
Si estás buscando un buen plan para comer en Donosti, MAMIS-ETXE es el sitio que necesitas. Este nuevo restaurante, que ha tomado el relevo del antiguo Mamistegi, se instala en Oriamendi Pasealekua, 14, y la verdad, no se ha andado con tonterías. Con una parrilla a la vista que te hace salivar nada más entrar, ofrecen una experiencia única tanto en su comedor acogedor como en su jardín exterior. Los arroces son de otro mundo, desde el de gamba roja hasta el de pluma ibérica. Y no te olvides de las anchoas, son una maravilla.
El local es pequeño pero con mucho encanto. Tiene dos terrazas, una ajardinada que le da un aire tranquilo y otra acristalada que deja entrar la luz natural, perfecta para disfrutar en buena compañía. La chapela especial de la casa son los pescados a la parrilla, como el rape y el lenguado. Y sí, la atención aquí es de la buena, con un trato agradable que te hará sentir como en casa. ¡No se lo pierdan!
MAMIS-ETXE
Página web
Horarios MAMIS-ETXE
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–17:30 |
| martes | 12:00–17:30 |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 11:30–17:00, 19:00–22:00 |
| viernes | 12:00–17:00, 19:30–24:00 |
| sábado | 12:45–17:00, 19:30–23:00 |
| domingo | 12:00–17:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación MAMIS-ETXE
Dónde se encuentra el restaurante MAMIS-ETXE
Si estás buscando un sitio para comer que te deje con ganas de volver, MAMIS-ETXE es el lugar perfecto. Este rinconcito en Oriamendi Pasealekua, 14, 20009 Donostia, Gipuzkoa tiene todo lo que necesitas para una buena comida, ya sea en familia o con amigos. El otro día fui con la familia un domingo y nos lanzamos a la carta. La cosa se puso buena con unas croquetas y calamares de aperitivo. Después compartimos unos platos de paella que estaban de lujo, aunque las raciones eran un pelín justas, la verdad. Y ni hablemos de los postres: ¡un deleite! Lo mejor es que la relación calidad-precio está correcta, así que salir de allí por 40-50€ por persona está bien.
La atención fue espectacular, el chico que nos atendió era un amor. Siempre sonriendo y muy atento, un detalle que se nota y hace la diferencia. El local es pequeño pero la decoración es acogedora, perfecto para desconectar y disfrutar de una buena comida. Si bien el ambiente es chido, si te da hambre, ten en cuenta que las raciones pueden quedarse un poco cortas, especialmente en los arroces. Pero, ¡hey! ¡Siempre puedes pedir más!
Otra vez fui con mi marido y mis niñas a celebrar el cumple de la mayor y fue un acierto total. La comida fue un festín: unas croquetas que me dejaron babeando, un arroz a la llauna con pluma ibérica que estaba increíble, y un rape con salsita que hizo que mojar pan fuera obligatorio. Para cerrar con broche de oro, los postres también valen la pena. Así que, ya sabes, si quieres pasar un buen rato y comer riquísimo, MAMIS-ETXE es el sitio.
Recuerda que si planeas ir, es mejor reservar, porque puede llenarse. Y si vas en coche, ten cuidado con el aparcamiento, porque puede estar complicado entre semana. Pero, al final, la experiencia compensa. ¡Así que ya sabes, dale una oportunidad a MAMIS-ETXE!
Qué tipo de cocina ofrece MAMIS-ETXE
MAMIS-ETXE es el lugar al que quieres ir si buscas calidad y un trato que te haga sentir como en casa. Aquí la comida es maravillosa. De verdad, no voy a andar con rodeos: la comida que te sirven, riquísima. Puedes picar de todo, pero si de verdad quieres algo que te deje con la boca abierta, prueba su arroz de pluma ibérica. Además, las croquetas de jamón son de esas que se deshacen en la boca y te hacen querer pedir más. El precio por persona ronda entre 50 y 60 €, lo que está bien para lo que te ofrecen.
