
Si andas por Donostia y buscas un sitio que te deje flipando, el Restaurante Rekondo es el lugar. En la subida al monte Igeldo, este caserío lleva más de 60 años sorprendiéndonos con su mezcla de cocina vasca tradicional y un toque actual. Aquí, el chef Iñaki Arrieta se encarga de hacer magia en la cocina, siempre respetando la tradición pero sin parar de innovar con los ingredientes de temporada. Y, por si fuera poco, su bodega es una de las mejores del mundo, ¡con nada menos que 100.000 botellas!
No solo comes bien, sino que también te sientas en un espacio que te deja con la boca abierta, disfrutando de vistas a la bahía mientras te deleitas con platos de alta calidad. ¿Te imaginas? Un menú con 27 opciones para elegir y una experiencia única que te va a dejar con ganas de más. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de una comida top en faldas del monte Igeldo, Rekondo es tu sitio. ¡No te lo pierdas!
Rekondo
Horarios Rekondo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:15–15:30, 20:30–22:30 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 13:15–15:30, 20:30–22:30 |
| viernes | 13:15–15:30, 20:30–22:30 |
| sábado | 13:15–15:30, 20:30–22:30 |
| domingo | 13:15–15:30, 20:30–22:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Rekondo
Dónde se encuentra el Restaurante Rekondo
¡Ey, gente! Si alguna vez están por Donostia, no se pueden perder el Restaurante Rekondo. Este sitio es una auténtica joya. Aquí no solo vas a comer, ¡vas a vivir una experiencia brutal! La comida está increíble, el trato es de diez y la bodega es una pasada. Te olvidas de los típicos vinos de siempre y te sumerges en un viaje que abarca el mundo entero. Si eres de los que le gusta comer y beber bien, aquí estás en tu salsa.
Nosotros éramos siete y empezamos con unas croquetas de aperitivo que nos pusieron de cortesía. Luego compartimos varios entrantes que te dejan con ganas de más: el carpaccio de carabineros es imperdible, el bogavante con pastel de cabracho y un ravioli que no le va a la zaga. Y gracias a la sugerencia de la maître, nos los sirvieron en platos individuales tipo degustación, ¡un detallazo que se agradece un montón!
De segundo, cada uno pidió lo que le dio la gana: chipirones, rodaballo (compartido por tres), arroz con almejas y solomillo. Todo estaba en su punto, lleno de sabor y con unas presentaciones que quitan el hipo. Y los postres, madre mía... un coulant, yogur con frambuesas, canutillos y una tarta de manzana que nos dejó a todos flipando. Nada de aburrido, ¡una locura de postres!
Y ojo con el vino. Nos recomendaron un Godello blanco que le sentó de lujo a la comilona. Comida espectacular, trato cercano y una experiencia que vale cada euro. Así que, si están en Donostia y se preguntan ¿Dónde está el Restaurante Rekondo?, apunten: Igeldo Pasealekua, 57, 20008 Donostia, Gipuzkoa. ¡No se arrepentirán, es un planazo!
Cuánto tiempo lleva el Restaurante Rekondo sirviendo comida
Así que, te cuento, estuve en Rekondo, ese restaurante en Igeldo Pasealekua, 57. Fui a celebrar algo especial y, la verdad, _no me decepcionó._ 5 estrellas para la comida, porque estaba exquisita, el personal se portó genial y la terraza es un lugar muy acogedor para pasarla bien con amigos. Ideal si vas en grupo de 3 o 4 personas, eso sí, mejor reserva porque siempre está a tope. Prepara la cartera porque el precio por persona supera los 100 €, pero vale la pena.
Aunque no todo fue perfecto. Recientemente, algunos compas se quejaron sobre su experiencia y le dieron 3 estrellas. _El arroz con almejas_ les dejó un sabor amargo. Dicen que no está bien pagar 50 € por un plato de arroz hervido que no impresiona. El servicio y el ambiente son de calidad, eso sí, pero parece que les falta un toque en algunos platos. El precio aquí se mueve entre 80 y 90 € por persona, así que ve a lo seguro y pide lo que sabes que no va a decepcionarte.
