Museo del Jamón

Museo del Jamón

¡Chicos! Si estáis en Calle Mayor, 7 de Madrid, tenéis que hacer una parada en el Museo del Jamón. Este es el museo más sabroso de la ciudad, donde pillas las mejores tapas y un jamón que no se olvida. Aquí tenéis de todo: desde unas patatas bravas que te flipan hasta el jamón ibérico más rico que puedas imaginar. ¿Lo mejor? Puedes dejar que tu perro se una al festín porque se admiten mascotas. ¡Una razón más para ir!

En el Museo del Jamón, todo el mundo se agrupa para disfrutar de una tabla de ibéricos y brindar con una caña bien fresquita. La vibra es genial: turistas y locales compartiendo risas y tapas en un ambiente que te invita a relajarte. Eso sí, no esperes el mejor jamón del mundo, pero por el precio y la ubicación, ¡vale cada bocado! No olvides levantar el vaso por el buen rollo y el sabor, que aquí el jamón nunca falta.

Museo del Jamón

Restaurante especializado en tapas
Valoración media: 4,1
Opiniones: 22.880 Reseñas
Dirección: C. Mayor, 7, Centro, 28013 Madrid
Teléfono: 915 31 45 50

Horarios Museo del Jamón

DíaHora
lunes9:00–23:30
martes9:00–23:30
miércoles9:00–23:30
jueves9:00–23:30
viernes9:00–0:30
sábado9:00–0:30
domingo9:00–23:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Museo del Jamón

Dónde se encuentra el Museo del Jamón

¡Ey, amigos! Hoy os voy a hablar del Museo del Jamón, un lugar que está en C. Mayor, 7, Centro, 28013 Madrid. Si os mola la comida rica y sobre todo el jamón, este sitio es un must. Aquí la experiencia es toda una aventura gastronómica y la frescura del jamón crudo te va a dejar flipando. El surtido de embutidos es inmenso y, aunque siempre hay un montón de gente, el servicio es bastante atento. No os preocupéis, ¡no os van a dejar sin atender!

Ahora, no todo es perfecto. La vez que fui, pasamos a un entrepiso donde nos presentaron el menú del día. Fue un poco caos: los primeros llegaron ¡tras 30 minutos!, y aunque los fiambres estaban de lujo, las paellas frías parecían más un plato de arroz sin alma. Deberían ajustar las raciones y enfocarse en la calidad, porque así no se hace. Además, los platos llegaron en tres tandas diferentes, y eso es un poco demasido. Una pena, la verdad, porque aquí se podría comer mejor.

Pero no os desaniméis, porque otra vez pedí la paella mixta y estaba muy buena. A veces la ponen de tapa gratis con bebida, así que no os lo penséis. Y el menú del día por 13€ está genial, sobre todo si estás por el centro. ¡El Museo del Jamón es un clásico que no podéis dejar pasar!

Mayor, 7. Es uno de esos sitios que tienen buena comida y un ambiente agradable, así que ¡no perdáis la oportunidad!

Cuáles son las principales atracciones del Museo del Jamón

Y mira, si andas por C. Mayor, 7 en Madrid, no puedes dejar de pasar por el Museo del Jamón. Entra, siéntate y disfruta de unas tapas que te van a dejar flipando. Te lo digo de verdad: fui solo a picotear y me quedé más de lo que pensaba, porque la atención de la Raquel es de otro nivel. Esta chica sabe lo que hace. Rápida y atenta, se nota que le gusta su trabajo. ¡Y eso hace toda la diferencia!

El gazpacho que sirven está bien frío y con un sabor que te despierta. El jamón está de prime, y los cubitos con encurtidos son un detalle que, la verdad, no te esperas, pero que se agradece un montón. Además, los precios son súper honestos. No tienes que dejarte un riñón para disfrutar aquí. El ambiente también es auténtico, te sientes en un lugar donde la gente sabe hacer las cosas bien.

Si andas con sed, las cervezas tampoco decepcionan, y yo salí con dos y un montón de platos por 30€. ¡Increíble! No hay que hacer reserva, así que te puedes entrar cuando quieras. Un par de veces me senté en la parte de arriba, aunque el aire acondicionado no daba para más. Pedí un menú especial que, bueno, estaba correcto, pero la paella era un poco más para guiris. Sin embargo, la variedad de la carta promete, hay un montón de cosas que probar.

Las principales atracciones del Museo del Jamón son sin duda el servicio de calidad, la buena comida y el ambiente auténtico donde, si te gusta la tapas y el jamón, vas a sentirte como en casa. Y no olvides preguntar por Raquel, seguro que te atiende como se debe. ¡Volveré, sin duda!

