
¡Oye, colega! Si estás por Almarza, la Posada Cuatro Vientos en la Calle Marqués de Vadillo, 36 es un sitio que tienes que tener en mente. Con un 3.8 de 5 en Restaurant Guru y unas 388 reseñas, este lugar promete una experiencia auténtica en pleno corazón de Soria, con un menú lleno de delicias a la parrilla. Pero, ojo, porque al llegar encontramos bastante gente en la terraza, pero el interior dejó un poco que desear: bar sucio y personal poco amable. La barra estaba tan vacía que el único alimento que tenían... ¡no se lo ofrecerías ni a tu peor enemigo!
Aún así, el concepto de la Posada Cuatro Vientos suena prometedor, especialmente si te molan las carnes a la brasa y los platos de temporada. Si caza o setas son tu rollo, este puede ser tu sitio. Aparte, está al lado de uno de los mayores acebales de Europa, así que ya imaginas el panorama. No olvides echar un vistazo a su web o darles un toque al +34 975 250 165 antes de ir. Si te animas a visitar, con un poco de suerte, tu visita será un pelín más agradable que la nuestra. ¡Suerte!
Posada Cuatro Vientos
Página web
Horarios Posada Cuatro Vientos
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–23:00 |
| martes | 8:00–23:00 |
| miércoles | 8:00–23:00 |
| jueves | 8:00–23:00 |
| viernes | 8:00–23:00 |
| sábado | 8:00–23:00 |
| domingo | 8:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Posada Cuatro Vientos
Dónde se encuentra la Posada Cuatro Vientos
Vamos al grano, colegas. La Posada Cuatro Vientos en Almarza, Soria, tiene un pésimo servicio. Conozco a varios que han ido y no vuelven ni de coña. Te pasas un buen rato en la barra, esperando a que alguien te mire, pero nada. Te ignoran, y hasta atienden a los del pueblo que llegan después. ¿Sabes qué? Te acabas marchando de allí sin tomar nada porque sientes que eres invisible. Impresionante, ¿verdad? La actitud del personal es de escándalo, son unos maleducados que no tienen ni idea de lo que es la amabilidad.
A ver, la última vez que fui, pasé por un recibimiento helado. Nada de saludos ni de sonrisas, como si te estuviesen regalando un favor al dejarte entrar. Fui a tomarme una cerveza y, te lo juro, trataron a los del pueblo como si fueran VIP y a nosotros como si nuestro dinero no sirviera. Ni una mísera aceituna con la caña, ¡vaya tela! No entiendo cómo este sitio aún sigue abierto si precisamente no hay ganas de volver, al menos para los de fuera.
Y ojo, que en la parte de la comida, el comedor sí que tiene su encanto. Es un lugar acogedor y, si te atreves a probar los platos fuertes, las chuletas de cordero son un acierto. Los domingos son días de carne, así que puedes ir con ganas. Pero, claro, después de vivir esa pésima experiencia, poca hambre te queda. Se dice por ahí que un buen chuleton de kilo y medio es la bomba, pero, siendo sinceros, con ese trato, quién va a animarse.
Entonces, ¿dónde se encuentra esta joya de mal servicio? La Posada Cuatro Vientos está en Calle Marqués de Vadillo, 36, 42169 Almarza. Así que ya sabes, si quieres pasar un rato desapercibido y mal atendido, ahí tienes el lugar. ¡Suerte si decides arriesgarte!
Cuál es la calificación de la Posada Cuatro Vientos en Restaurant Guru
Y ya que estamos hablando de la Posada Cuatro Vientos, no puedo dejar de mencionar que la primera vez que paramos a comer, la experiencia no fue la mejor. El chico de la barra brilló por su falta de interés. Nos soltó que estaba todo reservado y no nos dio ninguna opción, ni tapa, ni bocadillo. Y con el comedor más vacío que el bolsillo de un estudiante, la verdad es que ya te da que pensar. Quedamos ahí con cara de tontos, como si llegáramos tarde a algo que ya pasó.
