Hotel-Restaurante Larrañaga

Hotel-Restaurante Larrañaga

Si andas buscando un lugar chido donde quedarte en Azpeitia, el Hotel-Restaurante Larrañaga es tu mejor opción. Este sitio de 1 estrella está en una masía del siglo XVIII que está más que restaurada y lista para conquistar tu corazón. Lo bueno es que estamos a solo 3 kilómetros de Azpeitia y a un saltito del Santuario de Loyola, así que si eres de los que disfrutan salir a explorar, aquí estás en el lugar perfecto.

Y no te preocupes, que aquí no te falta de nada. Tienes WIFI gratis, parking privado y hasta un parque infantil para los peques. Las habitaciones son muy limpias y cómodas, perfectas para descansar después de un día de aventura. Además, el restaurante es una joya si te mola la cocina vasca, el chef prepara delicias como un pastel de frutas casero y una tarta de queso que hace que se te derrita la boca. Así que ya lo sabes, ¡ven a disfrutar de una estancia top en el Hotel Larrañaga!

Hotel-Restaurante Larrañaga

·Hotel de 1 estrella
Valoración media: 4,5
Opiniones: 1.102 Reseñas
Dirección: GI-2635, 20730 Azpeitia, Gipuzkoa
Teléfono: 943 81 11 80

Mapa Ubicación Hotel-Restaurante Larrañaga

Dónde se encuentra el Hotel-Restaurante Larrañaga

¡Oye! Si estás buscando un sitio chido para pasar el finde, déjame hablarte del Hotel-Restaurante Larrañaga. Está en GI-2635, 20730 Azpeitia, Gipuzkoa, y, la verdad, es una joyita. Este hotel de 1 estrella tiene un ambiente de lo más acogedor, perfecto para disfrutar de la gastronomía vasca en un entorno familiar. Las camareras son encantadoras y super atentas, te tratan como si fueras parte de la familia. ¿Te imaginas disfrutar de una buena comida y ser atendido de esta manera? ¡No tiene precio!

El fin de semana que pasé con mi marido fue espectacular. La habitación y el restaurante estaban de 10. Además, la calidad de la comida es mucho mejor de lo que pagas. De verdad, si andas por esa zona, no dudes en hospedarte allí. Las vistas son increíbles y es un sitio muy tranquilo, ideal si vas con niños, tienen todo lo necesario para que los más peques se sientan cómodos.

Hablando del restaurante, ¡madre mía! La limpieza y el buen rollo que hay son dignos de mencionar. El menú de fin de semana es una delicia, y puedes elegir entre un menú especial o carta completa. La comida casera que ofrecen te va a encantar. No me voy sin decirte que el marmitako y los postres son simplemente irresistibles.

Lo mejor es que este es un negocio familiar, así que se nota la atención y el cariño en cada detalle. La calidad-precio es magnífica. A pesar de alguna que otra mosca en la habitación (por abrir las ventanas mucho tiempo), la verdad es que disfrutar de ese ambiente único hace que lo perdones todo. Así que, ya sabes, si buscas un lugar chido, ¡el Hotel-Restaurante Larrañaga en Azpeitia es tu mejor opción!

Qué tipo de establecimiento es el Hotel-Restaurante Larrañaga

Si estás pensando en comer en el Hotel-Restaurante Larrañaga, déjame decirte que no te vas a arrepentir. Aunque el hotel solo tiene 1 estrella, ¡la experiencia en el restaurante es de 5! El comedor es acogedor, con mesas chulas y manteles de tela. Los baños están impecables, lo que siempre es un plus, y lo mejor de todo, el personal es supermajo y atento. No te estoy hablando de cualquier sitio: hoy cenamos un menú del día que incluía 3 entrantes y un plato principal, además de postre, bebida y café, todo por 38€ por persona. ¿Quién dice que hay que gastarse una fortuna para comer bien?

En cuanto al ambiente, está brutal. Si te gusta la tranquilidad, esto es ideal porque el sitio es agradable y tienes unas vistas que molan. Además, si alguna vez viniste a Azpeitia, ya sabes que hay mil cosas para hacer, desde senderismo hasta visitar sitios culturales. Eso sí, asegúrate de reservar, sobre todo si vas en grupo, porque el servicio es espectacular y se nota que cuidan a sus clientes.

