Felisa Kafetegia

Felisa Kafetegia

Si andas por Mikeletegi Pasealekua, 43 en Donosti, no te puedes perder el Felisa Kafetegia. Este bar restaurante está en la movida del Eureka Zientzia Museoa, ¡súper cómodo para hacer una pausa! Con un sitio amplísimo y una terraza cubierta donde relajarte, es ideal para disfrutar un buen rato. Te ofrecen desde hamburguesas hasta nachos ricos, pero ojo, que los precios son un poco más altos por estar en el museo, aunque la calidad está bien, así que vale la pena.

Los entrantes también están bastante interesantes, prueba el falafel con salsa vegana o las patatas fritas caseras especiadas con tomillo. No olvides dejar espacio para alguno de los postres. Según la movida por ahí, este lugar tiene una calificación de 3.2 sobre 5 en Restaurant Guru, con más de 186 reseñas, así que no está mal para disfrutar de unas birras y buena comida después de visitar el museo. Antes de lanzarte, mejor chequea los horarios para no llevarte sorpresas. ¡Anímate y disfruta!

Felisa Kafetegia

Bar restaurante
Valoración media: 3,3
Opiniones: 187 Reseñas
Dirección: Mikeletegi Pasealekua, 43, 20009 Donostia, Gipuzkoa
Teléfono: 943 01 28 94

Página web

Carta

qrcarta.com

Horarios Felisa Kafetegia

DíaHora
lunes10:00–19:00
martes10:00–19:00
miércoles10:00–19:00
jueves10:00–19:00
viernes10:00–20:00
sábado11:00–20:00
domingo11:00–20:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Felisa Kafetegia

Dónde se encuentra el Felisa Kafetegia

¿Estás pensando en pasar por Felisa Kafetegia? Te cuento que es un bar restaurante que está en Mikeletegi Pasealekua, 43, 20009 Donostia, Gipuzkoa. Tiene un diseño bastante interesante con altos techos y ventanales enormes que dejan entrar un montón de luz. Y lo mejor, da a unos jardines arbolados del Museo de la Ciencia que le dan un toque natural al sitio, perfecto si quieres disfrutar de una cerveza fría o un café en su amplia terraza exterior. Pero ojo, no te emociones con el menú del día, que aunque tiene buen precio, la comida no se lleva las palmas.

Hablando de la comida, la ensalada mixta, los espaguetis a la boloñesa y la dorada están más bien a la altura de “meh”. Las albóndigas con tomate y el flan tampoco dejan huella. Así que si estás pensando en ir a comer bien, probablemente deberías buscar en otro lado. El servicio, eso sí, es correcto y el ambiente está bastante bien, lleno de pudientes como familias con niños. En cuanto al precio, cuenta entre 10-20 € por persona, pero la calidad no siempre acompaña.

Ahora, si decides ir, prepárate un poco porque aparcar es un rollo. La zona tiene parquímetros, así que es mejor que te muevas en bus, líneas 17 o 28 que te dejan cerca del museo. Lo bueno es que el acceso es fácil para sillas de ruedas, y el sitio está limpio y ordenado. Ten en cuenta que hay buenas plazas de aparcamiento si vas en horarios menos concurridos, pero en hora punta es una pena.

Está en Mikeletegi Pasealekua, 43, y si quieres ir, mejor ve con ganas de chatter y disfrutar del ambiente, que de comer.

Qué tipo de establecimiento es el Felisa Kafetegia

Mira, si estás pensando en ir a Felisa Kafetegia, en Mikeletegi Pasealekua, 43, 20009 Donostia, estás haciendo bien. Este bar restaurante ha sabido ganarse a la peña con sus cuatro estrellas. El servicio es muy bueno, y lo mejor de todo es la terraza, que es una auténtica maravilla, rodeada de naturaleza y perfecta para relajarte.

La comida está rica y bien de precio. Las patatas que pedimos estaban de rechupete, ¡te las recomiendo! La única queja que escuché fue sobre la carne de la hamburguesa, que podría ser un poco mejor, pero oye, para lo que cuesta, ¡no está nada mal! Si te preocupa el ruido, aquí estás tranquilo, el nivel de ruido es muy bajo y no tienes que estar aguantando a gente gritando.

