Hotel Sindika Otxoa

Hotel Sindika Otxoa

Si buscas un sitio chido para quedarte en Oñati, el Hotel Sindika Otxoa es una buena opción. Con 37 habitaciones equipadas y cómodas, ya sean triples, dobles o matrimoniales, aquí puedes elegir lo que más te convenga. Y no te preocupes, que todas tienen calefacción y TV, así que el confort está asegurado. Además, estás a solo 9 km del centro de Oñati, y cerca del famoso Santuario de Arantzazu.

Este hotel de 1 estrella no se anda con rodeos y ofrece todo lo que necesitas para disfrutar de tu estancia: conexión WiFi gratuita, aparcamiento privado y una cafetería para esos ratos de hambre. Y si al final del día quieres relajarte, ¡el bar está ahí para ti con unos tragos ricos! Sumérgete en la naturaleza y aprovecha el entorno espectacular del monte Azkorri. Perfecto para los que quieren desconectar y disfrutar de actividades al aire libre.

Hotel Sindika Otxoa

·Hotel de 1 estrella
Valoración media: 4,2
Opiniones: 453 Reseñas
Dirección: Barrio Aranzazu, 11, 20560 Oñati, Guipúzcoa
Teléfono: 943 78 13 03

Mapa Ubicación Hotel Sindika Otxoa

Cuántas habitaciones tiene el Hotel Sindika Otxoa

¡Oye, colega! Si estás buscando un lugar donde quedarte en Oñati, el Hotel Sindika Otxoa es una opción que no deberías pasar por alto. Aunque solo tiene 1 estrella, la verdad es que no le falta nada. Este sitio es perfecto para esos viajes en grupo con amigos o incluso unas vacaciones en familia. Las habitaciones son súper cómodas y, dentro de la categoría, están más que bien. ¡Y lo mejor de todo? Las vistas son brutales! Te vas a quedar sin palabras cuando mires por la ventana.

El servicio aquí es un 10, gracias a Jose Mari, que es un crack. Te recomendará todo lo que necesitas: desde sitios para visitar hasta rutas de senderismo que te dejarán alucinado. Este hotel está en un lugar privilegiado para los amantes de la naturaleza, así que si te mola salir a caminar, estás en el lugar adecuado. Además, el precio es genial, con una relación calidad-precio que no se ve todos los días.

No todo es perfecto, claro. El desayuno es un poco justo y no tiene mucha variedad, pero está bien para empezar el día. Las habitaciones pueden ser un poco justas, pero te aseguro que están limpias y bien cuidadas. Y si te toca trabajar, el lugar también me ha sorprendido, me dejaron un espacio privado para teletrabajar que fue la caña. Todo el personal es muy amable, y eso se nota. ¡Ah! Y tampoco te olvides de probar la comida casera del restaurante, los platos son generosos y salen rápido.

En cuanto a las habitaciones, no tengo el número exacto, pero en este tipo de hoteles, suelo haber un par de ellas, así que es probable que haya 6 a 10 habitaciones en total. ¿Te animas a darle una oportunidad al Hotel Sindika Otxoa? Seguro que sales encantado. ¡Nos vemos en las rutas!

Qué tipos de habitaciones están disponibles en el hotel

La cosa es que el Hotel Sindika Otxoa nos sorprendió para bien. Cinco estrellas para la comida, de verdad. Comimos unos platos combinados que estaban muy ricos y, ojo, tienen opción sin gluten. Esto fue un gran alivio ya que había alguien en el grupo que es intolerante. El servicio fue directo y a lo que vamos, si quieres comer a gusto, aquí lo tienes. Además, se portaron genial y cambiaron las patatas por ensalada para evitar cualquier lío de contaminación cruzada. Un acierto.

Este sitio es perfecto para ir en grupo de amigos. La ubicación es brutal, especialmente si te gusta el senderismo, porque estás en el meollo de la naturaleza. ¿La limpieza? Puede que en algunas habitaciones faltara un pelín, pero la relación calidad-precio es excelente. Y vamos, que para estar en un hotel de una estrella, cumple bien con lo que promete. De hecho, me he alojado en tres estrellas peores.

Las vistas desde la terraza son insuperables, y durante los fines de semana se pone bastante concurrido. Si tienes pensado comer ahí, reserva con antelación, que la gente ya sabe la jugada. El desayuno es algo simplón, pero, oye, solo cuesta 5€, así que no se puede pedir un buffet de lujo por ese precio. La piscina es un plus y la tranquilidad del lugar lo hace ideal para desconectar.