Respecto al alojamiento, aunque yo no he pernoctado ahí, me han comentado que las habitaciones son amplias y limpias. La gerencia, con Carmen al mando, deja a todos como en casa. Hasta tienen buen WiFi para que trabajes tranquilamente si estás por aquí de negocios. En fin, ya te digo, si buscas un buen sitio para comer o un lugar donde quedarte a descansar después de un día de turismo, el Hotel-Restaurante Larrañaga es una apuesta segura. ¡No lo dudes, tienes que probarlo!

Cuál es la categoría del Hotel-Restaurante Larrañaga

¡Mira, si estás pensando en un lugar para pasar el rato o simplemente comer bien, el Hotel-Restaurante Larrañaga es la bomba! Este sitio tiene un menú extraordinario que incluye marmitako, carrilleras y un flan de manzana que te deja con ganas de más. Y te cuento, fuimos un grupo de jubilados de Larrabetzu, y el trato, la calidad y la cantidad de lo que nos pusieron en la mesa fue mejor imposible. ¡Eskerrik asko, de verdad!

Las habitaciones son amplias, limpias y funcionales. No hay nada que criticar. Además, la relación precio-calidad es genial. Si eres de ir en grupo, en pareja o con amigos, el sitio se adapta a todos. La ubicación también se lleva un 4, y el servicio un 5, así que no esperes menos. Y si te molan las actividades cercanas, ni te cuento: está el museo del ferrocarril a un tiro de piedra.

La ambientación del lugar es una gozada. Imagínate un antiguo caserío junto a un aserradero, todo súper bien restaurado. La comida está a otro nivel, desde los fritos variados hasta la merluza del chef. ¡Alucinarás! Aunque había mogollón de gente, el ambiente es familiar y no resulta ruidoso. Te sientes como en casa, ¡y eso es clave!

El desayuno está hecho con cariño, y te aseguro que los huevos fritos son espectaculares. La terraza, por cierto, es muy bonita y perfecta para relajarte un rato. Y, oye, si vienes con peques, aquí son bienvenidos, es un sitio tranquilo con espacio para aparcar sin problemas.

Así que, para resumir, el Hotel-Restaurante Larrañaga es un hotel de 1 estrella, pero de verdad que se siente como si tuviera al menos 5. ¡No dudes en hacer un desvío y disfrutar del buen rollo que hay aquí!

Qué historia tiene la construcción del Hotel-Restaurante Larrañaga

La verdad es que el Hotel-Restaurante Larrañaga nos ha sorprendido en este viaje. Es un antiguo caserío restaurado y lo han dejado de lujo, súper acogedor. Entras y ya te sientes como en casa, y el personal es de diez. Carmen es un encanto, la tía te trata con esa amabilidad que hace que quieras quedarte un rato más. Nos hospedamos este fin de semana y la experiencia fue top. ¡Ojo con el marmitako! Está para chuparse los dedos.

La habitación que nos dieron era amplia y con una terraza que daba gusto, perfecta para relajarte después de un día de visititas. Y no se diga de la limpieza, todo pulcro. El servicio fue rapidísimo, incluso con el comedor lleno cuando llegamos. La camarera estaba a mil por hora, pero siempre con una sonrisa. También hay un bufet en el desayuno que no te lo puedes perder, hay de todo y rico. La atención en el Larrañaga es de otro nivel, de verdad que se nota el cariño que le ponen.

Este lugar se ha convertido en nuestro sitio habitual para escapadas en moto. En primavera, disfrutar de la comida al aire libre es la bomba. Y la decoración del bar, única, le da un aire especial. Además, las camareras siempre te hacen sentir como si estuvieras en un bar de amigos, de lo más cercanas. Los montes verdes que rodean el caserío son un plus que te invita a desconectar del estrés.

El Hotel Larrañaga tiene historia. Es un caserío regentado por una familia desde hace años, con un ambiente hogareño. María se encarga de la cocina, y lo hace todo con un cariño que se nota en cada plato. Olatz al mando de la recepción es otro de esos detalles que hacen que te quedes con ganas de volver. Así que si buscas un lugar donde te traten como familia, no dudes en aparecer por aquí.

