
Si estás buscando un lugar donde comer bien en Aguilar de Campoo, el Restaurante El Barón es la elección perfecta. Este sitio, con su encanto de casa solariega del siglo XVII, te recibe con un ambiente acogedor y bien decorado. Su carta no se queda corta y si te gustan las carnes, prepárate para disfrutar de un solomillo con salsas de queso y pimienta que están para chuparse los dedos. Y si te van los entrantes, también tienen opciones que no desmerecen.
Pero no todo es carne, amigo. Los postres caseros son una auténtica locura, sobre todo las natillas. Eso sí, no esperes un vino de la casa de lujo, porque está un poco flojo. Idealmente, si vas con alguien, el precio medio se mueve entre 80 y 100€. Pero, con lo que vas a comer y disfrutar, ¡no te va a parecer caro! Así que ya sabes, si quieres una experiencia rica y deliciosa, este lugar tiene que estar en tu lista.
RESTAURANTE EL BARÓN
Página web
Horarios RESTAURANTE EL BARÓN
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:00–18:00 |
| martes | 10:00–18:00 |
| miércoles | 10:00–18:00 |
| jueves | 10:00–18:00 |
| viernes | 10:00–18:00 |
| sábado | 10:00–18:00 |
| domingo | 10:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación RESTAURANTE EL BARÓN
Cuál es el nombre del restaurante recomendado en Aguilar de Campoo
Si estás buscando un sitio chido para comer en Aguilar de Campoo, no te puedes perder el Restaurante El Barón en la C. el Pozo, 14. La primera vez que pises este lugar, vas a notar esas ristras de ajos y pimientos colgados del techo, y de inmediato vas a pensar: "Aquí se va a comer bien". Y déjate decir que no estás equivocado. Tienen una cocina riquísima, llena de tradición y sabor. Para ser justos, le doy un 4 al ambiente, solo para no parecer que estoy exagerando, porque en realidad, ¡se merece un 5!
La comida es pura bomba, todo recién hecho y las raciones son abundantes. El lechazo al horno es un clásico que no te puedes perder, es un plato que hay que probar sí o sí. El trato del personal es genial, siempre atentos pero sin agobiarte. Te diría que vayas con 2 a 4 personas y que no te agobies por hacer reserva, porque la verdad, no es necesario. Por unos 40-50 euros por persona comes como un rey.
Si te gustan los mariscos, las zamburiñas son un must, ¡super frescas y muy bien hechas! Luego pídete un entrecot, está en su punto, suave y sabroso. El ambiente es muy a gusto, perfecto para relajarte y disfrutar. Y te aviso, los postres están para chuparse los dedos. En la barra o en el comedor, el sitio se siente acogedor, y el dueño es de esos tipos que hacen que quieras volver.
Así que, ya sabes, si preguntas por un lugar donde comer del bueno en Aguilar de Campoo, el restaurante recomendado es sin duda El Barón. ¡No te arrepentirás!
En qué tipo de edificio se encuentra el Restaurante El Barón
¿Te habías enterado de El Barón en Aguilar de Campoo? La verdad es que está bastante bien, tiene 4 estrellas en general y se deja querer. Si decides entrar, puedes elegir entre menú o carta, así que hay variedad. La comida está bien elaborada y con una presentación que te hace la boca agua. Además, el local es bastante amplio y cómodo, aunque la pega es que se siente un poco frío, como si entrases a una cueva de piedra. Pero ¡no te preocupes! Todo esto lo compensa un cocinero que es un verdadero crack.
Lo que hay que probar sí o sí son las carnes a la piedra. Si te gusta comer bien, aquí no puedes fallar. Eso sí, una advertencia: el vino que pedimos en la barra y en la mesa no era el mismo. El de la barra estaba claramente rellenado con algo más barato, no es que fuera malo, pero a lo mejor deberían cuidar más esos detalles, ¿no crees? El precio ronda entre 30-40€ por persona, lo cual está bien considerando la calidad. Comida: 5, servicio: 4, ambiente: 4… ¡tienes que ir!