En cuanto a las habitaciones, hay variedad suficiente. Están limpias, son cómodas y la cama me pareció super confortable. Te dejan descansar bien después de un día de rutas y aventuras. Así que, si lo que quieres es un sitio sin lujos pero con buena onda y para dormir cómodamente, este hotel es el lugar ideal. Sin lujos, pero perfecto para un fin de semana de escapada. Sin duda, volvería.

Las habitaciones del hotel cuentan con calefacción

Hombre, si te estás pensando en el Hotel Sindika Otxoa, en Oñati, ya te digo que no te vas a caer de espaldas, pero tampoco te va a decepcionar. Las vistas a la montaña son una pasada. Te despiertas y, boom, la naturaleza te da los buenos días. La cama es tan cómoda que te quedas ahí durmiendo a pierna suelta, como si estuvieras en casa. El servicio, puro amor, son súper familia. Te hacen sentir como en casa, y eso siempre suma. Sin embargo, el único pero es que está un poco alejado de todo. Si buscas un sitio en el centro, tendrás que pensarlo. Pero, oye, si lo que quieres es desconectar, ¡perfecto!

La limpieza del lugar es top, no se les escapa un rincón. Y la comida... ¡buah! Relación calidad-precio muy buena. Si te lo piensas bien, no te vas a arrepentir. Puedes saltar de tu habitación y en un abrir y cerrar de ojos estás en plena naturaleza con mil rutas y senderos que explorar. Es como un sueño para los amantes del senderismo. Eso sí, si te toca una habitación pequeña, ya sabes que hay que hacer un poco de malabarismo, pero en general, cumplen con lo justo para que no te falte nada.

Ojo también con el tema del parking, que ahí las cosas se pueden complicar un poco. Si llegas tarde, puedes quedarte sin sitio y tocará dar un paseíto al aparcamiento del pueblo, que está a un kilómetro. Pero bueno, si ya estás ahí, aprovecha y disfruta de ese paisaje único que te rodea. Además, si te queda alguna duda, las habitaciones sí cuentan con calefacción, así que no tienes que preocuparte por el frío. En fin, que si buscas un sitio con encanto y buen rollo para desconectar, este hotel podría ser justo lo que necesitas.

Hay televisión en las habitaciones del Hotel Sindika Otxoa

Ya os digo que el Hotel Sindika Otxoa no es lo que llamamos un hotelazo, pero dentro de su categoría de una estrella se deja querer. La ubicación es bastante buena, cerca del santuario, aunque hay que hacer un par de pasos por una cuesta bastante pronunciada. Lo mejor es dejar el coche justo en la puerta y no complicarse la vida. Las habitaciones son amplias, lo cual siempre se agradece, y si tienes suerte, hasta puedes disfrutar de un balcón con vistas.

Y ojo, si os da hambre, no pasa nada porque la comida del hotel está increíble. Han sorprendido a más de uno, y la verdad es que comer y cenar allí no está nada mal. El desayuno, eso sí, es un poco más básico, sobre todo si vas entre semana, pero ya que estamos, no se puede tener todo. En cuanto a la limpieza, las habitaciones están súper limpias, pero el ambiente del edificio a veces pinta un poco extraño, ya sabéis lo que dicen, hay que aceptar lo que hay, ¡pero tampoco hay que hacer dramas!

En cuanto a la seguridad, el hotel es súper seguro y el personal es muy amable, salvo algún que otro cruce de palabras con las recepcionistas. Parece que podrían ser un poco más cálidos, sobre todo si vienes de hacer el Camino Ignaciano. Sería un gesto genial ofrecer algo para desayunar a los peregrinos. Por cierto, aunque no esperéis lujos de cinco estrellas, las vistas son espectaculares, y el entorno es un verdadero lujo.

Y ya para cerrar el tema, si te preguntas si hay televisión en las habitaciones, la respuesta no está del todo clara. Algunos dicen que sí, otros que no se han fijado mucho. Pero en un sitio como este, lo que se busca realmente es desconectar y disfrutar del paisaje, y no tanto de lo que pone la caja tonta. ¡Así que ya sabéis, si lo probáis, contadme qué tal!

A qué distancia se encuentra el hotel del centro de Oñati

El Hotel Sindika Otxoa es un lugar que te sorprende para bien. O sea, es un hotel de 1 estrella, pero te sientes como si estuvieras en uno de 5, ¿me entiendes? Las habitaciones son súper limpias y confortables, con camas que te abrazan. Y no es por nada, pero si tienes la suerte de quedarte en la habitación 117, las vistas son impactantes. También hay parking exterior, lo que es un plus si llegas en coche, y una cafetería con terraza donde puedes relajarte después de un día explorando.

