
Si buscas chuletas jugosas y un ambiente rústico que te haga sentir en el norte de Navarra, no te puedes perder la Sidrería Kaleangora en la Calle Tajonar, 29. Este sitio lleva desde 2014 ofreciéndonos lo mejor de la gastronomía local. Aquí no solo te vas a poner las botas con esos chuletones de vaca, sino que también puedes saborear pescados como el rodaballo o el besugo. Y no te olvides de la auténtica sidra de kupela, servida directamente de barricas de roble, que es el complemento ideal para redondear la experiencia.
Además, el ambiente es acogedor y típico de una buena sidrería. Abren todos los días menos los lunes, así que es fácil encontrar un momento para escaparte. Los precios están bastante bien para lo que ofrecen, con un promedio de 30-45€, y tienes varias opciones para pagar. Así que ya sabes, si estás por Pamplona y quieres disfrutar de una buena comida con un toque auténtico, Kaleangora es el lugar donde tienes que estar. ¡No te lo pierdas!
Sidrería Kaleangora
Página web
Horarios Sidrería Kaleangora
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 12:00–24:00 |
| miércoles | 12:00–24:00 |
| jueves | 12:00–24:00 |
| viernes | 12:00–24:00 |
| sábado | 12:00–24:00 |
| domingo | 12:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Sidrería Kaleangora
Dónde se encuentra la Sidrería Kaleangora
Si estás buscando un lugar donde devorar unas chuletas de las que te hacen bailar el paladar, Sidrería Kaleangora es el sitio. Allí todo es de 5 estrellas: el ambiente es brutal, con un local muy acogedor, y la atención del camarero es de diez. Te atienden rápido y con una sonrisa, y la comida... ¡uff! Todo está en su punto perfecto. Tienes que probar esas ensaladas bien aliñadas y el surtido de croquetas de carne, que son una locura. Por persona, te gastas entre 20-30 € y sales de ahí como nuevo.
Además, es un sitio espectacular. De verdad que vale la pena hacer el viaje hasta Pamplona solo para comer ahí. Te sirven un menú que no sabes si llorar de felicidad o pedir más. La carne se deshace en la boca y, si te mola la experiencia divertida, puedes servirte la sidra desde el tonel. ¡Lo mejor! Si vas con un grupo, este es tu sitio, tienes amplias mesas y bancos de madera. Asegúrate de reservar, porque se llena en un abrir y cerrar de ojos.
Este lugar es un clásico del norte, y si estás en plan grupo (digamos entre 5-10 personas), te recomiendo que vayas a por el menú a 40 €. Con eso comes de lujo, incluyendo unos entrantes y postres que te hacen querer volver. Los platos de pimientos del piquillo y chorizo a la sidra, o el solomillo y chuletón a la brasa, son un must. El servicio sigue siendo rápido y amable, ¡vaya trato!
Y si te preguntas, “¿dónde está la Sidrería Kaleangora?” pues muy fácil, está en C. Tajonar, 29, 31006 Pamplona, Navarra. Así que ya lo sabes, si quieres pasar un buen rato y comer como un rey, no lo pienses más. ¡Te va a encantar!
Desde cuándo está abierta la Sidrería Kaleangora
Y bueno, para ser sinceros, la Sidrería Kaleangora ha sido un completo lío en nuestra última visita. Fuimos con reserva durante San Fermín, y ya empezamos mal porque tuvimos que esperar, como si fuéramos a cualquier bar de esquina. Y cuando finalmente nos sentaron, nos dieron prisa para hacer el pedido, ¡a saber por qué! Con lo que pagamos, el servicio fue pésimo y la comida, bastante escasa y de calidad dudosa. Acabamos reclamando la factura porque nos querían cobrar 68 euros más. Menos mal que alguien tuvo la brillante idea de revisar la cuenta, porque si no… Adiós a las ganas de volver a repetir.
En otra ocasión, fuimos a probar la famosa sidra. Mirando las reseñas, parece que es solo eso, sidra y poco más. El camarero, un poco borde, no ayudó nada, aunque los entrantes estaban decentes, como el chorizo y la tortilla. Ahora, la chuleta… pues como que flojeaba un montón, nada que ver con lo que uno espera. La tarta de queso, un verdadero fiasco, y la torrija, ni hablar. Para lo que vale el menú, no vale la pena recomendarlo.
Hicimos un intento más en una comida familiar, y aunque no estuvo mal, había mejores opciones en la ciudad. La chuleta nos pareció pequeña y apenas sabía a algo, pero si hay que destacar algo, el rape al horno fue lo mejor de la comida. Aquel día, el precio no superó los 40-50 € por persona, pero el ambiente y el servicio fueron muy buenos. En general, para traer a un grupo, mejor mirar otros sitios.
