
Si estás buscando un sitio para comer en Pamplona que te deje flipando, la Oveja Negra es tu lugar. Está en C. de Irunlarrea, 13B, y la verdad, la comida es riquísima y original. Tienes que probar el huevo con foie y hongos que te hará pedir más, y el salmón cocinado a baja temperatura es un planazo que no te puedes perder. Además, si vas con peques, tienen un menú infantil que los mantendrá contentos.
Con una calificación de 4.3 sobre 5 en Restaurant Guru y más de 1000 reseñas, ya te digo que la peña está encantada. El ambiente es acogedor y bien decorado, perfecto para disfrutar de una cena con amigos o una comida en familia. Su menú degustación es excelente: aunque las raciones parecen pequeñas, te aseguro que quedas más que saciado. El servicio es rápido y atento, así que vete a la Oveja Negra y deja que la buena comida hable por sí misma.
Oveja Negra Pamplona
Página web
Horarios Oveja Negra Pamplona
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–17:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 12:00–17:00 |
| jueves | 12:00–17:00, 20:00–23:00 |
| viernes | 12:00–17:00, 20:00–24:00 |
| sábado | 12:00–17:00, 20:00–24:00 |
| domingo | 12:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Oveja Negra Pamplona
Dónde se encuentra Oveja Negra en Pamplona
¡Tío, si no has pasado por Oveja Negra en Pamplona, te estás perdiendo algo bueno! Este restaurante está en la Calle Irúnlarrea, 13B, 31008 Pamplona, en una zona peatonal que está de lujo. Ya solo por eso, te va a dar un rollo agradable. El servicio es de 10, súper atento y con buena onda. Te hacen sentir como en casa.
La comida es de esas que no te esperas, con una buena elaboración y presentación. Las raciones son generosas, así que vete con hambre. Tienen un poco de todo: platos tradicionales y algunos con un toque moderno. La carta no es muy extensa, pero ¡hay opciones para todos los gustos! Y si eres fan de la casquería, aquí la manejan bien.
Ahora, hablando de los platos, tienes que probar los fritos, los callos, el tataki de atún y esos tacos de gallina que están brutales. ¡Ah! Y no te olvides de la cremita de calabaza que te invitan. Es un sabor que se queda en la boca, de verdad. El ambiente es muy familiar y agradable, ideal para ir con amigos o en pareja. Ahora que han quitado el menú, los precios se mantienen de forma razonable, así que preparemos el bolsillo para un rango entre 20-50 € por persona, dependiendo de cómo te pongas.
Así que ya sabes, hazte un favor y ve a este local pequeño pero acogedor. ¡No te arrepentirás! Y recuerda, está en C. de Irúnlarrea, 13B, Pamplona. ¡Nos vemos allí!
Qué tipo de comida ofrece Oveja Negra
Mira, si estás pensando en ir a Oveja Negra en Pamplona, déjame contarte un poco. El sitio tiene su rollo, y el trato es excelente. Las camareras son encantadoras, siempre sonriendo y dispuestas a ayudarte. Pero ojo, que los precios son un poco locos. Un solomillo te puede costar 50 euros y si lo pides para compartir, te lo cobran por persona. Así que, cuidado con eso. Además, algunos platos están fuera de carta, así que yo te recomendaría preguntar antes de hacer un pedido.
En cuanto al menú, hay opciones por 18,50 € que incluyen un primero, un segundo, un postre y agua. Variarán de vez en cuando, pero la vez que fui era de Castilla-La Mancha. Las raciones son justas, no te emociones. Pedimos un par de entrantes más y, aunque los segundos tardaron una eternidad, no estaban tan calientes como deberían. Me decepcionaron las expectativas, la verdad.
Sin embargo, tuve una experiencia genial por el cumple de una amiga. La comida estaba espectacular, los postres eran una maravilla, y las sangrías que nos prepararon estaban riquísimas. Por 40-50 € por persona, no está mal. Aunque el lugar es pequeño, es acogedor, perfecto para charlar entre amigos. Seguro que repetiré.
Y ya para cerrar, Oveja Negra ofrece comida de calidad con un toque especial. Tienes una mezcla de platos tradicionales y algo más moderno, todo bien presentado. Y no olvides probar la tarta de queso con helado de violeta y las croquetas, son un must. Un sitio de 10, de verdad.
