
¡Ey, colegas! ¿Estáis listos para una experiencia gastronómica en Ramuntxo Berri Restaurante? Estamos en Peña y Goñi Kalea 10, en pleno corazón de Gros, Donostia. Aquí, la barra es el lugar donde los pintxos brillan como auténticas estrellas. Ofrecemos un montón de opciones, desde los clásicos de toda la vida hasta creaciones más originales. Con un ambiente relajado y buena onda, es el spot perfecto para esos momentos de tapeo.
¿Quieres algo más que pintxos? ¡Estás en el lugar correcto! Tenemos menús del día que hacemos con mucho cariño y una oferta a la carta que no te dejará indiferente. Desde tapas caseras hasta calamares a la plancha que están para chuparse los dedos. Si buscáis un bar chido en Donosti sin el agobio de otros locales, Ramuntxo Berri es la opción ideal. ¡Ven a disfrutar y a pasar un buen rato con nosotros!
Ramuntxo Berri Resturante
Horarios Ramuntxo Berri Resturante
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:30–24:00 |
| martes | 9:00–23:30 |
| miércoles | 9:30–24:00 |
| jueves | 9:30–24:00 |
| viernes | 9:30–24:00 |
| sábado | 9:30–1:00 |
| domingo | 9:30–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Ramuntxo Berri Resturante
Dónde se encuentra Ramuntxo Berri Restaurante
¡Eh, colegas! Si están buscando un buen plan para comer en Donostia, no pueden dejar de visitar el Ramuntxo Berri Restaurante en Peña y Goñi Kalea, 10. Este sitio está que arde con una relación calidad-precio que es pura caña. ¿17€ por un menú del día que incluye primero, segundo y postre? ¡Vamos, que esto es un chollo! Hemos ido dos días y la experiencia ha sido top en cada visita. Los gambones y langostinos están buenos de verdad, ¡cocinados con ajo y limón que flipas! Y el salmón, ni se diga, ¡sabrosísimo! Sin olvidar el flan y el arroz con leche que estaban de escándalo. ¡Lo recomendamos a muerte!
Otro día, probamos unos pinchos y sí, algunos estaban ricos, aunque la tortilla, eso sí, estaba un poco sosa y cuajada. Pero bueno, tampoco todo puede ser perfecto, ¿no? La carne de los segundos no fue nuestro fuerte, una vino fría y la otra un tanto dura. Pero aquí, lo que importa es el servicio: ¡rápido, amable y atento! Ideal para cuando hay prisa. ¡Ah! Y la calor en la sala fue un poco molesta, una brisa al menos ayudaría.
Lo que vuelve locos a todos es el menú del día por esos 17€, que aunque un día nos metimos en ensaladas y alubias rojas, la lubina se llevó la palma. ¡Perfecta! Lo acompañamos con un yogur de frutos rojos que parecía casero. ¡Todo un acierto! Así que, no se lo piensen más.
Si todavía se preguntan, "¿Dónde se encuentra Ramuntxo Berri Restaurante?", pues ya saben, en Peña y Goñi Kalea, 10, 20002 Donostia, Gipuzkoa. ¡No se arrepentirán, crucen los dedos y disfruten!
Qué tipo de comida se ofrece en Ramuntxo Berri
Eso del Ramuntxo Berri es un sitio que no deja a nadie indiferente. Las 4 estrellas que tiene se las ganan con mucho esfuerzo. Fuimos un sábado a cenar y llegamos un poco tarde. Preguntamos si tardarían en servirnos y nos dijeron que no. Y vaya si cumplieron, ¡fueron rapidísimos! Pedimos chipirones a la plancha y alcachofas, y ambos platos estaban de rechupete. La camarera fue un encanto, pero hay que ser sinceros: la extracción de humos podría mejorar, porque a veces el olor de la cocina se colaba en el ambiente y no era muy agradable.
Ahora, si hay que hablar de las malas experiencias, no podemos olvidar a los que han tenido un día de perros allí. Un menú del día a 28,50 € y acabaron perdidos con una pasta que tenía hasta huesos de pollo, ¡un desastre total! En ese caso ni el servicio salvó la papeleta, la camarera, según cuentan, se comportó como si estuviera haciendo un favor. Ni pensarlo, ¿verdad? Unos patatas quemadas y un postre… como si estuvieras comiendo papel. Pero claro, no todos los días son así, y hay quienes han salido encantados.
Los que repiten siempre hablan de la excelente atención de las camareras y de unos pintxos que se ven de lujo. El ambiente es muy agradable, además, lo tienes todo ahí cerca del Kursaal y la playa de la Zurriola. Así que si quieres comer, compartir unas raciones o simplemente tomar unos pintxos con colegas, está genial en cuanto a calidad-precio. La carta abarca desde bacalao en tempura hasta un delicioso changurro relleno. Y no hablemos ya de los postres caseros: el brownie y el arroz con leche son un must.
La comida, en general, es bien elaborada y presentada, y claro, ¡su precio ronda entre los 10 y 30 € por persona! Así que ya sabes, si te animas a ir, no olvides preguntar por las torrijas y el centollo relleno gratinado. ¡Buen provecho!
