La Picachilla

La Picachilla

Si te mueves por Pamplona y buscas un buen lugar para picar algo, no puedes dejar de pasarte por La Picachilla en la Plaza Yamaguchi. Este bar-restaurante tiene la mezcla perfecta de cocina mediterránea y española, ideal para reponer fuerzas después de visitar el Pamplonetario. Aquí, los platos no son cosa del azar: el rape, el pulpo y los pintxos caseros son una delicia que tienes que probar. Y si quieres disfrutar del buen rollo, no hay mejor compañía que tus colegas en su acogedora terraza.

Abren de lunes a domingo, así que siempre es buen momento para caer. Pero ojo, es tan popular que mejor reserva si no quieres quedarte sin mesa. Además, el local es fácil de acceder para todos, porque hay buenas comodidades. Desde el menú del mediodía de 27€ hasta las raciones de temporada, aquí cada bocado te lleva a otro nivel. Así que si buscas un buen plan para comer y charlar, La Picachilla es tu sitio. ¡No lo dudes y pasa a disfrutar!

La Picachilla

Bar
Valoración media: 3,8
Opiniones: 388 Reseñas
Dirección: Plaza Yamaguchi, 8, 31008 Pamplona, Navarra
Teléfono: 948 27 41 18

Página web

lapicachilla.com

Horarios La Picachilla

DíaHora
lunes10:30–23:00
martes10:30–23:00
miércoles10:30–23:00
jueves10:30–23:00
viernes10:30–23:30
sábado10:30–23:30
domingo10:30–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Picachilla

Dónde se encuentra La Picachilla

¡Ey, colegas! Si estáis buscando un sitio lleno de rollo y buena comida en Pamplona, no os podáis perder La Picachilla en Plaza Yamaguchi, 8. Con 4 estrellas de nota, es un buen lugar para picar lo que os apetezca. Probamos varias cosas y, la verdad, fue un festival gastronómico: lamchayorra que estaba riquísima, patatas bravas con unas salsas que venían de bote (una pena, eso sí, ¡sin la salsa típica nunca es lo mismo!), y unas piparras que estaban de lujo. La camarera, toda una crack, nos dio buenos consejos sobre las cantidades. Al final, servicio y ambiente también se llevan un 4.

Ahora, no todo es perfecto, eh. Una visita nos dejó un gusto algo agridulce con el entrecot, que era algo más pequeño de lo que estamos acostumbrados por ahí, pero la atención fue de 5 estrellas. Además, el sitio tiene una terraza amplia que mola un montón en días soleados. Hicimos un buen festín, aunque el precio se fue un poco para los 30-40 € por persona. Así que, valorando todo, se queda en un 3.

Un par de críticas más. Uno de nuestros amigos tuvo un lío con la ración: quería solo una media y se la negaron, ¡qué mala onda! La carta online estaba desactualizada y eso no puede ser. Para lo que pagas te hacen sentir un poco engañao, y eso no mola, la verdad. El servicio correcto, pero el ambiente no se sentía cómodo. Un 2 en comida, un 3 en servicio y un 2 en ambiente, ¡menuda faena!

Pero, venga, si lo que queréis es algo realmente bueno, otro grupo se pasó y se llevó el 5 estrellas. Todo lo que pidieron fue un acierto total, desde pulpo hasta croquetas, todo de 5. En cuanto al precio, parecía que por 20-30 € por persona se comió de fabula.

Y para los que se preguntan, '¿Dónde se encuentra La Picachilla?', os cuento que está en la Plaza Yamaguchi, 8, 31008 Pamplona, Navarra. Así que, ya sabéis, ¡hacer una parada allí no es mala idea!

