
¡Ey, colegas! Si vais de camino a Santiago, no podéis dejar pasar el Palacio de Sansol, un albergue de primera categoría que se abre de abril a octubre. Este palacio barroco, todo un monumento de la Merindad de Estella, os espera en Pl. el Sindicato, 1, 31220 Sansol, Navarra. Aquí tenéis habitaciones dobles y triples con todo el confort y encanto para descansar después de un día de andar. Además, el sitio mola porque, además de los alojamientos, cuenta con un jardín chulo, salón común, terraza y un restaurante. Así que, comer y relajarse tampoco os faltará.
El Palacio es privado, pero no solo es para peregrinos, también acoge a turistas y viajeros que buscan un sitio tranquilo. Está a un paso de Torres del Río y Los Arcos, y a solo 25 minutos a pie de la Iglesia de Santa María. Imagínate un lugar donde puedes tener una buena barbacoa, disfrutar de vistas al jardín y hasta hacer una parada en el bar. ¡Es el plan perfecto antes de seguir la ruta! Así que, ya sabéis, si queréis descanso y buena onda, el Palacio de Sansol es la jugada.
PALACIO DE SANSOL
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Mapa Ubicación PALACIO DE SANSOL
Dónde se encuentra el Palacio de Sansol
¡Ey, peña! Si estáis pensando en un sitio chulo para desconectar, echadle un vistazo al Palacio de Sansol. Este lugar está en Pl. el Sindicato, 1, 31220 Sansol, Navarra. El edificio es una pasada, fue construido en 1702 y aunque ya le dieron un buen retoque, todavía mantiene ese aire clásico que impresiona. Las habitaciones son algo pequeñas, pero para dos personas están bien. La ducha, de lujo. Lo único raro es que la mujer que nos atendió no hablaba nada de español. El otro chico un poco, pero se notaba que el rollo estaba más enfocado a turistas más que a nosotros, los locales.
Hablemos de la cena, que fue un tema. La sirvieron a las 19 h, lo cual ya nos descolocó un poco. El primer plato, unos cardos de Navarra, muy ricos. Pero luego llegó el segundo y nos quedamos a cuadros: ¡una tortilla del Mercadona! En serio, no puedo creer que me sirvieran eso como plato principal. Para rematar, el postre eran yogures Hacendado. Con ese nivel, no entiendo cómo te cobran 15€. No da la talla para nosotros que vivimos aquí.
El desayuno, por 8€, estaba pasable. Teníamos huevos hervidos y eso se agradeció, pero ya sabéis. El entorno es precioso, rodeado de naturaleza y tranquilidad. A pesar de que el hombre irlandés, que curra allí, nos contó que por aquí se hospedaban reyes y reinas, yo tengo mis dudas. Pero, seguro, los influyentes de la época se dejaban caer. En total, yo les daría 4 estrellas a las habitaciones, 3 al servicio y 4 a la ubicación.
Sin embargo, también hay buen rollo. Hay opciones mejor valoradas, desde apartamentos con cocinas que son amplios y limpios, hasta una terraza chill con vistas que quitan el hipo. Y si queréis saber dónde encontrar el Palacio de Sansol, pues ya os digo: está en Pl. el Sindicato, 1, 31220 Sansol, Navarra. ¡No os lo penséis!
Qué tipo de alojamiento ofrece el Palacio de Sansol
El Palacio de Sansol es una joyita que no te puedes perder. Cinco estrellas y, la verdad, se siente cada una. Te metes en un lugar restaurado que huele a historia, pero con un toque moderno que lo hace único. ¿Quién puede decir que ha dormido en un palacio del siglo XVIII? Piedra vista por todas partes, con esos tejidos naturales y una iluminación perfecta que te deja sin palabras. Las camas son un sueño, te tumbas y te olvidas de todo.
Además, la terraza chill out es el plan perfecto para relajarte después de un día en el Camino. Y si tienes los pies cansados, no te preocupes, que ahí está el pediluvio esperándote. El sitio cuenta con todos los servicios que necesitas: bar, restaurante, lavandería. La cena que te sirven es otra cosa, no es solo comida, es sabores, tradición y buen rollo. Por lo que pagas, te sientes como en un lugar de lujo. La verdad, es raro encontrar un sitio tan top en el camino.