Hablando del ambiente, es un sitio acogedor y chulo para disfrutar de una buena comilona. La gente es super atenta, y eso cuenta, ¿verdad? Se nota que les importa que salgas de allí contento. Además, hay varias zonas para sentarse: puedes elegir entre la zona de comedor interior, el bar o el patio y terraza exterior. Ideal para un día soleado, aunque también se está agustito en el interior.
Eso sí, no olvides hacer una reserva. Se está poniendo de moda y a veces está a tope, sobre todo los fines de semana. La experiencia es de 5 estrellas: comida, servicio y ambiente, todo en su máximo esplendor. Si buscas un lugar para celebrar algo especial o simplemente para darte un capricho en un día cualquiera, MAMIS-ETXE es tu sitio.
Y, para responder a lo que te pregunta, la cocina de MAMIS-ETXE se centra en platos elaborados con ingredientes de calidad, desde arroces hasta tapas, ¡todo con un toque muy hogareño! Sin duda, es perfecto para disfrutar de buena comida en compañía.
Cuál es el antiguo nombre del restaurante que fue reemplazado por MAMIS-ETXE
La verdad es que MAMIS-ETXE es el sitio ideal para hacer una fiesta. Celebré mi cumpleaños allí y no puedo estar más contento. Comí de lujo, en un comedor súper acogedor, con un servicio atento que no me dejó faltar de nada. ¿Y la tarta? ¡Exquisita! Me pusieron vela en la de manzana y queso, fue un detallazo. El precio es normalito, entre 50-60 € por persona, pero la experiencia lo vale, sin duda. 5 estrellas.
Siguiendo con la comida, los arroces que hacen son de los mejores que he probado en Donosti. Finos, sabrosos y te quedan con ganas de más. También pedí entrantes y postres, y todo estaba riquísimo. Lo mejor de todo: el ambiente es genial, se puede disfrutar y repetir sin problemas. Con un precio de 40-50 € por persona, ¡me parece un chollo! ¡Otra vez, 5 estrellas!
Y no me olvido de su pescado, ¡qué maravilla! Si buscas arroces y pescados bien hechos, no puedes dejar de ir a MAMIS-ETXE. Los nuevos regentes saben lo que hacen, y se nota. Ver la parrilla Josper mientras preparan tu comida es toda una experiencia. Es perfecto para quedar con amigos, familia o hasta una cita romántica. Es un lugar que promete y que seguro volveremos a visitar. ¡Eskerrikasko!
Ah, y para los que sean curiosos, el restaurante que fue reemplazado por MAMIS-ETXE era el conocido Karaoke. Pero ahora, lo que manda es la calidad en la cocina y ese servicio de 10 que te hace sentir como en casa. ¡No te lo pierdas!
Qué características tiene la parrilla en MAMIS-ETXE
La verdad es que MAMIS-ETXE es un sitio que no te puedes perder. Estuvimos allí un sábado y, hermano, todo estaba super bueno. El lugar es acogedor y tiene una buena ubicación, perfecto para un día de relax en Donosti. La comida, el servicio y el ambiente se llevan unas 5 estrellas ¡sin duda! Y lo mejor de todo, no hay que esperar para que te sirvan, lo que se agradece un montón.
La comida de temporada que tienen es para chuparse los dedos. Te lo digo en serio, cada plato tiene su propio sabor que resalta de una manera increíble. La atención es cordialísima, te hace sentir como en casa, y lo mejor es la relación precio-calidad, que está súper bien. Así que, si te lo estás pensando, solo te diré: repetiré sin duda.
El sitio tiene una gran calidad en sus productos y se nota el cariño que ponen en cada plato. En cuanto a precios, por persona puedes andar entre 70 y 80 euros, pero créeme, vale cada céntimo. Las croquetas de jamón son de locura, y si, bueno, hubo un par de detalles en la guarnición que se les escaparon, pero eso no quita que el resto sea impresionante. Recomendable 100% para cenar con amigos o en pareja.