Qué tipo de cocina se ofrece en La Picachilla

Mira, la verdad es que he escuchado de todo sobre La Picachilla en Plaza Yamaguchi. Te cuento, la primera vez que fui, la comida me sorprendió, no estaba nada mal. Por eso, decidí darle otra oportunidad, pero el servicio... ¡uf! El camarero moreno de la barra tiene una actitud que no se la deseo a nadie. Le pides algo y se ríe como si le importara un pimiento. Un mal día lo tiene cualquiera, pero este tipo parecía estar enfrascado en su propio mundo. Mejor pasa de largo si te cruzas con este bar.

Ahora, si buscas algo bueno, hay quienes han disfrutado a tope de la experiencia allí, con raciones generosas y un vino que parece que nunca se acaba. Un servicio excelente lo mantiene en pie. Te cuentan que la comida es top y que el ambiente es perfecto para una quedada con colegas. Eso sí, no serán los de la barra, que eso ya lo tienes claro. Pero si el camarero tiene un buen día, podrías quedar sorprendido.

Aparece otra crítica que habla de un lugar "correcto", donde la comida es buena y el ambiente, normalito. Los chopitos y la carne de toro guisada parecen ser el hit. También mencionan un sorbete de mojito que pinta genial. Pero, sinceramente, lo que me llevo de aquí es que el servicio es un tema recurrente. Así que, si decides aventurarte, ve con cuidado. Siempre pide el ticket para evitar problemas al final de la noche.

Pero bueno, si decides probar, hazlo sabiendo que te arriesgas un poco en el servicio. ¡Tú verás!

Cuáles son algunos de los platos recomendados en La Picachilla

Te digo, La Picachilla es uno de esos sitios que, aunque no sea el más barato, vale la pena cada euro. Con 4 estrellas en general, es un buen lugar en Yamagutxi para llenarte de pinchos y cocina casera con raciones que no te dejan con hambre. Todo lo que hemos probado, ¡estaba de rechupete! Pero, aviso, si eres de los que busca menú a buen precio, aquí quizás se te pase un poco de la cuenta comparado con otros bares de la zona.

Hemos desayunado ahí y la experiencia fue top. A las 10:10, justo cuando abrían, ya nos estaban sirviendo con una sonrisa. La tostada y el café, de 10. El precio se mueve entre 10 y 20 € por persona, y vale cada céntimo. Comida, servicio y ambiente, todo muy bien, y además, el ruido es super bajo, perfecto para charlar con tus colegas. Eso sí, no olvides que admiten a los peques, así que puedes ir en grupo grande sin problema.

Sin embargo, he escuchado alguna crítica sobre cómo manejan las reservas. Un colega me contó que le echaron de la mesa porque llegó una pareja sin reserva, aunque era aún la hora de comer. Se siente fatal cuando tratan mal a los clientes, y eso afectó su experiencia. Aunque la comida sigue siendo buena, la atención dejó que desear. En fin, no todo es perfecto, así que mejor ir con la mente abierta.

Pero si lo que buscas es un lindo ambiente y buena onda, te encantará. La comida está deliciosa y el personal es muy amigable, ¿qué más se puede pedir? Encima, no es obligatorio hacer reserva y el tiempo de espera es bastante corto. Si prefieres, puedes elegir entre comer dentro o en la terraza, que también mola.

Ahora, pasando a la pregunta del millón: ¿cuáles son algunos de los platos recomendados en La Picachilla? Si vas, no te puedes perder la tostada de jamón, la tortilla y su mermelada para las tostadas, que es un verdadero manjar. Ah, y el zumo de naranja recién exprimido, ¡un plus que te alegrará la mañana! En serio, cada vez que vamos, salimos con una sonrisa gigantesca.

Es necesario hacer una reserva para comer en La Picachilla

Ya te digo, en La Picachilla de Plaza Yamaguchi, la cosa va en serio. Este bar se lleva un 5 estrellas de calle. La comida es muy rica y el ambiente está de lujo. La atención es brutal, y siempre hay algo que te hace sentir como en casa. La combinación de comida, servicio y ambiente, todo con un 5. Si no has ido, no sé de qué estás esperando.