Cuáles son algunos de los platos más recomendados del restaurante
¡Tío, si no has pasado por Oveja Negra en Pamplona, estás perdiendo el tiempo! Este lugar en C. de Irunlarrea, 13B es todo un hallazgo. No te voy a mentir, pedí varios platos para llevar y la atención fue excelente. Los calamares son pura locura, ¡y el atún tenía el punto perfecto! ¿Y las papas bravas? Sabrosísimas. Vamos, que tengo claro que volvería mil veces. Y lo mejor de todo: ¡los precios son más que razonables, entre 30-40€ por persona!
La otra vez, una amiga me recomendó ir y, oh sorpresa, ¡fue una experiencia increíble! La Maika, que es la encargada, te hace sentir como en casa. La comida está hecha con muchísimo cariño y son ingredientes de temporada. A cada bocado lo disfrutas como si fuera el último. Te prometo que cuando vuelvas a Pamplona, este es un sitio que no te puedes perder.
La presentación de los platos es otra cosa, ¡menuda locura! Un local siempre limpio y un ambiente tan acogedor que hace que quieras quedarte. Eso sí, en mi última visita noté que algunas cosas bajaron un pelín de nivel, pero no me quejo, las rabas seguían bien. Aunque los segundos fueron un poco irregulares, nada que no se solucione. Y la carta de vinos... ¡muy completa! Aún así, la relación calidad-precio sigue siendo buena.
Entonces, ¿cuáles son algunos de los platos más recomendados? Para empezar, ya te digo que la rabas de chipirones fritos y los pimientos con papada ibérica son una delicia. Y si te gusta el postre, no puedes dejar de probar la tarta de queso con helado de violeta. ¡No te vas a arrepentir, colega!
Es adecuado Oveja Negra para ir con niños
Si estás buscando un lugar que te sorprenda de verdad, Oveja Negra en Pamplona es el sitio. En nuestras dos visitas, hemos salido encantados, y eso no es fácil de conseguir. La comida está brutal, y aunque las raciones parecen un poco justas al principio, te aseguro que sacan. Si al final quedas con hambre, ¡pide más platos! Eso sí, el sitio es pequeño, así que reserva antes de ir, no quieres quedarte fuera.
La atención aquí es de 10. Las cañas están bien tiradas, y el personal te trata como si fueras de la familia. Además, si no te decides, no dudes en preguntarles. Siempre tienen buenas recomendaciones y lo mejor de todo es que el ambiente es súper acogedor. Aunque todavía no hemos ido a cenar, ya nos conquistaron solo con la variedad de fritos que probamos. Tanto así que planeamos volver y, sin duda, mejorar esta reseña por lo que nos faltó por descubrir.
No te puedes perder el codillo ni los clásicos huevos con foie, esos platos tienen un sabor que flipas. Además, tienen buenos menús diarios a precios asequibles. Y no olvides acompañarlo con un vino que sepas que complementa bien. En cuanto al ambiente, es tranquilo y perfecto para alejarse del bullicio del centro. Para que te hagas una idea, si te pides un par de entrantes, un plato principal, un postre y una botella de vino, el total ronda los 81€. Para lo que ofrecen, la relación calidad-precio es bastante buena.
Ahora, si tienes peques, te digo que Oveja Negra puede no ser la mejor opción. El ambiente es más para disfrutar de una buena comilona y relajarte que para que los niños se diviertan. Pero si necesitas algo rápido y que no requiera de un montonazo de platos, siempre puedes encontrar algo que ellos puedan comer.
Oveja Negra tiene un menú infantil
Al lío, porque la Oveja Negra de Pamplona es un sitio que se ha ganado un montón de fans. Te cuento, he probado los huevos a 63° y, amigo, estaban increíbles. Totalmente para repetir. La experiencia fue genial, encima el servicio es inmejorable, esos camareros están al tanto de todo y siempre con buena onda. Si te apetece comer bien, ronda los 20-30 € por persona y te vas a sentir bien atendido. ¡5 estrellas, sí!
Y no es solo yo, que a otros también les ha flipado el lugar. Hablan de un excelente servicio y atención como si fueran de familia. La comida está súper bien hecha y presentada, y lo mejor es que la carta es innovadora, se sale de lo habitual en la zona. Además, está en una zona tranquila, lejos del bullicio del casco viejo, así que si quieres un plan relajado, este es el sitio. Recomendada al 100%.
El ambiente es más acogedor, perfecto para disfrutar de una alta cocina donde cada plato se nota el cariño y el tiempo que le han puesto. Platos de 10, buena atención, y, claro, es un sitio al que volveré sin duda. Las temáticas del menú cambian cada semana, así que siempre hay algo fresco que probar. Muy recomendable en general, ¡la relación calidad-precio es buena!
