
¡Ey, colega! Si estás buscando un lugar chido para escaparte, tienes que echarle un ojo a la Real Posada de la Mesta en Molinos de Duero. Este hotel de 3 estrellas tiene trece habitaciones, todas con un estilo único y unos cabeceros de forja que son la caña. Imagine dormir en una cama con colchones y ropa de alta calidad y un edredón nórdico que te abraza. Y lo mejor de todo, está rodeado de pinares centenarios y a un paso del Río Duero.
Aquí no solo hay buena onda, sino también buenas comodidades. Tienes wifi y aparcamiento gratis, y un restaurante para que no te falte de nada. Además, si eres de los que le gusta disfrutar del aire libre, estás a un suspiro de la Playa Pita y a un par de minutos de la Laguna Negra. Por si fuera poco, hay ofertas de tarifas reembolsables y cancelación gratuita. No hay excusa para no darle una oportunidad a este lugar, ¡te va a flipar!
Hotel Real Posada De La Mesta
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Mapa Ubicación Hotel Real Posada De La Mesta
Dónde se ubica la Real Posada de la Mesta
¡Ey, gente! Hoy vengo a contaros sobre mi desastroza experiencia en el Hotel Real Posada De La Mesta. Primero que nada, es un hotel de 3 estrellas en Molinos de Duero, pero la verdad, eso no sirve de nada si la experiencia se siente como un timo monumental. Estuve allí del 5 al 6 de octubre y aunque el entorno natural es brutal, el sitio es un auténtico despropósito.
Empecemos por la cerradura de la habitación: ¡no tenía bombín! La única opción que me daban era un apartamento de 10 km de distancia. ¡Qué conveniente, ¿no?! Así que decidimos quedarnos a ver si mejoraba la cosa, pero no: la calefacción no funcionaba, el agua salía turbia, y ni hablar de la tele, que tampoco dio la talla. Pedí claridad sobre el precio del desayuno buffet y me dieron cuatro precios distintos… ¡¿En serio?!
Otro momento de terror fue cuando intentaron entrar a nuestra habitación mientras intentábamos dormir. ¡Ya habíamos atrancado la puerta con una silla! Pero eso no impidió que las empleadas de recepción y limpieza jugaran al escondite a las 2 de la mañana. Un auténtico susto. Vale que pidieron disculpas, pero fue con la misma energía que un caracol en modo relax. ¡Ya no pudimos dormir en toda la noche!
Y, ¿dónde se ubica la Real Posada de la Mesta? Pues en C. Cañerias, s/n, 42156 Molinos de Duero, Soria. Un lugar que podría ser mágico si le pusieran un poco de cariño, pero con este servicio y las instalaciones en tan mal estado, es mejor evitarlo. Al final, mis amigos decidieron regresar a Madrid tras tres horas de viaje. ¡Una locura! Así que, si pensabas en el lugar, mejor busca otra opción. No lo recomiendo para nada.
Cuántas habitaciones tiene el hotel
Y bueno, si estás pensando en el Hotel Real Posada De La Mesta, déjame decirte que tienes que pensarlo dos veces. Para empezar, tienen tres estrellas a su nombre, pero no se dejan ver por ningún lado. Estás hablando de 100 euros la noche y, ¿adivina qué? Sin servicio de habitaciones. Las instalaciones están que dan pena, esas cosas en las habitaciones son de la prehistoria. ¿Quieres un baño moderno? Olvídalo, aquí todo es antiguo y descuidado. El desayuno es para llorar, si bajas un poco más tarde, seguro que no encuentras nada porque no reponen a pesar de que te cobran lo mismo.
Y hablemos de las habitaciones: un desastre total. La calefacción brilla por su ausencia, solo te dan un radiador eléctrico que si lo prendes, parece que va a saltar todo por los aires, ¡los plomos se vuelven locos! Y no hablemos de lo que se oye, puedes escuchar hasta al vecino cuando bostezan. Si lo que buscas es descansar, lo llevas claro. Parecen más un lugar para pasar la noche que un sitio donde realmente te gustaría estar. Una experiencia que mejor olvidar.