Soy cliente frecuente, y te cuento que el precio/calidad es de lo mejor. La atención de Wilbur, Paulina, Dama y Gian Carlos siempre es cordial. Pero, sin duda, el que brilla es Ángel, el mejor camarero de Pamplona, y el alma del lugar. Si vas, no te puedes perder el Pulpo a la Gallega, los calamares, y la ensalada de rulo de cabra. Por unos 20-30€ por persona, sales más que satisfecho.

Eso sí, aunque hay un par de críticas raras que mencionan un trato distante y un episodio un tanto desagradable, la gran mayoría está de acuerdo en que vale la pena. Es una pena que haya gente que se haya llevado una experiencia negativa, porque eso no le hace justicia a lo que realmente es este sitio. El ambiente sigue siendo agradable, y lo que gusta es mucho más que lo que decepciona.

Ahora, eso de si es necesario hacer una reserva... La verdad es que nunca está de más, especialmente si quieres asegurarte una buena mesa, sobre todo los fines de semana. Mejor ir con un poquito de aviso que quedarte sin sitio, ¿no crees? Así que ya sabes, si decides ir, te diría que llames y asegures tu espacio.

Cuáles son los horarios de apertura de La Picachilla

La Picachilla es un sitio que tiene su encanto, y ya te digo que las experiencias varían bastante. Ayer estuvimos comiendo y, ¡madre mía!, todo estaba de rechupete. El tomate con ventresca te deja con ganas de más, y esos chopitos, bien fritos, para mojar pan. Pero, claro, el rey de la fiesta fue el pulpo, ¡genial! La terraza es un rollo tranquilo, perfecto para charlar sin que te molesten. La atención fue de 10, llegamos hasta a recibir recomendaciones chulas. Así da gusto, ¿no? El precio, con unos 20-30 € por persona, está más que bien. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. ¡Para repetir sin duda!

Pero no todo es perfecto, eh. Escuché de alguien que le tocó el PEOR pintxo de tortilla de su vida. Describía algo amarillo con pelotitas grises que ni él mismo sabía qué era. Y un precio que, para lo que era, se pasaba de la raya. ¡Un horror! Servicios de 3, y la comida, ya ves, ¡un 1! Así que no todo lo que brilla es oro.

Luego hay quien se quejó del precio de la tarta, que si 8 € por un trozo, que si estaba buena pero no justificaba lo que costaba. Y también mencionaron que no era nada del otro mundo, en fin... ¿qué podemos esperar cuando lo barato se convierte en caro? Comida: 3, Servicio: 5, Ambiente: 3.

Ah, y otro quejica de las rabas, que le sirvieron calamares y eran txopitos. ¡Menuda confusión! Además estaban poco fritos, un desastre. Te quedas con cara de pregunta, ¿de verdad se atreven a sacar eso? Comida: 1, Servicio: 3, Ambiente: 2.

Y ya para cerrar, a veces el trato puede arruinar la experiencia. No puedes estar comiendo y sentir que te están echando de la mesa. Te dicen que tienes que irte rápido, y, aunque sea viernes, ¡con calma! A veces parece que ni hay gente y la cosa se vuelve pesada. Un servicio que da la nota y no en buena forma.

Ahora, si estás pensando en ir, La Picachilla tiene unos horarios bastante accesibles. Abren desde las 12:00 del mediodía, así que puedes ir a almorzar, y están ahí hasta la noche, ¡así que es buena opción para cenar también! Pero acuerda que no te sientas muy cómodo, porque a veces las prisas llegan más rápido que el buen servicio.