He encontrado de todo en las reseñas. Algunos dicen que se les atendió rapidísimo y que les sorprendió el pollo vegano, que ni se nota la diferencia con el normal. Y lo mejor, los precios están más que justos, entre 30 y 40 € por persona. Además, no te preocupes por el aparcamiento porque hay un montón de plazas libres y es gratis. ¿Y si vas con alguien en silla de ruedas? Sin problemas, el acceso es fácil.

Pero no todo es color de rosa, hay a quien le tocó un mal momento. Una persona se sentó y se tiró media hora esperando a que alguien le pusiera un mantel. Una pena, porque el sitio en sí es espectacular y limpio. Aunque la mayoría de la gente está encantada con la experiencia, así que en general, la mayoría de las opiniones son positivas.

Entonces, ¿qué tipo de establecimiento es el Felisa Kafetegia? Pues es un bar restaurante perfecto para relajarte, disfrutar de buena comida a precios razonables, y en general, pasar un buen rato. Recomiendo que lo pongas en tu lista para tu próxima salida. ¡No te arrepentirás!

Cuál es la dirección exacta del Felisa Kafetegia

Mira, si estás pensando en ir a Felisa Kafetegia en Mikeletegi Pasealekua, 43, 20009 Donostia, déjame decirte que vale la pena pensarlo dos veces. La tortilla estaba aceptable y ya, la caña que pedí me costó 4,50 € pero sabía a rancio, así que lo puedes imaginar. Para rematar, los vasos de agua que le trajeron a los peques estaban sucios. Nada más salir de allí, pensé: "no vuelvo ni loco".

Lo que más me moló de la ubicación es que está en un sitio chévere, ideal para pulular por el museo o dar paseos por el parque. Sin embargo, aunque el lugar tiene su potencial, te encuentras con mesas sucias llenas de vasos y platos que llevan ahí media tarde. Y la camarera, en lugar de hacer su chamba, estaba sentada charlando con una amiga mientras nosotros nos movíamos como tontos buscando dónde sentarnos. Eso fue un bajón. Y, por si fuera poco, una mesa llegó justo antes de cerrar, y la camarera se negó a servirles. En serio, qué gestión más lamentable.

A veces parece que el sitio está desolado. Te encuentras con mesas vacías y sin recoger, dando un aire de “aquí no pasa nada”. La camarera, bien pero el ambiente... ¡uff! Más muerto que un lunes por la mañana. Tal vez era un día entre semana, pero estos lugares deberían estar llenos, y ver todo eso fue una pena. El espacio es amplio y tiene aparcamiento gratuito, lo cual es una ventaja, pero joder, el ambiente no ayuda.

Luego, hay quien ha tenido experiencias decentes, como que la comida de menú estaba sabrosa, y la camarera amable si es que estás de suerte. Pero ya ves, si estás con el plan de hacer una parada rápida antes de seguir al museo, mejor asegúrate de que no hay colas, porque hay quienes se fueron sin comer, tras una hora y media de espera por una hamburguesa. Así que, resumiendo: si buscas un sitio limpio y que te atiendan bien, quizá deberías seguir buscando. Felisa Kafetegia tiene mucho por mejorar.

Qué atracción turística está cerca del Felisa Kafetegia

Mira, si piensas en comer en Felisa Kafetegia, piénsalo dos veces. Te lo digo desde ya: una estrella y todo mal. La comida fue una decepción total, y ni hablar del servicio. Solo había un menú de primero y segundo, y aunque pedimos ensalada, nos llegó con la mitad de los ingredientes y el queso de cabra ¡quemado! Además, tuvimos que esperar un montón para que nos sirvieran, y al final, pagamos un precio elevado por algo que no valía nada. La próxima vez, mejor llevamos algo de casa y lo comemos en el merendero.

A ver, si te decides a entrar, que sepas que has de tener mucha paciencia. Un día pedimos el menú y solo había dos platos a elegir, pero nos tiramos más de dos horas allí y ni siquiera comimos todo. Los primeros (arroz negro y espaguetis carbonara) estaban pasables, pero el segundo ni te cuento. Pedimos muslo de pollo y lo que nos trajeron eran filetes de pollo empanados secos como la mojama. ¿Y el bacalao? Directamente lo devolví. Así que al final, pasamos de los postres porque sabíamos que ya era perder el tiempo.