Es un ambiente muy tranquilo, que se agradece cuando estás en un viaje de vacaciones con amigos o si vas solo. Te aseguro que te sientes seguro en este pueblito con encanto. Las habitaciones están limpias como un silbido y, lo mejor, también cómodas, con esos colchones que te hacen querer quedarte más tiempo. Y la viabilidad peatonal es perfecta si te estás moviendo por el Camino de Santiago.
Entonces, ¿qué tipo de alojamiento ofrece el Palacio de Sansol? Pues, en resumen, es un hotel de lujo en un palacio histórico, con habitaciones cómodas y limpias, servicio de cinco estrellas, buena comida y un lugar tranquilo y accesible. ¿Qué más puedes querer? Un sitio ideal para descansar y disfrutar de la buena vida en Navarra.
En qué fechas está abierto el Palacio de Sansol
Hablando del Palacio de Sansol, la cosa está clara: es un lugar que no te puedes perder si andas por Navarra. Cinco estrellas bien merecidas, ¿eh? El sitio es bonito y súper cómodo, ya sea que vengas en grupo o si te haces una escapada tú solo/a. La atención de los dueños es de lo mejor, siempre dispuestos a hacerte sentir como en casa. Además, a un buen precio, lo cual se agradece un montón.
Pasamos un puente allí con la familia y fue espectacular. El palacio, el pueblo y todo lo que hay alrededor son fantásticos. Eso sí, prepárate para algo de afluencia de peregrinos de Santiago, no es que estén por ahí a diestro y siniestro, pero si te gusta el ambiente, está genial. Lo único un poco flojo son las zonas comunes, como la sala y la cocina, ya que son compartidas y hay cada uno que deja mucho que desear. Pero el trato del personal es cordial y la mayoría son amables, aunque a veces la comunicación puede liar un poco.
Una vez llegué cansado del camino, y aunque no tenían cocina, nos vendieron bebidas y snacks. ¡Eran como un tesoro en el desierto! El personal, muy majo, se llevó mi agradecimiento pese a las diferencias de idioma. La experiencia ahí es un 10 en entorno, un 8 en el palacio y un 7 en servicio general.
Y sobre cuándo puedes hacer tu reserva, el Palacio de Sansol tiene las puertas abiertas durante todo el año, así que elige tus fechas y lánzate a la aventura. ¿Listo para disfrutar de una experiencia única?
Es el Palacio de Sansol solo para peregrinos
Y ya que estamos hablando del Palacio de Sansol, déjame decirte que es un lugar de 4 estrellas que no tiene nada que envidiar a otros sitios. Es muy bonito, cómodo, y esas vistas que tienes desde la terraza son simplemente espectaculares. Si te estás planteando ir, el sitio está bien equipado: hay un bar, una cocina para los huéspedes, lavadero, y sí, ¡lavadora y secadora! El personal es muy amable y se nota que aquí todo está muy limpio. Además, el pueblo es tranquilo y está bien comunicado, lo que siempre es un plus. Habitaciones: 4 Servicio: 4 Ubicación: 5. ¿A qué esperas para ir?
Hablando en serio, el Palacio es genial y está adaptado perfectamente como albergue-hotel. A mí me encantó. Las habitaciones son dignas de 5 estrellas. Todo está renovado y se ve espectacular, así que no vas a tener ningún problema. La atención que recibí fue de 4, y la ubicación un 5. Vamos, que es un sitio donde te sentirás en casa.
La verdad es que este albergue debería ser más conocido. Me sorprendió la calidad porque no había visto nada similar en todo el Camino. Además, José María cocinó una cena increíble con cardo y tortilla que no te lo puedes perder. ¿Y la lavadora? ¡Totalmente gratis! Y lo mejor, esa terraza con vistas que quitan el hipo. Si quieres cortar la etapa hasta Logroño, este es el albergue que necesitas. Calidad-precio, más que acertado.
No voy a mentirte, es el albergue más bonito, limpio y cómodo que he visto en toda mi vida. Cogimos una habitación para cuatro, y estaba increíble: paredes de piedra, techos con vigas de madera, todo muy cuidado y con mucho gusto. Y de nuevo, el buen rollo de José María es único. Es una persona entrañable, sobre todo con los peques. Nos quedamos con ganas de más y, ¡claro que volvemos! La idea es probar un apartamento la próxima vez. Todo con habitaciones: 5 Servicio: 5 Ubicación: 5.