Sin embargo, hay que hablar de la otra cara de la moneda. Un par de amigos tuvieron una experiencia bastante mala. La mujer de uno es celíaca, y al pedir algo libre de gluten, les sirvieron una sopa de ajo llena de pan rallado. ¡Menuda locura! Luego, aunque cambiaron el plato, el resto de la comida no les dejó satisfechos, y se sintieron estafados por lo que pagaron por las porciones tan pequeñas. Al final, la sensación no era buena, así que cuidado si esperas un menú del día decente, lo han quitado y subido los precios.
Y sobre si Oveja Negra tiene menú infantil, parece que no hay info específica, pero te conviene preguntar cuando llegues. De todas formas, si te apetece un sitio donde disfrutar de buena comida y un buen rollo, este lugar tiene su encanto. ¡Ya ves!
Cuál es la calificación de Oveja Negra en Restaurant Guru
Así que, después de probar la Oveja Negra en Pamplona, tengo que decir que le doy 5 estrellas sin dudarlo. Este sitio es un restaurante muy bueno. Cada semana, cambian el menú y traen platos de diferentes países. La variedad de comida que tienen es brutal, y la carta no se queda corta. Vamos, que si te gusta comer, aquí tienes un festín asegurado. Si te gusta, ¡prepárate, porque vas a querer volver más y más veces!
Vengo de Gran Canaria y, sinceramente, ha sido una grata sorpresa. Keysa, la camarera, nos atendió de maravilla, te sientes como en casa. La comida estaba riquísima, de verdad. Un lugar recomendable si buscas calidad. Aquí la comida, el servicio y el ambiente se llevan un 5 de nota. ¡No hay nada que criticar!
Ahora, hay que ser sinceros. El sitio es agradable y la comida estaba bien elaborada, pero el servicio fue demasiado lento. No sé si fue un mal día, pero cuando tienes hambre, la espera se hace eterna. Pero ya sabes, las cosas buenas llevan su tiempo, y aquí lo que importa es que cuando llega el plato, ¡es una delicia!
Pero si algo destaca es lo acogedor que es el lugar. La atención es de diez y todos los platos parecen estar hechos con mimo y cariño. Tienen precios muy buenos para la calidad que ofrecen. En general, un 4 o 5 en ambiente, comida y atención. Eso sí, te aconsejo hacer reserva porque este sitio se llena rápido.
Aprovechando el tema, a nosotros nos encantaron las croquetas de bacalao y jamón serrano. ¡Madre mía, buenísimas! Las patatas bravas, un poco normalitas, pero el personal es maravilloso y hace que todo sea mejor. Después de lo que probé la última vez, no me atrevo a criticar su menú del San Fermín del que alguien se quejó, pero parece que hubo días malos. No obstante, si buscas calidad, aquí no falla en la carta.
Por cierto, en Restaurant Guru, Oveja Negra se lleva una calificación de 4.5 estrellas, así que no soy el único que está flipando con este lugar. Sin duda, ¡es un sitio que hay que probar!
Cuántas reseñas tiene Oveja Negra en total
La Oveja Negra en Pamplona es una joya que no te puedes perder, con 4 estrellas. No pongo las 5 porque ya sabes, la perfección no existe, pero lo que tienen aquí es espectacular. La comida es maravillosa, de verdad, y el personal es súper agradable, siempre al pie del cañón. Si quieres una experiencia de calidad, este sitio es un 10.
La mejor parte es que aunque el local estaba lleno cuando reservamos, Maika hizo lo que mejor sabe hacer: redistribuir la sala y conseguir que estuviéramos cómodas. ¡Qué detalle! El servicio es espectacular, rápido y cercano, siempre preocupándose de que la pases bien. La comida, ni te cuento. Probamos todos los platos del menú del día y todos nos encantaron. Sin duda, volveremos a probar otros menús. ¡Mil gracias, equipazo!
Este lugar tiene un toque pequeño y acogedor que le da un ambiente genial. Las camareras y la dueña son encantadoras, siempre te hacen sentir bienvenido. Y la comida, ¡uff! Platos originales y muy ricos. No te puedes perder la tarta de queso con helado de violeta y las rabas de chipirones fritos. Sin duda, un planazo para cualquier día.
Y mira, por si te lo estabas preguntando, Oveja Negra tiene un montón de reseñas, ¡más de 100! Así que no soy el único que piensa que es un sitio espectacular. ¡A gozar, que no se diga!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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