Pero luego, la historia cambió. En otra visita, la comida fue toda una delicia. ¡La carne a la parrilla tenía un sabor que flipaba! Si vas, no te puedes perder las chuletas de ternera y esa tapa de bacalao al vinagre que, madre mía, está de rechupete. El sitio está al principio del pueblo y aunque no es nada del otro mundo, la terraza comedor le da un toque agradable. El servicio, aunque no es el más rápido, el ambiente es muy friendly y la gente se porta bien. En las fiestas del pueblo, eso sí, prepárate porque se llena hasta reventar.
Hablo en serio cuando digo que los torreznos de la mañana son una cosa seria. Perfectamente hechos, vamos, que no te puedes ir sin probarlos. Y si te mola la carne, las costillas de cordero asadas son otro rollo, ¡jugosas y sabrosas! Comida casera y postres que parecen sacados de la abuela. Todo cordial y con profesionalidad, listos para hacerte sentir como en casa.
Así que, si te preguntas, "¿Cuál es la calificación de la Posada Cuatro Vientos en Restaurant Guru?", la cosa va bien porque tienen una calificación de 4.5 estrellas. Así que, para comer o cenar, es un sitio que deberías tener en tu lista. ¡No te lo pierdas!
Cuántas reseñas tiene la Posada Cuatro Vientos en Restaurant Guru
Mira, si estás por Almarza, tienes que hacer una parada en Posada Cuatro Vientos. La verdad es que fue un descubrimiento increíble en el camino hacia el Puerto de Piqueras. ¿Sabes lo que es llegar un sábado de julio a las 15:00 y encontrar una mesa libre? Pues eso nos pasó, y ya desde la amplia terraza climatizada empezamos con buen pie. Comimos toda la carne a la brasa que se nos cruzó por delante y, te digo, los platos eran abundantes y estaban riquísimos. El trato fue super agradable, ¡una experiencia para repetir!
El sitio tiene un ambiente muy rústico y encantador, perfecto para disfrutar de buena comida. Si te gusta la comida, esto es un sitio donde todo sale bien: tienen opciones vegetarianas para los que llevan otro estilo, como ensalada de tomate con aguacate y esos huevitos fritos con patatas. Hacia ruido en el bar no hay y, además, el servicio es de cinco estrellas, sin esperas y con varias zonas donde sentarte. El interior, la barra, y la terraza son todas opciones buenas.
Claro, no todo es perfecto. Hay quien ha tenido experiencias menos agradables en días llenos, como el domingo a las 2pm, donde se notó un poco la falta de atención. Un sitio desbordado siempre puede dar problemas, pero eso no quita que, en general, el trato en este bar de pueblo es familiar y cercano. Tienen un chuletón que hay que probar y un revuelto de setas frescas que se deshace en la boca. ¡Todo muy fresco y limpio!
En cuanto a las reseñas en Restaurant Guru, la Posada Cuatro Vientos tiene un buen montón de valoraciones, pero en general la balanza se inclina mucho hacia las positivas. A veces, hay gente que no entiende el funcionamiento del lugar y se lleva alguna decepción, pero creo que con la mayoría se nota el esfuerzo por ofrecer un servicio de calidad. En total, cuentan con una mezcla de cinco estrellas y algunas quejas, así que, si te decides ir, ¡mejor ve con la mente abierta y disfruta de lo bueno!
Qué tipo de comida se ofrece en la Posada Cuatro Vientos
Ya te digo, la Posada Cuatro Vientos no es precisamente el lugar de ensueño que uno esperaría cuando para a comer o desayunar de paso. Una estrella y es que la simpatía brilla por su ausencia. Vas, te plantas allí y ni te saludan. Si te atreves a preguntar si puedes comer algo, te miran como si fueras un alienígena y te sueltan un "no" seco. Amabilidad? Cero patatero. Parece que tienen un problemón con los turistas, así que si eres uno de esos, mejor que busques otro sitio.