Si te molan los sabores tradicionales y los productos top, Rekondo es la bomba. Tienen una carta de vino que es como una enciclopedia, perfecta para los que disfrutan de un buen maridaje. No te olvides de probar las pochas con mejillones si están disponibles, y cuida tu bolsillo si piensas en bogavante. Aquí, el ambiente es más bien tranquilo, así que puedes charlar a gusto sin problemas.
Y para rematar, cuando fuimos de nuevo, estuvimos a gusto con el pescado fresco y las almejas fuera de carta. Lourdes, la camarera, fue un encanto, pero el servicio se tomó su tiempo en algunas cosas. Por lo demás, muy a gusto por el ambiente bonito. Ahora, si te preguntas cuánto tiempo lleva este sitio sirviendo comida, se dice que son unos 40 años dando caña. Así que tienen rodaje y saben lo que hacen. ¡A disfrutar!
Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Rekondo
Oye, si no has ido al Restaurante Rekondo, ya estás tardando. Este sitio en Igeldo Pasealekua, 57, 20008 Donostia es una auténtica joya. 5 estrellas y todas merecidas, pues la experiencia es increíble. El lugar tiene un encanto total que te atrapa desde que entras. La atención es brutal, el personal es genial y te hacen sentir como en casa. Y ni te cuento de la comida, ¡exquisita a más no poder!
No me juzgues, pero he probado muchas cosas que me han dejado boquiabierto. Unas alcachofas rellenas con foie y trufa que son de otro mundo. También las kokotxas de merluza se deshacen en la boca, y el solomillo de ciervo está jugoso, como debe ser. Lo mejor es que puedes pedir medias raciones para compartir, lo que la hace aún más recomendable. Ideal para esos días que quieres probar de todo sin tener que decidirte solo por un plato.
Y el ambiente, ¡madre mía! Tienen una terraza cubierta con vistas hacia la bahía de la Concha, perfecto para disfrutar cuando hace buen tiempo. Apúntate que, para hacer la reserva, es obligatorio. Que no se te olvide que el parking es gratuito y hay muchas plazas. ¡Ah! Y no te preocupes si vas con niños o personas con sillas de ruedas, que aquí están bienvenidos.
En cuanto a la cocina, Rekondo ofrece un menú vasco tradicional de alto nivel, renombrada por tener una de las mejores bodegas de España y, quién sabe, quizás de Europa. Desde carabineros con vinagreta de pistachos hasta bogavante sobre pudin de cabracho, aquí hay un poco de todo para el paladar. De verdad, si te gustan las experiencias gastronómicas top, este es tu sitio.
Quién es el chef del Restaurante Rekondo
Y bueno, si buscas un planazo para comer o cenar, Rekondo es el sitio. Está en Igeldo Pasealekua, 57, 20008 Donostia y es un restaurante que, con sus 4 estrellas, se lleva un aprobado alto en calidad. La comida tiene mucho sabor, se nota que los ingredientes son de primera. Te recomiendo el Carpaccio de Carabineros y la Txuleta, porque son platos que no te puedes perder. Además, el servicio es muy bueno, siempre amable y atento, y el ambiente está bastante chill. Eso sí, prepárate porque te vas a dejar más de 100€ por persona, pero la experiencia merece la pena.
Por cierto, si decides ir al mediodía, el almuerzo es igualmente sabroso. 5 estrellas para la comida y el servicio, con una bodega que es un verdadero espectáculo. Olvídate de lo típico, aquí simplemente todo se eleva a otro nivel. Eso sí, los precios son un poco altos, pero la calidad lo justifica. Si quieres degustar algo imperdible, el Txangurro a la Donostiarra te va a dejar sin palabras. Y, si sales con los peques, te cuento que tienen tronas y un trato súper amable, así que puedes ir sin miedo.
Ya, para rematar, no vas a encontrar un lugar con mejor bodega que este. La sonoridad del lugar es perfecta, puedes disfrutar de tu comida sin ruido molesto. Y si te preguntas quién está detrás de esta maravilla, el chef no es otro que José Miguel Villarejo, quien ha elevado la cocina vasca tradicional a un nivel que realmente se siente. Las Kokotxas de Merluza son un must, se deshacen en la boca, y si eres goloso, no puedes irte sin probar el Soufflé Alaska.