Te cuento que ya hemos ido tres veces, y el único parqueadero es porque está al lado del museo Eureka, así que no hay muchas opciones. La primera visita fue un desastre con una hora de espera, la segunda fue pasable gracias a unas hamburguesas, pero los nachos, eso sí, un robo total. Te dan unos totopos, y ya está. Y en mi última visita, ni agua de grifo querían servirnos. Los calamares estaban pasados y, cuando nos quejamos, nos dijeron que estaban bien, y ¡nos los cobraron igual!

El Eureka está al lado, así que al menos puedes salvar el día disfrutando del museo, pero Felisa Kafetegia, ¡ni locos!

Cuál es la característica destacada del local en cuanto a espacio

Hombre, si hablamos de Felisa Kafetegia, hay de todo un poco. Por un lado, hay gente que ha tenido una experiencia de 5 estrellas. Dicen que el servicio es rápido y eficaz y que las raciones de calamares están de muerte. La verdad, eso te deja con ganas de repetir, y parece que muchos piensan lo mismo porque dicen que volverán pronto. ¡Gracias por la recomendación!

Pero, ay, amigo, no todo es oro. Hay quienes han tenido menos suerte. Te encuentras con historias de peña esperando 20 minutos en la barra, y cuando al fin les toca, el camarero ni se sabe la carta. Se tienen que buscar una mesa, y luego, 10 minutos después, les dicen que ya no sirven más pedidos. ¿En serio? Media hora perdida para un bocadillo de 10 euros. Este rollo no cuela, vaya.

Y luego están los que solo se atreven con un pintxo porque el menú parece un poco chungo. Costillas y alitas BBQ que parece que han sacado del congelador. 15€/persona por eso suena a timo, la verdad. Hasta los de al lado con mesa reservada estaban llamando a otros sitios, ¡y eso que ya se habían hecho a la idea de comerse su almuerzo ahí! Entre camareros discutiendo y cambiando el menú todo el rato, la cosa no pinta bien, ¿sabes?

A ver, al menos el sitio tiene su punto: una terraza amplia ideal para comer con niños. Pero la comida parece salir de un microondas y la atención, ¡uf!, no vale nada. La chica de la barra actuando como si atenderte fuera una tortura. La próxima vez que pase por el museo, mejor pillar un bocata de casa y hacer picnic en el área que hay al lado.

Y si hablamos del espacio, lo mejor que tiene es esa terraza amplia, que en días soleados te puede salvar un poco la experiencia, pero si lo que buscas es una buena comida, siento decirte que es mejor mirar hacia otro lado y no arriesgarte.

El Felisa Kafetegia tiene áreas al aire libre

Ya te cuento sobre Felisa Kafetegia. Ayer, mientras estuve en el museo con la familia, decidí sentarme en el bar para darle el biberón a mi niña. La camarera, con todo su rollo, me soltó que solo podía estar allí si pedía algo de comer. El bar, prácticamente vacío, y me dicen eso. Cuestión, le pregunto: “¿si me tomo una bebida y luego me voy tras darle el biberón?” Y tras consultar a la encargada, la respuesta fue que me podía quedar en la calle. O sea, a 2 grados, ¡en la calle! Así que, adiós. Empatía cero, de verdad.

Luego, fui con los peques a comer a las 14:30. Pensando que estaría bien, y resulta que la cocina cerrada. ¡Pero en otras mesas seguían sirviendo platos! Nos dijeron que ni bocadillos. ¿En serio, un bar-restaurante en un museo y así de mal? Parece que solo te dejan la opción de irte a buscar algo en otra parte. La logística de ese sitio es un misterio.

El entorno es guay, eso no lo niego. Un paseo bonito, figuras en miniatura, un planetario… todo muy bien. Es un sitio chulo para tomar un aperitivo en la terraza, aunque el servicio tiene un margen de mejora gigante. He estado un par de veces a por unas cañas y rabas y perfecto, pero la otra vez, al pedir hamburguesas, fue un desastre. La pulled pork estaba empapada en salsa BBQ, y la hamburguesa americana, sin más. Además, las patatas, ¡congeladas! Y el precio, elevado para esas porciones. No me esperaba eso.