Si lo tuyo son los torreznos, tampoco te lleva a la gloria. La primera vez fui con ganas de probar el famoso torrezno y, sorpresa, me lo sirven frío y con una actitud de pena. Al día siguiente decidí darle otra oportunidad a ese desayuno, pero resulta que el tipo de la barra se queda hablando por teléfono un buen rato y me quedé ahí como un tonto, así que me fui sin comer nada. La próxima vez, mejor a ese bar de la plaza, donde la comida es buena y los dueños son majos.
En medio de todo esto, encontré que hay opiniones mixtas. Algunos dicen que la carne está bien y las raciones son abundantes, pero ojo, que no dejan claro que ofrecen un menú y al final, cuando vas a pagar, te das cuenta de que son 25 euros por persona. Puede que la carne tenga buen sabor, pero también se lleva alguna que otra crítica por estar un poco salada. Nadie quiere dejarse la pasta en un sitio que te invita a dudar, ¿verdad?
Al final, para resumir, en la Posada Cuatro Vientos puedes esperar un menú que incluye un par de platos, pero no esperes una gran experiencia. Si buscas tostadas y montados, probablemente no los encuentres, porque parece que aquí “no hay ganas” de atender a los viajeros.
Cómo es la experiencia en la terraza de la Posada Cuatro Vientos
La Posada Cuatro Vientos es un sitio que da para hablar. Tiene 5 estrellas por su salón acogedor y la comida en abundancia, que está buenísima. Si buscas un lugar para comer y hacer una pausa, aquí la vas a tener. No hay nada como un buen plato en un ambiente agradable, ¿verdad? Además, el servicio suele ser bastante majo, así que no te vas a sentir como un extraño.
Ahora, no todo es perfecto. Por ejemplo, si decides pasar a tomar algo, preparate a pagar 4,70 euros por dos cafés con leche, un montadito de jamón y queso, y una magdalena pequeña. Los baños están limpios, pero se me hizo raro que había un montón de moscas volando. ¡Una hasta se murió ahí mismo sobre la mesa! Un poco asqueroso, la verdad.
Por otro lado, la experiencia de comer no siempre es buena. Hay quienes han tenido días de pesadilla. Unos dicen que el servicio es pésimo y te atienden como si estuvieras molestando. La comida podría estar mejor y si te toca un mal día, prepárate para una experiencia desagradable. Además, lo de no tener menú del día ni carta para saber lo que estás pidiendo, eso sí que es un jaleo. Te quedas con la sensación de haber pagado demasiado por algo que no vale la pena.
Ahora hablemos de la terraza. Si te decides a sentarte afuera, el ambiente es bastante tranquilo. Es un lugar ideal para hacer una pausa durante tu viaje por Almarza y otros pueblos. La gente suele tomar un tentempié y unas bebidas, y la vibra es relajante. Con un buen clima, puede ser una elección acertada. Pero ojo también con el servicio y la comida, que a veces deja mucho que desear, aunque la mayoría de las veces suele salir bien.
Así que, en resumen, la Posada Cuatro Vientos tiene su encanto, pero como en todo, hay que ir con las expectativas un poco equilibradas.
Qué problemas se mencionan sobre el interior de la Posada Cuatro Vientos
Oye, ¿te cuento lo que nos pasó en la Posada Cuatro Vientos? Íbamos de viaje, buscando un sitio para pegar un bocado rápido, y de repente, ¡bam!, caímos allí. Pregunté por el menú y me dicen que no tienen. En su lugar, tienen un “menú especial”, pero ni idea de lo que incluía. Me quedé con la curiosidad de cuánto iba a costar ese menú, pero nadie me soltó ni una cifra. Si nos lo hubieran dicho, tal vez hubiéramos optado por unos bocatas y a seguir carretera, pero ni eso. Pedimos la carta y me sueltan que tampoco hay. Total, que de memoria me recitaron los platos. Nadie nos explicó qué estaba incluido, y al final, por una ensalada mixta a compartir, una bandeja de chuletas, postre, pan y agua, ¡25 pavos por persona! Me sentí totalmente estafado con tan poca info y un servicio más bien mediocre.
