Roostiq

Roostiq

Si estás buscando un plan chido en Madrid, Roostiq es la opción que no te puedes perder. Este lugar está en C. de Augusto Figueroa, 47, Centro, y se especializa en lo auténtico. Aquí saben que la clave está en lo simple: cocina con fuego, embers y humo, y lo que sacan de su propio huerto y granja es puro amor. Desde pollos hasta cerdos, todo fresquísimo. Y para los que les gusta compartir, tienen un menú de tapas y raciones que te va a dejar con ganas de más.

Madrid tiene mil cosas geniales, y Roostiq simplemente lo resalta con su onda única: un toque de tradición en medio de la modernidad. Con una calificación de 4.4 en Restaurant Guru y una carta llena de 70 platos que hacen que tu lengua agradezca, una visita aquí es como un viaje directo al paraíso del sabor. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de lo mejor de la brasa con un buen cóctel, Haz tu reserva ya y prepárate para una experiencia gourmet que no olvidarás.

Roostiq

Restaurante
Valoración media: 4,4
Opiniones: 3.567 Reseñas
Dirección: C. de Augusto Figueroa, 47, Centro, 28004 Madrid
Teléfono: 918 53 24 34

Horarios Roostiq

DíaHora
lunes13:15–2:00
martes13:15–2:00
miércoles13:15–2:00
jueves13:15–2:00
viernes13:15–2:00
sábado13:15–2:00
domingo13:15–2:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Roostiq

Dónde se encuentra Roostiq en Madrid

Si buscas un buen sitio para comer en Madrid, Roostiq es una joyita en el C. de Augusto Figueroa, 47, Centro. De verdad, este lugar se lleva mis 5 estrellas. El ambiente es super acogedor, con una decoración que te hace sentir bien raro pero cómodo. Aciertan de lleno con la cocina a la brasa, y déjame decirte que lo que te saquen del menú, ¡tendrá que estar bueno!

El servicio también es de 10. Gabriel, “el Mejicano” es un crack, siempre pendiente de que tengas todo lo que necesitas. En cuanto a la comida, los torreznos son un must. Por cierto, la pizza y el rodaballo que tienen en la carta son espectaculares, tienes que probarlos. Y si te gusta el vino, la carta es variada y tiene un par de opciones de champán que te van a encantar, todo por un precio que se mueve entre los 70-80 € por persona.

Ya sabes, Roostiq se encuentra en pleno barrio de Chueca, así que si eres amante de la carne, este es el lugar. Disfrutarás de una experiencia carnívora de alta calidad, con unos steaks que son una bomba. Solo una cosita, la ensalada César estaba rica, pero el aderezo sabía un poco más a anchoa de lo esperado. Igual, el servicio y el ambiente son increíbles, solo falta un poco de música de fondo para hacerlo perfecto. En fin, es una opción muy buena si quieres comer algo rico y pasar un buen rato. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de cocina ofrece Roostiq

Así que ya te cuento sobre Roostiq en C. de Augusto Figueroa, 47, en el corazón de Madrid. Este lugar es un must si estás por la zona. 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. La decoración es sobria y elegante, y el staff es un 10, siempre atento y sin estar pegajoso. La comida… uff, es otro rollo. Pedimos el tomate de temporada con AOVE, que es un básico, pero esos torreznos que tienen son de otro planeta. Y si te gusta la pizza, debes probar la pizza Roostiq. También caímos con el pollo Roostiq y los pimientos del piquillo. Todo presentado de lujo y en sabor, ni te cuento. Para rematar, el tiramisú que nos tiró al suelo de lo rico que estaba. Sin duda, un sitio al que hay que volver.

Si hablamos del torrezno ahumado, es toda una experiencia. Así que si llegas, no te lo pierdas. El pollo estaba sabroso, pero la verdadera joya fue la tarta de queso, que tiene que estar en tu lista de postres de Madrid. A mí el puré con trufa me encantó también, aunque varios opinaron que la trufa a veces no se siente tanto como debería. Pero oye, esas son cosas que se pueden pasar. Este sitio se la juega en ofrecer comida orgánica, y de verdad que se nota la calidad.

Nosotros fuimos un grupo de cuatro y pedimos todo para compartir, que es el mejor modo para probar un poco de todo lo que ofrecen. Los torreznos y el rodaballo se llevaron el premio en sabor y la tarta de queso con amaretto fue un festín. Además, el trato de Gabriel fue brutal, un camarero que sabe lo que hace.

