Mesón Restaurante El Molino

Mesón Restaurante El Molino

¡Ey, grupo! Si buscáis un sitio donde comer, Mesón Restaurante El Molino en Vilviestre del Pinar es el lugar, sin duda. Aquí la comida es buena de verdad, con platos tradicionales de la cocina castellana que te dejarán con ganas de más. Aunque, ojo, no esperes muchas opciones vegetarianas. El ambiente es encantador y acogedor, ideal para relajarte después de un día duro. ¡Y ojo que el trato es estupendo!

Pero, hay un pero… no aceptan pagos con tarjeta, y eso puede ser un problemón, sobre todo porque la zona no es famosa por tener cajeros a la vista. Así que ya sabes, lleva efectivo, porque ni soñando querrás que la mitad de tu propina termine en el banco. Pero lo que importa es que aquí disfrutarás de carnes y pescados de calidad, y unos postres que son pura delicia. ¡No te lo pierdas!

Mesón Restaurante El Molino

Restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 339 Reseñas
Dirección: CALLE VEGA MOLINO, S/N, 09690 Vilviestre del Pinar, Burgos
Teléfono: 947 39 06 76

Horarios Mesón Restaurante El Molino

DíaHora
lunesCerrado
martes13:00–18:00
miércoles13:00–18:00
jueves13:00–18:00
viernes13:00–18:00
sábado13:00–18:00, 21:00–24:00
domingo13:00–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Mesón Restaurante El Molino

Dónde se encuentra el Mesón Restaurante El Molino

Si estás buscando un buen lugar para comer en la zona, el Mesón Restaurante El Molino en Calle Vega Molino, S/N, 09690 Vilviestre del Pinar, Burgos es un sitio que deberías tener en mente. Este lugar tiene 4 estrellas y es un referente allá por donde va. La comida es excelente, el servicio está más o menos bien y la decoración se lleva un 10. Eso sí, prepárate porque no es barato, el precio ronda los 50-60 € por persona y, ojo, no aceptan tarjeta, lo cual puede ser un problemón si no llevas efectivo, ya que no hay cajeros cerca.

Hablando de la experiencia, hay gente que ha estado encantada. Comedores bonitos y bien atendidos, buena carta y un ambiente de 10. La mayoría de las veces solo abren fines de semana, pero en verano abren todos los días, así que ¡aprovecha! Además, se recomienda hacer reservas porque puede llenarse rápido. La comida ha sido calificada como 5 estrellas, así que no te puedes quejar del sabor.

No todo es perfecto, claro. Hay quienes dicen que la cocina es tradicional, sin sorpresas y que algunas opciones no estaban a la altura, como la ensalada con pato. Pero si te gustan los platos más clásicos, esto podría ser tu sitio. Puedes aparcar sin problemas en la zona, así que no tienes excusa para no pasarte. En general, la comida también se evalúa en 30-40 € por persona y el ambiente sigue siendo agradable.

La última vez que fui, probé unos entrantes que volaron del plato y un par de postres que estaban brutales. Así que, si te animas, ya sabes: el Mesón Restaurante El Molino en Calle Vega Molino, S/N, 09690 Vilviestre del Pinar, Burgos. ¡No te arrepentirás!

Qué tipo de comida se ofrece en el restaurante

Mira, el Mesón Restaurante El Molino es el sitio al que tienes que ir la próxima vez que andes por Vilviestre del Pinar. Apenas entras, te das cuenta de que el lugar tiene un entorno chulísimo. Se siente acogedor, y no puedo decir nada malo de él. La comida está muy bien preparada y las raciones son generosas. En cuanto a precios, puedes contar entre 40 y 50 € por cabeza, que no está nada mal si te gusta comer bien. Yo le pongo un 5 estrellas a la comida, y el mismo puntaje al servicio y al ambiente.

Ahora, no todo es perfecto. He escuchado que, si no tienes prisa, puede que el servicio se sienta un poco lento. Pero ojo, si llevas a los niños y están contentos, da igual. A veces, la espera puede hacerse larga, pero la calidad está garantizada. Aunque no tienen un menú específico para niños, si les mola la carne a la brasa, seguro que estarán felices. En invierno tampoco tienen helados, una lástima, pero hay que reconocer que en la zona, la calidad y originalidad de los platos son de lo mejor. Esto le costó algo de punto, así que le ponen 3 estrellas al servicio por esa lentitud.

Si vas a probar su menú, no te pierdas el plato de amanita caesarea con foie y el famoso solomillo con salsa de boletus. Sí, me han dicho que estos son un must. La torrija de bacalao también tiene su fan club, y la tarta de limón con helado te va a dejar loco. Aquí se hacen las cosas con cariño, auténtico sabor y presentación de 10. A mí me encanta que, además, tienen espacio exterior donde los peques pueden jugar y disfrutar de la naturaleza. Y si te lo preguntas, claro que puedes ir con sillas de ruedas, el sitio es totalmente accesible.