Qué tipo de comida se puede disfrutar en el Museo del Jamón

Si buscas un lugar que realmente sepa cómo atenderte, el Museo del Jamón es el sitio perfecto. La atención en la barra es de diez. La gente que trabaja ahí se nota que disfruta su curro y eso se siente en el ambiente. La experiencia fue brutal, pedimos unas patatas bravas y una cerveza, y para nuestra sorpresa ¡nos regalaron una tapa de chorizo! Y no hablemos del bocadillo de jamón ibérico, ¡eso es puro amor! En total, salimos pagando entre 20 y 30 € por persona.

También te digo que la morcilla de Burgos con pimientos de padrón fue un acierto. Y por si fuera poco, nos tiramos a la ración de jamón y queso curado, más la clásica tortilla de papas. Todo buenísimo y con una relación calidad-precio de escándalo. Hablamos de 10 a 20 € por persona, y lo mejor es que el lugar tiene un ambiente tranquilo para charlar sin estrés.

Este sitio tiene su encanto, es uno de esos lugares tradicionales de Madrid, lleno de historia y experto en jamón y tapas. Los salones están ambientados de época, ¡y siempre fresquitos, genial para ese calor agobiante del verano! Aunque no todo ha sido perfecto, alguna vez hemos oído de malos servicios, donde tardaron como eternidades en atender. Pero vamos, eso no nos pasó a nosotros y la ambiente está muy bien.

Ahora, para responder a la pregunta que seguro tienes en mente: ¿Qué tipo de comida se puede disfrutar en el Museo del Jamón? Todo tipo de platos típicos españoles: desde tapas clásicas como morcilla, jamón, y tortilla, hasta un menú del día sabroso y abundante. Comida deliciosa, buena atención y lo mejor, un precio imbatible. ¡Vaya lugar para disfrutar de la buena comida madrileña!

Se pueden encontrar tapas típicas en este museo

La verdad, si estás buscando un sitio que sea el paraíso del jamón, tienes que darte una vuelta por el Museo del Jamón en la C. Mayor, 7. Aquí te van mis recomendaciones: tienen la mayor variedad de jamón serrano que puedas imaginar. Desde el típico que ya sabes hasta el jamón de bellota, que es una delicia que no puedes dejar pasar. Y si eres fan de la paella, no puedes salir sin probar su paella mixta, que está para chuparse los dedos. El precio ronda entre los 30-40 € por persona. Honestamente, es 5 estrellas en comida, servicio y ambiente.

Para los que prefieren algo más rápido, este lugar es ideal. Puedes pillar un bocadillo de embutido o una tapa en la barra. De lunes a jueves, te sorprenden con menús variados a buen precio, algo que no se ve en cualquier sitio. Las paellas son excelentes, y si te decides por los huevos revueltos con papas fritas y chorizo, ya te digo que vas a volver. En su zona de venta tienen quesos y embutidos de todo tipo, incluso envasados al vacío. Todo esto por 10-20 € por persona y sin necesidad de reservar. El ambiente es tranquilo, así que puedes charlar sin problemas.

Aunque, para ser sincero, hay quienes tienen sus reservas. Hubo una experiencia donde la comida fue un poco irregular. La ensalada mediterránea salió bien, pero el churrasco estaba para olvidar. Y no voy a mentir, los meseros a veces parecen estar de mal humor. Pero si buscas variedad y un sitio asequible, aquí todavía la comida y el servicio son 5 estrellas.

Ahora, para responder a la pregunta: sí, puedes encontrar tapas típicas en este museo. Aunque algunos pueden pensar que es un lugar de cutrería, hay opciones que valen la pena. Así que si te animas, no dudes en probar las tapas que tienen. ¡Ya me dirás qué te parece!

Es posible probar jamón ibérico en el museo

Mira, si andas por Madrid, no puedes dejar de pasar por el Museo del Jamón. Este sitio es el lugar perfecto para disfrutar de comida auténtica madrileña y está a un paso de la Plaza Mayor y del Sol. Tienen un menú del día que está bastante bien de precio para ser Madrid, y, además, te puedes subir al segundo piso, donde suelen tener mesas libres y el ambiente es más cómodo para estar a gusto. La comida tiene un nivelazo: 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. Puedes irte satisfecho tras una buena comilona sin que se te dispare el presupuesto, ya que con unos 20-30€ comes a gusto.

Por otro lado, no todo el mundo se va feliz. Hay opiniones de verdad duras, como la de que la tortilla que sirven es la peor de la historia, y, bueno, ese tipo de críticas llama la atención. Un compi dijo que prefiera "dos semanas de diarrea aguda" antes que volver a probarla. ¡Eso ya es decir! Pero lo que sí es un punto positivo son los aliolis que, al menos, le sacan matrícula de honor. Siempre ten en cuenta que, aunque el servicio sea más que correcto y el ambiente esté bien, hay platos que pueden no pasar la prueba.