En cuanto al tipo de cocina, Roostiq mezcla lo clásico con lo moderno. Ofrecen platos típicos pero con un giro orgánico y fresco. Desde tapas como los torreznos y más platos contundentes, hasta pizzas que te dejan flipando, su propuesta es variada. Perfecto si buscas algo sabroso y de calidad en una noche en Madrid, aunque el bolsillo sí que se resiente un poco, entre 30-50€ por persona en promedio. ¡Pero vale cada euro!

Cuáles son las características principales de la cocina en Roostiq

Ayer me di una vuelta por Roostiq en Augusto Figueroa y, la verdad, el sitio me dejó grato. El local es tranquilo y elegante, con una luz tenue que le da un rollo muy chido. Te sientan y parece que te metes en otro mundo, perfecto para desconectar. Probamos los torreznos y, hermano, ¡vaya manjar! Eso es un plato para cuatro, así que imagínate, llegamos a cansarnos un poco, éramos solo dos. Y ni hablar de la pizza Roostiq que pedimos: una masa fina, jugosa, pero a pesar de que laminan la trufa al momento, me faltó un poco de punch. Pero en general, todo bien. El servicio fue super amable, y eso siempre suma.

El ambiente es de esos que invitan a quedarte horas, nivel de ruido muy bajo, así que puedes platicar sin preocuparte por molestar. Además, la experiencia fue casi perfecta, aunque nos llegó el vino un poco tarde y los petit fours antes del postre, cosa que nos dejó un poco confundidos. Pero, al menos, los torreznos y el solomillo brillaron por sí solos. La cena salió en torno a 20-30 € por persona, que por lo que ofrecieron, está bastante bien.

¿Y el pollo a la brasa? La bomba. Pedimos un par y eso estaba increíble, aunque debimos preguntar por las porciones. La encargada hizo todo lo posible por compensar un par de errores, y eso se agradece, porque no siempre los lugares manejan bien los despistes. A pesar de que las guarniciones fueron un punto débil (el puré de trufa no estaba bien ejecutado, la verdad), la atención y la buena onda del personal nos hicieron sentir como en casa. Sin duda, volveré.

Están ahí por ofrecer una buena experiencia gastronómica, pero a veces hay detalles que pulir. La atención es un plus, así que si buscas un lugar chido para comer y charlar, ¡este es tu sitio!

Qué ingredientes utiliza Roostiq en sus platos

Y hablando de Roostiq, ¡qué locura! Este sitio en C. de Augusto Figueroa es un must si andas por Madrid. El pollo a la brasa es increíble. Hablamos de carne jugosa, piel crujiente y ese toque ahumado que no se encuentra en cualquier lado. Si buscas saborear algo auténtico, ¡aquí lo tienes! Y no me olvido de los torreznos: crujientes por fuera, tiernos por dentro, ¡una delicia! Estos platos te hacen sentir que has hecho la elección correcta para cenar.

El ambiente es cómodo, perfecto para pasar un buen rato con amigos. La conexión con el personal es otro punto a favor, son atentos y rápidos, siempre listos para ayudarte con una sonrisa. Gabriel “el mejicano” fue un crack que nos atendió, ¡un 10 total! No puedes dejar de arriesgarte con el Spritz, que te lo prometo, está bien preparado, sin aguados ni tonterías. El lugar invita a volver, y yo definitivamente lo haré.

Sí, algunos dicen que quizás el precio es un poco alto, pero la calidad está a la altura. El servicio es bueno, aunque un par de detalles pueden fallar, pero eso no quita que la comida sea top. Entre los imprescindibles: los torreznos, que, según muchos, son los mejores de Madrid, y su tarta de queso. No es la mejor del mundo, pero te deja contento.

En cuanto a los ingredientes de sus platos, parece que cuidan cada detalle: usan carne de primera que se deshace en la boca, verduras asadas, y por supuesto, ingredientes como el guanciale que le dan un toque especial a sus pizzas. En fin, Roostiq es donde se encuentran comida bien hecha, ambiente acogedor y un servicio que se preocupa. ¡No te lo pierdas!

Ofrecen opciones para compartir en Roostiq

Mira, Roostiq es un sitio que siempre te deja con ganas de volver. Las estrellas van a cuatro, y no es para menos. Los torreznos son de los mejores que he probado en la vida, crujientes y sabrosos, te aseguro que si los pruebas, no los olvidas. Las pizzas están bien, sí, pero cuidado con el precio, son un poco carillas para lo que traen. Y ni hablemos de los platos de carne, que son súper caros, como para pensárselo dos veces antes de pedir. Imagínate, éramos cuatro y le comenté a mi esposa que ojalá los de al lado no se lanzaran a pedir, porque me daba un parraque solo de pensarlo.

