
Si estás buscando un sitio con carácter y sabor en Pamplona, tienes que probar el Restaurante Picaflor. Este lugar chulo, regentado por la joven Pilar Arellano de solo 27 años, celebra lo mejor de la cocina casera y se nota en cada plato que sale de la cocina. La calidad y frescura de los ingredientes son una prioridad aquí, así que prepárate para una experiencia que va más allá de lo común. Y si eres de esos que disfrutan compartir, ¡perfecto! Pide varios platos y déjate sorprender, porque aquí hay sabores que quizás no conocías.
El ambiente en Picaflor es relajado y acogedor, con un cuidado extremo en los detalles de la mantelería y vajilla. El servicio es espectacular, y eso hace que la experiencia sea aún mejor. Desde embutidos hasta guisos deliciosos, la cocina se siente como en casa, pero con un toque moderno y creativo. Ah, y no te olvides de echar un vistazo a su selecta carta de vinos, ¡te va a encantar!
Restaurante Picaflor
Horarios Restaurante Picaflor
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:00–16:30 |
| miércoles | 13:00–16:30 |
| jueves | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| viernes | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| sábado | 13:00–16:30, 20:00–23:30 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Picaflor
Cuál es el nombre del restaurante destacado en Pamplona
¡Ey, colegas! Si andáis por Pamplona y tenéis ganas de un buen puchero, tenéis que daros una vuelta por Restaurante Picaflor. Este lugar tiene todo para llevarse un 10 en ambiente. Es pequeño, pero lo han decorado con tanto cariño que te sientes como en casa. Tierra de Pamplona, y ellos lo saben: trabajan con productos locales y de temporada, así que los platos son de lo más equilibrados y sabrosos.
Lo mejor es el servicio, que es impecable. Llegamos un poco tarde, pero nada, no hubo drama. La carta de vinos es toda una sorpresa, hay unos vinos que ni te imaginas. Por unos 40-50 euros por persona, la experiencia no tiene precio. ¡Y que no se te olvide probar el Boeuf Bourguignon y las Natillas con Merengue! De anteojos, puesto que los sabores están on fire. No te preocupes, que tienen opciones vegetarianas y se adaptan a cualquier alergia.
Ahora, si vamos al grano de la segunda opción en esta movida: la dueña, Pilar, y sus hermanos están al mando y ellos le inyectan una energía que se siente. Como decimos, el ambiente está bonito, pero lo que importa es la comida. Tuvimos un par de platos que nos dejaron friendo en la espera por lo ricos, como las acelgas con puré de patata al pesto. Pero también hay algún plato que no rompe moldes, como los pimientos de cristal. A la hora de pagar, el total se nos fue a 55 euros por cabeza, así que mejor que lo penséis bien la próxima vez. Pero, ¿sabeís qué? El Restaurante Picaflor merece la pena, así que vale la pena volver.
Así que cuando alguien te pregunte sobre un buen sitio en Pamplona, no dudes en mencionar el Restaurante Picaflor. ¡Os lo aseguro, no os arrepentiréis!
Quién es la propietaria del Restaurante Picaflor
Mira, el restaurante Picaflor en Pamplona es un lugar que no se puede dejar de mencionar si buscas buena comida. 5 estrellas, tío. Desde que entras te das cuenta de que aquí sabes lo que haces. La decoración es bonita y tiene esos pequeños detalles que te susurran que vas a vivir una buena experiencia. La comida es de calidad impresionante, no es de esos sitios tristes que te dejan a medias. Cada plato lleva su toque especial, como si el chef hubiera decidido poner un poco de su alma en la receta.
Hablando del servicio, los del Picaflor son unos cracks. Todo el equipo es joven y con muchas ganas, lo que se nota en cómo te atienden. Te hacen sentir como en casa, ¡y eso se agradece un montón! No vas a salir de allí con la sensación de que fuiste solo un cliente más. No, aquí te tratan bien y eso te invita a volver. Y sí, el ambiente está tranquilo, se puede hablar sin dramas, así que las cenas con amigos son de lo más cómodo.