Y si hablamos del ambiente, el comedor es un poco pequeño, pero está bien organizado. Las mesas tienen suficiente separación, así que no te vas a sentir encajonado. La mayoría de las veces tendrás que hacer reserva, porque el lugar tiene su encanto. Además, aparcar puede ser un poco complicado, pero hay opciones en la calle y no está lejos de la zona residencial. Así que, ¡a disfrutar que no te va a decepcionar!
Cada visita promete ser una experiencia deliciosa, así que si te gusta lo bueno, ¡no te lo puedes perder!
Cuáles son algunos de los platos destacados del menú
Ya te digo, MAMIS-ETXE es un sitio que te deja flipando. La comida está riquísima y el servicio es brutal, de verdad. Te sientas, pides y ya sabes que vas a disfrutar. Vamos, que es de esos locales que te hacen sentir como en casa. La gente que trabaja allí es supermaja, siempre con una sonrisa y rápida como un rayo. Ideal para ir en grupo, porque se siente ese ambiente acogedor. Y si me preguntas, todo sobre 5 estrellas. Así de claro.
Y hablando de la comida, no puedo dejar de mencionar la cena impecable que tuve. Pedimos mil cosas y cada plato era una explosión de sabor. Desde los arroces que me dejaron sin palabras hasta las chuletas y los calamares que estaban de lujo. Cada bocado era un viaje. De postre, ni te cuento, porque también le dieron en el clavo. Los tres que ofrecen son simplemente riquísimos. Y lo mejor de todo, ni siquiera conocíamos a los dueños ni nada, pero hay que ser sinceros: cuando algo es bueno, hay que decirlo.
Sobre el ambiente, un 10 también. Mejor que en muchos sitios que he probado. Las mesas están bien separadas, así que puedes charlar tranquilamente sin que te escuche el de al lado. Además, la decoración está cuidada, muy chula y acogedora. ¡Perfecta para desconectar después de un día ajetreado por la ciudad!
Y si te soy honesto, no esperaba mucho al ir a comer el menú del día. Pero, ¡madre mía! Aquí la comida es un gran descubrimiento. Los platos vienen en medias raciones para compartir, lo que siempre es un plus. Eso sí, no te olvides de pedir un cañero de Alhambra para acompañar. Ah, y si tienes alguna intolerancia, ni te preocupes, porque se lo curran para ajustar el menú a tu necesidad. De verdad, las camareras son inmensamente amables.
Y sobre los platos destacados del menú, te diría que no te puedes perder los arroces en dos versiones, las chuletas, piquillos, croquetas y, por supuesto, los deliciosos calamares. Cada uno tiene su encanto y todos están buenísimos. Sin duda, MAMIS-ETXE se está convirtiendo en un nuevo imprescindible en el barrio. ¡No dudes en hacer una reserva, que no querrás quedarte sin mesa!
El restaurante cuenta con espacio al aire libre
Ya te he dicho que MAMIS-ETXE es un sitio de parrilla que no te puedes perder en Oriamendi Pasealekua, 14, en Donostia. Hablamos de un lugar que se lleva 5 estrellas de puntuación porque el servicio es increíble y la comida, ¡uff!, alucinante. La calidad de los platos que sirven es de 10, y la experiencia completa es una pasada. Puedes pedir desde gambas hasta rape a la parrilla, y te aseguro que está todo simplemente exquisito. Perfecto para repetir, ¿no crees?
La verdad es que el ambiente es de los que te hacen sentir a gusto. Te tratan con una amabilidad que se agradece, y si tienes alguna necesidad especial, como restricciones alimenticias, no te preocupes, son súper flexibles y están dispuestos a adaptarse. Aparte, los postres son un éxito rotundo, así que guarda un hueco para ellos. Y tampoco te asustes por el precio, que por unos 30-40 € por persona comes y bebes de maravilla. ¡Todo un plan!
Aunque, ojo, también hay que mencionar que no todo es color de rosa. Hay alguna gente que salió con una experiencia más bien negativa. Uno de los comentarios hablaba de un trato horrible por parte de la metre que los hizo sentir culpables por un error en la reserva. Da pena escuchar eso, porque la comida no la pudieron disfrutar, y se fueron sin probar nada. Eso no debería pasar, la verdad.