Y te cuento, si planeas ir y te preocupa el aire libre, sí hay espacios al aire libre en Felisa Kafetegia. Te puedes sentar en la terraza, pero ya sabes, mejor que no se te olvide pedir las cosas antes de que cierren la cocina. No vaya a ser que te dejen en la calle, ¡aunque sea para disfrutar del sol!

Qué tipo de comida se puede encontrar en el menú del Felisa Kafetegia

Mira, el Felisa Kafetegia es un bar restaurante que está en Mikeletegi Pasealekua, 43, 20009 Donostia, Gipuzkoa. La movida es que el sitio es amplio, limpio y moderno. Tienes camareros que son buena onda, y si llevas a los peques, tienen chucherías para ellos. Pero eso sí, el café lo ponen riquísimo, y si no tomas leche de vaca, aquí tienen leche de avena y de soja, así que puedes elegir. Todo pinta bien, pero, oye, a los vegetarianos les falta un poco de cariño en las tapas, solo hay tortilla de patata y bollería. Imagino que el enfoque es más al menú, que se ve bien y las raciones son grandes. Vamos, que si vas con la familia, este sitio tiene su encanto.

Ahora, no todo es color de rosa. Hay opiniones que dejan bastante que desear. Por ejemplo, hay quien dice que es de vergüenza si comiste un menú porque la calidad no es la mejor: alubias de bote, precocinados y un menú caro que no vale la pena. Además, parece que el 80% de los productos que tienen está siempre en falta, y te lo dicen justo cuando ya estás sentado pidiendo. Y vaya chasco si estabas con planes de comer de menú del día después de la visita al museo de la ciencia. Imagínate que el servicio es tan lento que terminaste más tiempo esperando que comiendo.

Y el servicio... mejor no hablemos. La actitud de algunos camareros deja mucho que desear, se ve que andan desganados y no se esfuerzan mucho en atender bien. Escuchas a los chavales decir que están hasta los huevos y hasta se ven bebiendo en la terraza mientras atienden. Así que ya sabes, si te atienden bien, ¡dale gracias al universo!

Y para contestar la pregunta sobre el menú, se dice que tienen opciones bastante básicas: si llevas a los niños, lo más seguro es que encuentres arroz con tomate, y si eres vegano, las opciones son poquitas. Lo mejor que tienen es que si te animas a comer ahí, las raciones parecen grandes y el servicio, aunque algo lento, podría salvar alguna comida. Aunque lo ideal, si buscas buen comer, quizás debas ir con expectativas bajas.

El Felisa Kafetegia tiene opciones para personas vegetarianas o veganas

Mira, el Felisa Kafetegia es un sitio que, a simple vista, tiene potencial. Está en Mikeletegi Pasealekua, 43, 20009 Donostia y tiene una terraza enorme con árboles que deberían hacer que te sientas al aire libre. Pero ya te aviso, la oferta de productos es bastante mecha. Un café te cuesta 1,80€, lo que ya te dice un poco de la política de precios: más alto de lo que esperas para lo que ofrecen. El servicio, correcto, pero no esperes que te vuelvan loco de atención.

Te cuento que fuimos a comer después de visitar el museo y, mira, no estuvo tan mal, pero había que ir temprano porque cuando se llenó todo se convirtió en un caos. Las hamburguesas estaban bien, aunque un poco pequeñas y sin guarnición, y el menú un tanto escaso como para los adultos. Si tienes que esperar, prepárate para que tardan.

Lo que me ha flipado es la falta de limpieza en la terraza. He ido tres veces por la tarde y, cada vez, las mesas estaban llenas de vasos y platos de los anteriores clientes. En plena pandemia, un asco total. Y ni hablemos de los precios. Una vez pagué 25€ por dos cafés, un Colacao y unas cañas. ¡Un atraco a mano armada! Jamás me he sentido tan estafada.

Y si eres vegetariano o vegano, va a ser complicado. Pregunté si tenían algo ligero como un sándwich o una ensalada y me dieron un código QR. ¿En serio? Tenía que bajarme una app para ver la carta, y en muchas mesas los códigos estaban borrados. Una idea nula, de verdad. Un par de opciones fáciles en un menú no vendría mal, porque me da pena que un lugar tan bonito se pierda por esas tonterías.