Qué distingue al chef Iñaki Arrieta en su cocina
Mira, si buscas un lugar que te deje boquiabierto, Rekondo en Igeldo Pasealekua es el sitio. Imagínate comiendo con unas vistas espectaculares. El entorno es increíble, y eso se siente desde que pones un pie dentro. La comida es tradicional, así que no te preocupes, aquí no van a intentar complicarte la vida con cosas raras. Lo mejor es que la variedad de vinos es tremenda, y claro, el servicio es extraordinario. Vas a salir de allí gastando entre 80 y 90 € por persona, pero te prometo que valdrá la pena.
Y, oye, si el clima acompaña, no te puedes perder la terraza. Es un lujo estar ahí cuando hace buen tiempo, un verdadero regalo para tus sentidos. La comida es sabrosa, y los vinos que tienen son de otro planeta. En serio, su bodega es una de las más grandes del mundo, así que imagina los tesoros que guardan allí. El servicio es top, siempre atentos a todo y cuidando hasta el más mínimo detalle. Con esos precios, te llevas calidad y presentación que te hacen sentir que estás disfrutando a lo grande.
Para ti que visitas San Sebastián, este lugar debería estar en tu lista obligada. La carta es variada y la calidad de los productos es brutal. Cada plato viene con mucha dedicación, tanto en su elaboración como en su presentación. Sin mencionar que tienen más de 12.000 referencias de vino. La bodega es preciosa, asegúrate de que te den un tour si puedes. La atención es otra cosa que destaca aquí, así que es fácil sentirte como en casa mientras disfrutas de todo.
Claro, también hay quienes dicen que es típico que te claven un ojo por platillos simples, pero olvídate de eso. Lo que importa es que, al final del día, todo es muy bueno. A pesar de que puedes pensar que, a veces, los precios pueden ser un poco altos, dentro de la zona, lo que te dan por lo que pagas es más que razonable. Y si estás buscando algo espectacular, prueba las Natural Oysters, el Jamon, o el Txangurro al Horno. No hay pierde.
Y en cuanto a lo que distingue al chef Iñaki Arrieta en su cocina, es su pasión por los ingredientes de calidad y la manera en que se preocupa por cada detalle, tanto en la presentación como en el sabor. Su experiencia se refleja en cada plato que sale de la cocina, asegurándose de que la tradición se respete, pero siempre con un toque especial. Definitivamente, es alguien que sabe transformar lo sencillo en algo memorable.
El Restaurante Rekondo utiliza ingredientes de temporada
Y bueno, si hablamos de Rekondo, no hay que dejar de mencionar que es un rincón atemporal donde lo simple se transforma en arte, ¿sabes? Tienes que vivenciarlo. Desde que llegas, la calidez del servicio te abraza. El lugar tiene esa elegancia discreta que te hace sentir como si estuvieras en un mundo aparte, donde todo es auténtico y está pensado para disfrutar. La comida es otra cosa de locos, un equilibrio perfecto entre tradición y creatividad: cada plato te reconforta y sorprende al mismo tiempo. ¡Te lo aseguro, no hay nada pretencioso aquí!
Y hablemos de la bodega, porque ahí es donde el lugar se lleva la palma. Una joya escondida, con botellas que parecen tener su propia historia, cada una seleccionada con un amor y pasión que hasta parece poético. Ideal para esas cenas íntimas o celebraciones que quieres que sean memorables. Este restaurante no solo te da de comer, te regala un momento suspendido en el tiempo que te queda grabado.
La carta es variada, así que cuando fuimos apenas logramos probar algunos platos, pero vaya que lo que comimos tenía una calidad excepcional y la presentación estaba cuidada al milímetro. El local en sí, muy bien mantenido, y el personal, encantador. Vamos, que no hay forma de no querer volver. Y claro, si te preocupan los precios, prepárate para lo que vale una buena experiencia: entre 60 y 90 euros, pero créeme, cada euro merece la pena.
La terraza exterior es el lugar ideal para relajarte y disfrutar del ambiente, mientras que el comedor interior se siente muy acogedor con sus cuatro estancias distintas. Y ni hablar del producto fresco, como ese cogote de merluza que es simplemente inmejorable. Y si eres goloso, los canutillos de crema y el coulant de chocolate están a otro nivel, ¡no te los puedes perder!
