
Si andas por Donostia y quieres un planazo, Ñam Bar Restaurante - Peine del Viento es el sitio que no te puedes perder. Imagina estar al lado del Peine de los Vientos, con vistas al mar, disfrutando de la brisa y la buena onda. Este lugar está perfecto para picar, tomar algo o comer en su amplia terraza. La atención de los camareros es espectacular, y aunque los precios son un poco altos, se ajustan a lo que es la ciudad.
Con más de 82 años de historia, Ñam es un clásico familiar en el corazón de la Parte Vieja. Aquí se especializan en carnes, pescados y mariscos a la brasa, todo preparado con productos de alta calidad. Ya sea que te animes con sus sándwiches, bocadillos o cócteles, ¡la comida está brutal! Si quieres un lugar con buen rollo y comida rica después de pasear por la bahía, ya sabes dónde ir. No olvides reservar online para asegurar tu mesa y disfrutar de una experiencia única.
Ñam Bar Restaurante - Peine del Viento
Página web
Horarios Ñam Bar Restaurante - Peine del Viento
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–23:00 |
| martes | 8:00–23:00 |
| miércoles | 8:00–23:00 |
| jueves | 8:00–23:00 |
| viernes | 8:00–24:00 |
| sábado | 8:00–24:00 |
| domingo | 8:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Ñam Bar Restaurante - Peine del Viento
Dónde se encuentra el Ñam Bar Restaurante - Peine del Viento
¡Ey, gente! Si andáis por Donosti y queréis comer bien sin dejaros un dineral, tenéis que pasar por el Ñam Bar Restaurante - Peine del Viento. Es un sitio que tiene 5 estrellas y, la verdad, no es casualidad. La calidad-precio es brutal. Tienen un menú del día que está muy bien y, si os sentáis en la terraza, las vistas son para petarlo. Siempre que vengo acabo comiendo fuera, pero dentro del local también se está de lujo. Y no os preocupéis, los baños están limpios y modernos.
Ahora, hablemos de lo que realmente importa: la comida. Pedimos unas patatas con dos salsas y calamares, y todo estaba delicioso. No hay forma de que no volver a repetir, de verdad. Además, el servicio es rápido y súper atento, así que no se hace pesado esperar, menos de 10 minutos en la mayoría de los casos. Por unos 20-30 € por persona, sales bien saciado y contento. Si veis que está lleno, no pasa nada: no es obligatorio hacer reserva.
El ambiente es genial, tenéis buena música y la decoración de madera le da ese toque acogedor. La terraza es perfecta después de dar un paseo por la bahía. Eso sí, aparcar puede ser un dolor de cabeza, así que, si tenéis oportunidad, mejor id a pie o en bus. Si necesitáis un sitio donde relajaros y tomar algo mientras disfrutáis de las vistas al Peine del Viento, este es el lugar. Este bar está en Eduardo Chillida Pasealekua, 13, 20008 Donostia, Gipuzkoa. Así que ya sabéis, ¡no os lo perdáis!
Cuál es la especialidad del restaurante
Y bueno, como te decía, Ñam Bar Restaurante en Eduardo Chillida Pasealekua, 13 es la caña. Estuvimos ahí para comer del menú porque, ya sabes, está al ladito del mirador y, hombre, esas vistas desde la terraza son un espectáculo al lado del mar. La carta del menú, gente, es super completa, con mil platos para elegir. Todo lo que pedimos estuvo brutal. ¡Nos sorprendió un montón que en un menú haya tantas opciones! Y el personal, la verdad, súper amable y atento. Así que, ¿qué más se puede pedir? ¡Le damos un sólido 5 estrellas!
Te cuento que el ambiente allí es una locura. La combinación de las vistas, los olores a mar y la brisa te hacen sentir que estás en un paraíso mientras disfrutas de un brunch en su terraza. Pero no solo eso, también puedes ir a comer, merendar o cenar. Y además de todo eso, hay una carta larga y una variedad de pintxos de flipar. No quiero sonar pesado, pero la tarta de queso es un must. Nosotros como Mosqueseros la recomendamos sin duda, y los chipirones a la plancha con cebolla caramelizada son otro nivel. Por unos 20-30 € te llevas una experiencia top. Ambiente y comida, a la altura de un 4 estrellas.
Eso sí, no todo fue perfecto. En una de nuestras visitas, tuvimos un patinazo con el servicio. Fuimos a las 18:00, preguntamos si podíamos comer, y una de las camareras nos dejó esperando un montón de tiempo sin avisarnos de que la cocina estaba cerrada. Finalmente, otra camarera, un poco arrogante, nos soltó que todas las mesas estaban reservadas y que nos teníamos que ir. Nadie se disculpó y eso sí que me pareció falta de respeto. Una estrella para esa experiencia, sin duda.