Ahora bien, no todo es perfecto, y hay algunas cosas que podrían mejorarse. Por ejemplo, el agua de la piscina estaba un poco turba. Pero bueno, si no eres de los que pasan todo el día en la piscina, eso no es un gran problema. Volviendo a lo bueno, el trato del personal es amable y cercano, lo que hace que te sientas como en casa. Y, para los que les gusta disfrutar de la naturaleza, la ubicación es ideal, tienes el Santuario de Arantzazu y el parque natural de Aizkorri-Aratz a un paso.

En términos de precio, la relación calidad/precio es excelente, así que no esperes lujos, pero sí un lugar donde descansar después de un día ajetreado. El ambiente es tranquilo, perfecto para desconectar. A unos 10 minutos en coche del centro de Oñati, así que no está tan lejos para hacer tus recados o salir a cenar. La verdad, si buscas un sitio que no te deja la cartera temblando y que, además, te regala unas vistas de escándalo, este hotel es una opción muy recomendable.

Cuál es la estrella de clasificación del Hotel Sindika Otxoa

La verdad, el Hotel Sindika Otxoa es un sitio que merece atención. Con un trato familiar que te hace sentir como en casa, aquí no vas a pasar frío, y eso es un plus. La dueña está siempre al quite, asegurándose de que te sientas a gusto. Y en cuanto a la comida, está bien y a precios que no rompen el bolsillo. Las vistas son de las que te quitan el aliento, ideales para pasar unos días tranquilos cerca del monasterio de Aranzazu.

Este hotel está en un entorno natural, perfecto para desconectar. Las habitaciones son limpias y correctas, y el personal es de lo más atento. Ya sea que vayas con amigos, con tu pareja o en plan vacaciones, aquí no te vas a arrepentir. Las actividades de senderismo están a la vuelta de la esquina, así que si eres amante de la naturaleza, este lugar te va a encantar. Y no olvides disfrutar de la comida casera, ¡que está muy buena!

Si buscas un lugar encantador, este es más que recomendable. Las vistas son alucinantes, los colchones cómodos y la comida es de la de toda la vida. A poca distancia del santuario, ofrece varias rutas de monte que no te vas a querer perder. Sin duda, ¡volvería al Hotel Sindika sin pensarlo!

Ahora, no todo es color de rosa. Hay algunas malas críticas que no puedes pasar por alto. Por ejemplo, un par de comensales se quejaron de la atención del camarero y de que un plato resultó ser un engaño. Lo bueno es que estas experiencias son bastante aisladas, pero te aviso para que vayas con cautela.

Así que, ¿cuál es la estrella de clasificación del Hotel Sindika Otxoa? Pues, a pesar de que suene un poco loco, en general, muchos coinciden en que debería tener más de una estrella por todo lo que ofrece. ¡Así que adelante, no te lo pierdas!

El hotel ofrece conexión WiFi gratuita

Ya te lo digo, el Hotel Sindika Otxoa es un sitio que engancha. La ubicación en Barrio Aranzazu te deja con vistas alucinantes y un ambiente de tranquilidad total. Si vas a este lugar, prepárate para disfrutar de puestas de sol de película desde la terracita, mientras te tomas una cerveza. Y no es solo eso, desde el hotel arranca un montón de rutas de senderismo por el bosque. Las habitaciones son amplias y el trato, bastante decente. Ideal para desconectar, si te gusta la naturaleza y quieres sentir el aire fresco.

Si te quedas por aquí, no dejes de visitar el santuario que está cerca. Tienen un servicio rápido y amable en el restaurante. La comida está bien, sencilla pero rica, con platos combinados, ensaladas y bocatas. Además, el precio es justo y las vistas mientras comes no tienen precio. Por si fuera poco, puedes aparcar justo en frente. ¡Todo son facilidades!

Este hotel es perfecto si eres del rollo montaña y tranquilidad. A una hora de Vitoria, Bilbao o San Sebastián, así que lo tienes todo a mano pero sin el bullicio de la ciudad. Aquí hay buen ambiente, es muy familiar y acogedor. Los menús de comida y cena tienen buena pinta, y siempre hay plan para salir a hacer senderismo o montar en bici.

