chula y el ambiente tiene su rollo, la comida no fue lo esperado. Las tostadas de tomate y aceite, mejor olvídalas por ahora. No saben hacerlas, ¡es una pena! La nota de la comida se quedó en un pobre 3 y el servicio, bueno, un 3 también. ‍♂️

La idea era probar el menú del fin de semana, que parecía bien de precio. Al principio, todo bien: un servicio rápido y majo, pero después de ver lo que nos pusieron en la mesa... créditos a los amigos que sí quisieron comer, porque la mayoría se fue decepcionado. Algunos platos recalentados y que no sorprendían a nadie, con suplementos que hacían que el menú ya no pareciera tan "ajustado". Y, ojo, en una hora ya querían que estuviéramos ocupado con el postre. ¿Eso es disfrutar de una buena comida? Un 2 para la comida y un 4 para el servicio, que al menos intentaron darle caña.

La terraza es un buen plan si quieres disfrutar del ambiente, pero lo que pasó cuando fuimos a comer… madre mía. Pedimos una botellita de sidra, y entre que trajo la carta y el olor que venía de ella… era un plan más de risa que de comer. Al camarero se le veía desbordado, y aunque la botella nos costó 9 pavos, pues si no van a ofrecer comida decente, mejor quedarse con la bebida. Aquí la comida saca un 1 y el servicio un 2, así que ya sabes, si vas, mejor espara disfrutarlo con una caña o un café.

En cuanto a ¿qué tipo de comida se puede encontrar en el Café Iruña?, pues sinceramente, esperaba más. Tienen un menú que parece interesante, pero si lo que buscas son platos de calidad, mejor que cambies de plan. No se trata solo de la historia, ya que el menú se queda en intentos fallidos con platos decepcionantes y un servicio que trata pero que no es suficiente. En fin, allí queda la recomendación: ¡ve a disfrutar del café y olvídate de las comidas!

Qué son los "pinchos épicos" que se mencionan en el texto

Y después de todo eso, estamos hablando del Café Iruña, que está en Pl. del Castillo, 44, 31001 Pamplona. Escucha, te voy a ser sincero, porque a veces es un poco como ruleta rusa. Un día te llevas una experiencia de 5 estrellas y al siguiente, lo que te toca es un desastre de 1 estrella. Y es que, sí, la atención puede ser un verdadero lío. Te sientas en la terraza, esperas un rato y los camareros te ignoran como si fueras invisible. Ya me ha pasado: pides algo y te lo traen cuando les da la gana, y si no lo sacas tú, no lo ves en todo el día. Vaya mal rollo, ¿verdad?

Pero no todo es tan negativo. En su mejor faceta, es un sitio con historia. El café tiene un rollo especial y ¿sabes qué? A veces está tan animado por San Fermín que parece que el tiempo se detiene. Si puedes encontrar una mesa, mejor. Las vistas a la plaza son un plus. Ideal para un aperitivo o tomarte un café mientras imaginas a Hemingway sentado en una de sus mesas. Y si te gusta el arte, el interior es todo un espectáculo, y la terraza, cuando no llueve, bueno, es una joya. Pero eso sí, a veces la espera es un sufrimiento, y el precio no es para tomarse a broma.

En la escala de precios, es como una montaña rusa. Te puedes encontrar desde un café de 1-10 € hasta esos menús a 26 € que, ojo, te dejan con hambre y sin un centavo. Y aunque la comida puede estar buena, no olvides que hay días en los que la atención es un horror total. Así que, si decides arriesgarte, triunfarás en el ambiente, pero no esperes que el camarero sea el más amable del mundo.

Y ya que estamos, hablemos de esos "pinchos épicos" que tanto se mencionan. Se refiere a esas tapas bien elaboradas que te vuelven loco, ¡que te hacen dudar si comes o si simplemente se te van a los ojos! Pero eso, amigo, dependerá de qué día los hagan: habrá días que te sorprenderán con un bocado que no olvidarás y otros que te dejarán con ganas de más. Así que, ánimo, y si vas, ¡a ver qué te toca!

El Café Iruña ofrece menús del día

La cosa es que Café Iruña es un auténtico clásico en Pamplona. Si estás de visita, no te puedes perder la oportunidad de tomarte el primer café de la mañana aquí, el sitio es una pasada, con una decoración que te transporta a otra época. Este lugar tiene un encanto especial, sobre todo si te olvidás un poco del teléfono y te metes en el ambiente. Eso sí, no te olvides de pedir unos churros, ¡son imprescindibles! El precio por persona para un desayuno ronda entre 1 y 10 €.