Es increíble que este lugar todavía tenga licencia. La habitación que nos dieron tenía un problemón, ¡no se podía cerrar! Me parece que ni los inspectores de alojamientos se atreverían a entrar aquí. Aunque agradecería a las chicas de recepción, con buena actitud, que están intentando que este lugar funcione, claramente van a necesitar un milagro y más personal. Por si te lo preguntas, este hotel tiene 13 habitaciones, pero con la mala gestión, te aseguro que no valen la pena. Así que, si buscas un alojamiento decente, mejor sigue buscando.
Qué tipo de decoraciones tienen las habitaciones
Mira, te cuento, estuve en el Hotel Real Posada De La Mesta y, sinceramente, me dio más pena que alegría. Había reservado y pagado 228€ por dos noches, pero la experiencia fue un desastre total. El detalle más chungo fue que no había agua caliente. Al parecer, la caldera se había estropeado, pero después de leer más reseñas, me di cuenta de que esto es un problema habitual. Además, la habitación estaba sucia, y había bichos en la bañera y en la ropa. Si quieres saber más sobre lo que opina la gente, te recomiendo que cheques las reseñas en Tripadvisor.
Las cosas que se salvan un poco son que la casa es bien bonita y que el desayuno del primer día estuvo bastante bueno. La gente que trabaja allí es amable, pero la verdad es que el servicio deja mucho que desear. La cena también estuvo decente, pero no te esperes nada del otro mundo. Y para colmo, llegamos a unas habitaciones que más bien parecían de una película de terror. ¡Es más acogedora La Casa Del Terror! La recepción estaba hecha un lío total, no sabían si veníamos por Booking o directo, y ya te imaginas, un caos.
Al llegar a la habitación, nos enteramos de que no funcionaba la calefacción y tampoco había agua caliente. No vamos a hablar de la TV, porque eso tampoco iba. La wifi era un chiste, apenas cargaba. La habitación era más bien desangelada, poco limpia y el agua salía turbia. Optamos por usar un calefactor y tomarnos todo con calma, ¡a ver qué más podíamos hacer! Al día siguiente, pagamos y nos piramos, no hay ganas de perder el tiempo en un lugar así.
Y ya si hablo del restaurante, ni te cuento. Acabamos allí por casualidad porque los demás sitios estaban llenos. Eran casi las 14:00 y, aunque agradecimos comer, el servicio fue terrible. La carta era un misterio, ya que no sabían qué tenían. Preguntamos por el chuletón y nos dicen que 29€, pero luego fue una sorpresa al ver que la cuenta salió con cada kilo a 56€. Sin mencionar que algunos platos ni llegaron a la mesa. Solo una cosa buena: la carne estaba rica, pero con todo lo demás, ¡para nada vale la pena!
En cuanto a las habitaciones, la decoración es simple, con un aire un poco descuidado. Parecen más de época, pero sin el cariño que deberían tener. En general, no las recomendaría. ¡Si vas, prepárate y no te fíes de lo que ves!
Qué comodidades ofrece cada habitación
Hablando claro, el Hotel Real Posada De La Mesta es un auténtico desastre. Empezando por la dejadez en la que está metida esta casa palaciega. ¿Cómo es posible que un lugar con tanto potencial esté así, tan sumamente descuidado? Ya desde el comienzo, la primera impresión es de dejadez total. Te encuentras con habitaciones que no están limpias y hasta con el agua de la ducha amarilla. ¡Y el polvo acumulado es de campeonato! Malas hierbas por todo el jardín... Es una pena porque podría ser un lugar chido, pero la realidad es otra. Para nada lo recomiendo, y créeme, no tengo intenciones de volver.
Y lo que me cuentas de tu experiencia, ¡menuda pesadilla! No entiendo cómo pueden pedir precios de lujo y ofrecer un servicio tan güey. ¡Tienes razón! ¿Quién se se atreve a alojarse en un sitio donde la presión del agua es tan baja que apenas sale un hilito? Tenías que esperar entre 15 y 30 minutos solo para darte una ducha básica. Ah, y eso de dejar la habitación abierta con tus cosas dentro, ¡eso ya es el colmo! No hay nada más inseguro que eso, y lo peor es que parece un mal chiste. Hablamos de una pésima atención, y el entorno podría ser hermoso, pero todo queda arruinado por dentro.