A qué distancia está el Hotel-Restaurante Larrañaga de Azpeitia

La experiencia en el Hotel-Restaurante Larrañaga fue increíble, ¿sabes? Pasamos tres noches allí, y la verdad que las habitaciones son preciosas y tienen todo tipo de lujo de detalles. No sé cómo lo hacen, pero lograron crear un ambiente que se siente tanto acogedor como elegante. El hotel en sí, con su decoración y todo, te hace sentir que estás en un lugar especial. Y ni hablar del restaurante, siempre a tope de gente, ¡así que debe tener algo bueno si está ¡siempre lleno!

La ubicación es un puntazo. Si decides ir en coche, estás a apenas 2-3 km de Azpeitia, perfectito para moverte. Y aunque no nos dio tiempo de explorar las rutas a pie, dicen que hay algunas por la zona que son muy chulas. Así que, si te molan las caminatas, tienes ahí una buena opción. Por cierto, lo mejor es que el hotel es accesible para todo el mundo y tiene unas vistas alucinantes. Te va a encantar si buscas tranquilidad.

Te cuento que celebramos el domingo de Pascua en familia, y el trato del personal fue de 10. Olatz, la dueña, siempre tan simpática. La comida es un espectáculo, especialmente esos postres caseros que son como un abrazo al alma. Todo muy acogedor y luminoso, un lugar ideal para todo tipo de personas, ya te digo, ¡un encanto!

Y, para ser honesto, merece la pena desviarse hasta este bello caserío antiguo que han restaurado de maravilla. Las habitaciones son impecables, con ese toque de piedra vista que les da un aire rústico. Además, el restaurante te deja sin palabras: la calidad de la comida es increíble, sobre todo esos chipirones en su tinta que nunca olvidaré. La familia que lleva el lugar se nota que pone amor, y eso vale un montón.

Así que, ya sabes, ¡no hay excusas para no pasar por ahí!

Está cerca el Hotel-Restaurante Larrañaga del Santuario de Loyola

Y así, hablando del Hotel-Restaurante Larrañaga, no puedo dejar de recomendarlo. Es un precioso caserío rehabilitado que no solo es acogedor, sino que, además, hemos disfrutado de habitaciones coquetas donde hemos descansado de maravilla. La calma que se respira aquí es lo que todos necesitamos de vez en cuando. Cuando cierras la puerta y te tumbas en la cama, sientes que te abrazan.

El restaurante, ubicado entre bóvedas, es una joya. Ahí sirven unos menús caseros que son pura bomba, y lo mejor de todo es que el precio es muy razonable. La atención de Olatz y el resto del personal hace que todo se sienta como en casa. Siempre sonrientes y dispuestos a ayudar en lo que haga falta. La comida es riquísima y variada, lo que hace que las cenas sean algo para recordar. ¡No te vayas sin probar el arroz con leche de Carmen, es simplemente inigualable!

Hablando de las habitaciones, son amplias, limpias y tranquilas. He dormido como un tronco en esas camas. Además, el lugar es perfecto para familias, puedes escuchar solo el canto de los gallos por la mañana y eso le da un toque especial al ambiente. Desde luego, es un sitio totalmente recomendable, la combinación de buen servicio, comida de calidad y un ambiente familiar hace que quieras volver una y otra vez.

Y si te preguntas si está cerca del Santuario de Loyola, la respuesta es que sí, lo tienes a un tiro de piedra. Puedes escaparte fácilmente en un rato y disfrutar de la cultura y la historia de la zona. Así que ya sabes, si buscas un lugar tranquilo, con buen rollo y buenos menús, el Larrañaga no te va a decepcionar. ¡Te prometo que repetirás!

Qué comodidades ofrece el Hotel-Restaurante Larrañaga a sus huéspedes

Así que ya sabes, el Hotel-Restaurante Larrañaga es un lugar que se lleva mis cinco estrellas de cabeza. Aunque sea un hotel de una estrella, te aseguro que brilla más que el sol. La relación calidad-precio es un chollo total. Las habitaciones están en un caserío rehabilitado, y la decoración es de esas que te deja con la boca abierta, todo cuidado al milímetro.

