
Si estás buscando un sitio donde disfrutar de buena sidra y comida vasca de la de verdad, ¡tienes que pasarte por la Restaurante-Sidrería Rezola en Astigarraga! Este lugar es una verdadera joya que ha estado en marcha desde 1991 y, en los últimos años, se ha renovado para ofrecerte lo mejor en comodidad y tecnología. Con sus 2 bodegas y 3 comedores, no importa si prefieres comer sentado cómodo o de pie y a lo tradicional, ¡la sidra de primera calidad con sello Eusko Label te está esperando!
Y lo mejor de todo, es que puedes disfrutar de un menú sidrería que incluye delicias como tortilla de bacalao, txuleta y una degustación de quesos vascos, ¡todo acompañado de buena sidra, claro! Aproximadamente a 100 metros del centro de Astigarraga, Rezola es el lugar ideal para una comida con amigos o una cena familiar. No olvides mirar su web para horarios y reservas, ¡te va a encantar!
Restaurante-Sidrería Rezola
Horarios Restaurante-Sidrería Rezola
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | Cerrado |
| viernes | 20:00–22:00 |
| sábado | 13:30–15:00, 20:30–22:00 |
| domingo | 13:30–15:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante-Sidrería Rezola
Dónde se encuentra el Restaurante-Sidrería Rezola
¡Ey, colegas! Si andáis por Gipuzkoa y queréis echároslo bien, tenéis que pasar por la Restaurante-Sidrería Rezola. Este sitio es la bomba. Está en Santio Zeharra Kalea, 14, 20115 Astigarraga. La atención que nos dieron fue de 10, la gente currando ahí es súper amable y están pendientes de ti todo el rato. Nos pusieron en una mesa alejada, justo lo que necesitábamos, ya que íbamos con críos y así podían jugar sin liarla parda.
La comida... ¡vaya delicia! Nos pedimos el menú de sidrería que cuesta 40 euros y están las mejores viandas: chorizo a la sidra, tortilla de bacalao, bacalao frito con pimientos y un chuletón que te deja sin palabras. El postre también está de locura, la cuajada es un must. Para los peques tienen un menú por 13 euros con chorizo, croquetas y filetes de lomo. Y la sidra, señores, ¡buenísima! Y no os preocupéis si la sidra no es lo vuestro, que tienen más cosas en la carta.
Ah, y si quieres llevarte un poco a casa, tienen sidra en botellas que puedes comprar para llevarte. Un estuche de 3 botellas te cuesta solo 6 euros y una caja de 6 por 11 euros. Así que ya sabéis, si queréis sidra y buena comida, venid al Rezola. Y, ¡ah! El parking es un plus, ya que está bien situado, al lado del centro del pueblo. Así, no tienes que dar vueltas buscando dónde aparcar.
No os lo penséis mucho, ¡que repetiremos seguro!
Desde cuándo está en funcionamiento el Restaurante-Sidrería Rezola
Mira, el Restaurante-Sidrería Rezola es un sitio que se la juega de varias formas. Por un lado, tiene una atención increíble y hay un ambiente que te hace sentir en casa. El menú está muy bien: te traen un chorizo a la sidra, tortilla de bacalao, bacalao con pimientos, un chuletón de esos que te hacen llorar de lo bueno que están, y de postre, queso con nueces y membrillo. Todo está bien preparado y en su punto. Hasta tuvimos un pequeño drama con el coche y llegamos tarde, pero igual nos recibieron con una sonrisa. Esos detalles cuentan, y se agradecen.
Pero claro, no todo es oro. Hay quien ha tenido unas experiencias bien jodidas. La historia de la ensalada con atún es para soltarle un "¿en serio?" a la cocinera. Un comensal pide algo SIN PESCADO, y le traen la ensalada con atún. Lo avisan y, ¿qué hace la cocinera? Simplemente quita los trozos visibles y vuelve a servirlo como si nada. Vamos, un fiasco total. Y para colmo, la cuenta viene con errores. Es decir, con esa actitud, no se puede volver a pisar ahí.