Y para los que buscan un lugar tranquilo, el nivel de ruido es bajo y puedes charlar con tu gente sin problemas. El espacio también es ideal para grupos de cualquier tamaño. A nosotros nos sorprendió gratamente la presentación de los platos, y claro, al final salió a cuenta. También lo recomendaría para eventos especiales. Simplemente, ¡es una visita obligada si eres de buen comer!
Hablando del sitio físico, El Barón se sitúa en un edificio de estilo señorial, lo que le da un toque bien acogedor. Es una casa antigua que le aporta un encanto especial. La verdad, puede que te lo encuentres de casualidad, pero no hay excusa para no pararte a comer allí. ¡Definitivamente es un lugar para tener en cuenta!
Qué siglo data la construcción del Restaurante El Barón
Ya te comenté que estuve en El Barón, un restaurante con su encanto, pero no sé si valga tanto la pena. La casa de piedra tiene ese rollo de bodega, lo cual está bien, pero las mesas son contadas, así que si vas, busca llegar pronto. La carta, bueno, es variada, pero la carne y el pescado no son para tirar cohetes. El solomillo promete, pero la verdad, yo y mi grupo salimos con la sensación de que no era auténtico. El lechazo estava correcto, pero para lo que te cobran, debería ser una experiencia top, y no te digo más.
Lo que sí tuvo un poco de gracia fueron los entrantes. Las anchoas con pimientos van bien, y luego los postres nos sorprendieron gratamente, aunque no todos. La tarta de manzana, el arroz con leche y el pudin de queso destacan, pero no se engañen: el pudin era un poco desastre. Para que te hagas una idea, las croquetas estaban bastante flojas, la bechamel era pastosa y ni se notaba el sabor a cecina o a bacalao. Acierto y error, la cosa está en que el precio se disparaba para lo que ofrecían.
En cuanto al servicio, ahí la cosa se complica. A pesar de tener 3-4 personas en sala para poquitas mesas, el servicio fue flojo. Te dejo un par de ejemplos: los cafés llegaron mal servidos, y en más de una ocasión se olvidaron de Traer un par de platos. Así no se puede. Así que, yo no creo que vuelva a caer.
Y sobre el ambiente, al menos hay que decir que la decoración estaba guay, con una onda relajada, que te hace sentir bien. Pero, después de todo, la comida se queda en un "bien" y el servicio tampoco ayuda. Al final, si estás en Aguilar de Campoo, puede que encuentres otros sitios donde el sabor compense más. Y ya que estamos en un sitio con historia, el restaurante data del siglo XIX, así que podría haber sido más interesante, ¿no crees?
Qué tipo de ambiente ofrece el restaurante
Te cuento que si estás buscando un lugar donde disfrutar de comida casera y de calidad en Aguilar, sin duda, El Barón es el sitio. Esta vez fuimos en familia y, la verdad, fue una experiencia espectacular. Empezamos con una parrillada de verduras, unas croquetas de cecina bien caseras y puerros. Todo, pero todo estaba en su punto. Ahora, lo que de verdad nos dejó boquiabiertos fueron los platos principales: un rabo de toro que estaba de locos, un confit de pato y unas chuletillas de cordero que te dejan sin palabras. Por unos 30-40 € por persona, no está nada mal. Si lo que buscas es buen ambiente y un servicio impecable, aquí lo tienes: 5 estrellas en comida, servicio y ambiente.
Por otro lado, no todo ha sido color de rosa en cada visita. Recuerdo que esta última vez, el precio se disparó. Antes, con 30 € te ibas a casa encantado y ahora no baja de 50 €. Eso choca un poco, porque la carta parecía la misma y justo al ir en grupo grande, nos fallaron varias cosas. Una piedra caliente para los solomillos que nunca llegó y en el café nos trajeron la mitad de lo que pedimos. El servicio ya no fue tan bueno como recordaba. Así que, lo reconozco, esta vez me llevé un pequeño chasco. En cuanto a comida, 4 estrellas, pero el servicio se quedó en 2 en esta ocasión.