Qué localizaciones o atracciones cercanas hay a La Picachilla

Y bueno, hablemos de La Picachilla en Plaza Yamaguchi. La verdad, la calidad de la comida está muy bien. Pero ojo, que la cantidad es un tema: los precios son un poco altos y te quedas con ganas de más. Pedimos ventresca, dos entrecot y un postre, y, mientras que todo estaba rico, lo que recibimos no llenó mucho. Ah, y no nos dieron esa croqueta de la casa que a todos los demás les sirvieron. Puntos para el camarero, Jean, que fue un crack, super amable y siempre atento. Por lo menos con él, la experiencia fue agradable.

Por otro lado, hay a quienes les tocó un mal rato. Con un frío que pelaba, un menú del día a 27€, se quejaban de que no valía la pena. Robo a mano armada, decían. Comparándolo con otros locales de la zona donde sirven el mismo menú por 16€, pues claro que se sienten estafados. Es una pena porque prometía, pero ir una vez y cruzar la puerta para no volver más, eso lleva a pensar que algo no está bien.

Mientras tanto, hay quienes alaban el sitio. Hablan de una cocina excelente y pinchos impresionantes. Dicen que la empanada de centollo es lo mejor que han probado. El equipo de los camareros parece darlo todo, son considerados y eficientes. La terraza está bien montada, perfecta para una buena cenita en la plaza. Es una buena opción si sabes qué pedir y te van las raciones generosas.

Ah, y para quienes se preguntan qué más hay por ahí cerca, en Plaza Yamaguchi no solo está La Picachilla, también tienes otros bares y restaurantes donde puedes comparar precios. Es una buena idea ir de tour por la plaza y leer las cartas sin prisas. Y si te gusta el plan de pasear un poco después de comer, no está lejos de los jardines de la Ciudadela y otros puntos chulos para visitar. ¡Así que ya sabes, a explorarlo!

La Picachilla tiene opciones para comer al mediodía

No sé cómo decírtelo, pero La Picachilla en Plaza Yamaguchi tiene una fama bastante mixta. Por un lado, hay gente que dice que la comida está buena, que la cocina es de mercado y que el menú de 17€ es una opción que vale la pena. Pero luego, te encuentras con historias de cuentas infladas donde te cobran el agua como si fuera vino a 4 euros. O sea, 160 euros para cuatro personas y solo compartiendo una ensalada mixta, ¡eso es un robo!

Y ni hablemos del servicio. He oído de un grupo que estuvo dos veces y pasó un mal rato, sobre todo con las patatas bravas que llegaron tardísimo. ¡Media hora! Y la segunda vez, el camarero pasó de ellos por completo. A veces llega el pan, a veces no. Eso de pedir y tener que recordarlo un par de veces, es un fastidio. La verdad es que hay peña que ha dicho que nunca más van a volver.

Pero claro, no todo es negativo. Hay quienes alaban el trato que recibieron en su visita, mencionando que la amabilidad del personal lo compensó todo. Disfrutaron de un menú del día, la comida casera, y afirman que tanto el solomillo como la torrija son un must. ¡Todo dependía de la suerte que tuvieras ese día!

Ahora, respecto a la pregunta de si La Picachilla tiene opciones para comer al mediodía, la respuesta es que sí, ofrecen un menú del día que parece estar bastante bien, además de comer en su terraza, aunque algunos han tenido experiencias amargas al respecto. ️

Cuál es el precio aproximado del menú del mediodía en La Picachilla

Así que, después de dar una vuelta por la Plaza Yamaguchi, decidimos entrar a La Picachilla con la idea de picar algo para cenar. Primero, nos quedamos mirando la carta y, la verdad, nos pareció que los precios eran una locura. Al final, como no éramos muchos, nos decantamos por un revuelto de ajos frescos y gambas. 15,40€ por un plato... pensábamos que sería un festín. Craso error, hermano. Nos trajeron un platito que parecía más un pincho que una cena. En todo ese revuelto ni una gambita decente, solo una de esas congeladas que parecen de juguete. Y encima, el huevo y los ajos parecían más recalentados que lo que te sobra del mediodía. Un desastre total, vamos.