Así que, si te preguntas qué tipo de comida tienen, déjame decirte que vas a encontrar carnes, pescados y platos originales que elevarán tu cena a un nivel sorprendente. Así que ya sabes, ¡no dudes en visitarlos!

La comida del Mesón Restaurante El Molino es realmente buena

No hay duda, el Mesón Restaurante El Molino es el mejor sitio de la zona de pinares. Aquí todo es de 10, desde la carne de lechazo hasta el revuelto de boletus. ¿Has probado esas mollejas? No hay palabras para describir lo buenas que están. La piel del lechazo, crujiente como debe ser, y la carne, tierna y jugosa. Y ni hablar del vino ribera crianza que te va a encantar, por 19€ es un chollo. Con unos compañeros, salimos a 125€ entre cuatro, ¡y eso que solo nos pedimos un postre! Date un capricho y ve a probarlo, no te vas a arrepentir.

Pero atención, que no solo hay carne. Las ensaladas son un must, sobre todo si las comparas con otros sitios. Y los postres... ¡Aquí son caseros y una locura! La leche frita y el tarta de queso son pa’ hacerles la ola. Todo esto, en un restaurante que respeta los sabores de siempre ¡pero con un toque innovador que no te esperas! La decoración con aire serrano le da el toque perfecto, lo hace todo más acogedor.

Si estás buscando un sitio para celebrar algo especial, este es el lugar. El servicio es excelente y el personal siempre está al tanto de todo. Aunque hay un pequeño detalle que deberías saber: solo aceptan efectivo, lo cual es un poco rollo hoy en día. Pero, con todo lo que ofrecen, esto casi se olvida. En cuanto a la calidad-precio, es inmejorable, todos los platos son de muy buen gusto y, sinceramente, no creo que haya nada que no puedas disfrutar aquí.

Entonces, ¿la comida del Mesón Restaurante El Molino es realmente buena? ¡Por supuesto que sí! Desde lechazo espectacular hasta mollejas de ternera de las mejores que he probado, todo está pensado para no dejarte indiferente. Así que, si aún no has ido, ya estás tardando. ¡Déjate caer y disfruta!

Hay opciones vegetarianas en el menú

Bueno, ya te digo que el Mesón Restaurante El Molino tiene su encanto, pero también tiene sus fallos que no puedes pasar por alto. Nos pasó que reservamos en la terraza, esperando disfrutar del aire libre, pero al final nos metieron en el comedor porque la terraza no estaba operativa. Y la verdad, el comedor es un poco soso, las mesas son enormes y parece que le falta un toque de vida. Un buen lavado de cara no le vendría nada mal.

Los camareros son un encanto, pero no dan abasto con tanta mesa. Tuvimos que esperar un buen rato para que nos tomaran la comanda. En cuanto a la comida, no puedo quejarme de las carnes y los platos castellanos, que están bien, pero, sinceramente, hace falta más variedad en la carta. Ah, y otro punto que no puedo dejar pasar: a estas alturas, ¿cómo pueden no aceptar pago con tarjeta? Solo efectivo y no es un sitio barato, así que ahí se están perdiendo clientes.

Ahora, también hay quien habla maravillas del sitio y le da 5 estrellas. Dicen que la comida es excelente y con buena presentación, ya ves. Pero, ojo, la única pega sigue siendo el tema del pago. La gente ya no lleva tanto dinero en efectivo, así que deberían mirarlo, porque es un error.

Y ya que hablamos de la comida, si esperabas opciones vegetarianas en el menú, la verdad es que no tengo mucha información sobre eso. Por lo que comentan, la oferta de platos es bastante limitada, así que dudo que haya muchas opciones para los que no comen carne. En general, creo que les vendría bien una buena actualización en todos los sentidos.

Qué ambiente se puede esperar en el restaurante

Y mira, pa' ponerte en contexto, hablemos del Mesón Restaurante El Molino, que está en Calle Vega Molino, en Vilviestre del Pinar. El lugar tiene un entorno espectacular, con una naturaleza que te deja de piedra. La comida suele ser buena, de esas que te hacen querer volver, pero el servicio... bueno, ya ves que no siempre están a la altura. Un grupo de seis se sentó allí y esperaron más de media hora sin que les dirigieran la palabra. Ni un “buenas tardes”, nada. Mientras tanto, las otras mesas comían como si nada. Imagínate la situación… se tuvieron que ir sin comer, un verdadero mal momento.

