
¿Buscando un buen plan en Madrid? Villa Capri es tu sitio. Ubicada en la C/ de Hortaleza, 118, esta trattoria te transporta a los años 70 en Italia con su ambiente retro y soleado. En medio del bullicioso barrio de Barrio Salesas, vas a encontrar un bar central repleto de 1500 botellas de licores vintage y, de paso, disfrutar de una propuesta gastronómica que mezcla tierra y mar. ¡Aquí el buen rollo y el buen comer están garantizados!
Este lugar es el hermano pequeño de Bel Mondo, una pizzería que ya arrasa en Madrid. En Villa Capri, la cocina italiana cobra vida con auténticos espaguetis a la carbonara y raviolis que te harán querer volver. Y no te olvides de dejar un hueco para el tiramisú o la tarta de queso cremosa, ¡son otro nivel! Ideal para un almuerzo en un ambiente cozy y moderno. Reserva ya en TheFork y prepárate para disfrutar de una experiencia única sin salir de la ciudad.
Villa Capri
Horarios Villa Capri
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–16:00, 19:30–23:30 |
| martes | 13:30–16:00, 19:30–23:30 |
| miércoles | 13:30–16:00, 19:30–23:30 |
| jueves | 13:30–16:00, 19:30–23:00 |
| viernes | 13:30–17:00, 19:00–24:00 |
| sábado | 13:00–17:00, 19:00–24:00 |
| domingo | 12:30–17:00, 19:30–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Villa Capri
Dónde se encuentra Villa Capri en Madrid
¡Tío, si no has ido a Villa Capri, estás perdiéndote algo muy grande! Este sitio italiano en Calle de Hortaleza, 118, Centro, 28004 Madrid te deja con la boca abierta apenas pones un pie dentro. La decoración es espectacular y genera una vibra de confort que te hace sentir como en casa. Y lo mejor, no tienes que esperar una eternidad para que te sirvan, la cocina es rápida y los platos están deliciosos. La pasta es de otro nivel y el personal, todo italiano, es super atento. 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. ¡No hay excusas!
He estado ya un par de veces y siempre me sorprenden. En una ocasión tuvimos un pequeño incidente, pero el equipo se encargó de solucionarlo al instante. El lugar es acogedor y la comida está a otro nivel. Te lo juro, querrás repetir. Si vas, prepárate a gastar unos 20-30 € por persona, que merece la pena. Así que asegúrate de hacer reserva, porque este sitio suele llenarse. Y no te preocupes por el ruido, se puede hablar sin problemas.
De verdad que el ambiente es un espectáculo. Caminas por la calle y solo ves una terraza, pero cuando te asomas al interior, todo se transforma en un espacio muy cool. La barra tiene de todo y el trato es excelente, de verdad, piérdete en sus recomendaciones. La burrata que pedimos estaba increíble y los cócteles, bien servidos y riquísimos. Aunque el cacio e pepe no fue suficiente para mí, le faltó un poco de queso, pero eso no me impidió disfrutar. No solo es un lugar para hacerte unas fotos, ¡aquí comes bien y te diviertes!
A pesar de que en mi última visita, la pizza de trufas y la lasaña me dejaron un poco frío, la atención y los drinks compensaron un poco la jugada. La la clásica lasaña no me convenció y la salsa de tomate parecía del super, pero el ambiente sigue siendo una pasada. Así que, si buscas un sitio significativo, ve a Villa Capri.
Y ya sabes, si quieres visitarlo, está en Calle de Hortaleza, 118, en el centro de Madrid. ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de comida ofrece Villa Capri
No sé si ya te conté, pero Villa Capri, en C/ de Hortaleza, 118, es un sitio que tienes que probar. 5 estrellas de mi parte, porque la experiencia fue muy buena. Cenamos ahí y salimos encantados. El personal es súper atento y agradable, y el ambiente también está de diez. La única pega es que tuvieron un pequeño problemilla con el horno, así que no pudimos probar las pizzas, que dicen que son su especialidad. Una lástima, pero lo compensaron con lo que comimos.