El ambiente es chido, en penumbra, lo que le da esa vibra mágica de cena especial. El vino, un Ribera del Duero, nos encantó, acompaña bien y no se siente que te vacían el bolsillo. Con un precio de 40-50 € por persona si te pones a pedir cosas como torreznos y pizza de trufa, no está mal. La comida me lleva 4 y el servicio, 5, porque el lugar tiene su estilo.

Aunque en mi tercera visita noté un cambio en el servicio, estuvieron un poco apurados. Pedí recomendaciones y la camarera nos iba a sugerir pedir más platos de los que realmente necesitábamos. Al final, menos fue más, pero nos lanzaron todos los platos a la vez, con prisas. Es un fastidio cuando vas a disfrutar y no puedes, así que si planeas ir, tal vez mejor en el horario de la comida, que suele ser más relajado.

Y sí, Roostiq ofrece opciones para compartir, especialmente esos torreznos y los pimientos del piquillo. Si vas en plan repartir, ¡te aseguro que vas a salir con el estómago lleno y una sonrisa! Eso sí, ten en cuenta que con las mesas tan juntas, el ruido puede ser un poco molesto, pero vale la pena por la comida. En fin, es un lugar para ir con ganas y billetera dispuesta, te vas a llevar un buen sabor de boca.

Cuántos platos hay en el menú de Roostiq

Ya te digo, Roostiq en C. de Augusto Figueroa, 47, Centro, 28004 Madrid es un sitio que no te puedes perder. 5 estrellas por donde lo mires, amigo. Fuimos porque unos colegas nos lo recomendaron y la verdad, fue un disfrute total. La decoración es elegante y la atención es de 10. No hay que pensar mucho: si vas, pide los torreznos. ¡Nos dejaron flipando! Pero no te quedes solo con eso, el pollo Roostiq y los pimientos también están de escándalo. Sin duda, hay que repetir cuando estemos por Madrid.

Ese ambiente me encanta. Siempre me siento en la barra, se siente más interesante y te pones al tanto del movimiento. No soy del todo fan de los torreznos, pero esos son otros niveles, ¡riquísimos! La tarta de queso y el tiramisú también hacen la experiencia más top. Así que ya sabes, por unos 30-40 € por persona, tienes una cena que vale cada céntimo. Y el servicio, un 10 también, siempre te atienden con sonrisas y buena onda.

Si te gustan las pizzas, no te puedes perder la pizza portobello y la Roostiq. Están cocinadas en horno de leña y son pura delicia. Además, el entrecot que sirven es notable, tanto en sabor como en cantidad. ¡Y si te gusta el pan tanto como a mí, asegúrate de pedirlo! Moja ese pan en su espectacular aceite y mantequilla. Eso sí, los cócteles, al menos el pisco sour, no son lo más acertado, así que mejor deja eso.

Y mira, en cuanto a cuántos platos tienen en el menú, no te puedo dar un número exacto, pero lo que probamos estuvo a otro nivel. Hay una mezcla de sabores que dan ganas de comer más. Así que ya te digo, si buscas un lugar elegante con buena comida y servicio, Roostiq es la opción. ¡No te lo pierdas!

Cuál es la calificación de Roostiq en Restaurant Guru

La verdad es que Roostiq me sorprendió para bien ayer. Di una vuelta por C. de Augusto Figueroa y decidí probarlo, ¡y vaya que la elección fue acertada! Lo que más me flipó fue el torezno y la alcachofa, de lo mejor que he tenido en Madrid. También me gustaron el puerro y el espárrago, pero la pluma ibérica se llevó la palma: estaba en su punto, con un sabor que no se olvida y una textura que ni en tus sueños. Comida, servicio y ambiente, todo 4 estrellas.

Ahora, no puedo mentirte, los precios están un poco hinchados. Ojo, si solo solos quieren llenar la barriga a buen precio, no es el sitio. Pero si lo tuyo son las buenas experiencias, recomiendo los torreznos. Son lo más característico de Roostiq. La tarta de queso también está de otro nivel, ¡no te la puedes perder! El ambiente es oscuro y elegante, perfecto para una cena especial. Al final, salí a unos 60€ por cabeza con vino incluido.

Sin embargo, no todo fue perfecto. Uno de los camareros, un tipo peruano que parecía tener un mal día, nos mal atendió, llegando a ponerme de malas. Le falta un poco de humildad, ya que no es la primera vez que tengo una mala experiencia con el servicio en este lugar. Pero, dejando eso a un lado, otros me han contado que el servicio ha sido estupendo, como me pasó con Lina, que lo hizo genial.

Así que, ya sabes, si decides ir, prueba lo mejor y no te despistes con los dos o tres detalles que podrían mejorar.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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