Ahora, no todo es perfecto. La parte del desayuno podría mejorar bastante. A nosotros nos dejaron caer que al ser jóvenes, no sabíamos nada. Resulta que el primer día nos dicen que solo hay café y magdalenas, y al siguiente, ¡sorpresa! Aparecen croissants, pinchos y más cosas*. Un poco de lío en el servicio con la factura también, que deberías tenerlo claro desde el primer momento. En fin, mi experiencia quedó un poco tocada. El sitio está bien, pero cuidando esas cosas, podrían mejorar bastante.

Y para los que se preguntan si hay WiFi gratuita, en el texto no se menciona nada, así que parece que será mejor que te acerques y preguntes al llegar, no vaya a ser que te quedes desconectado.

El Hotel Sindika Otxoa dispone de aparcamiento privado

La verdad, el Hotel Sindika Otxoa no es lo que esperábamos. La zona de Aranzazu es preciosa, no lo voy a negar, pero el hotel es un rollo en cuanto a trato. Fuimos con nuestras mascotas, ya que en internet decía que se admiten, y la señora que nos atendió nos los quiso dejar fuera en la terraza. No entiendo cómo te dicen eso cuando tú solo quieres disfrutar de tu viaje. ¡Y eso que teníamos a los perros bien educados! Pero claro, ella ya tenía la cabeza llena de cuentos de “dejaréis todo un desastre”. En vez de ofrecernos opciones, nos dejó colgados. Prefiero buscar otras opciones antes que volver aquí, sinceramente.

Lo raro es que, aunque tenga su estrélla de hotel, hay opiniones bastante mixtas. Algunos dicen que el servicio y la comida son buenos, y se ha hecho un buen nombre por ahí, con vistas espectaculares y el rollo de estar en plena naturaleza. Pero, después de lo que nos pasó, la verdad es que no me fiaría. Un par de cervezas después de una larga ruta y te dicen que no tienen ni idea de lo que es el gluten. ¡Menuda moñada!

Ahora, si hablas de precios y calidad, puede que haya gente que se haya salido con la suya. Hay quien dice que las habitaciones son de estar bien, y que las vistas molan un montón. Eso sí, si vuelvo a esa zona, elijo otro sitio. La sensación de no poder ser tú mismo y de educar a la gente en lo que es tener una dieta sin gluten no es para nada lo que busco en unas vacaciones.

Ah, y sobre el tema del aparcar, ni idea si tienen aparcamiento privado, pero por las reseñas que leí, parece que hay espacio suficiente alrededor. Tal vez no funcione mal, pero ¿quién se queda a averiguarlo? Si decides ir por tu cuenta, ve preparado y elige sabiamente.

Hay servicio de cafetería en el hotel

Así que ya te cuento un poco más del Hotel Sindika Otxoa, que está en Barrio Aranzazu, 11, 20560 Oñati, Guipúzcoa. Este hotel de 1 estrella tiene su magia, aunque no esperes ser recibido por una estrella Michelin. La ubicación es *top*: en la parte más alta del complejo del santuario y justo al ladito del camino clásico a las campas de Urbia. Si buscas un lugar tranquilo y con buenas vistas, este es tu sitio. Perfecto para relajarte en la terraza tras una buena caminata y comentar con los colegas lo bien que lo habéis pasado.

La verdad es que, si quieres desconectar, aquí lo consigues. Las habitaciones son cómodas, y si a eso le sumas que hay un restaurante que tiene unas vistas que te dejan boquiabierto, vas a querer quedarte a cenar. La mezcla de un buen precio/calidad y esas vistas al comedor es el combo ideal para disfrutar de un buen menú. Además, el hotel está bastante adaptado, así que no hay problema si necesitas un ascensor para las plantas superiores.

Eso sí, hay que ser sincero: no todo es perfecto. Las paredes no son como casitas de campo, así que si hay jaleo en la terraza o en las habitaciones de al lado, lo vas a escuchar, ¡y mucho! Las almohadas son un poco incómodas, así que llévate un par de las tuyas. Y cuidado con la presión del agua en la ducha, porque es como si te estuvieran dando un masaje a lo bestia, y no siempre gusta. El servicio, por lo que vi, no destaca precisamente por ser el más cercano, si llegas tarde, olvídate de ver luz en la entrada.

Y aprovechando, sí, hay servicio de cafetería en el hotel, así que si te apetece tomar algo, te puedes sentar en la terraza a disfrutar esas vistas al santuario. ¡No está mal para una de una estrella, ¿no?!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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