De entrante, pedimos mortadela trufada con pan focaccia, y lo acompañaron con un aceite picante que le daba un toque brutal. Luego, la pasta carbonara en rueda de queso fue un buen intento, pero la pasta trufada se los lleva de calle. Qué maravilla, de verdad. Y ya para terminar, nos dejamos llevar por el helado de pistacho artesano y un cóctel “pornstar” de martini y maracuyá. ¡Absolutamente riquísimo! Hay que decir que los baños están muy bien, amplios y limpios.
Además, el local tiene una decoración retro que te hace sentir como en la costa de Amalfi y el ambiente es muy chido. Claro, si te toca cerca de la cocina, puedes escuchar el jaleo, pero eso le dio rollo a la cena. Los camareros son todos majísimos y siempre están echando una mano. Los precios son bastante razonables para salir en Madrid. Por persona, te salen unos 40-50€, y eso incluye un buen primer plato, segundo, postres y copas. Tienen opciones vegetarianas, así que no hay excusa para quedarse sin probar algo rico.
Si no has estado, ya estás tardando en hacer plan y disfrutar de esta joyita. ¡La próxima ronda va por mi cuenta!
Cuál es la atmósfera del restaurante Villa Capri
Te cuento, que estuve en Villa Capri el otro día con un par de amigos. Llevábamos tiempo escuchando cosas sobre este sitio en C/ de Hortaleza, 118, y la verdad es que las reseñas eran una montaña rusa: desde “¡es la bomba!” hasta “no vayas ni loco”. Así que fuimos un poco a ciegas. Pedimos de entrante la burrata, la salsa de tomate estaba rica, pero el acompañamiento de la burrata un poco soso. También caímos en la trampa de los Arancini, pero ¡vaya decepción! Enanos y, 9 euros por tres tan pequeños, se me hizo un robo. Uno tiene que sentir el arroz, y aquí apenas se notaba.
Luego pasamos a los platos fuertes. Pedimos la pizza Middleton, que la masa no era crujiente, pero estaba muy, muy buena. En cambio, los spaghetti con tomate... ¡madre mía! Tenían buen sabor, pero estaban pasados, como si los hubieran olvidado en el agua. Decir que estaban duros es poco. Podías seguir mordiendo y nada, difícil de cortar con los dientes. Acabamos con la tarta de queso, que, según las reviews, era la estrella. Y la verdad, ¡era cremosa y sabrosa! Aunque, para mí, le faltó un poco de carácter.
El servicio, bien, la verdad, super amables. Aunque tuve que recordarles que pedí una Coca-Cola y eso fue como un par de veces. Pero encima, la decoración del lugar es estupenda. Aun con el tema de la comida, el ambiente en general es acogedor. Tiene un aire que te transporta a la vieja Italia, con detalles que encantan. Así que, cuando preguntas por la atmósfera de Villa Capri, te digo que es bonita y encantadora, un lugar donde puedes relajarte y disfrutar, aunque la comida tenga sus peros. Ideal para grupos y celebraciones, pero a veces necesitas un poco de suerte con los platos.
Qué barrio de Madrid alberga a Villa Capri
Ya te conté lo de Villa Capri, pero déjame seguir con lo que realmente importa. El sitio está en C/ de Hortaleza, 118, en pleno Centro de Madrid, y aunque desde fuera no aparenta ser la gran cosa, entras y te sorprendes con lo bien decorado que está. Tiene un ambiente acogedor que invita a quedarte a conversar. Ideal para grupos de 3 a 4 personas. El ruido es bajo, así que no tienes que gritar para que te escuchen, lo que siempre es un plus.