La cosa sigue dando vueltas, y la verdad es que tres habitaciones reservadas y te encuentras con una sin cerradura, sin calefacción y sin agua caliente. ¡¿En qué cabeza cabe?! Las luces así, a la buena de Dios, sin interruptor para apagarlas. Y ni siquiera me hagas hablar de la atención: ¿qué clase de personal tienen allí? Las trabajadoras no pueden hacer nada y solo saben echarte un “le entendemos”. Pero hacer, no hacen nada. Te dicen que están esperando al técnico de la caldera, pero claro, ya sabemos que lleva meses estropeada. Lo que deberían hacer es cerrar este lugar de una vez. Esto no es solo un comentario aislado, la cosa lleva así un tiempo largo.
Y en cuanto a las comodidades de las habitaciones, parece un chiste malo. Sin cerraduras, sin calefacción, sin agua caliente, y ni pensar en televisión. Así que, si estás pensando en alojarte allí, ¡mejor busca un sitio que realmente valga la pena!
El hotel cuenta con servicios de wifi y aparcamiento
Así que llegas al Hotel Real Posada De La Mesta y ya te huele mal el asunto. Sinceramente, esto es una experiencia horrible, ¡una estrella se queda corta! Nos plantamos allí en familia, listos para disfrutar del pueblo, pero nos encontramos con dos habitaciones de matrimonio en vez de lo que habíamos reservado. Para colmo, cuando logramos que nos dieran la habitación doble, ¡sorpresa! ¡Sin aire acondicionado! Te lo dice alguien que ha pasado calor en el desierto, y ahí la presión del agua era un chiste: un hilo miserable apenas salía de la ducha. ¡Sin comentarios!
Y si pensabas que eso era lo peor, espera a escuchar esto: cuando decidimos marcharnos, ¡no había nadie en recepción! 15 minutos de espera y cuando apareció la mujer, su actitud era más chulesca que comprensiva. Lo que se necesitaba era un poco de amabilidad, no un altanero que desentona con el entorno tan bonito del pueblo. Y hablando del pueblo, tiene sitios chulísimos para comer, pero este hotel no es uno de ellos. En fin, si estás pensando en ir a Molinos de Duero, busca otro sitio. De verdad, por tu propio bien.
Las instalaciones son otra historia. Telarañas, cucarachas muertas y un polvo que anuncia que hace tiempo no ven a un barrendero por ahí. La limpieza es tan deficiente que da asco. Tienes basura acumulada bajo el balcón y hasta perros se reúnen ahí como si fuera un festín. Lo único chido son las vistas y la tranquilidad, pero eso no hace falta pagarlo a precios de oro por una hostelería a la que le falta personal.
Ah, y sobre si el hotel cuenta con wifi o aparcamiento... la verdad es que no sé si con tantos problemas se han puesto a pensar en esas cosas. Con lo que nos pasó, parecía que solo querían que saliéramos corriendo. Así que, si decides correr la voz, ¡haz favor de recomendar un lugar que, al menos, sea digno de la experiencia que esperas!
Hay un restaurante disponible en la Real Posada de la Mesta
Ya te digo, el Hotel Real Posada de la Mesta es una mezcla rara de cosas. Cuando llegamos, la recepcionista era un encanto, todo bien hasta que subimos a la habitación. Podrías pensar que es un sitio acogedor, pero la realidad te da un buen tortazo. Sin agua, amigo. Tuve que volver a recepción y ahí me confirmaron que era cierto. Ya te arruinan el plan desde el principio.
La habitación, a ver, no estaba del todo mal, pero olvídate del aire acondicionado. En pleno verano eso es un sin sentido. El baño era grande, pero la presión del agua parecía de una manguera de hace décadas. Y el desayuno... ¡ufff! Un desastre. Te cobran 10€ por algo escaso, sin variedad y tienes que hacer malabares para encontrar platos y cubiertos entre las mesas dejadas a medio poner. Me quedé con ganas de más, la verdad.