Ahora, hay que ser sinceros. El otro día escuché a unos colegas que fueron y tuvieron una experiencia un poco más... irregular. Dicen que la carta se queda corta en originalidad y algunos platos no cumplen las expectativas. Hablaban de cosas como en “albóndigas de la abuela” que son muy clichés. La comida estaba correcta, sí, pero no era lo que esperaban. Los precios parece que están un poco desequilibrados para lo que ofrecen, sobre todo en los postres.
Y otra cosa, mencionaron que cobran el "servicio" en la factura, lo cual no mola nada y es discutible desde el punto legal. Si encima te quieren cobrar el agua del grifo, ya me dirás... En fin, Picaflor tiene potencial, pero vale, hay que afinar ciertas cosas para que todos salgan con una sonrisa. Y sobre la propietaria de Picaflor, no tengo mucha info al respecto, pero por el ambiente tan acogedor y el equipo tan motivado, seguro que sabe lo que hace y está al frente del negocio con buen pie.
Qué tipo de cocina se ofrece en Picaflor
Venga, vamos al grano con el Restaurante Picaflor en Pamplona. He tenido experiencias agridulces ahí. Empezando por lo chungo, la pepitoria me dejó con una sensación de "meh". No me cuentes milongas: era un plato de menú de polígono, puro pollo con huesos y patatas fritas. Esperaba algo más elegante, de hecho, pensaba en lo que Fran Vicente habría hecho con esa combinación de yema, almendra y azafrán. Un poco decepcionante, la verdad.
Siguiendo con lo que menos me moló, los pimientos me parecieron ridículos en tamaño, y el atún estaba seco, aunque le salvaron la jugada el sabor y la salsa de tomate con romero, que estaban bien currados. Esa textura debería haber estado en el pollo, y no al revés, menuda faena. Aunque la txistorra estaba en su punto y tenía un buen ahumado. El pan, por otro lado, ¡un espectáculo! El aceite también bien, pero no hay mucho más de lo que hablar.
Pero bueno, después de ese calvario, hay que decir que en la parte buena, Picaflor brilla. La decoración es chulísima, eso no se puede negar, y la comida mejora a medida que te adentras en el menú. Hace poco pedí la ensaladilla, la sopa de pescado, albóndigas, y todo un espectáculo. El arroz con calamares también estaba impecable, con un producto de primera y bien trabajado. Y lo de la vajilla, ¡qué monada! El precio se mantiene entre los 40 y 50€ por persona.
Si buscas algo que mezcle lo moderno con lo tradicional, este es tu sitio. Yo me quedé flipando con la ensalada de manzana y la longaniza, todo estaba riquísimo. Así que, ¿qué tipo de cocina ofrecen en Picaflor? Principalmente, mezclan lo típico con un toque original y sorprendente, desde acelga Navarra al pesto hasta las lentejas con curry. Todo está exquisito. Así que, si te animas y quieres arriesgarte, tal vez te encuentres con una experiencia mucho más memorable. ¡Ánimo y que aproveche!
Qué hace que los ingredientes del Restaurante Picaflor sean especiales
Y ya que estamos, hablemos del Restaurante Picaflor en Pamplona, un sitio que ha conseguido ganarse un hueco en el corazón de todos. La comida está de 10: se nota que los ingredientes son de calidad, y la presentación es impecable. A mí me encanta cómo cuidan hasta el más mínimo detalle. Por no hablar de cómo sirven cada plato, que parece más una obra de arte que otra cosa. Solo con ver la vajilla que utilizan, ya te das cuenta de que aquí no han dejado nada al azar.
Lo del servicio, ¡madre mía!, si pudieras darle más de 5 estrellas, lo harías. La atención es de lujo, te hacen sentir en casa y siempre están pendientes de ti. Y es que en un lugar pequeño y acogedor como este, eso se nota. Imagínate comiendo salchichón al horno o esos pimientos de cristal que son pura delicadeza... Todo está pensado para que disfrutes al máximo. Yo no sé tú, pero eso de comer bien y ser tratado como un rey, ¡lo firmo ya!