Aun así, también hay momentos para destacar. Una vez llegamos a eso de las 4 y, aunque ya era tarde, nos atendieron genial y hasta dejaron pasar al perrito. Así que el servicio sigue ganándose los puntos cuando se da. La comida, como siempre, un 10 de mi parte. También tienen menú del día muy atractivo por 20 €, con varias opciones, elegimos berenjenas, ensaladilla y arroz caldoso, y estuvimos muy a gusto. Así que si buscas un buen trato, rapidez y buenos platos, El Barón siempre da la talla.
En cuanto al ambiente, te diré que se siente bastante acogedor, el nivel de ruido es muy bajo, ideal para una buena charla con amigos o familia, y si lo piensas reservar, esa es la jugada. Al final, parece que El Barón puede ser un gran lugar para buenos momentos, pero ojo con los precios que pueden variar según la ocasión.
Cuál es uno de los platillos destacados en el menú, especialmente para los amantes de la carne
Ya te digo, el Restaurante El Barón es un lugar que vale la pena. Hemos comido maravillosamente, de eso no hay duda. El servicio es super profesional y la relación calidad-precio es insuperable. No puedes dejar de probar el lechazo, te lo digo en serio, es una joya. Ah, y no te olvides de las mollejas, ¡están de locura! Los puerros con vinagreta que nos sirvieron de entrada fueron un acierto total, buenísimos.
El otro día, un sábado a última hora, decimos probarlo. Gran descubrimiento, de verdad. Nos ofrecieron comer en la parte de barra y la mesa estaba bien situada. Un detalle que se agradece, la amabilidad del personal. Luego, nos ofrecieron pasar al comedor porque se había liberado una mesa, pero decidimos quedarnos donde estábamos. La decoración es impresionante, algo que no esperas pero que te deja con la boca abierta. Comimos queso y chorizo, y un entrecot para dos a la piedra que estaba espectacular. Y de postre, no te quiero ni contar, ¡todo lo que nos recomendaron fue un acierto! De lo mejorcito.
Y lo mejor de todo, ¡menuda experiencia! No sé qué me pasó, pero fui sin muchas expectativas y salí, la verdad, impresionadísima. Me declaro fan de los callos, y aquí estaban para chuparse los dedos. También pedimos caracoles y todo fue de 10. Sin espera, y con muchas plazas de aparcamiento gratuitos disponibles. La atmósfera es increíble, muy bajo nivel de ruido, lo que hace que todo sea más fácil y ameno. Volveremos seguro, esto no se puede dejar pasar.
En cuanto al menú, para los amantes de la carne, tienen un lechazo de primera que no te puedes perder. Cordero lechazo, solomillos, entrecots... lo que quieras, todo en su punto. Si te gusta la buena carne, este es tu lugar. Pero ojo, que escuché que podrían estar en traspaso por jubilación, así que no te duermas en los laureles. ¡A disfrutar de El Barón!
Qué salsas acompañan al solomillo en el Restaurante El Barón
¡Ah, El Barón! La verdad es que no te puedes perder este lugar si andas por Aguilar de Campoo. Cuatro estrellas y muy bien ganadas. Está en C. el Pozo, 14, y lo mejor es que hay un parking muy cerca, así que no tienes excusa. El sitio tiene esa onda chula con decoraciones de escudos y lanzas, que le dan un toque único. Cuando entras, el comedor con su mezcla de piedra y madera te hace sentir como en casa.
Si tienes hambre, ya te digo que el menú de 18€ de lunes a viernes es una ganga: vas a tener que elegir entre 8 primeros y 8 segundos. Lo mejor es que la comida está rica y el servicio es super atento y rápido, no te dejarán esperando. Además, los postres son caseros y hay mucha variedad, así que asegúrate de dejar espacio para lo dulce. Y ojo, que los platos están muy bien presentados, algo que siempre se agradece.