Si te haces una escapada, pide el Jamón Selección y Queso Viejo, que no fallan. También el Chiquito de Jamón es una delicia, y con eso te queda claro que hay cosas que no puedes dejar pasar. Aunque también hay críticas de las patatas bravas crudas y sangrías calientes, así que verás que es un salto entre amor y odio.

Ahora, sobre si es posible probar jamón ibérico en el museo... ¡por supuesto! Es el nombre de la jugada. Si te vas a atracar de jamón, aquí te lo ofrecen en su versión 100% alimentada con bellota, aunque a veces se quejan de que la cantidad es un poco escasa. Ojo, que la calidad está ahí, pero asegúrate de que la rodaja no parezca un chicle de un centavo. Así que ya sabes, si quieres buen jamón y tapas en un solo sitio, no dudes en pasar por el Museo del Jamón.

El Museo del Jamón admite mascotas

Ya te digo, el Museo del Jamón es una joya en pleno corazón de Madrid. Si vas, asegúrate de quedarte en la barra, porque comer ahí es rápido y los precios son de risa. Con promociones perfectas para disfrutar de una caña bien fría con un buen plato de jamón, quién no querría volver 1000 veces más, ¡yo no me lo pierdo! Además, si optas por el salón superior, ya estás comiendo en modo restaurante, y los camareros son super atentos y majetes, así que todo fluye. Para cenar, el rango de precios está entre 10 y 20 euros y la comida es de diez, igual que el servicio y el ambiente.

No te digo que la comida no esté bien, pero, ojo, a veces hay poco personal atendiendo, por lo que tendrás que ir sin prisas si te decides a comer aquí. Eso sí, ¡las raciones son grandes y el precio es bastante justo para estar en Plaza Mayor! Si te lo tomas con calma, seguro que disfrutas de la experiencia. El ambiente puede ser un poco ruidoso, pero la buena noticia es que puedes conversar sin problemas. Los tiempos de espera van de 10 a 30 minutos, así que relájate y disfruta del momento. A mí me encantaron las croquetas de jamón y el jamón de bellota, que son de lo mejorcito.

Y no olvides, este lugar tiene ese rollo auténtico que te hace sentir en una taberna tradicional. Si vas con ganas de probar buenos embutidos y vinos, ya sabes que aquí te espera un festín. El entorno es brutal, con jamones colgando por todos lados, ¡una auténtica experiencia gastronómica! Opta por la caña con la tapa y estarás en modo "madrileño" total, ¡te va a encantar!

Ah, y en cuanto a si admiten mascotas, la info tal cual no la tengo. Te recomendaría que llames antes de ir, pero por el ambiente de taberna y terraza, puede que sí, así que mejor asegúrate. Al final, si todo va bien, ¡una buena tapita y la compañía de tu amigo peludo sería lo ideal!

Cuál es la atmósfera del Museo del Jamón

Y ya que estamos hablando del Museo del Jamón, no hay mejor lugar si buscas tener una experiencia de tapas top en Madrid. Te lo digo de verdad: es un sitio que se lleva todas las estrellas, 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. Aquí no solo comes, sino que también disfrutas un montón, y lo mejor de todo, ¡a un precio bastante majo! Por lo general, entre 10 y 20 € por persona te hace salir de allí bien comido y satisfecho.

El ambiente es bien chido, con una mezcla entre el zona de comedor interior y ese rollo de sentarte en la barra con unas cervezas. Además, si tienes un grupo grande, hay un comedor privado que te va a encantar. Y lo mejor de todo: ¡no hay que esperar! Sales de la rutina y te metes de cabeza en un sitio donde la comida es un viaje. Sin stress y con buen rollo.

Te cuento que una vez fuimos y probamos el menú, que estaba de lujo, con consomé de primero y un escalope de ternera de segundo. Todo incluido, hasta el postre y la bebida. Eso sí, ahora me quedé con las ganas de probar los bocadillos de jamón. ¡Son una bomba! La verdad, que tenemos que volver porque el sitio lo merece. Así que ya sabes, el Museo del Jamón no es solo un restaurante, es un lugar donde el buen rollo fluye y la comida vuela.

En cuanto a la atmósfera del Museo del Jamón, se siente una vibra muy agradable, con un nivel de ruido moderado que te deja conversar sin problemas. La gente se siente cómoda, y todo el lugar invita a disfrutar. Es un lugar ideal para compartir entre amigos o incluso hacer un plan más íntimo. ¡Ya te digo que repetirás!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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