Entonces, ¿cuál es la especialidad de Ñam? Sin duda, la tarta de queso y los chipirones a la plancha son lo que no puedes dejar pasar. Pero en general, la calidad de la comida es excelente, y el ambiente lo hace aún más especial. Así que ya sabes, si estás por Donostia, tienes que darte una vuelta por allí. ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de comida ofrecen en Ñam Bar Restaurante
Mira, si vas a Ñam Bar Restaurante en Peine del Viento, espera buenas vistas, pero el servicio puede ser un poco rollo. El sábado pasado, fuimos a tomar algo y, sinceramente, el trato dejó mucho que desear. Había una camarera que no hablaba euskera, lo cual, vale, no es el fin del mundo, pero es que ni se esforzó por hacer las cosas bien. Se confundió con un pedido y, cuando nos sirvió, estaba más pendiente de su colega que de nosotros. Un detalle bastante feo que acabó con el "gracias" por su parte. La verdad, el servicio fue un 1 y no estoy exagerando. Ambienete un 3 por las vistas, pero eso no lo salva todo.
Por otro lado, si lo que buscas son vistas impresionantes, este sitio lo tiene. Muchas veces, el servicio es genial, como me dijeron otros amigos que fueron al Ñam de Gros, donde la atención es mucho mejor. Pero ese día, la experiencia fue mediocre, así que hay que tenerlo claro. También he escuchado que otras veces el ambiente es cuqui, con camareros que se lo curran y son agradables, así que supongo que es un poco de suerte.
Pero, no todo es malo, porque la comida tiene sus puntos. Los pintxos están bien elaborados y los precios son bastante asequibles, así que si quieres pasar por allí, no te va a romper el bolsillo. Por ejemplo, con una coca-cola grande y un pintxo, lo encuentras por 6,70€. Las raciones son generosas y el risotto destaca entre lo que ofrecen. Eso sí, la comida no es la experiencia de tu vida, pero si te da igual, puede que te guste.
Entonces, ¿qué tipo de comida ofrecen en Ñam Bar Restaurante? Pues, tienes desde pintxos tipo sándwich bastante currados, hasta platos más elaborados en su menú, que suelen estar bien de precio. La relación calidad-precio es bastante buena, así que si buscas comer algo sin gastar una fortuna y mientras disfrutas de un buen paisaje, este sitio puede valer la pena.
Es necesario reservar con antelación para comer en el restaurante
La ubicación de Ñam Bar Restaurante es un lujo, colega. Estás justo al lado del Peine del Viento y enfrente del mar, así que las vistas son espléndidas. Lo que destiñe un poco es la atención: con suerte te toca un buen camarero, porque si no, la cosa puede ponerse chunga. Los precios son un poco altos para lo que ofrecen. Por ejemplo, la ensalada mare con langostinos y chatka que me pedí fue un fiasco. Por 8-9 euros esperas algo decente, pero solo me trajeron un par de lechugas con surimi y un par de gambas que parecían recién salidas del microondas. ¡Vaya chasco!
En cambio, la Burger Ñam estaba deliciosa. De esas que se te quedan grabadas en la memoria, con su buen rollo de patatas fritas y salsa. Mi pareja, que se pidió un plato combinado, no tuvo queja, así que ahí zafamos algo. El agua costaba 2,50, y de postre, yo opté por la Bavaresa, que al menos tenía una combinación de sabores interesante. Mi pareja probó la Natallia casera con galleta cookie, pero tampoco fue nada del otro mundo. El problema grave llegó después, cuando a las dos horas de estar en casa, empezó el dolor de tripa a mil por hora. Resultó ser gastroenteritis, y creo que el culpable era el marisco. Así que ya sabes, marisco en este sitio: mejor no.
En cuanto a las reservas, te cuento que mejor las haces con tiempo. Al parecer, aquí las reservas las inventan sobre la marcha. Nos dijeron que esperáramos una hora para cenar, pedimos unas bebidas y después nos mandaron a casa porque “la mesa estaba reservada”. Así que ya sabes, si no quieres quedarte fuera con el estómago vacío y una cerveza en la mano, reserva con antelación.
Cuál es la historia del Ñam Bar Restaurante
Mira, si buscas un sitio con vistas espectaculares al mar y a la playa de La Concha, el Ñam Bar Restaurante es un must. Te sientas ahí, pides el menú del día que tiene un montón de platos a buen precio, y te olvidas del estrés. Los camareros son súper majos, incluso nos dejaron entrar al perro porque en la terraza hacía un calor que flipas y no tienen sombrillas. La merluza rellena de tanxgurro es de otro mundo y los postres, ¡vaya delicia! Además, el pan recién salido del horno... ¡eso es lo que yo llamo empezar bien la comida!
