La Taberna erre que erre

La Taberna erre que erre

Si andas por Valdeavellano de Tera y buscas un lugar donde comer rico, echale un vistazo a La Taberna erre que erre, ubicada en C. Molinillo, 43. Este sitio promete un ambiente acogedor y tiene un menú con 18 platos y bebidas que puede satisfacer todos los paladares. Con una buena calificación de 4.2 de 5 en Restaurant Guru, parece que varios lo han disfrutado, aunque hay voces que dicen que la experiencia puede ser bastante decepcionante.

Pero ojo, antes de lanzarte, te cuento que nuestra visita no fue la mejor. A pesar de lo que prometen, aunque la carta suena tentadora, nos dejaron un poco fríos. Así que, si decides aventurarte, mejor ve con expectativas realistas y un buen grupo de amigos ¡Nunca se sabe qué te puedes encontrar! Ah, y para más info, puedes llamar al 975 273 161.

La Taberna erre que erre

Restaurante
Valoración media: 4,2
Opiniones: 287 Reseñas
Dirección: C. Molinillo, 43, 42165 Valdeavellano de Tera, Soria
Teléfono: 975 27 31 61

Página web

Horarios La Taberna erre que erre

DíaHora
lunesCerrado
martes9:30–17:00, 20:30–24:00
miércoles9:30–17:00, 20:30–24:00
jueves9:30–17:00, 20:30–24:00
viernes9:30–17:00, 20:30–24:00
sábado9:30–17:00, 20:30–24:00
domingo9:30–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Taberna erre que erre

Dónde se encuentra La Taberna erre que erre

¿Sabes de un lugar en Valdeavellano de Tera que te va a encantar? La Taberna erre que erre. El otro día fuimos, y aunque fuimos por la mañana sin reserva y estaba a reventar, el sitio nos gustó tanto que dijimos: “Claro que sí, volvemos a cenar y reservamos”. Y así fue. El lugar tiene un rollo muy chulo, mezcla lo moderno con lo rural de una manera que te sientes a gusto de inmediato.

La comida, ni te cuento. Está bien elaborada y con sabor a pico de oro. Relación calidad-precio decente, lo que te comes vale lo que pagas. Entre 10 y 20 euritos por persona y lo que sale del menú, es un chollo. La atención estuvo bastante bien, como un 4 sobre 5 y el ambiente, todo en su sitio, un 4 de 5 también. El ruido es moderado, así que no tienes que gritar para hablar con tus colegas. Además, nos atendieron rapidísimo, ¡sin esperas ni nada!

Ahora, no todo es perfecto. Escuché por ahí que no todo el mundo quedó contento. Una opinión crítica decía que, si le piden algo de la barra, esperarían que al menos lo sirviesen en la mesa, aunque a veces el servicio no estaba a la altura. Eso deja un gusto raro, más si te topas con una atención que no es la que esperabas. Pero bueno, no quiero desanimarte, porque la comida y el ambiente ya valen el viaje. Precio medio por persona, unos 18 € y, aunque la comida estuvo bien, admitieron que el servicio podría fallar.

Y para que no te quede la duda, La Taberna erre que erre está en C. Molinillo, 43, 42165 Valdeavellano de Tera, Soria. Si pasas cerca, no te lo pienses, que merece la pena. ¡Nos vemos en la taberna!

Cuál es la dirección exacta de La Taberna erre que erre en Valdeavellano de Tera

La verdad, no hay nada que pegue más que un buen plan de comida con colegas, pero lo de La Taberna erre que erre fue un auténtico desastre. La camarera, que llevaba gafas y era morena con el pelo liso, se portó de forma amable, pero el resto fue un fiasco. Para empezar, nos dijeron que no dejaban compartir el menú, algo que nos dejó a todos descolocados. ¿A quién no le gusta probar un poco de todo? En fin, al final decidimos pedir croquetas y algunos platos, porque la comida en sí, tienes que admitirlo, estaba rica. Pero, lo que pasó con la señora de la cocina, con el pelo rizado y de avanzada edad, fue de locos. Su actitud metió un bajón al ambiente que ni te imaginas, y es que se empezó a reír de nosotros como si estuviéramos haciendo un chiste malo.