Cuál es la especialidad de la barra del restaurante
Así que ya sabes, si andas por Peña y Goñi Kalea, 10, no te puedes perder el Ramuntxo Berri. Es un bar-restaurante que ha conseguido meterse en el corazón de la peña por su buen ambiente y comida sabrosa. La presentación de los platos es de esas que le sacan una sonrisa a cualquiera. Si decides pedir el menú, por 24,90 €, tendrás una buena experiencia asegurada. Empezamos con unos primeros de alubias en sus sacramentos y arroz caldoso con carrilleras que estaban para chuparse los dedos. Y luego, el bistec de carne y la doradita con patatas. Para rematar, las natillas y, ojo, la torrija es un must que no puedes dejar pasar. ¡Todo estaba perfecto!
Pero no todo son flores. Tuvimos otra visita con un grupo y, aunque el servicio y local estaban bien, la cosa no terminó de cuajar. Empezamos con nachos y croquetas que a algunos les encantaron, pero a mí me rebosaban de aceite y no pude con más de una. Los chipirones también andaban por ahí un poco aceitosos. Y luego vino la hora de las hamburguesas: de las 5 hamburguesas, todas con un sabor peculiar y el pan quemado, solo se salvó la carrillera. El resultado fue que varios salimos revueltos. Aun así, el postre llegó a rescatar la situación: la presentación era espectacular. La tarta de queso estaba buena y la torrija flambeada era un espectáculo visual.
Y ya para rematar la jugada, una experiencia en la terraza fue la guinda del pastel. Pedimos varias rondas de consumiciones y el camarero no paraba de hacer gestos para que pidiésemos más o, mejor aún, que nos fuéramos. Una vez pagamos, ni siquiera nos dejaron disfrutar un poco más, nos plantó el cartel de reservado justo cuando aún estábamos calentando las sillas. La verdad, si te decides a tomarte una cerveza, asegúrate de mirar el reloj porque en verano, parece que los clientes de primera son los únicos que valen.
Así que, contestando a la pregunta del millón: ¿cuál es la especialidad de la barra del Ramuntxo Berri? Pues no hay duda, las hamburguesas parecen ser la estrella. Sin embargo, asegúrate de que estén bien hechas, porque hemos visto que pueden jugarte una mala pasada. En general, te lo recomiendo, pero ve con ojo y un estómago preparado. ¡Salud!
Qué son los pintxos y por qué son importantes en este restaurante
Mira, si estás pensando en pasar por Ramuntxo Berri, la cosa tiene su miga. El local está chido, a dos pasos del Kursaal y con buena onda, pero la comida, la verdad, se siente un poco sencilla y los precios son un poco altos para lo que ofrecen. Y no entiendo a algunas camareras de la planta de arriba, parece que les cuesta ser amables. ¡No cuesta nada tener un poco de simpatía! Por eso, en cuanto al servicio, les daría un 1. La comida, un 2 en general, porque esperas más por lo que pagas.
Pero no todo es malo. También hay otras experiencias, como cuando fuimos con los enanos a comer. El lugar es acogedor y el trato es genial. Tienen un menú del día a 19,95€, que está bastante bien con varios platos para compartir, o uno de grupo que va de 28€ a 45€ dependiendo de lo que escojas. La comida estaba deliciosa, y era un detalle que nos dejaran entrar con la perrita. Esto sí que suma puntos. La comida, en este caso, se lleva un 4 y el ambiente, un 4 también.
El otro día, encontramos una mesa libre y tuvimos una velada increíble. Los pintxos estaban frescos y muy ricos, sobre todo el Pintxo de Taco de atún rojo que tenía una salsa de locura, y la Brocheta de Chuleta a la brasa. El servicio estuvo a la altura y la atención fue súper cálida. Aquí el servicio se lleva un 5 y el ambiente, otro 5.
Ahora, hablemos de los pintxos. Son como una tradición local, pequeños bocados que son perfectos para picotear. En Ramuntxo Berri, los pintxos son clave porque reflejan esa fusión de sabores del lugar. Cada uno cuenta una historia y sirven para compartir momentos y risas con amigos y familia. Así que, si te dejas llevar por ellos, seguro que te llevas una experiencia increíble.
Hay opciones de pintxos clásicos y originales en el menú
La verdad, Ramuntxo Berri Restaurante tiene sus altibajos. Por un lado, 4 estrellas no está nada mal. El menú por 17 euros está bastante acertado, y la comida es decente: le daría un 4. Pero el servicio, ¡menuda montaña rusa! Unas veces te atienden genial, y otras son tan lentos que parece que se olvidan de ti. Y no me hagas hablar del ambiente, que suele ser un 5.
Pero lo peor fue el sábado pasado con mis amigas. Una estrella, ¡y de las grandes! Tardaron más de 2 horas en traernos 5 platos para compartir. La costilla que pedimos fue una broma, 4 trozos de carne seca que parecía un plato de vergüenza y costaba más de 20 euros. A eso se suma un par de zamburiñas que estaban secas y también unos 20 pavos a la basura. Gente, *estoy harta de que nos tomen el pelo en esta ciudad*.