Pero no todo es color de rosa. Hay quien ha tenido experiencias negativas. Hay críticas de un servicio terrible, donde la gente se queja de que te atienden mal y que son maleducados. Un tipo llegó con un carrito de bebé y le dijeron que no podía sentarse en una mesa libre porque tenía que esperar a que se la indicaran. ¡Increíble! Y ya ni hablemos de las confusiones con la cuenta, algunos han salido con la sensación de que les intentaron tomar el pelo. Eso es lo que puede fastidiar una buena comida.
Luego hay opiniones que se centran en las vistas y lo bien que se desayuna ahí. A veces, el lugar mismo puede compensar algunos fallos. Con el paseo en obras, no fue lo ideal, pero el desayuno estaba a buen precio y el ambiente era aceptable. Eso sí, la calidad-precio este sitio se la juega por el paisaje, que es brutal.
Entonces, ¿cuál es la historia del Ñam Bar Restaurante? Pues parece que es un lugar que se aprovecha de su localización privilegiada y, aunque la comida tiene sus altibajos, hay platos que destacan. La experiencia puede variar mucho según el día y el trato, y es una mezcla entre fabuloso y un poco desastroso dependiendo de la hora y el personal que te toque. Así que ya sabes, si te lanzas a probarlo, ve con la mente abierta y elige bien.
Cuál es el ambiente del lugar
Ya te digo, si buscas un sitio que esté a un tiro de piedra del Peine del Viento, Ñam Bar Restaurante es una hazaña. Cuatro estrellas bien merecidas. Hoy nos hemos lanzado al menú, y amigo, la variedad es brutal. Era tal la cantidad de opciones que no sabía ni qué elegir. Todo se veía bien, y la relación calidad-precio es bastante justa, entre 20 y 30 euros por persona. Además, el trato que hemos recibido fue muy agradable, y eso siempre suma. La próxima vez que vayamos, repetimos seguro.
Pero no todo es color de rosa, ¿eh? Escuché que un grupo que fue solo a tomar un café salió con una sensación de mal cuerpo. Un comentario negativo sobre una camarera que se comportó como si le estuviésemos pidiendo la luna. Toma nota, el café ahí puede ser caro y si el servicio no es el mejor, pues ya no compensa tanto, ¿sabes? Así que cuidado con eso, porque a veces un buen ambiente puede arruinarse por una mala experiencia con el personal.
De todas formas, la terraza es un as bajo la manga. Las vistas a la Playa de la Concha son de esas que no te las quitas de la cabeza. Te sientan en una mesa y solo te queda disfrutar. Aunque no todo el mundo ha hablado maravillas de la comida, muchos coinciden en que el ambiente es chido y relajado. La mayoría la valoran con cinco estrellas en cuanto al servicio y ambiente. Así que si quieres pasar un buen rato, merecerá la pena intentar encontrar un espacio.
Y para rematar, el ambiente en Ñam es bastante tranquilo. El ruido no molesta, así que puedes charrar y reír sin problema. Aunque ojo, aparcar por la zona es un rollo, así que si puedes, mejor que alguien os lleve o coged el transporte público. En resumen, el lugar tiene su encanto, pero asegúrate de ir en el momento adecuado ¡y que la suerte te sonría con el servicio!
Qué opciones de comida se pueden encontrar en el menú
Así que, te cuento, estábamos explorando el Peine del Viento y, de repente, se desató un temporal de viento y lluvia que ni te cuento. Ahí fue cuando, por pura casualidad, encontramos el Ñam Bar Restaurante. ¡Menudo acierto! El servicio fue super amable y rápido, lo que se agradece cuando estás empapado y buscando algo rico para comer. Además, la calidad de los platos era bastante buena, todo lo que probamos estaba delicioso, especialmente los postres. La ubicación privilegiada de Ñam Bar no es solo para presumir, realmente puedes disfrutar de unas vistas impresionantes mientras te echas una buena comilona. Eso sí, conseguir una mesa junto a las cristaleras no es fácil, pero tampoco es un drama. La comida es aceptable, aunque podría ser un poco mejor, la variedad hace el trabajo. Para mí, se queda en 4 estrellas, perfecto si estás en Donosti y no quieres perderte nada de lo que ofrece.
Ahora, si te estás preguntando qué opciones de comida puedes encontrar en el menú, hay un poco de todo. Desde platos sencillos hasta combinaciones más elaboradas. Muchos optan por las especialidades del día, pero también hay opciones más básicas que no te dejan con hambre. El precio oscila entre 10 y 20 € por persona, lo que está bastante bien para la calidad que ofrecen. Así que, ya sabes, no dudes en darle una oportunidad al Ñam Bar, ¡te va a encantar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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