El colmo fue cuando fuimos a pagar. La señora nos trató con un aire de prepotencia que me dejó flipando. Nos explicó, casi dando una lección, que si pides algo de la barra, ¡te tienes que quedar ahí! Hombre, lo siento, pero no nos dijeron nada al respecto. Y cuando le pedí un palillo, su respuesta fue como si le hubiera pedido un préstamo personal. En serio, no esperaba que en un restaurante me trataran así, y eso que he currado en hostelería y sé lo que es tener un mal día. Pero, ¿en serio? ¿Así es como quieres tratar a la gente? No sé, quizás deberían replantearse su enfoque, porque si siguen así van a tener que buscar un nuevo curro.

Así que si estás pensando en visitar La Taberna erre que erre, toma nota: está en C. Molinillo, 43, 42165 Valdeavellano de Tera, Soria. Pero te lo digo desde ya, yo no pienso volver. Es una pena, porque solo por la comida no vale la pena pasar un mal trago por un mal servicio. Será mejor que busques un sitio donde el trato sea, al menos, normalito, que no pido mucho, pero, oye, un mínimo de respeto debería ser básico, ¿no crees?

Cuántos platos y bebidas ofrece el menú de La Taberna erre que erre

Ya te digo, La Taberna Erre que Erre es un lugar que no te puedes perder si andas por Valdeavellano. La decoración es increíble, un rollo antiguo pero a la vez con un toque de color que hace que todo sea más acogedor. Ni se te ocurra preguntar por la tele, aquí no la necesitas, la música de fondo es perfecta para relajarte mientras comes. ¡Y qué comida, madre mía! Cenamos una ensalada de cecina, unos huevos poché que estaban de escándalo y unos callos que te dejarían en shock, todo riquísimo. Vamos, un sitio totalmente recomendable si buscas calidad y un ambiente chido.

La atención es otra historia muy buena. La camarera, que era una máquina, te trata con una amabilidad que se agradece. Los huevos poché que te digo parecían arte y la ensalada de verdel estaba muy rica, sin olvidar el arroz con sepia, generoso y delicioso, ¡y eso que no escatiman con la sepia! Además, los precios son más que justos, por unos 20-30 € por persona comes de lujo. Y los postres caseros son un detalle que no te puedes perder.

Y si te quedas un par de días por allí, que lo hagas, porque la comida es de calidad a un precio razonable. Estuvimos varios días y cada uno fue mejor que el anterior. El trato del personal es impecable, de verdad, se nota que les gusta lo que hacen. La magia de la taberna es palpable.

Nosotros repetimos como locos, porque todo lo que probamos fue un éxito, en especial la brandada y los callos con mucho morro. Lo único que diría que podría mejorar son las croquetas de cocido, que les falta un poco de sabor, pero tampoco es para ponerle un pero grave. Para que te hagas una idea, el menú tiene variedad, con platos como bacalao, tigre, cordero al chilindrón, y de postre un flan que lo bordaron. Así que ya sabes, si te animas a ir, no te arrepentirás. ¡A disfrutar!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en el restaurante

Te digo que la Taberna Erre Que Erre es un lugar que no te puedes perder. El sábado pasado fuimos por recomendación de unos colegas y, ¡vaya descubrimiento! Es una taberna chiquita y muy familiar. La elaboración de los platos nos sorprendió, tiene un toque que es difícil de encontrar en Soria. Tampoco me voy a hacer el remolón, la cantidad en los platos es un poco justa. Salimos a 22€ por persona y aunque nos quedamos con hambre unos pocos, valió cada euro con esos 4 tigres, 4 principales, 4 postres y una botella de vino. Las alcachofas y la lasaña de verduras son un must, y el rabo de toro y el pulpo no se quedan atrás. Además, ¡admiten perro! Volveremos, eso está claro.

La segunda vez que fuimos, reservamos mesa para 6 y el rollo fue similar. Buena comida, bien presentada y sabrosa. Aunque la taberna es pequeña, tiene su encanto y es acogedora. Y el servicio, nada más que notar: un 10. Empezamos con unas ensaladillas de ventresca y langostinos que estaban brutales, y después pasamos a unos platos que hacían la delicia: bonito con salsa chimichurri y codornices escabechadas. El festín terminó con unos postres caseros que hicieron que nos lambiésemos los dedos, sobre todo el flan casero y la tarta de queso. Todo por unos 33€ por persona. Regresaremos seguro.