Así que, si buscas algo más que una hamburguesa con poca guarnición, tendrás que buscar en otro lado. ¡A ver si mejoran un poco!

Son altos los precios en el Felisa Kafetegia

Y hablando del Felisa Kafetegia, no sé tú, pero he oído de todo. La última vez que estuve, celebaron una merienda de cumpleaños y, sinceramente, fue un desastre total. Un bizcocho de chocolate seco y sin sabor que parecía más un ladrillo que un postre. Luego, el de vainilla ni subió y estaba crudo. Y lo peor, ni una disculpa del personal. Un descontrol, en serio. Eso sí, al menos no fui el único con ese drama.

Luego está el menú del día que ofrecen a 15€ o medio menú por 12€. Por eso, le tengo que dar 4 estrellas porque, aunque no todo lo que probé fue un lujo, el risotto estaba brutal y el bonito estaba en su punto, ya que es temporada. Pero bueno, no todo puede ser perfecto, ¿no?

Ahora, si andas pensando en ir a Felisa y tienes ganas de comer, te digo que lleves tu propia comida, porque por experiencia, el trato del personal puede ser de lo peor. Un amigo fue y ni se dignaron en explicarle la carta. Solo le mandaron mirar el código QR. Y claro, la mitad de las mesas ni lo tenían legible. Un desastre completo. Imagínate, si no llevas un móvil o se te queda sin batería, estás vendido.

Y así como va la cosa, no es raro escuchar historias de cobros erróneos y falta de tickets. Alguien comentó que les cobraron mal dos veces y, por supuesto, no les dieron solución porque no tenían el ticket. Al final, tuvieron que llamar para reclamar y, sorprendentemente, nadie les peló. Así que, si te decides a ir, mejor cuida bien lo que pides. Y en cuanto a la pregunta, ¿son altos los precios en Felisa Kafetegia? Pues el menú está a precios accesibles, pero si terminan cobrándote mal, ni te cuento cuál será tu verdadero gasto. ¡Ten cuidado!

Qué opinan los clientes sobre la calidad de la comida en Felisa Kafetegia

Entonces, ya te he dicho un poco sobre el rollo que se vive en Felisa Kafetegia. Por un lado, la peña se queja de que la cosa está carísima y que el servicio deja mucho que desear. Hay quienes flipan con que la comida es cutre, con una carta que no imprime lo que verdaderamente tienen, y hasta hay ingredientes que faltan en los platos. Lo único que parece que se salva son las hamburguesas, pero la verdad, para ir solo por eso, mejor buscar otra opción en el barrio. En general, los que han salido decepcionados no tienen ganas de volver, y eso ya es un claro aviso.

Ahora, no todo es malo. Hay quienes tienen una experiencia bastante chula. Muchos han encontrado en este bar un sitio bonito y tranquilo para tomar algo o comer. El menú les ha sorprendido positivamente, sobre todo el hojaldre de espinacas y el bacalao que han dejado a varios con ganas de más. Aunque, sí, falta más variedad de pinchos para picoteo, lo que podría darle un toque aún mejor al plan.

Y es que hay que admitir que, después de alguna mala experiencia con un mal servicio anteriormente, hay peña que vuelve y se lleva una grata sorpresa. El trato, sobre todo, ha mejorado, y algunos agradecen que el personal esté al loro, incluso con clientes que tienen necesidades especiales. El cariño y la atención cuentan un montón, y ya ves, a veces estos detalles marcan la diferencia.

En cuanto a los precios, hay quienes levantan la voz y dicen que se están aprovechando del tirón que tiene el lugar por estar cerca del museo de la ciencia. Así que cuidado, que con la falta de competencia, pueden cobrar lo que quieran. Ahora, ¿qué opinan los clientes sobre la calidad de la comida en Felisa Kafetegia? La cosa está dividida, algunos se llevan una grata experiencia con el menú, mientras que otros se encuentran con platos que no cumplen las expectativas ni en sabor ni en presentación. Así que, mejor informarse bien antes de lanzarse a por un plato.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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