Y no estamos solo hablando de lo común, no, aquí hay opciones también para los celíacos, adaptan los platos y hasta hay pan para que nadie se quede con hambre. Yo probé el boeuf bourguignon y la morcilla con chutney de pera y estaba de rechupete. Cada bocado sabe a auténtico, a cariño cocinado a fuego lento. Así que, si estás buscando algo diferente en Pamplona, este es el lugar adonde ir.
Ahora, ¿qué hace que los ingredientes del Restaurante Picaflor sean tan especiales? Pues la clave está en la calidad y el mimo con que los seleccionan. Cada plato lleva al menos una pizca de dedicación que se siente desde el primer bocado. Olvídate de las comidas de paso, aquí la experiencia de cada plato se traduce en sabores vibrantes y un ambiente tranquilo que te hace querer quedarte un rato más. Si te gusta comer bien y disfrutar de una presentación que se sale de lo usual, no dudes en venir. ¡Repetirás, seguro!
Cuál es la filosofía del Restaurante Picaflor con respecto a la comida
Mira, si estás por Pamplona, te digo que no puedes dejar de visitar el Restaurante Picaflor. Es un lugar que se merece esas 5 estrellas sin duda. La comida es auténtica y bien cocinada. Desde el momento en que llegas, sientes que todo está hecho con cariño. El pan de masa madre es una delicia y los embutidos son de producción propia, eso se nota. La decoración y el servicio también son de 10, todo al detalle. Yo estuve allí comiendo y me costó 30-40 € por persona - un precio bastante justo por lo que ofrecen.
Fui a cenar un jueves con un amigo y, ¡vaya experiencia! Me quedé fascinado con la carta original y los productos de calidad que usaban. Ese día repetí y probé varias cosas nuevas. Pero ojo, siempre está lleno, lo que muestra que la gente está encantada. La ensaladilla de manzana y el salchichón fresco asado con romero son imperdibles. Si vas, ¡te vas a llevar una grata sorpresa!
El restaurante es nuevo y su apertura fue el 19 de marzo de este año, así que aún van cogiendo impulso. Antes era el local del antiguo restaurante La Plaza, así que aunque no es un lugar de paso, he oído que el boca a boca ya está funcionando. Lo mejor de todo es que la comida es casera con un toque moderno gracias a Pilar, la joven emprendedora al frente, que ha pasado por la escuela de cocina de Donosti. Aquí no se trata de pedir un menú simple, ¡hay que venir a disfrutar de varios platos para compartir y dejarse llevar por los sabores!
La filosofía del Restaurante Picaflor es clara: se trata de ofrecer comida casera pero con un giro moderno. La clave está en los ingredientes frescos, de calidad y en la forma en que los preparan, que te harán relamerte en cada bocado. Además, el ambiente es tranquilo y acogedor, perfecto para disfrutar una buena cena con amigos. Así que ya sabes, si buscas un sitio donde comer bien y a gusto, Picaflor es tu lugar. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en Picaflor
Si estás buscando un planazo en Pamplona, el Restaurante Picaflor es la parada obligatoria. Te hablo de un sitio que no solo tiene excelente comida, sino que el servicio es de lo mejorcito que te vas a encontrar. Michelle, la chica que nos atendió, es un amor y nos recomendó unos platos que fueron un acierto total. La ensaladilla con manzana y el salchichón casero son de otro nivel, no quiero ni pensar en la combinación de sabores que tienen. El ambiente es acogedor y super moderno, perfecto para una cena con colegas o una cita.
El lugar está decorado con un rollo retro que te hace sentir como en casa, y hasta la música que ponen está bien elegida, nada de ruido incómodo. Cuando entras y ves esa mesa con un tulipán amarillo, ya sabes que la experiencia va a ser buena. Y hablando de experiencia, la comida es una mezcla de tradición e innovación, lo que hace que cada plato sea una sorpresa, como esa ensaladilla que te dejará flipando.