Y la experiencia es buena en general. Carlos, el dueño, es un crack y se nota que le gusta lo que hace. A veces resulta difícil elegir, porque todo suena bien. En nuestra última visita, éramos 7 personas y pedimos de todo: las mollejas, la parrillada de verduras, rabo, carrilleras, ¡de todo! y todo estuvo de lujo. Y si vas con niños, no hay problema, hay espacio y son bienvenidos. Tienes acceso para sillas de ruedas, así que el sitio es cómodo para todos.
Por cierto, si estás pensando en pedir solomillo, no olvides que viene acompañado de una salsa que le va a dar un buen toque. Aunque no tengo todos los detalles de las salsas, he oído que son sabrosas y complementan perfectamente la carne. Así que, ¡sin dudas, prueba esas delicias cuando vayas!
El restaurante ofrece opciones para quienes prefieren entrantes
Mira, si buscas un sitio donde comer bien sin romper la hucha, El Barón es el plan. Fuimos sin reserva y, ¡sorpresa!, nos hicieron un hueco. La comida es riquísima y el trato, de lo más agradable. No exagero si digo que lo recomendamos 100%. Por unos 30-40 € por persona, te vas con la barriga llena y una sonrisa. Tienen un ambiente tranquilo, con un nivel de ruido muy bajo, perfecto para charlar sin gritos. Lo mejor de todo es que es un lugar ideal para grupos de cualquier tamaño, así que no dudes en ir con los colegas.
Y si tienes alguna intolerancia, no te preocupes. Tienen opciones sin gluten que están bien. La presentación de los platos es top, y eso que no es fácil quedar satisfecho en cuanto a calidad. El ambiente es acogedor, y el trato al cliente, de 10. La ensalada mixta y las croquetas de cecina son un must. Aquí lo único que te diría es que, si pides los entrantes, asegúrate de que no se te olvidan, porque a veces hay que recordarlos.
La decoración del local tiene un look medieval que mola mucho. Habíamos pedido carne a la piedra y, no sé tú, pero para mí eso es casi sagrado. La carne estaba de primera y no tuvieron reparo en cambiarnos la piedra cuando se enfrió. ¡Hasta mi mujer, que solo come carne hecha, se animó a probarla “al punto”! Y de postre, ni te cuento. La tarta de chocolate y la de hojaldre son de otro planeta, caramelizadas en la mesa. ¡Un espectáculo!
Y respecto a la pregunta sobre los entrantes, pues claro que sí. El Barón tiene varias opciones para picar antes del plato principal, así que no te quedas con ganas. Así que ya sabes, si te restriega la idea de un buen almuerzo en un lugar que merece la pena, El Barón te espera con los brazos abiertos.
Qué especialidad de postres se menciona en la introducción
Y, mira, si estás dando vueltas por Aguilar de Campoo, tienes que pasarte por el Restaurante El Barón. Cinco estrellas en la comida, de verdad que aquí se come de lujo. El propio “Barón” nos atendió y, entre risas, nos recomendó la carne. La parrillada fue perfecta. La paletilla de lechazo, ¡madre mía! Espectacular, y la carrillada… se fundía en la boca. Después de eso, no te olvides del flan casero, que no tuvo desperdicio. Eso sí, el vino (Emilio Moro) un poco caliente, pero bueno, se puede mejorar. Mejor llama antes, porque cuando fuimos estaba la sala llena y aunque ponga “Comedor completo”, seguro que algo te pueden organizar. Un sitio imprescindible totalmente.
La verdad, volvería sin pensarlo. El servicio es de los que impresionan. Nos atendió Juan Carlos, un crack, con un entusiasmo que contagia. Luego, los platos… ¡qué locura! Los caracoles y la paleta de cabrito que nos sirvieron… ¡vaya manjar! Recomendadísimo si no quieres quedarte con hambre, porque la calidad está al 100%. Aquí la comida, el servicio y el ambiente se llevan un 5 en todo. Todo un acierto.