Pero no todo es malo. He oído que hay otras experiencias que son totalmente opuestas. Un menú estupendo, con buena relación calidad-precio, servicio profesional y cercano, y una terraza genial. Eso dicen, que hay que pasarse por allí si te han fallado otros sitios. Los platos que han recomendado, como el pulpo a la gallega, suenan muy bien. La verdad, lo que he escucha es que de 20-30€ por persona, sales contento y más que satisfecho.

Aunque, ojo, que a veces parece que la atención puede fallar también. Un par de amigas contaron que fueron y los cameros pasaban de ellas como si fueran translúcidos. Después de esperar, decidieron marcharse. Un 1 de comida, 1 de servicio... ¡menuda faena! Eso sí, por lo que me han comentado, las veces que va gente habitual, las cosas suelen salir mejor.

Eso sí, asegúrate de que no hay tormentas y que el servicio está al lío, porque, de lo contrario, te puedes llevar una sorpresa.

Es La Picachilla accesible para personas con movilidad reducida

Hay que hablar de La Picachilla, ese bar en Plaza Yamaguchi que es un poco un viaje de altibajos. La verdad, tengo que darle 4 estrellas porque, en general, el trato es bueno y el servicio suele ser rápido. Un consejo: ¡pide medias raciones! Los platos son gigantes y aunque no lo pongan en la carta, te lo agradecerás después. La ensaladilla y los chopitos son un must, de lo mejorcito que he probado.

Pero ojo, no todo es oro. En fin de semana, las cosas se ponen un poco feas. Una estrella para esos días, porque la cocina se vuelve un caos y tardan un buen rato en sacar las raciones. Y si te atreves a quejarte, prepárate porque la camarera puede ser más seca que un folio. Te hacen sentir como si fueras un incordio en vez de un cliente. Así que si vas un sábado, ve preparado para la espera – y la cara larga.

Por otro lado, los precios pueden ser un shock. Te pones a picar y de repente ves que te han clavao un buen pastón, cuando realmente lo que has probado no es para tanto. Así que, si llevas pensado gastar entre 10 y 20 € por persona, asegúrate de que lo que pides valga la pena. Cuidado con las reservas, eh. Una vez intenté tomar algo y me dijeron que había que levantarse porque llegaron los de la reserva media hora antes. Con ese tipo de trato, ni de coña vuelvo.

En cuanto al ambiente, es bastante acogedor y familiar. Menos cuando te miran con mala cara, claro. Y hablando de accesibilidad, recibiría un 5 estrellas en ese sentido. Hay acceso para personas con movilidad reducida, así que no hay problema en ese aspecto. Pero, sinceramente, si buscas disfrutar de una buena experiencia, mejor ve entre semana y evita las horas punta. ¡Tú decides!

El bar-restaurante tiene una terraza

Tío, si no has estado en La Picachilla de Plaza Yamaguchi, ya estás tardando. Este bar es pura magia, de verdad. Nos hemos enfocado en esos pinchos riquísimos que tienen: las lonchitas de calabacín y queso son de otro mundo, y no digamos el mítico matrimonio. Oye, si no sabes lo que es, ya es hora de que te pongas las pilas, porque aquí lo preparan de una manera que flipas. Y para rematar, el bacalao confitado... ¡Madre mía, eso sí que es un festín!

El servicio, compadre, es de 10. Profesionales y cercanos a tope, te hacen sentir como en casa desde el momento uno. Y no puedo olvidarme del vino, que acompaña todo esto de lujo. Te hace querer quedarte un par de horas más. Es un sitio donde realmente te puedes relajar y disfrutar del buen rollo.

Y si te preocupa el tema de la terraza, la respuesta es un sí rotundo. La Picachilla tiene terraza, así que si el clima acompaña, puedes disfrutar de esas delicias al aire libre. Es el plan perfecto con amigos, unas risas y buena comida, ¿qué más se puede pedir? ¡Dale una oportunidad y te volverás fan!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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