Y no puedo olvidar la última experiencia: las dos noches que repetimos, simplemente porque nos encantó todo. La terraza es un lugar acogedor, y el ambiente tiene un toque personal que lo hace especial. La camarera nos atendió de lujo y nos recomendó testeos que merecieron la pena. Hasta el pisto con huevo poché, que yo no soy muy fan, pero ese plato me dejó alucinado. La sensación de estar en un sitio donde te cuidan y te hacen sentir como en casa es lo que queda. Si te preguntas qué tipo de ambiente puedes esperar en la Taberna Erre Que Erre, la respuesta es que es cálido, familiar y con un trato genial. Así que si pasas por Valdeavellano, no dudes en hacer una parada. ¡Te prometo que no te arrepentirás!

Cuál es la calificación de La Taberna erre que erre en Restaurant Guru

¡Oye, te tengo que contar sobre La Taberna erre que erre! La verdad, nos lo recomendaron cuando volvíamos del río y, ¡vaya acierto total! Fuimos con Margarita, nuestra perrita, y enseguida nos ofrecieron mesa dentro porque les encantan los perritos, pero al final nos quedamos en la terraza. La comida estaba súper rica y el servicio inmejorable. Un 10 en hospitalidad. La cuenta no fue una locura, entre 20-30€ por persona con varias rondas. Mil gracias por todo, ¡más que recomendable!

Da gusto encontrar sitios así en los pueblos perdidos de Soria. La comida es bien preparada y salen de la cocina típica sin tirar de productos congelados. Todo se siente fresco y bien hecho. Los pulpos que sirven son de los mejores que he probado, sabrosos y tiernos. La hamburguesa, aunque brutal, podría dar un pasito más con un poco más de variedad de ingredientes. Algo de bacon y una salsa de la casa la harían imbatible. Por cierto, ¡unas papas fritas de la zona quedarían de lujo con cualquier plato!

Lo que me flipó es lo coqueta que es la taberna. Es pequeña, pero acogedora. Al entrar, está la barra a la izquierda y unas mesitas a la derecha. En el exterior, tienen una terraza con sombrillas que invita a relajarse. Para tomar algo, tienen unos vermuts brutales y unas aceitunas que no puedes dejar pasar. La carta tiene platos clásicos, todo a buen precio y en buenas cantidades, como esa morcilla de Burgos o el pollo chilindrón que quitan el hipo. Y lo mejor, el ambiente es una mezcla de locales y visitantes, así que te sientes como en casa. Para repetir sin duda.

Y al César lo que es del César: ¿cuál es la calificación de La Taberna erre que erre en Restaurant Guru? ¡5 estrellas! Y no es para menos, la atención y calidad que ofrecen lo valen. ¿A que ya tienes ganas de ir?

Es La Taberna erre que erre una opción recomendada para comer en Valdeavellano de Tera

Mira, te cuento que Estuvimos en La Taberna erre que erre y la cosa fue bastante rara, la verdad. La comida, sin ser un escándalo, estaba bien elaborada. Pero entre que la carta es muy reducida y que si te sientas a la mesa no puedes pedir lo que hay en la barra… raro, raro. O sea, si quiero una tosta de ese menú de la barra, me lo sirves en la mesa y me cobras lo mismo. Pero no, aquí la cosa es que en barra comes lo que hay y en mesa, lo que ellos quieren. Así que ya te digo, si quieres picotear, busca la vida en otro sitio.

El personal fue amable, eso no se puede negar. Pero el desastre viene cuando lo que pides está mal visto. Fui con mi pareja y, desde el momento en que entramos, ya te digo que no nos recibieron con los brazos abiertos. Al ver la actitud de la gente, parece que estábamos haciendo algo incorrecto solo por pedir croquetas o un taco de bonito, que parece que son más de barra según ellos. En un salón vacío, explicaciones ni una. Te miran de arriba abajo como si no tuviéramos ni idea de lo que hacíamos. Menuda experiencia, te juro que me sentía como un extraterrestre en su mundo.

Así que, resumiendo, si estás pensando en La Taberna erre que erre para comer en Valdeavellano de Tera, podría ser una opción si te la tomas con calma, pero no esperes un trato cálido ni que te sirvan todo lo que hay. La comida está bien, pero el servicio dejó bastante que desear y las normas de este lugar parecen un enigma. Si te vas a picar algo, mejor asegúrate de que todo lo que quieres está en la mesa, porque aquí parece que te cobran más por el lujo de sentarte. En fin, vale la pena pensárselo dos veces.