Pero no todo es perfecto. Por ahí escuché una queja que destrozó la reputación del sitio un poco. Hay quien dice que, en vez de abrir botellas de agua, simplemente las rellenan del grifo y te hacen el cuento. Patético, la verdad. Además, algunos contaron que el cordero que comieron era precocinado y sin sabor, y a mí me parece que, con el ambiente del restaurante y el nombre que tiene, debería estar a otro nivel. Pero bueno, no todo el mundo ha tenido una mala experiencia, así que quizás solo fue un mal día para ellos.
En cuanto a la comida del menú del día, oí que la tortilla de bacalao quemaba tanto que no sabías ni lo que comías. Otros platos como los medallones de ternera, simplemente venían de bote. Así que un poco de decepción ahí, pero también escuché que el postre estaba decente, así que no todo es malo. Al final, el flan casero mencionado al principio parece ser el postre que salió bien en varias ocasiones. Pero, en fin, mejor pruébalo tú mismo y decide.
Qué aspecto se menciona sobre el vino de la casa en el restaurante
Mira, te cuento. Reservamos en otro sitio, pero las críticas nos liaron y acabamos en El Barón. Y, la verdad, fue un desastre total. La verdura a la plancha a 17,5 € es una broma de mal gusto. Menuda tontería. Luego, los callos, que a mi marido le flipan, parecían que habían sido quemados en lugar de cocidos. Yo pedí unas alcachofas con almejas en salsal verde y era todo harina, ¡una decepción! Las almejas debían andar perdidas, no tenían ni idea de lo que era el mar. A ver, después de un largo viaje, esto te amarga el día. Consejo: si vas, no pidas esos platos.
Y, ya que estamos en eso, el ambiente tampoco ayudó. Había un montón de humo en la sala y comer se hacía incómodo. Las croquetas de cecina ni sabían a cecina, estaban sosas. El entrecot llegó pasadísimo y las patatas fritas... mejor ni hablo. En fin, no repetiríamos, ni de coña.
Sin embargo, hay que decir que hay opiniones para todos los gustos. Muchos destacan la buena decoración y la experiencia en general. Por solo 15 euros, dicen que comieron de lujo, con un chuletón casi de un kilo que trinchó el cocinero en la mesa. Eso suena bastante bien, la verdad. Pero, entre tanto desastre, hay que reconocer que el servicio fue bastante correcto, aún en estos tiempos raros que vivimos.
Y ya para terminar, sobre el vino de la casa, no he leído nada que lo ponga por las nubes ni que tenga una crítica gravísima. Así que supongo que con el nivel de la comida, es mejor no esperar mucho de él. En fin, si te decides a ir, simplemente ve con bajas expectativas.
Cuál es el precio medio aproximado para dos personas en el Restaurante El Barón
El Barón está en la calle del Pozo, y tengo que decir que, en general, bien, correcto. Fuimos porque nos lo recomendaron unos colegas, y la verdad es que no estuvo mal. Empezamos con unas croquetas de cecina. Ojo, esas croquetas eran un poco grandes y algo pastosas, y además nos las trajeron frías, pero de sabor estaban ricas, así que empezamos con buen pie. De segundo, nos pedimos chuletillas y carrilleras, y ahí sí que la cosa mejoró, sobre todo con las carrilleras, que estaban muy buenas. El servicio fue correcto, ni muy rápido ni muy lento, lo que está bien.
Ahora, si hablamos de una experiencia más top, hay que mencionar que El Barón es uno de esos sitios que te deja boquiabierto. La atención es atenta y muy detallista, te hacen sentir especial. A mí me volaron la cabeza las alcachofas con almejas en salsa verde. ¡Qué combinación de sabores! Y si eres fan de la carne, el chuletón a la piedra es de otro nivel, jugoso y perfecto, de los que te hacen querer volver. No te olvides de dejar sitio para las torrijas, que son el cierre perfecto, suaves y originales. En cuanto al ambiente, todo muy agradable.
Si te estás preguntando cuánto te vas a dejar aquí, el precio medio aproximado para dos personas está entre 20 y 30 euros, así que no está nada mal para lo que ofrecen.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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