Ahora, no todo es negativo. Si eres de los que disfrutan de los entrantes típicos, allí la cosa mejora. Los torreznos, chorizo y morcilla están para chuparse los dedos, de esos que se te queda el sabor en la mente. Los segundos también cumplen, aunque podría decirse que son estándar. Pero lo que te dejará flipando son los postres. La leche frita es de otro mundo, un sabor que vale la pena cazar. Sin embargo, el tema del pago es un lío, solo aceptan efectivo y si no llevas una buena cantidad, mejor que no vayas. Imagínate, 300 euros para 8 personas, eso lo llevas en un bolso de mano, ¡y ya te digo que no es cómodo!

Y aquí viene el drama... Un grupo de cuatro adultos y cuatro niños fueron a cenar un martes y lo de la mesa fue un desastre total. Le dijeron que las mesas bajo toldo no eran opción porque solo eran pa’ café, pero la tormenta no se había ido y la razón que les dieron fue de pena. Al final, decidieron hacer una cena informal con tapas y hamburguesas, y ahí empezó el verdadero horror. Las avispas tomaron la mesa como su casa y los niños estaban nerviosos, unos gritos que no veas. Pedir un cambio de mesa era lo lógico, pero no, les dijeron que sólo se podía cenar de carta dentro, cuando estaba todo vacío. Un trato que dejó un sabor amargo a una noche que podría haber sido genial.

El ambiente en el restaurante es un poco—dígamos—de montaña! La naturaleza está de tu lado, pero el servicio te puede arruinar la experiencia. Si te la juegas y decides ir, ve preparado para pelear contra avispas y servicio irregular, pero al menos tendrás buena comida. Puede que salgas de allí pensando “Esto tiene potencial, pero también un buen par de agujeros”.

Es recomendable visitar El Molino después de un día de trabajo

Te cuento, que conocimos El Molino casi por casualidad mientras organizábamos una excursión con los peques. La verdad es que, tras tanta movida con el virus, decidimos dejar que las recomendaciones nos guiaran y acabamos en este lugar que, ¡vaya sorpresa!, tiene 5 estrellas por una buena razón. Está en un sitio muy tranquilo, con una instalación preciosa y un comedor acogedor. La atención fue top, nos sirvieron rapidísimo, y el local se fue llenando poco a poco. La comida, ¡madre mía!, comí carnes a la brasa que eran un espectáculo, y esos productos locales que tienen, de lujo. Una pena que nos quede un poco retirado, porque este molino realmente lo merece.

Por otro lado, hay opiniones mixtas. Unos dicen que la amanita con huevo y foie mola, y sus alubias con liebre están bien ricas. Pero ojo, hay algunos que se quejan de cositas como que la torrija de bacalao era un poco salada y que el secreto estaba bueno, pero la tarta de zanahoria se quedó en "ok". El tema de las cantidades generosas y el precio en general sí parece que lo aprueban, pero que agreguen un servicio de barra de 2 euros y cobren el pan a 4.60... ¡vaya chiste! Además, no aceptan pago con tarjeta y te traen la cuenta escrita a mano en un papel, que parece de otra época.

En fin, hay que tener en cuenta que, aunque el lugar tiene un encanto y la comida es buena, también hay que estar preparado para ciertos inconvenientes. Para algunos, la ambientación y el trato son de 5 estrellas, mientras que otros han tenido una experiencia que deja mucho que desear.

Entonces, ¿recomendaría visitar El Molino después de un día de trabajo? Yo diría que sí, pero con reservas. Si quieres un buen plato en un lugar con historia y carácter, vale la pena. Pero si buscas rapidez y un servicio impecable, es posible que te lleves alguna sorpresa. Si vas con flexibilidad en la agenda, disfrutarás. ¡Así que tú decides!

Cómo es el trato del personal en el Mesón Restaurante El Molino

Si te digo que el Mesón Restaurante El Molino es un sitio de 5 estrellas, no te estoy mintiendo. Hicimos una cena para dos y todo lo que pedimos estaba fantástico. La torrija de bacalao fue una locura, y esos boletus con huevo y foie... ¡espectaculares! La atención estuvo a la altura, el tiempo entre platos fue justo y la amabilidad del personal es de otro nivel. Sin duda, repetiremos seguro. ¡Enhorabuena a todo el equipo!

Siempre que tengo que celebrar algo, este sitio es una opción segura. De hecho, lo elegimos para nuestra boda cuando Genete estaba al mando y ahora sus hijas están manteniendo el legado, pero con su toque actual. Este fin de semana, fuimos a otra boda allí, y la experiencia fue genial. El lugar es precioso, ideal para que los peques se diviertan sin que haya líos. ¡Me encanta!