Celebramos un cumpleaños y, aunque nos dejaron muy claro que tenían un menú sidrería, la experiencia no fue lo que esperábamos. Los entrantes pasaron sin pena ni gloria, salvo la famosa tortilla de bacalao que estaba rica, pero los chuletones salieron prácticamente fríos y sin el sabor que se prometía. En cuanto a los postres, empezamos a echar de menos un buen sabor. Esa tarta de queso casera se quedó en un “meh”.
Así que, ahondando en nuestras expectativas, parece que no volveremos pronto a Kaleangora, aunque su historia se remonta ya a varios años en la ciudad, aunque no sé exactamente desde cuándo. Lo dicho, si quieres disfrutar de una buena charleta y buena comida, tal vez sea mejor buscar otro sitio por Pamplona, que opciones hay de sobra.
Qué tipo de comida se ofrece en Kaleangora
Hablando de la Sidrería Kaleangora, si no la conoces, tienes que darte una vuelta por C. Tajonar, 29. Este sitio es pura nostalgia, sobre todo para los que llegamos allí desde el año 98. Entras y parece que te transportas al pasado. La carta no ha cambiado mucho, y eso es lo que se espera de una buena sidrería. Aquí la comida no es ningún misterio: sota, caballo y rey. Los entrantes son lo que son, pero si eres amante del buen comer, el chuletón es el rey de la fiesta.
El ambiente es lo que más me gusta. Tiene el feeling de esas sagardotegis de toda la vida, donde te puedes sentar en una de las ocho kupelas al fondo y socializar un rato. Y lo bueno es que no tienes que preocuparte por el vino o la sidra porque van incluidas en el precio. El plan es sencillo: buen rollo, buena comida y una calidad-precio brutal, entre 40 y 60 € por persona y sales más que satisfecho.
La calidad de la comida es 4 estrellas, pero el trato no se queda atrás. El servicio es amable, y no te hacen esperar entre platos. Desde pimientos del piquillo hasta un brownie caliente que te deja con ganas de más. Si te gusta el chorizo a la sidra o quieres probar la tarta de queso de cabra, ni lo dudes, que aquí lo clavan.
Así que, ¿qué tipo de comida se ofrece en Kaleangora? Principalmente, chuletón, pero también tienes opciones para entrantes como chorizo a la sidra y varias delicias que hacen de este lugar un acierto seguro en Pamplona. Un sitio donde realmente se cocina con amor y se disfruta de la tradición en cada bocado. Si no has estado, ¡ya estás tardando!
Cuáles son algunos de los platos más recomendados en este lugar
¡Tío, Sidrería Kaleangora es una pasada! Si no has estado ahí, te estás perdiendo una de las mejores sidrerías de Pamplona. Con un menú sidrería que no tiene desperdicio y una relación calidad-precio que te va a conquistar, este sitio se lleva todas las 5 estrellas. La atención es de diez, los camareros son super amables y cercanos. Y no olvides disfrutar del txotx en la zona de cupelas. Es un sitio que tienes que marcar en tu mapa si andas por la ciudad.
Tampoco me olvido de la comida, ¡la tortilla está de rechupete, aunque un pelín salada! Pero, oye, el sabor lo compensa. Te puedes dejar unos 40-50 euros por persona y sales más que satisfecho. Platos recomendados como los pimientos del piquillo, el chorizo a la sidra, y, por supuesto, ese txuleton a la brasa que te va a flipar. Todo en un ambiente super acogedor, con una decoración que da gusto.
De verdad, es un lugar donde te sientes en casa. Ya sea para una cena o una comida, lo importantes es que esos bancos corridos son perfectos para grupos de 3-4 personas. El trato es estupendo, y ese brownie de chocolate caliente es una locura, lo tienes que probar. Claro, si el servicio no te deja frío, ¡la sidra fresca que se sirve es del mejor nivel!
Ahora, respondiendo a lo que preguntabas, algunos de los platos más recomendados en Kaleangora son los chorizos a la sidra, el txuleton a la brasa, y para los que les gusta algo más dulce, el brownie de chocolate caliente es un must. Así que ya sabes, si quieres comer bien y disfrutar, ¡no dudes en pasar por allí!
Se puede disfrutar de mariscos en la Sidrería Kaleangora
Mira, si estás buscando un lugar donde disfrutar de chuletas espectaculares, ya has encontrado el sitio. La Sidrería Kaleangora en C. Tajonar, 29, es un must si estás por Pamplona. Te cuento, fuimos desde Sevilla para ver al Betis, y la experiencia fue de diez: comida riquísima, trato excepcional y un ambiente que te engancha. La verdad es que el menú sidrería está genial por 40-50€, y eso incluye un festín con pimientos del piquillo, tortilla de bacalao y, por supuesto, chuleta. ¡Te lo digo, no te arrepentirás!