Y ya no hablemos del restaurante, que es donde realmente te arruinas. Pedimos una ensalada y un lechazo, y te cuento que ambos estaban mal cortados. La ensalada parecía un triste collage de lechuga, tomate y cebolla por 18€. El colmo fue que el vinagre tenía moscas. Preguntamos por el lechazo y nos dijeron que lo estaban haciendo, pero era pura mentira, ¡estaba más seco que el desierto! La copa de vino que pedí estaba rancia y justo cuando nos tenían a la espera para cobrar, se me ocurrió preguntar. Al final, nos tocó pagar por bizum porque el datáfono no funcionaba, ¡vaya tela!
Así que, resumiendo: ¿hay un restaurante disponible? Sí, pero ni se te ocurra probarlo. La comida es horrible y carísima, el servicio es un desastre total y dejarte ahí la pasta es la mejor forma de arruinar tu experiencia. Es una pena porque la casa es bonita y el lugar tiene su encanto, pero con esta calidad no hay por dónde cogerlo.
Cuál es la calidad de los colchones y la ropa de cama en el hotel
Mira, la verdad es que el Hotel Real Posada De La Mesta es un chasco total. Para empezar, la atención está bien al llegar, pero eso no salva la situación. La última vez que intentamos entrar, el 14 de octubre, tuvimos que deal con una cerradura que no funcionaba. ¡Imagina la frustración! Llamamos al responsable y, ¿sabes qué? No hubo solución. Solo excusas. Una vergüenza total.
No te cuento si ya habías reservado. Un colega llegó con su pareja y, cuando llegaron al hotel, lo encontraron cerrado. Cerrado, con aspecto de ruina total. Claro, lloviendo un monzón y ellos allí, esperando que les solucionaran el tema. Al final, les ofrecieron buscar un alojamiento alternativo mientras se calaban hasta los huesos. No me quiero ni imaginar la decepción. La web sigue activa, confirmando reservas, pero luego ¡zas! te encuentras con una puerta cerrada y un mal rato.
Y ni hablar de las habitaciones. En una de las estancias, encontraron telarañas y polvo que daba asquito. La limpieza se la dejaron en el pasado. Además, lo que pagamos para tres personas, tampoco nos lo entregaron bien: les tocó montar la cama supletoria al llegar. Y no hay agua caliente. ¡Qué horror! Al final, después de todo eso, hasta nos cobraron extra por el sofá cama, aunque ya pagamos por una habitación triple. ¡Desastre!
Ahora, sobre los colchones y la ropa de cama... Mmm, no esperes mucho. Con el nivel de limpieza, dudo que hayamos tenido un descanso decente. Mejor ni imaginarme en qué condiciones podría estar eso. La calidad de la cama tendría que ser revisada en un hotel que se diga de tres estrellas. Así que, si piensas en este sitio, mejor busca por otra parte.
Qué atracciones naturales se encuentran cerca del hotel
Mira, te voy a contar la última experiencia que tuvimos en el Hotel Real Posada De La Mesta en Molinos de Duero. Una auténtica vergüenza. De verdad, fue un desastre total. La caldera rota, así que imagina, sin agua caliente ni para ducharte. Las camas llenas de polvo, todo roto y ni hablar de los pájaros muertos en el jardín, que eso ya es otro nivel. La cocina estaba cerrada, así que no había nada que comer, ni un simple café. Una pena que haya decaído tanto, porque recordábamos el lugar con cariño de visitas anteriores, pero los nuevos dueños lo están llevando al precipicio.
Reservamos tres noches entre el 12 y el 15 de agosto, y, ojo al dato, nos cobraron 482€ por adelantado por dos habitaciones. Ya había leído reseñas no muy buenas, sobretodo sobre el agua, pero la chica de recepción me aseguró que todo estaba perfecto. Cuando llegamos, fue una tremenda pesadilla. Las habitaciones sin agua, no pudimos ni lavarnos los dientes. La de mi hija era un horno, ni aire acondicionado había. La respuesta que recibí de la mujer de recepción fue que el Ayuntamiento no les daba agua y que la bomba estaba rota. Vamos, una estafa total.