Ahora, para los que se preguntan si el Palacio de Sansol es solo para peregrinos… No, para nada. Este lugar es perfecto para cualquier viajero que busque un alojamiento diferente y con encanto. No importa si estás en plan de peregrinación o simplemente de vacaciones en un grupo o en familia, este sitio lo tiene todo: buen ambiente, buena comida y un ambiente familiar que te hará sentir como en casa. Así que, no lo dudes, ¡haz la reserva y disfruta!
Qué comodidades se pueden encontrar en las habitaciones del albergue
Y el Palacio de Sansol es simplemente impresionante. Este albergue con 5 estrellas se ha convertido en el mejor sitio donde nos hemos quedado durante el camino. José María, el dueño, es un crack, siempre dispuesto a ayudar y a dar el mejor servicio. Nos preparó unas cenas de escándalo y nos contó la historia del lugar con tanta pasión que no te podías perder ni una palabra. Me quedó claro que volvería a quedarme allí más noches sin pensarlo.
El palacio en sí está restaurado con un gusto y cariño increíbles. Pasamos la Nochebuena y la Navidad allí y ¡vaya que lo disfrutamos! Éramos un buen grupo de amigos y tuvimos espacio más que suficiente. Las habitaciones son amplias y cómodas, y el servicio fue de 10. Con tantas cosas buenas, es obvio que volveremos. Nunca pensamos que encontraríamos un lugar tan genial en el camino, ¡gracias de corazón a José María por hacernos sentir como en casa!
Aunque si me pongo a buscar una pega, me di cuenta de que la cocina le falta un poco de lo básico: aceite, sal y azúcar, por ejemplo. Pero las habitaciones son increíbles y el ambiente es perfecto para relajarte. Aquí se duerme como un bebé y el palacio en sí es un espectáculo. Ojalá vuelva algún día a disfrutar de lo que este lugar tiene para ofrecer. Además, la gente del pueblo también es super amigable, creando un ambiente súper acogedor.
Y si hablas de las comodidades del albergue, las habitaciones son una maravilla: bien equipadas y tranquilas, ideales para descansar después de un día de camino. José se asegura de que tengas todo lo que necesitas y si vas con mascota, no hay problema, como me pasó a mí. En general, si buscas un sitio genial para pasar la noche en Sansol, no lo dudes. ¡Este es el lugar!
El Palacio de Sansol cuenta con áreas comunes
Y no me puedo dejar de lado el Palacio de Sansol. Es un lugar flipante, de esos que te dejan con la boca abierta. Cinco estrellas y, la verdad, no es solo por el lujo, es que una vez dentro, te das cuenta de que es un precioso palacio restaurado, con todas las instalaciones nuevas y limpias. Pero eso es solo la superficie, porque de verdad que lo que lo hace especial es el ambiente y la buena onda del sitio.
El dueño, José María, un antiguo profesor que parece sacado de una serie de Netflix, te recibe con los brazos abiertos y te hace sentir como en casa. La cena que organiza es una locura, y no es solo por la comida, que está cojonuda, sino por las charlas profundas que se dan con otros peregrinos. Te juro, el tipo nos reunió a todos en una cena y nos llenó el alma. Vale muchísimo la pena terminar la etapa del Camino de Santiago en Sansol solo por poder hospedarte aquí. Un abrazo a José María desde Barcelona, de parte de Gonzalo y Yaiza, ¡eso no se olvida!
Yo, además, conocí el Palacio sin quedarme a dormir, pero vaya que lo deseé. Al final, nos quedamos a compartir la cena con los huéspedes y, la verdad, fue una experiencia muy guay. Le di algunos consejillos a José María sobre marketing, así que a ver si le sirven, porque con lo que hace ya tiene el triunfo asegurado. Venimos desde Tenerife y aquí sí que sabemos cómo atender a la peña. Vamos, que volveremos a alojarnos sin duda, porque el plan es dejarlo todo para acabar en un sitio como este, donde te hacen sentir un auténtico peregrino.