Y ya, para que no queden dudas, sí, en Rekondo utilizan ingredientes de temporada, así que la calidad de lo que comes está garantizada. Un lugar para volver una y otra vez, porque lo que ofrece es mucho más que solo comida, es una experiencia.
Cuántas opciones de menú ofrece el Restaurante Rekondo
Y bueno, si estás pensando en ir al Rekondo, ya te digo que es una apuesta segura. Este lugar en la carretera de Igeldo ha sido renovado hace poquito y aunque quizás ha perdido un poco de su encanto rústico, la decoración moderna y funcional le da un aire fresco. La comida es bastante interesante, hay platos excelentes, pero también algunos que no dan la talla. El servicio fue correcto, aunque, siendo sinceros, el precio del cubierto es un poco alto para lo que ofrecen, sobre todo por la relación calidad-precio, que no es su punto fuerte. Pero vamos, su terraza es una pasada y su bodega es simplemente extraordinaria.
Hablando de esa bodega, déjame decirte que es de las más bonitas que he visto en toda España. La experiencia completa, desde el primer plato hasta el último, es impresionante. La ensalada de bogavante, los raviolis de Irizabal y el lenguado a la plancha son de otro nivel, sin olvidar la cuajada que es una auténtica delicia. Imagínate disfrutar de todo esto en su terraza en verano, debe ser brutal. Y el trato de la dueña es cercano, como esos buenos restaurantes donde sientes que de verdad se preocupan por ti.
A pesar de algún plato que no resalta tanto y de que el precio no es el más amigable (entre 70-80 € por persona), el Rekondo no decepciona. La atención es buena, lo notas cuando la propiedad está al mando, se ve que le ponen cariño a cada detalle y eso se nota en el resultado final. Si te gusta el vino, prepárate para perderte en su poderosa carta.
En cuanto a opciones de menú, te cuento que aunque no se menciona un número concreto, parece que ofrecen una buena variedad, ya que comentan que pidieron casi toda la carta y todo estaba riquísimo. Así que no te preocupes, seguro que encuentras algo que te encante. ¡Pásatelo bien!
Qué hace que la bodega del restaurante sea reconocida a nivel mundial
Y mira, ya te digo que la experiencia en Rekondo fue un bajón. Te plantas allí, en Igeldo Pasealekua, y las expectativas van por las nubes por su fama y las dos estrellitas que le dan. Pero, ¡vaya sorpresa! El servicio dejó muchísimo que desear. Me pongo a pensar que en un sitio así, te esperan con una copita de vino llena y al menos un par de preguntas sobre cómo te va con la comida, pero nada de eso. Tuvimos que estar llamando la atención porque no llegaron a rellenar ni una sola copa. ¿En serio? Con toda la cantidad de personal que se paseaba, eso se llama desorganización total.
Lo peor es que, en lugar de solucionar, se pasaban la pelota entre ellos. No sé, parece que ahí el tema de atención al cliente no está en su vocabulario. Todo eso cuando estamos pagando más de 100 euros por persona. En cuanto a la comida, ni siquiera era la gran cosa para compensar el desastre en el servicio. tampoco ayudó. Con un ambiente pasable, la verdad es que no volvería.
Ahora, si me pongo a contrastar con la experiencia de mis amigos en otro lugar, cuando fueron a cenar, todo fue un éxito total. Tuvieron una recepción de lujo, un ambiente bien decorado y un servicio que brillaba. La bodega que tienen es impresionante, la verdad. Gente que aprecia los buenos vinos lo nota al instante, y es que tienen una selección que quita el hipo. Pero claro, no lo puedes comparar, hay restaurantes que tienen el combo perfecto: buen ambiente, buen servicio y buena comida. Así que, ¿qué hace que la bodega de Rekondo sea reconocida mundialmente? Principalmente, su atención al detalle en la selección de vinos, aunque su servicio a veces puede desentonar.
En fin, si buscas un buen vino y un buen plato, piénsatelo bien antes de recalar en este barco. Hay opciones en San Sebastián que pueden cumplir mejor con tus expectativas.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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