Y ojo, el postre… ¡Fatal que no te lo diga! La pavlova y un flan de fuera de carta que estaba de otro planeta. No entiendo cómo no hay una cola diaria en la puerta. Si el precio por persona oscila entre 30-50€, lo vale con creces.
En cuanto al ambiente, Picaflor tiene un toque super acogedor. Imagina un lugar tranquilo en el centro de Pamplona, ideal para relajarte después de un día ajetreado. Todos los detalles están cuidados, desde la vajilla hasta la música de fondo. Se siente que hacen las cosas con amor y dedicación, y eso se nota en cada bocado. Asegúrate de incluirlo en tu lista de "sitios que debo visitar" porque aquí te dejarán con ganas de volver. ¡Nos vemos en la próxima!
Cómo es el servicio en el Restaurante Picaflor
Mira, si aún no has ido al Restaurante Picaflor, ya estás tardando. Este sitio es la caña, de verdad. Con 5 estrellas en todos los sentidos: la comida es excelente, y te lo dice alguien que ha probado mil sitios. La decoración es tremendamente acogedora, está montada con mucho gusto y lo mejor es que se siente un ambiente inigualable. Te vas a sentir a gusto desde el momento que entras, como si estuvieras en casa de unos amigos.
La carta es otra cosa. En serio, hay platos que te van a dejar boquiabierto. Te comes una ensaladilla que parece de otro mundo, un salchichón asado que es una delicia, y ni hablemos de las manitas, que son, sin duda, las mejores que he probado. Todo está cocinado con ese mimo que solo encuentras en sitios que realmente quieren hacer las cosas bien. Además, el servicio es inigualable, esos chicos están al quite y te hacen sentir como si fueras parte de la familia.
Si hablamos de la experiencia, no te decepcionará. Tiene un nivel de ruido bajo, lo que significa que puedes charlar tranquilamente sin tener que gritar. En cada rincón, sientes que han puesto atención a los detalles. Y no es broma, con un precio por persona de 40-50 €, es una inversión que vale cada euro. Este es mi lugar favorito en Pamplona y no paro de volver.
Y sobre el servicio, ¡bueno! Es de lo mejor que he vivido. El personal está siempre atento, pero sin ser pesado. Te hacen sentir especial y no escatiman en detalles, desde la presentación de los platos hasta el tiempo que se toman para explicarte cada cosa. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de una experiencia gastronómica fabulosa, no lo dudes más y corre a Picaflor.
Qué detalles se cuidan en la decoración del restaurante
Ya te digo, el Restaurante Picaflor es un sitio que no decepciona. Para empezar, le doy 5 estrellas porque el lugar es realmente hermoso. La decoración es espectacular, con un ambiente que te hace sentir a gusto desde que entras, ya sabes, esa vibra que te invita a quedarte a comer y disfrutar de cada bocado. Y ni hablar de la variedad de comida, que está a otro nivel. Lo que probé fue delicioso, de verdad, y el precio está en sintonía con la calidad que te ofrecen.
Ahora, si tienes que pedir algo, no te puedes perder el Boeuf Bourguignon. Es una experiencia que no tiene comparación. Solo por este plato ya merece la pena venir aquí. Claro, hay que poner un pequeño pero: no me hizo gracia que me cobraran por el segundo pan, y la carta de vinos es un poco para expertos, así que el que nos recomendaron no era lo que esperábamos. Pero bueno, eso no quita que el servicio sea excelente. Aparte de lo delicioso, podían haberlo hecho un poco más redondo. Al final, el precio ronda entre 50 y 60 € por persona, pero lo vale.