Ahora, hablemos claro: el lugar está bastante masificado. Aunque es precioso y tiene un ambiente fantástico, a veces hay más gente de la que los camareros pueden manejar. El servicio puede ser un poco lento y puede que esperes de 30 a 60 minutos para que te atiendan, pero como el ruido no es demasiado alto, se puede charlar sin problema entre amigos. Si andas corto de dinero, te puedes apañar con un presupuesto de entre 10 y 20 € por persona, aunque la comida no es nada del otro mundo.

Si la cosa va de grupos, la experiencia puede variar. En ocasiones, el servicio puede llegar a ser espectacular y la comida más que buena, lo que resulta en un ambiente muy agradable. En este caso, el precio se sube un poco, entre 20 y 30 €, y si no hay espera, pues hasta mejor. De hecho, si llegas con un grupo de más de 9, te aseguran que vas a tener la atención que mereces. El único lío es aparcar, que es un dolor de cabeza. Hay un parking de pago cerca, pero es algo caro, así que prepárate.

Y sobre los menús del día... pues no, Café Iruña no ofrece menús del día. Aquí la cuestión va de saborear lo que tienen a la carta. Así que si piensas en pasar un rato agradable, ya sabes: buen café, un poco de historia y un par de churros son la clave, ¡pero prepárate para esperar un poco!

Qué postres son recomendados en el Café Iruña

Te cuento de Café Iruña, un lugar que, sinceramente, me sorprendió para bien. Fui un día festivo, y mira, pensé que me iba a volver loco con tanta gente, pero la verdad es que el ambiente era genial. El local es amplio y climatizado, perfecto para esas comidas largas con los colegas. Además, la terraza es un gran acierto, tiene estufas, así que puedes disfrutar de una buena comida incluso si el tiempo no acompaña. ¡Y sin reserva! Eso es un punto extra, porque siempre hay esos días en los que decides salir y no quieres complicarte.

El menú me dejó boquiabierto. Con el sitio que es, en pleno centro de Pamplona, en la Plaza del Castillo, y siendo festivo, esperaba que el precio me hiciera un agujero en el bolsillo. Pero no, para nada. Buena comida, raciones generosas, y todo bien presentado. Además, son super considerados, tienen opciones para celíacos, así que ahí tienen un punto más. Sin duda, se ganaron mi confianza, y ¡los volveré a visitar!

Ahora, también escuché opiniones encontradas. Hay quienes se quejan de detalles como los helechos de plástico en el techo, que aunque bonitos, ya estaban un poco pasados de moda. También hubo quien tuvo una pésima experiencia porque no los atendieron bien. Total que, como en todo sitio, hay de todo. Lo bueno es que hay más personas que disfrutan de su comida y atención, lo que suma en la balanza.

Y ya que estamos, si te preguntas por los postres recomendados en el Café Iruña, te diría que no te dejes escapar las tartas caseras. Suelen ser bastante recomendadas, y siempre tienen algo rico para el dulce final. Si vas, ¡pídelo! Estoy seguro que no te vas a arrepentir.

Cómo son los churros en el Café Iruña

Mira, hablemos claro del Café Iruña. Pasamos por allí después de la tercera etapa del camino y, bueno, llegamos a las 16:02, justo cuando ya estaban cerrando la cocina. Los camareros nos dijeron que la cocina cerraba a las 15:50, así que no puedo quejarme de eso. Pero, oye, el trato que recibimos fue, para ser suave, un desastre. Pedimos unos tintos y cervezas y parecía que les estábamos pidiendo el oro y el moro. La segunda ronda tardó una eternidad, y cuando preguntamos, ni nos miraron. Un café que te deja con mala cara, sinceramente. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1. No, no lo recomendaría.

Por otro lado, he escuchado que hay mucha gente que los ama, y la verdad, a otros les encanta el lugar. Es emblemático y la decoración te envuelve. Dicen que el ambiente es chido y que el servicio es de *. Tienen una buena vibra y la comida parece que está a otro nivel. Habría que darle una oportunidad en otro momento, pero el mal trago que pasamos no se olvida fácil. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. El ruido es moderado, así que perfecto para charlar.

Luego, hubo otra situación que no me creo. Fuimos a la barra a pedir algo y no vendían alcohol. Decidimos ir a otra barra, y el tipo que estaba allí nos botó por traer una cocacola que, adivina qué, ¡la compramos en el propio lugar! Este hombre se puso agresivo, nos empujó y hasta tiró la bebida al suelo. La escena fue de locos, de verdad. Vamos a denunciar, y espero que nadie más pase por algo así.

Y ya que estamos, ¿tú sabes cómo son los churros en el Café Iruña? No tengo ni idea, la verdad. Con tantas cosas raras pasando, no llegamos a probarlos. Pero me han dicho que son ricas, así que si alguna vez vuelvo, será la primera cosa que pida. Pero, claro, primero necesito que el servicio sea mejor.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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