El lugar en sí es bastante amplio, con esa vibra de sidrería tradicional. Te sirves directamente de los barriles, lo cual le da un aire auténtico. También tienes pantallas gigantes para ver los partidos, ¡perfecto para ir en grupo! El ambiente, además, es muy animado, especialmente los fines de semana, y el personal es súper atento. Así que si buscas un sitio donde comer de lujo y sentirte a gustito, este es el lugar.
Otra cosa que me encantó fue el tamaño de las mesas y la calidad de la carne. Se nota que aquí cuidan los detalles. Si vas en grupo, te va a encantar por esa comunicación cercana que se genera entre todos. Aunque no todo es perfecto, quizás los postres necesitan un poco más de amor, pero esos primeros platos son de otro mundo. Así que si quieres disfrutar de chuletones y buena comida, no dudes en ir.
Y sobre los mariscos, la verdad es que no es su fuerte. Aquí se centran en ofrecerte lo mejor de la ganadería local, así que no esperes encontrar una gran variedad de marisco. Pero, ¿quién necesita mariscos cuando tienes chuletas y una buena sidra esperándote? Vete, disfruta y luego me cuentas. ¡No te vas a arrepentir!
Qué bebida es característica de la Sidrería Kaleangora
Y volviendo al tema de la Sidrería Kaleangora, la cosa se pone buena. Si te gustan las chuletas, aquí estás de suerte. El sitio tiene un ambiente que, aunque puede estar lleno de “universitarios” dando guerra, la atención que te dan es correcta. Claro, la ensalada es un poquito escasa, pero el resto de la comida cumple con su función. Normalita, pero sabrosa. Yo diría que merecen 4 estrellas por eso.
Ahora, si hablamos de higiene, aquí son unos pros. Eso es clave. La comida, aunque un poco salada a veces, mejora si vuelves. La última vez que estuve, me sorprendió lo bien que estaba todo. Te lo digo, ¡mejoró bastante! Entonces, se puede decir que en general, se merecen también un 3 estrellas por esa mejora y la limpieza.
Pero si quieres ir a lo seguro, lo mejor es que vayas a probar la sidra. Tienen varias, de 5 o 6 variedades que puedes sacar directamente del grifo. La comida es rica, el servicio es súper atento, y aunque no hay aparcamiento en la puerta, encontré sitio fácil en la calle. Si te gusta comer bien sin dejarte un riñón, con unos 20-30 € por persona lo tienes solucionado. Aquí vienen las 5 estrellas en: comida, servicio y ambiente. ¡Todo de 10!
La verdad es que todo el viaje valió la pena. El trato es genial, ¡te hacen sentir como en casa! Aunque la entrada sea pequeña, al llegar te reciben con una sonrisa y con ganas. La tabla de ibéricos que pedimos fue un primor, y las croquetas de piquillo que nos pusieron antes estaban de lujo. La carne, ya ni te cuento. Un solomillo al punto con patatas de verdad, no congeladas. Y esos pimientos del piquillo, seguro que eran de la tierra, ¡tienen un sabor que alegra todo el plato!
Y volviendo a esa bebida característica de la Sidrería Kaleangora, ya tienes la respuesta: la sidra, claro. Así que preparate para disfrutarla directo del grifo y dejarte llevar por la experiencia. ¡Vas a amarlo!
Cómo se sirve la sidra en Kaleangora
Mira, si hablamos de Sidrería Kaleangora, no puedo dejar de decir que ya es un clásico para mí. Siempre que vamos, nos reciben de lujo. Las chuletas son una pasada, ¡siempre están en su punto! El local tiene ese rollo acogedor que te hace sentir como en casa. Vamos, que cada vez que salimos de allí, ya estamos pensando en volver.
Por otro lado, he oído opiniones de quienes no se flipan tanto. Un amigo fue una vez y me comentó que para 52 pavos, la comida no le pareció tan abundante. El tipo de al frente, que parece ser el jefe, no le dio esa energía que se espera. Dijo que si quieres algo más económico y céntrico, hay otras sidrerías que cumplen sin problemas. A veces hay que darles una oportunidad a la comida, pero la atención debe estar a la altura, ¿no?
Sin embargo, también hay quienes lo flipan con el sitio. Otro colega fue y destacó lo encantador del lugar. La comida, de diez, y el trato, pues tampoco se queda atrás. Y con el rollo de las medidas anticovid, se nota que se lo toman en serio. Para ellos, es el sitio ideal para comer sin preocupaciones.
Y ya, para los que tengan curiosidad, la sidra en Kaleangora se sirve bien fresquita, en los típicos vasos de sidra, ¿sabes? Con ese toque tradicional que le da todo el rollo. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de una buena chuleta y una sidra que haga buen juego, este es el sitio. ¡A por ello!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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