Y hablemos del ambiente: es un lugar precioso donde todo está bien cuidado. La atención que recibimos fue de diez, y sinceramente, volveremos sin dudarlo la próxima vez que estemos por Pamplona. En general, comida, servicio y ambiente, todos 5 estrellas. ¡Tienes que probar la ensaladilla de manzana y el salchichón fresco asado con romero!
Y ya que estamos, la decoración del restaurante se cuida hasta el más mínimo detalle. Desde las mesas hasta las paredes, todo tiene una armonía que captura la mirada. Las luces, los colores, incluso las cosas que parecen simples, todo está pensado para crear un ambiente acogedor y chulo. Decídete, Picaflor es un sitio para disfrutar y dejarte llevar por su magia.
Es recomendable pedir varios platos al compartir en el Restaurante Picaflor
Ya te digo, el Restaurante Picaflor en Pamplona es una joyita. Si buscas un sitio donde disfrutar de una buena comida, este es el lugar. Las verduras son increíbles, cada bocado es un festín. Entre la borraja y la acelga, yo me quedo sin dudar con la acelga, pero no le restes mérito a la borraja. La próxima vez que vayas, yo diría que repitas, porque hay mil cosas más que quieres probar. De verdad, nosotros salimos con ganas de más.
Hemos estado allí varias veces y siempre nos han tratado de lujo. El servicio es impecable, gracias a Clara, que siempre se asegura de que tengas todo lo que necesitas. La comida está bien presentada y todo el mundo en la mesa coincidió: delicioso. Si te animas a probar la ensaladilla de manzana y morcilla con chutney de pera, ¡no te arrepentirás! El ambiente es genial, con un nivel de ruido bajo que hace que puedas tener una buena conversación sin problemas. ¿Y el precio? Más que razonable: entre 40 y 60 euros por persona, dependiendo de lo que pidas.
Ahora, sobre la última vez que fuimos a cenar... todo estaba bien hasta que nos encontramos con una sorpresa en la cuenta. Seis euros por el pan y el servicio, que de primeras no nos pareció mal, pero luego 2.40 euros por agua del grifo... eso es un poco excesivo. Aquí hay que mirar los precios en la carta, porque si no, ¡te pueden dejar el bolsillo un poco tocado!
En cuanto a la pregunta de si es recomendable pedir varios platos para compartir, absolutamente. La variedad que ofrecen es impresionante y así puedes probar un poquito de todo. Desde la ensaladilla hasta el Boeuf Bourguignon, cada plato es una maravilla. Recuerda hacer la reserva, porque es un lugar popular y no te querrás quedar sin tu mesa. ¡No dejes pasar la oportunidad de disfrutar de esta experiencia!
Qué tipo de platos se pueden encontrar en el menú de Picaflor
Y, oye, si estás por Pamplona, no puedes dejar de pasar por el Restaurante Picaflor. Está en la calle Tr.ª Tafalla, 3, Bajo, y te aseguro que es un sitio que no te va a fallar. De entrada, el ambiente es muy chido, perfecto para un buen rato con amigos o para una cita. La música y la decoración te hacen sentir en casa, ¿sabes? ¡Es un lugar que tiene onda!
La atención es otro punto a favor. El personal es super amable y siempre está dispuesto a ayudarte con lo que necesites. Nada de esas actitudes pesadas que a veces encuentras en otros sitios, aquí te tratan como si fueras de la familia. Y lo mejor de todo es que nunca se sienten presionados, se toman su tiempo para asegurarse de que tengas una experiencia chula.
Ahora, hablando de la comida, ¡vaya que hay variedad! El menú de Picaflor es una bomba. Tienes de todo: desde unas deliciosas tapas hasta platos más elaborados que son una fiesta para el paladar. Puedes encontrar varias opciones vegetarianas, carnes jugosas y mariscos frescos. Cada bocado es un descubrimiento. Así que si te preguntas qué platos puedes encontrar, prepárate para deleitarte con carnes a la brasa, paellas, ensaladas frescas y un par de postres que son un auténtico sueño. ¡En serio, date un capricho y no te arrepentirás!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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