No todo es perfecto, claro. Si estás pensando en ir, hay opiniones más variadas. Hay quienes dicen que el lugar es bonito al aire libre y que las ensaladas están muy buenas, pero el solomillo dejó que desear, ya que no estaba tierno como debería. Eso sí, los postres salvan el día y la atención suele ser buena, aunque la cocina puede ser un poco lenta.

Sin embargo, no todos han tenido buena suerte. Un grupo de 14 personas intentó entrar y se dejó una estrella por el trato del personal. Les dijeron que no podían estar con sus perros y que además, no aceptaban tarjeta. ¡Vaya faena! Y claro, las maneras del servicio fueron bastante malas. Si bien dicen que se come bien, lo que vivieron les hizo darse la vuelta. Una pena, porque el lugar tiene potencial.

La amabilidad y atención son destacadas, aunque hay quienes han tenido experiencias menos agradables. La clave parece estar en la flexibilidad y en dar buen servicio, porque eso puede hacer que la gente se sienta cómoda y quiera volver. Es un sitio al que hay que darle una oportunidad, siempre con la mente abierta.

Se aceptan pagos con tarjeta en el restaurante

Hablando del Mesón Restaurante El Molino, te cuento que está en medio de un paraje natural brutal. La verdad es que el sitio tiene un encanto especial y está decorado con muy buen gusto. Las instalaciones son de primera y han cuidado cada detalle. Además, la comida que traen a la mesa está bien presentada y te deja bastante satisfecho, aunque hay que tener en cuenta que los precios rondan de 30 a 40 € por persona.

Ahora, que no todo es perfecto. Hay opiniones mixtas. Algunos han tenido dramas con el servicio. La ventilación es un desastre y, después de comer, sales oliendo a cocina. Eso sí, hay que tener cuidado con lo que pides porque, en ocasiones, te traen cosas que no has solicitado. Y el tema de los pagos… olvídate de pagar con tarjeta, ¡no se acepta! En un restaurante de este nivel, eso debería ser un must.

De lo bueno, lo mejor: los platos son generosos, y el sabor es de esos que te hacen querer volver. Muchos han hablado maravillas de ciertos platos que no encontrarás en ningún otro lugar, como esas brochetas de rape con carabinero o los boletos escabechados. Estos detalles son los que te hacen pensar que, a pesar de alguna fallita en el servicio, vale la pena darle otra oportunidad al lugar.

Así que, si te animas a visitarlo, ten en cuenta que hay aforo y el sitio puede estar petado en temporada alta. Pero de que se come bien, se come bien. ¡Aupa El Molino!

Qué debería llevar un cliente para pagar en el restaurante

Mira, ya te digo que no todo es oro lo que reluce en el Mesón Restaurante El Molino. Una estrella es lo que se merece, y eso es ser generoso. Te encuentras con moscas volando por el comedor, lo cual no es que ayude a que disfrutes la comida ni a subir el ánimo. ¿Y qué tal el baño? Los aseos están para llorar, deberían haber mejorado eso antes de abrir las puertas. Además, para que te sirvan la comida, prepárate a esperar un rato... y si no llevas efectivo, mejor que busques otro sitio, porque no tienen datáfono. Vamos, a estas alturas, eso es inaceptable. Aunque, bueno, al menos la comida tiene buen sabor y calidad, así que al menos no es un fiasco total.

Por otro lado, si lo que buscas es un lugar donde la paciencia sea tu mejor amiga, puede que le des un par de estrellas. La comida está buena, eso no se puede negar, pero la variedad es escasa y el precio hace que te preguntes si has entrado en un restaurante o en una trampa. El solomillo, a pesar de ser muy rico, no compensa que las mollejas sean poquitas y sepa solo a ajo. La cuenta al final es un golpe duro, sin duda.

Pero oye, no todo son malas noticias. Algunas veces encuentras joyas que brillan con luz diferente. En mis últimas visitas, me he encontrado con gente hablando maravillas del sitio. Cinco estrellas para ellos, y con razón. El lugar en sí es increíblemente bonito y tranquilo, perfecto para disfrutar de una buena comida. La calidad y el emplatado son dignos de un chef, y si te invitan al café y a algún que otro chupito, eso ya es la guinda. La relación calidad-precio es muy buena, y tengo muchas ganas de volver este verano. Hasta me imagino lo bonito que debe ser con buen tiempo.

Y si decidiste que sí, que vas a lanzarte a la experiencia, por favor, asegúrate de llevar efectivo. Mejor no jugarte el cuello intentando pagar de otra manera, porque el datáfono no está en su lista de servicios. Mejor ve preparado y no te lleves ninguna decepción.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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