Pero no todo es color de rosa, porque también había quien salió decepcionado. Un par de viajeros llegaron preguntando por comida y el dueño, algo confundido, les dijo que no había sitio en el pueblo. ¡Qué faena! Después resultó que sí, había opciones por ahí. Un poco triste, la verdad, porque eso no debería pasar en un lugar así. Pero bueno, lo que importa son las experiencias en común, como las que se comparten en las áreas comunes del Palacio. ¡Eso sí que hay, y es parte de lo que hace al sitio tan especial! Ahí se puede hablar con otros, reír y, sobre todo, disfrutar del buen rollo que hay en este rincón de Navarra.
Cuáles son
Así que ya te he contado sobre la experiencia en Palacio de Sansol, y la verdad es que hay poco más que decir, pero vale la pena detallar por qué este lugar merece la pena. Primero, vamos a hablar de las 5 estrellas que se llevan sin problemón. Este albergue es un edificio precioso y está perfectamente restaurado. La primera impresión es que ya has llegado a buen sitio. La ubicación está de lujo, en pleno corazón de Sansol, y eso siempre es un plus.
Pero lo que realmente lo hace especial es Jose María, el dueño y hospitalero. Este tío no es solo un buen anfitrión, es el alma del lugar. Se encarga de preparar una cena que parece sacada de casa de un amigo. La cena no es solo comida, es una verdadera experiencia, porque te sientas a la mesa y te pones a charlar con otros peregrinos. Se siente un ambiente que no se puede explicar, tienes que vivirlo. Así que un aplauso para Jose María por crear un espacio tan acogedor.
Los comentarios no mienten: varios viajeros que han pasado por aquí destacan la calidad y precio de las habitaciones, son preciosas y te aseguran un descanso reparador. Además, el personal, como Ben, es de lo más majo, siempre dispuesto a compartir buenos rollos y unas risas. Y si tienes suerte, puedes acabar disfrutando de algún plato local que deja huella, como el famoso plato de cardos.
No todo es perfecto, claro. Ha habido quienes no han tenido tan buena experiencia, como un par que llegaron en verano y se encontraron con una habitación sin ventanas y sin aire acondicionado, lo que les dejó sin dormir. Y es cierto que en las zonas comunes se notan cosas por mejorar. Pero la sensación general, así como los ocho gigas de buena vibra que sueltan en la cena, hace que merezca la pena. Entonces, ¿cuáles son los puntos fuertes? Aquí van: un ambiente acogedor, un trato excepcional, buena comida y unas habitaciones que te hacen sentir en casa. Lo demás, se puede mejorar. ¡Así que si andas por Navarra, no dudes en hacer una parada aquí!
Está cerca el Palacio de Sansol de alguna atracción turística
En serio, si pasáis por Sansol, tenéis que hacer una parada en el Palacio de Sansol. Este lugar es la joya que no sabías que necesitabas en tu peregrinaje entre San Jean y Logroño. Cinco estrellas, y no es por hacerles la pelota, es que está completamente reformado y lo que ofrecen es super confortable. Además, el servicio y la atención que tienes aquí son muy TOP. Si te animas, habla con José María, seguro te deja flipado con todo lo que tiene para ofrecer, especialmente el desayuno y la cena. Nosotros no nos quedamos, ¡y vaya error!
Las habitaciones son un lujo. Aquí no solo hay habitaciones individuales, también hay compartidas que están increíblemente cuidadas. Mi compi y yo fuimos recibidas por Juan, el dueño, y es un encanto total. La verdad, teníamos a la mascota y pensábamos que no encontraríamos alojamiento, pero aquí hacen magia. Hay dos cocinas, dos salas, y hasta un espacio exterior. Juegos de mesa, zona de lavado… En fin, un albergue enorme con todo pensado para el confort del peregrino. ¡Os lo recomiendo de todo corazón!
Y no solo eso, el ambiente es genial y la limpieza es impecable. Hasta pudimos disfrutar de una terraza gigante con ping-pong y billarcito. Todo está súper limpito y cuidado al detalle, así que no os preocupéis de nada. Nos encantaría que más gente conociera este sitio porque lo merece. Si algún día volvemos a Sansol, ¡no hay duda de que nos quedaremos en el Palacio de Sansol de nuevo, seguriiisimo!