Ahora, os doy un toque positivo también. La decoración tiene un rollo rústico que mola un montón, el comedor es amplio y la bodega de barriles te deja con la boca abierta. Puedes servirte la sidra como un rey. Pero sí, las porciones de algunos platos son un poco justas y la espera entre plato y plato puede ser un verdadero desastre. Si andáis por el País Vasco, merece la pena darle una oportunidad, aunque si busca una experiencia más fluida, tal vez mejor mirar otras sagardotegias en la zona.
Y en cuanto a la pregunta del millón, el Restaurante-Sidrería Rezola lleva en funcionamiento desde 1990. Así que, aunque haya altibajos, tienen más de tres décadas de experiencia en esto. ¡Ya sabéis, a disfrutar y a criticar!
Qué tipo de comida se ofrece en Rezola
Ya te digo, el Restaurante-Sidrería Rezola en Astigarraga es un sitio al que no hay que faltarle. Para los domingos, es de las mejores sidrerías que puedes encontrar. El trato es maravilloso y la comida… ¡wow! La tortilla es una maravilla, perfecta para compartir mientras te echas unas risas con los colegas. Y ese bacalao, como tiene que ser, con su toque especial, ni te cuento. Pero lo que realmente te va a dejar flipando es la chuleta, en su punto de calor y sabor, que fliparás. Además, te sacan un queso bien curado y membrillo de verdad, acompañado de nueces del país, que es el broche ideal para una buena comida.
Ahora, no todo es oro. Hay quien dice que la comida puede ser justa y sobre todo que a veces escasean en cantidades. Vamos, que si vas con un buen grupo, quizás te quedes corto con una chuleta para cinco. Pero si protestas, acaban sacando más, así que tampoco te quedes callado. Y ojo, que a veces la comunicación entre el personal es un poco desastrosa. Que si los vinos y refrescos entran en el menú y luego resulta que no. Pero bueno, la camarera que nos atendió en nuestra mesa se portó de diez, así que no todo es negativo.
Tienes lo básico que no puede faltar: chorizo a la sidra, tortilla de bacalao, bacalao con pimientos, txuleta, y claro, postre acompañado de sidra ilimitada y pan. Si te gusta disfrutar de una buena comida en un ambiente relajado, este es tu sitio. Pero recuerda reservar, porque si no, te quedas fuera. ¡Así que ya sabes, no dejes de probarlo!
Qué opciones de sidra están disponibles en el restaurante
¡Mira, te cuento! La Sidrería Rezola en Santio Zeharra Kalea, 14, 20115 Astigarraga es un sitio que, aunque tiene sus cosas buenas, no es perfecto. Te puedes encontrar con un merecido 3 estrellas, lo que significa que no es la panacea, pero tiene su encanto. El ambiente es típico, sí, pero el servicio a veces deja que desear. Te atienden, son majos, pero hay que tener paciencia porque van con calma, así que no esperes que te hagan la vista gorda si pides una caña.
En cuanto a la comida, la cosa es bastante variada. El bacalao con pimiento no es el mejor de la zona: soso y seco, un poco decepcionante. Luego está el chuletón, que si bien está rico, no lo sirven en piedra caliente y llega un poco frío. Pero vamos, para los que buscan saborear la carne, vale la pena. La sidra, en cambio, está bien buena, una de las cosas que me quedarían para repetir.
Si bien hay críticas duras también. Unos han salido medio fríos, con un 1 estrella en la parte del servicio, diciendo que tardan un montón en traer la comida, y que ni hablemos de los niños, que aquí no hay mucho para ellos. Una botella de agua para ocho personas, ¡sólo eso! Y los platos, ni pa’ un chorizo se hacen la idea. El bacalao quedó salado y gomoso y el chuletón, escaso y triste.
Pero no todo es malo, hay quienes tienen una opinión favorable, dándole a la sidrería 5 estrellas. La tortilla de bacalao y los filetes están para morirse, que si quieres disfrutar, ellos dicen que es una experiencia a repetir. Es un sitio que tiene lo suyo. La comida está sabrosa y con el ambiente que se siente auténtico, el trato se siente cercano y atento, lo que le añade un buen puntito.