Existen opiniones contradictorias sobre la experiencia en La Taberna erre que erre

Y bueno, hablemos de La Taberna erre que erre, que ya veo que hay opiniones bien variadas. Para empezar, un grupo de colegas entró allí una noche y vieron que se la montaban mal. No les dijeron ni buenas noches y el camarero se comportó de una forma tan desagradable que decidieron darse la vuelta y marcharse. Solo se llevaron un 1 en servicio, comida y ambiente, así que está claro que ese lugar no fue para ellos. La impresión que recibieron fue que no eran bienvenidos. O sea, vaya palo.

Pero espérate, que no todo es tan chungo. Hay gente que ha tenido experiencias flipantes. El lugar es precioso, con una decoración espectacular que lo hace todo muy acogedor. Algunos han alabado el trato del servicio, describiéndolo como profesional y amable. La comida es otro tema: los callos y la lasaña de verduras tienen a más de uno con la boca abierta. Un 10 en todo, dicen, y eso al final se nota en el precio, que ronda los 10-20 euros por persona. ¡Vamos, que se lo han pasado bomba!

Luego hay quienes han probado la taberna y comentan que si bien el sitio tiene encanto, hay cositas que podrían mejorar. Un plato les llegó un poco frío y las raciones a veces son un poco escasas. Y aunque el ambiente es agradable, sienten que hay veces que el servicio deja que desear. Aquí la media se queda en un 3, que no está mal, pero tampoco es la gloria bendita.

Entonces, sí: existen opiniones contradicciones sobre la experiencia en La Taberna erre que erre. Algunas personas han tenido un trato horrible que no quisieran repetir, mientras que otras han salido encantadas y disfrutando de lo que se han comido. Así que tú decides qué te atreves a probar.

Es mejor visitar La Taberna erre que erre con un grupo de amigos

El otro día, caímos por La Taberna erre que erre en Valdeavellano de Tera y, de verdad, ¡vaya descubrimiento! Estábamos de paso y decidimos entrar a tomar una cerveza bien fresquita. El local es coqueto y acogedor, y la atención que recibimos fue de primera. Así que no nos lo pensamos dos veces y reservamos para cenar al día siguiente. Las alcachofas estaban impresionantes, y no me puedo olvidar del pulpo que estaba sabrosísimo. El bacalao mortal, de verdad. El chico que nos atendió era muy majetón, se notaba que le gusta lo que hace. ¡5 estrellas sobradamente!

La taberna está pegadita a la carretera SO-820, así que es un buen lugar para parar. Puedes ir a disfrutar de un vermut en la terraza, acompañado de una riquísima tapa recién elaborada. O si lo prefieres, comer un menú que incluye hamburguesas de carne vacuno añejo o albóndigas que son un espectáculo. Es un sitio onde puedes desconectar del estrés, olvidarte del tiempo y simplemente disfrutar. La dueña es encantadora, te hace sentir como en casa, y los postres caseros son de otro mundo. ¡Volveremos seguro!

Hemos estado varias veces, solo para picar, y esas tostas no tienen comparación. A veces tienen una oferta "especial" y no falla. El otro día nos pegamos un festín con el cocido que preparan los viernes en invierno: sabroso y abundante. Eso sí, el local es pequeño y conviene encargar con tiempo. La relación calidad/precio está bastante bien, de 20 a 30 euros por persona. El ambiente es cálido y acogedor, perfecto para disfrutar en buenas compañías.

Ahora, sobre si es mejor visitar La Taberna erre que erre con un grupo de amigos: ¡definitivamente sí! La comida y el trato del personal son sobresalientes, y este local tiene ese encanto añejo que invita a relajarse y disfrutar juntos. Así que reúne a tu banda y lánzate a esta experiencia, no os arrepentiréis. Todo está cuidado al detalle, desde la presentación de los platos hasta el ambiente, ¡y eso siempre se comparte mejor en buena compañía! Así que ya sabes, haz planes y ¡no te lo pierdas!

Qué se puede esperar de la calidad de la comida en La Taberna erre que erre

¡No te imaginas lo que es La Taberna erre que erre! 5 estrellas en todo, amigo. La calidad-precio es brutal, y el trato que te dan te hace sentir como en casa. Ya te digo, no importa si está el restaurante a reventar, siempre logran hacerte un hueco. La última vez que fui a cenar, estuve rodeado de gente, pero el servicio no flaqueó ni un momento. Comida riquísima y un ambiente que te atrapa. Por 20-30€ por persona comes como un rey.