La comida es lo que más nos flipa. La pasta, sobre todo, es lo mejor que probamos. Los spaghetti carbonara te trasladan directamente a Italia, con ese sabor auténtico y bien cuidado. La pizza de trufa y los ñoquis de pesto también están para morirse, y de postre, el Tiramisú… ¡uff, cremoso pero no empalagoso! Precios razonables, de 20 a 40 € por persona, depende de lo que pidas, pero vale la pena cada euro.
Sin embargo, no todo ha sido perfecto. Una de las veces que fuimos, la calidad no estaba a la altura como antes. La pizza que pedimos estaba seca y con pocos ingredientes, y el tiramisú dejó mucho que desear. El servicio siempre ha sido muy atento, pero si la comida no cumple, es un tema a tener en cuenta.
Así que ya sabes, si te apetece una buena comida italiana en Chueca, Villa Capri se pone en la lista. Pero asegúrate de llamar y preguntar, porque nuestra última experiencia no fue la mejor. ¡A ver si tienes más suerte!
Qué hace especial a la decoración de Villa Capri
La verdad es que Villa Capri se lleva la palma en cuanto a pinta. La decoración te hace sentir como que has cruzado el charco y has aterrizado en un pedacito de Italia en pleno Madrid. Mucha luz, detalles vintage y un ambiente que, aunque es un poco ruidoso, se puede charlar sin problemas. Es un lugar donde la experiencia no solo se come, sino que también se vive. Para mí, ese toque especial que tienen lo hace destacar entre tantos restaurantes.
Hablando de la comida, hay un par de cosas que se notaron. Pedimos pasta y, sinceramente, estaba un poco pasada de sal y la textura no era la mejor, un pelín dura. Pero, ¡vaya!, la pizza con trufa que devoramos estaba estupenda, un acierto total. Y no pueden irse sin probar el tiramisú, ese clásico que nunca falla. Aunque la atención fue correcta, no brilló tanto como el ambiente. El precio, por persona, ronda entre los 30 y 40 €, lo cual está bien para una “noche italiana”.
Sin embargo, otros han tenido experiencias alucinantes. Algunos se encontraron con platos que les recordaron a la auténtica cocina italiana, siendo la pasta carbonara una de esas joyas que te transportan directamente a Roma. Las chicas que nos atendieron tenían ese don de hacerte sentir en casa, y eso se agradece un montón. En general, dicen que los platos son de los mejores que han probado en Madrid, incluso comparándolos con los de Nápoles. Así que, si quieres darte un capricho, este es el sitio ideal.
¿Y qué hace especial a la decoración de Villa Capri? Pues es esa mezcla de luces suaves, detalles vintage y una atmósfera acogedora que te envuelve, como si estuvieras en un palacio. Es un sitio donde cada rincón cuenta una historia y eso, sin duda, añade un extra a la experiencia.
Cuántas botellas de licores vintage se pueden encontrar en el bar de Villa Capri
Y mira, si hablamos de Villa Capri, tienes que probar su pasta. Es un auténtico festival de sabor, y te lo dice alguien que ha comido en mil sitios. La carbonara es de otro mundo, cremosa pero no empalagosa, y las porciones son generosas, así que prepárate para llenarte. Además, el ambiente es muy chido, con ese toque italiano que te hace sentir como si estuvieras en una trattoria en Roma, y no en el centro de Madrid.
¡Ah! Y no puedes olvidarte de los postres. El tiramisú está para morirse, lo hacen casero y la mezcla de café y chocolate es un baile en la boca. Es uno de esos lugares donde dejas el estrés en la puerta y te sumeres en la buena comida y en buena compañía. Si vas con amigos, es el plan perfecto para pasar un rato agradable, echando unas risas y disfrutando de buen vino.
Hablando del vino, el bar de Villa Capri tiene una colección de licores vintage que flipas. Asegúrate de pedir una copa, hay más de 200 botellas. Sin duda, te va a volar la cabeza la calidad y la variedad que tienen. Al final del día, es uno de esos sitios que se quedan grabados en tu memoria por todo lo que ofrecen. Ya estás tardando en hacer planes y darte una vuelta por ahí.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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