Si te preguntas qué sidras tienen, la verdad es que no son siempre las mejores del lugar. Algunos las han catalogado como aguadas y con poco sabor, lo que puede ser un chasco si vas buscando la mejor sidra. Pero no todo es negativo: la calidad de la comida compensa bastante, así que si decides ir, prepararte para disfrutar de una buena chuleta y demás, y tendrás que pedir más chorizo y lo que quieras, que a veces hay que insistir. Con esos precios de 40 a 50 € por persona, si te gusta la buena comida y pasarla bien, Rezola vale la pena.
Qué significa el sello Eusko Label en las sidras
Hablando del Restaurante-Sidrería Rezola, no voy a andarme con muchas flores. Te sueltan un menú que, para lo que ofrecen, está bastante bien de precio: 40-50 € por persona. La tortilla de bacalao que hacen está muy rica, y la carne ni se diga. El ambiente es lo mejor, así que si buscas un sitio donde reírte y disfrutar, este es el lugar. En general, la comida se lleva un 4, el servicio un 4 también, pero el ambiente se lleva un sólido 5. Puedes ir con los colegas y dejarte llevar por el buen rollo.
Ha habido opiniones de todo tipo, y algunos dicen que la sidra es muy dulce y que la comida “no es nada del otro mundo”. Pero oye, si buscas raciones abundantes, aquí las tienes. En cuanto al menú, hay quienes lo consideran un poco caro, pero la calidad y la cantidad hacen que valga la pena. Además, hay quienes se quejan de los wc, pero con lo bien que se come, a veces lo de menos es el baño, ¿no?
Y luego está la peña que se ha enamorado del sitio. Para los que llevan grupos grandes, el trato es genial. Hay incluso un conductor de autobús que llevó a unos corredores de Behobia y se quedó encantado. Entonces, claro, si vuelves a San Sebastián, este es un sitio que podría estar en tu lista. En cuanto a aparcamiento, no te preocupes, que hay plazas libres y gratis. Menos estrés.
Ahora, hablemos del sello Eusko Label en las sidras. Este sello significa que esos productos provienen de Gipuzkoa y cumplen ciertos estándares de calidad. Así que si ves sidras con este etiquetado, puedes estar seguro de que te estás llevando algo de buena calidad a la mesa, además de apoyar a la producción local. Básicamente, están dando valor a lo que tenemos aquí, en casa. ¡Y eso siempre se agradece!
Cuántas bodegas y comedores tiene el Restaurante-Sidrería Rezola
Y ya está, nos pasamos al tema del Restaurante-Sidrería Rezola. La verdad, no sé por dónde empezar. Primero, la organización es un auténtico desastre. Reservamos en diciembre para un grupo de 20 en febrero de 2023 y cuando llega la fecha, ¡sorpresa! Se habían confundido de fecha. Nos dicen que era un mes después. ¡Menuda faena! ¿Y la solución? Ninguna. Imagínate el lío con el hotel ya reservado y pagado. Deduzco que no somos los únicos… ¡No reservéis con ellos a ciegas! Os pueden dejar en la estacada igual que a nosotros.
Y, ¿qué pasa con las grandes reuniones? Hicimos otra reserva para 40 personas y nos pusieron al final de la zona de kupelas, en un rincón frío y húmedo, ¡fuera del comedor! El servicio es un caos, el pan y el agua no llegaban hasta que casi había pasado el primer plato. La comida estaba rica, no me malinterpretes, pero el servicio y el trato fueron un verdadero desastre. Así que si planeas venir con un grupo grande, ¡prepárate! Dicen que hay que tener MUCHO ÁNIMO para salir bien.
También tenemos la historia de la reserva de un sábado. Reservamos y, cuando llegamos, el restaurante ni siquiera había abierto. Pregunta retórica: ¿para qué haces una reserva si al final te quedas sin comer? Es como una mala broma…
Ahora, he de darle un punto a su atención, porque aunque lo hicieron mal, al menos son muy agradables. La sidra de las kupelas, sin embargo, dejó mucho que desear. Es cierto, no era temporada, pero para ser una sidrería, deberían tenerlo más en cuenta. El menú también puede mejorar, he probado cosas mejores. Así que, ánimo, chicos, a trabajar más en eso.
Para los que se pregunten cuántas bodegas y comedores tiene este lugar: según lo que he ido conociendo, tienen una zona de kupelas y un comedor, pero parece que no están aprovechando bien el espacio. No digo más.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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