Ahora, hablemos de la comida. Te tienes que enganchar a esas manitas de cerdo a la madrileña, que son todo un espectáculo. Además, las croquetas de cocido que hacen están que flipas, las mejores que he probado en años. Y no hablemos del carpaccio, que es una delicia. Cada plato tiene su magia, con especias y esas pequeñas combinaciones que hacen que cada bocado sea una fiesta. La decoración y la música te transportan a otro lugar, todo con la mano de una dueña que se nota que lo vive, y su equipo, que está a la par.

Si te preguntas qué tal la calidad de la comida, la respuesta es sencilla: espera algo espectacular. Tienen una capacidad para mezclar sabores que no es normal, y cada plato que sirven es pura calidad. Con los precios que rondan entre 20 y 30€ por persona, está más que claro que te llevas una experiencia de diez por un precio que no se siente un atraco. Es un rincón que vale la pena visitar, ¡y más si puedes ir con tu perrita! Así que, ya sabes, si no has estado, es momento de hacer una reserva y disfrutar de este lugar que tiene mucho que ofrecer.

Cuál fue la experiencia personal del autor al visitar La Taberna erre que erre

Y bueno, hablemos un poco más de La Taberna erre que erre. La cosa es que parece que te puedes encontrar de todo: desde un trato super amable hasta un dueño que parece que se levantó con el pie izquierdo. He escuchado que hay quienes han tenido experiencias para olvidar, tipo 1 estrella. Imagínate, entras y el dueño ni te devuelve el saludo. ¡¿En serio?! Y si le preguntas por la cena, te mira como si le estuvieras pidiendo un milagro. Eso no está bien, amigo, al final eso deja un sabor amargo, sobre todo cuando puedes leer que otros también lo han sentido. A ver, si no te gusta lidiar con la gente, quizás deberías buscar un curro de trabajo en casa.

Por otro lado, he oído de otros que se han llevado una grata sorpresa, y aquí vienen los 5 estrellas. Dicen que el sitio es un refugio acogedor con buena comida a un precio decente. La calidad-precio es un punto a favor que no se puede dejar pasar. Esos que han estado allí afirman que es un sitio de referencia, y no solo para los turistas. Si vas en familia, parece que ahí saben cómo cuidar al cliente. En el menú tienen buenas recomendaciones, como la escalivada con anchoas y la tarta de queso… Mmm, solo de pensarlo se me hace la boca agua.

Ahora, en lo personal, mi experiencia fue como una montaña rusa. Fui con unos amigos, y ya desde el saludo te das cuenta de que algo está mal. Intentamos cenar sin reserva y, aunque había sitio en la terraza, el dueño no lo vio igual. En lugar de ofrecer soluciones, nos mandó a casa como si le estuviéramos estorbando. ¿Qué pasó con la hospitalidad? La oferta de comida no era muy amplia y si estás con niños, olvídate, así que decidimos dar media vuelta antes de que la noche se volviera más incómoda. Así que, para mí, mi experiencia se queda en un 1 estrella y me quedé con ganas de más. ¿Qué le vamos a hacer?

Se recomienda tener expectativas realistas al visitar este restaurante

Ya te digo que la experiencia en La Taberna erre que erre fue un desastre total. La atención fue de lo peor, empezando por el camarero que nos tocó. Desde que cruzamos la puerta, se le notaba que no estaba en modo amable, y eso que éramos un grupo de adultos con niños. ¿Sabes lo que les dijo? Bolsillos a un lado, parecía que trataba a los peques como si fueran los responsables de la situación. Claro, ya me imagino que a él no le gustó que lleváramos niños, pero eso no es excusa para hablarles de esa manera. No sé por qué algunos camareros creen que pueden soltarse así cuando hay chavalillos por medio.

Y no solo eso, el tipo siguió con su mal rollo durante toda nuestra estancia. Palabras mal sonantes volando por el aire, como si eso fuera una manera de llamar la atención o algo. Oye, que yo entiendo que cada uno tiene su forma de ser, pero al menos un poco de respeto hacia los niños, que no tienen culpa de nada. Así que, la verdad, me salió del alma decirle que tantas prontas formas no me parecían para nada correctas. La educación, aunque sea mínima, se tiene que intentar. Si vas buscando un buen ambiente y trato, mejor sigue para otro lugar. Aquí parece que te puedes llevar un buen chasco. Al final, los niños no tienen por qué aguantar que un adulto suelte sus penas y frustraciones, eso ya dice mucho del sitio. Así que deja las expectativas altas en casa y ven preparado para lo que te puedas encontrar.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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