Y la verdad, es una pena porque el lugar podría ser super guay. Pero el servicio... ufff, bastante cutre. Parece que a los camareros no les va mucho lo de trabajar, y ojo, si llegas después de las 3 de la tarde, te quedas sin comida, porque “la cocina cierra a las 3 en punto”. ¡Literal! Una pérdida de tiempo y de €.
Aún así, algunos dicen que es un lugar genial para ir a tomar algo, especialmente en verano. La gente habla de un buen ambiente y lo ven como una buena opción. Pero, entre nosotros, después de lo que vivimos, dudo que repita. Aquí, la comida y el servicio no están a la altura de lo que esperan.
En la Posada Cuatro Vientos mencionan varios problemas del interior. La falta de aire acondicionado, varias moscas merodeando, y un ambiente que no invita a quedarse. La atención es flojita, y si no te dicen los precios de antemano, tienes que andar adivinando si te están tomando el pelo. Al final, te llevas una experiencia más que decepcionante. ¡Qué mal!
Cómo se describe la atención del personal en la Posada Cuatro Vientos
Mira, si hablamos de la Posada Cuatro Vientos, hay de todo, te lo digo yo. Hay gente que la adora y otros que la odian a muerte. Por un lado, hay quien dice que los torreznos son los mejores de la zona y que el comedor es muy agradable. Se ve que tienen unos platos de carne a la parrilla que flipas, y el precio está bastante bien, entre 10-20 €. Vamos, algo que te deja satisfecho sin vaciarte el bolsillo.
Pero después está la otra cara de la moneda. Algunos han llegado y ya estaba la cocina cerrada a las 15 h. O sea, ¡un fiasco! El trato, dicen que es más seco que el desierto, con camareros que no tienen ni una pizca de amabilidad. Y lo de pedir el café en la barra es para volverse loco, ¿no? En serio, a mí eso me parece un mal detalle.
Aún así, hay quienes la descubrieron de rebote y se encontraron con un par de platos impresionantes, como el revuelto de setas o el secreto ibérico. Hay opiniones que destacan el servicio rápido y excelente, aunque por otro lado, vas a escuchar historias de comida escasa, bichos volando y platos apilados sin compasión. En fin, esto parece un juego de contrastes.
En cuanto a la atención del personal en la Posada Cuatro Vientos, depende de a quién le preguntes. Algunos dicen que es rápida y buena, mientras que otros la encuentran seca y cortante. Así que si decides ir, ya sabes que te puedes llevar una sorpresa, tanto positiva como negativa. Pero, eso sí, ¡vale la pena darle una oportunidad!
Por qué se sugiere evitar algunos alimentos en la barra de la Posada Cuatro Vientos
A ver, la Posada Cuatro Vientos tiene de todo, pero la experiencia puede ser un poco locura. He oído que la comida puede ser exquisita y abundante, pero un par de personas cuentan que han tenido problemas con el servicio. Por ejemplo, un colega entró y, tras hablar con la chica de la barra, se desmotivó totalmente. Cosa rara, ¿no? El trato tiene que ser parte del combo. Así que cuidado, porque un mal inicio puede hacerte cambiar de idea rápido, y eso no debería pasar en un sitio que se llama asador.
Por otro lado, hay gente que se vuelve loca por el lechón de aquí. Dicen que es insuperable y que la cocina es excepcional. Lo mejor de todo, el ambiente rural da ya un punto extra. Imagínate comer carne a la brasa mientras miras la naturaleza desde esos ventanales enormes. Suena ideal, ¿no? Además, cuentan con un comedor súper iluminado que invita a quedarte más rato hablando y disfrutando.
Ahora, el tema de los precios también da que hablar. Hay quien se ha quejado del menú de Semana Santa, que sale por 28 euros, pero solo te dan esa opción sin carta. Eso es un poco tramposo. Además, si vas a la barra, hay que tener cuidado: algunos han dicho que no siempre tienen lo que publicitan. Menuda faena quedarte con ganas de algo y que después te digan que no hay. Así que, ya sabéis, es mejor dejarse aconsejar por los dueños y, tal vez, evitar ciertos platos en la barra, al menos hasta que te terminen de contar qué es lo que realmente hay. ¡A disfrutar, pero con cautela!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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