En otro lado de la historia, hay clientes satisfechos que disfrutaron de un buen menú diario. 5 estrellas para el sitio si eres uno de esos. Está bien decorado y acogedor, incluso olvidan hacer fotos de lo rico que es todo. La lubina y la costilla, con una buena relación calidad-precio, son un buen modo de bajar a la zona. El servicio es correcto, sin más, pero tampoco se necesita mucho más si la comida cumple las expectativas.
Ahora, si te preguntas si tienen opciones de pintxos clásicos y originales en el menú, la respuesta es ¡Sí! Ofrecen pinchos y raciones, así que seguro que encuentras algo que te haga la boca agua. Así que, si decides probar, ojalá tengas una experiencia tan buena como la de algunos, pero cuidao con lo que pides. ¡Buena suerte!
Ofrecen menús del día en Ramuntxo Berri Restaurante
La verdad es que Ramuntxo Berri Restaurante tiene sus altibajos. Fuimos un miércoles, el 12 de abril de 2023, solo por una recomendación. Al llegar, lo primero que nos invadió fue el tufo a humo de la cocina, y ya empezamos bien, ¿no? Pedimos vino, gaseosa y agua. La camarera nos aclaró que solo entraban dos bebidas, lo cual es entendible, pero el agua es gratis y tampoco hubo problema al final.
Empezamos con una ensalada templada con fingers de mozzarella que, la verdad, no valía un duro. Cuatro lechugas mal cortadas, dos trozos de tomate chafados, los fingers fríos, y la salsa salada. Ni fu ni fa. Todo iba tranquilo, ahí estábamos charlando a nuestras anchas y, de repente, la camarera se planta y nos suelta un “¿Vamos terminando esos platos?” en voz alta. Nos quedamos a cuadros, la sala aún tenía espacio. Por no crear más lío, decidimos quedarnos callados. Se supone que en casa nos enseñaron a ser educados, ¿o qué?
Luego vino la lubina con patatas panadera y un refrito de ajo y perejil, que estaba correcta pero sin más. Lo que realmente me sorprendió fue el postre: tarta de manzana con natillas, caramelo y canela. O estaban sacándola del horno al momento o simplemente le dieron un toque de calor, porque nunca había probado una tarta caliente. No soy muy fan de los postres calientes, pero bueno, ¡cada quien con sus cosas!
Salimos a las cuatro de la tarde y, la verdad, con tantos sitios chulos en San Sebastián, creo que deberían afinar más el trato al cliente. Las reseñas son de hace un año, y ya podrían actualizarse un poco. El menú está a 17€ y la calidad-precio, sinceramente, no me convence. En cuanto al servicio, un 2 de 5 es lo más justo.
Pero, no todo es negativo. Si buscas algo más informal cerca del Kursal, hay un bar muy majo en Gros con una terraza amplia y camareros muy atentos. Cortado a 2€ y el pintxo de tortilla de bacalao, 5,30€, delicioso. Sin duda, un sitio que vale la pena para disfrutar antes de perderse por la ciudad.
Y sobre la pregunta de si ofrecen menús del día en Ramuntxo Berri, la experiencia me deja con la impresión de que sí, aunque hay que tener en cuenta que no siempre es lo mejor. Para el precio que pagamos y lo que recibimos, quizás hay opciones más atractivas por ahí.
Cuáles son algunos ejemplos de platos disponibles en la carta
Así que, después de mi experiencia en Ramuntxo Berri, tengo que decir que es una montaña rusa de sensaciones. Primero, la vez que pedimos para llevar fue un auténtico desastre. Dos bocatas de tortilla, y solo había una con queso azul, que pese a que el encargado insistió a la camarera, ella se hizo un lío y nos soltó dos bocatas de tortilla, o más bien de "tortilla francesa" con un par de trozos de patata. Y no te cuento los dos burgers de txuleta, que estaban brutales, pero ¿dónde estaba la cebolla? Olvidaron ponerla también, ¡vaya tela! Y si eso no fuera suficiente, nos cobraron mal y la camarera casi nos lanza la bolsa con la comida. Una pena porque el sitio tiene potencial, pero con ese trato, está complicado que vuelva.
Ahora, en otro ambiente y haciendo memoria, tengo que decir que el bar tiene un rollo súper acogedor cuando vas a comer allí. La última vez que estuve, el menú, los pintxos y todo lo que pedimos estaba riquísimo y super abundante. La relación calidad-precio es de lo mejor que hay por la zona. Además, la atención fue de 10, y poder quedarte en la terraza, con un buen ambiente, es un plus que me encanta. El ruido es bajo, así que puedes charlar con tus amigos sin estar gritando, y encima no tuvimos que esperar más de 10 minutos para que nos sirviesen. Vamos, uno de mis sitios favoritos sin dudarlo.
Si te preguntas qué hay en la carta, prepárate para salivar. Tienes pintxos variados, burgers de txuleta (aunque no olviden la cebolla, por favor), y esos bocatas de tortilla que, aunque con fallos, son una elección clásica. Así que ya sabes, si te animas a ir, te aseguro que quedarás bien servido... solo espera que acierten esta vez.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