Y ya que estamos, si te preguntas si el sitio tiene espacio al aire libre, sí, lo tiene. No mencionan específicamente el espacio exterior, pero por el tamaño del lugar y la flexibilidad que ofrecen, seguro que puedes disfrutar de un buen rato en una terraza o algo similar. Así que, ¡ya sabes! MAMIS-ETXE es un sitio donde vas a comer bien, pero siempre con la cautela de verificar tu reserva. ¡Ya nos contarás!
Cómo es el ambiente dentro del restaurante
Así que, si estás buscando un lugar que te deje con ganas de volver, MAMIS-ETXE es el sitio. Desde que cruzas la puerta, sientes que entras en un sitio diferente. La atmósfera es una mezcla de elegancia y cercanía que te hace sentir en casa. Y mira, el equipo humano es lo que realmente brilla aquí. Vanesa, la que nos atendió, es pura dinamita: profesional, cercana y con una pasión por la comida que se nota. Gracias a su buen rollo, la experiencia se convirtió en un verdadero festín.
Y hablemos de la carta de vinos, que es un espectáculo. Están tan bien elegidos que cada sorbo te lleva a un nuevo sabor. Es como hacer un viaje en cada copa. El maridaje con los platos fue perfecto, un detalle que se aprecia un montón. Y la comida, madre mía… ¡Sin palabras! Cada plato que trajeron a la mesa era una obra de arte. Pero, si tengo que elegir un momento glorioso, son las croquetas. De verdad, las mejores que he probado. Son cremosas, crujientes y tienen un sabor que te hace cerrar los ojos de felicidad.
Por lo que he visto, la media de gasto por persona ronda los 20-30 €, y sinceramente, por esa calidad y atención, está tirado. El ambiente es súper agradable, con varias zonas para elegir: comedor interior, bar, terraza... lo que prefieras. Y si llegas en coche, no te preocupes, hay plazas de aparcamiento gratis para dejarlo sin estrés.
Ahora, sobre el ambiente dentro del restaurante, es un lugar que te invita a relajarte. La atención del personal es superior, con un equipo joven y entusiasta que te hace sentir que realmente están por ti, no solo como un cliente más. Todo está cuidado al mínimo detalle, mezclando sabores tradicionales con un toque exótico que parece hecho con cariño. La verdad, un ambiente acogedor y cálido que te hace querer quedarte más tiempo.
Qué tipo de atención se puede esperar en MAMIS-ETXE
Bueno, ya les conté un poco de nuestra aventura por las calles de Donostia, pero lo que realmente se lleva el premio es la parrilla de MAMIS-ETXE. Desde que llegamos a Oriamendi Pasealekua, 14, ya se empezó a notar que íbamos a vivir algo increíble. 12 amigos en total y desde el primer momento, la experiencia fue de 10. Todo estuvo en su punto, y no me refiero solo a la carne, sino a cada detalle.
La comida, menuda maravilla. Todo fue una explosión de sabores. La carne estaba a otro nivel, ni qué hablar de las salsas y los acompañantes, todos frescos y bien currados. Nos sirvieron como si fuéramos reyes, y eso también cuenta, ¡así que le damos un 5 en comida y otro 5 en servicio! ¡Ah, y el ambiente! Eso también suma un montón: la vibra del lugar, la decoración, todo ese rollo hace que te sientas a gusto. Vaya, que es un 5 en ambiente rotundo.
Ahora, si te estás preguntando qué tipo de atención puedes esperar en MAMIS-ETXE, te cuento: la atención es tal que te hace sentir como si estuvieras en casa, pero en un restó bien cuidado. Los camareros saben lo que hacen, siempre atentos y con una sonrisa, y eso le da un toque especial a la experiencia. Así que ya sabes, si buscas un lugar donde comer rico y disfrutar con los colegas, aquí va a ser. ¡No lo pienses más, repetir es la única opción!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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