¿Y en cuanto a atracciones turísticas? Pues está cerca de varias cosas que pueden interesar. Aunque lo mejor es disfrutar del albergue en sí, tened en cuenta que le tenéis a un pasito de Estella y otros pueblecitos chulos en la zona. Así que ya sabéis, si estáis pensando en la etapa Estella-Los Arcos, meter esos 7 km más para llegar al Palacio vale la pena. ¡No os arrepentiréis!
Cuánto tiempo se tarda en llegar a la Iglesia de Santa María desde el Palacio de Sansol
Mira, el Palacio de Sansol es una auténtica joyita en Navarra. Te hablo de un lugar de 5 estrellas, con una mezcla de historia y lujo que te deja sin palabras. Dormir aquí es un placer, de esas habitaciones con muros que han visto de todo y, aún así, te ofrecen el máximo comfort. Es que este palacio tiene un aire precioso, ideal para hacer excursiones de comida y naturaleza. Te lo digo claro, seguro que vuelves después de la primera visita, porque es muy recomendable.
La verdad es que no tienes que preocuparte si llegas un poco tarde. Nos pasó a nosotros, llegamos 3 horas tarde y Jose María nos estuvo esperando como un campeón. Este lugar está renovado, pero mantienen esos toques modernos que lo hacen aún más atractivo. Vimos las habitaciones y estaban de lujo. Éramos un grupo de 8 y todos quedamos encantados, aunque solo pudimos dormir y salir, porque teníamos que continuar con nuestro camino. ¡Ah! Y la terraza con el futbolín y el billar está de lujo, perfecto para relajarse y charlar un rato. Espero volver y disfrutar más.
Sin embargo, hay que decir que la cena no fue la gran cosa. Una cena comunitaria a las 19 h que dejaba un poco que desear. Unas acelgas ricas, pero de segundo nos sirvieron un trozo de tortilla del Mercadona y de postre una naranja y un yogur. Por 13 euros, me siento estafado, la verdad. Así que si tienes hambre, tal vez es mejor que te lleves algo de casa o busques otro sitio para cenar.
El Palacio es precioso y, además de albergue, también tiene un hotel. El desayuno vale 7 euros y vale la pena. De lo que puedes disfrutar aquí no esto de 5 estrellas. La decoración es muy cuidada y, sinceramente, es el mejor albergue de todo el camino. José es una persona genial que se preocupa por ti y además hace unos cardos con jamón que son espectaculares.
Y para que sepas, si quieres visitar la Iglesia de Santa María, tardas unos 10-15 minutos caminando desde el Palacio. No está lejos, así que perfecto para un paseo después de desayunar. ¡Disfruta!
Se puede disfrutar de comida en el Palacio de Sansol
Ya te cuento, si alguna vez piensas en hospedarte en el Palacio de Sansol, no te lo pienses mucho. Este lugar es, en palabras simples, un "Gran Palacio". Quiero decir, tiene 5 estrellas y realmente se siente como un lujo después de pasar días en esos albergues más sencillos. Lo know, piensas que tal vez es sólo otro sitio, pero ¡oh, no! Aquí, cada rincón te hace sentir que estás en otro nivel.
Y déjame decirte, el señor José María, el dueño y hospitalero, es un crack. Este tipo no solo te recibe con una sonrisa, sino que también te llena el alma. Así te lo digo, te deja con ganas de seguir ese camino hacia Santiago de Compostela con más energía que nunca. No sabía que cambiar mi etapa de Los Arcos a Sansol sería una de las mejores decisiones de mi vida, pero ahí lo tienes. Todo gracias a él, y de verdad, le deseo que la vida le sonría siempre.
Increíble la ubicación también, en Pl. el Sindicato, 1, esto no es solo un sitio para dormir, ¡es un destino! Si viajas solo o en grupo, cada habitación cuenta un poco de la historia del lugar y te hacen sentir que has llegado a un rincón sagrado. Te prometo que estarás más que cómodo. Tanto que te preguntaras por qué no hiciste esa parada antes.
Ahora, sobre la comida, sí, se puede disfrutar de buena comida en el Palacio de Sansol. El señor José María no solo se preocupa por que duermas bien, también se asegura de que comas como rey. Así que no dudes en preguntar por las opciones culinarias cuando llegues. ¡Vamos que te van a tratar como a un VIP!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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