La cocina es exquisita, de eso no hay duda. He escuchado que el buffet de desayuno es un banquete total, y no es para menos: elaboraciones caseras que ni en tu casa se ven. No sé cómo lo hace María, pero debe tener una varita mágica porque todo lo que toca sabe a gloria. ¿Y la atención? Inmejorable. Siempre están ahí para que no te falte de nada. Sin olvidar las habitaciones, tan cómodas que te dan ganas de quedarte a vivir.

Además, si buscas un sitio tranquilo y romántico, aquí lo tienes. El Larrañaga es ideal tanto para unas vacaciones en pareja como para venir en grupo o en familia. Y por si fuera poco, está a tan solo dos kilómetros de Azpeitia, donde puedes hacer una ruta bonita si te apetece caminar un rato.

Entonces, ¿qué comodidades ofrece el Hotel-Restaurante Larrañaga a sus huéspedes? Te digo: habitaciones grandes y confortables, un restaurante con comida casera a un precio muy razonable, y un personal que te hace sentir como en casa. Así que si puedes, no dudes en volver. ¡Yo vuelvo a la mínima!

El Hotel-Restaurante Larrañaga tiene acceso a WIFI gratuito

Tío, si estás pensando en pasar por Azpeitia, el Hotel-Restaurante Larrañaga es un sitio que no te puedes perder. La verdad, ya he estado tres veces y cada una ha sido mejor que la anterior. Es un hotel de 1 estrella, pero te lo juro que merece más. La arquitectura y la decoración son una pasada, y el trato que recibes de todo el personal es de esos que te hace sentir como en casa. Espero volver pronto, de verdad. Eskerrik asko!

La comida, ni hablar. Puedes comer un menú por solo 15€ que lleva una variedad de platos buenísimos. Desde pimientos rellenos hasta leche frita, todo está de miedo. Ya sabes que a mí me gusta que el servicio sea amable, y aquí es un 10 en servicio. El camarero siempre con una sonrisa y dispuesto a ayudarte. Un sitio acogedor, bien elaborado y con porciones que te dejan satisfecho.

Y si vas en grupo o en pareja, no hay pierde. Te aseguro que te la pasarás de lujo. La atmósfera es romántica y tranquila, perfecta para esas escapadas. Me encantó que, además, tienen un pequeño parque para los niños, así que puedes ir con la familia sin preocupaciones.

Ah, y si vas con prisa como yo, ellos se preocuparán por ti. Un día, tenían listo el desayuno a las 7 de la mañana porque teníamos que salir corriendo. Eso es atención al cliente, chico. Sobre el WIFI, aunque no te lo puedo confirmar, lo que sé es que la experiencia general es tan buena que no debería ser un problema. ¡Así que no dudes en darle una oportunidad!

Ofrecen servicio de parking en el Hotel-Restaurante Larrañaga

La verdad es que hoy he comido en el Hotel-Restaurante Larrañaga y ha sido una experiencia de esas que merecen mencionarse. Todo estaba muy rico, y para rematarlo, las dos personas que nos atendieron fueron super majas y amables. Esos detalles siempre hacen la diferencia, ¿no? Pedimos unos entrantes para compartir, como suele hacerse, y aunque venía ensalada -que, por cierto, no es lo mío- la camarera se acercó de manera discreta y me preguntó si no iba a comer. Le dije que no, pero que no pasaba nada. ¡Y ahí va ella, con un plato de jamón! Eso es un detalle que pocos sitios te dan, y se agradece un montón.

En cuanto al ambiente, 5 estrellas también. El lugar está súper bien decorado y se nota que lo cuidan. Todo tiene un aire acogedor que invita a quedarse más tiempo. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. No hay más que decir, es un sitio que mola.

Y para los que se lo pregunten, sí, hay servicio de parking en el Hotel-Restaurante Larrañaga. Así que si llegas en coche, no te preocupes que puedes aparcar sin problemas. Es un plus que siempre se agradece.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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