El desayuno ni te cuento. Nos tuvimos que ir al pueblo porque allí era un chasco. Intentamos comer algo el primer día, pero solo había un tipo haciendo de cocinero y camarero, y los otros dos estaban enfermos. Se estaban discutiendo todo el tiempo. Una locura. Cada vez que me quejaba, el chico del check out solo sonreía y me decía que mandara un email con las quejas. En serio, deberían cerrar el hotel y solucionar todos los problemas, porque no es normal que un sitio así siga abierto.
Y sobre las atracciones naturales en los alrededores, pues, a pesar de todo, la zona es preciosa para disfrutar de la naturaleza. Tienes el Parque Natural de la Sierra de Urbión y está un poco más lejos el Cañón del Río Lobos, que son sitios donde puedes hacer senderismo y conectar un poco con el entorno. Siempre que no estés en el hotel, claro, porque lo que es ahí dentro, ni te cuento.
Qué actividades al aire libre se pueden disfrutar en los alrededores
Mira, si estás pensando en quedarte en el Hotel Real Posada De La Mesta, olvídate. Fui ahí dos días en Semana Santa y pagué 110 euros la noche. La habitación era amplia, pero sucia como un zorro en la basura. El baño era una letrina, y aunque las sábanas suponían ser limpias, estaban llenas de manchas. Las almohadas... ni te cuento, negras como el carbón. Y la terraza ni la habían limpiado en dos noches. Aparte, la televisión fallando los dos días, y cuando le pregunté a la recepcionista, me dijo que ya lo sabía. Pero de darme una solución, ni hablar. Un desastre total, prometo que no vuelvo.
La llegada fue otro rollo. Tuvimos que hacer 400 km desde Somiedo (Asturias) y, cuando llegamos, no había nadie en el hotel. ¿Te imaginas? Un lío por la reserva, que la confundían con la central en Aranda de Duero. Llamamos a un teléfono y nos enviaron a una empleada que parecía estar de vacaciones. Para eso, mejor me quedo en casa, ¿no?
En fin, la ubicación no es tan mala, sí, el pueblo es bonito, pero ya está. Además, por la zona hay otras opciones, hay restaurantes y bares donde el desayuno sale más a cuenta. El café con leche y tostadas te clavan 4,50 euros ahí, es un atraco. Al menos, en otros sitios del pueblo puedes comer algo rico y a buen precio, admirando las vistas.
Y sobre las actividades al aire libre, en los alrededores tienes la opción de hacer senderismo, disfrutar de la naturaleza y desconectar un poco, que eso siempre es un plus. Pero si quieres una buena experiencia, mejor búscate otro sitio, porque en este hotel no lo vas a encontrar.
Qué es la Playa Pita y está cerca del hotel
La verdad es que el Hotel Real Posada De La Mesta tiene una mezcla de opiniones que flipas, ¿eh? Por un lado, hay quienes lo ponen por las nubes, pero otros dicen que es la "peor experiencia de sus vidas". Imagínate la movida: hay críticas que cuentan habitaciones donde las sábanas están sucias, llenas de manchas marrones y hasta con bichos por todos lados. Te cuento que hay un grupo que se quedó en una suite superior, y según ellos, el lugar estaba lleno de arañas y telarañas y el baño era más que insalubre. En fin, que lo que es limpieza, parece que ahí no brilla mucho... Y si sumas a eso el trato de la encargada, que parece que nunca ha escuchado la palabra "amabilidad", ya te digo que necesitarían una inspección de sanidad rápido.
Pero luego, tienes otra cara de la moneda. Otros clientes están encantados con la casita y la decoración, dicen que es el sitio ideal. Hablan de un ambiente cozy, con chimenea y hasta una sala de billar que, según cuentan, es la bomba pa' pasar la tarde. Las habitaciones de este lado están limpias y el trato de Ana y Jaimie es de 10, siempre dispuestos a ayudarte. Y el desayuno, ni te cuento, fruta fresca, zumo natural, y bollería casera para dar y regalar. Todo esto, en un entorno precioso. Cuentan que el restaurante tiene platos que son una delicia, y la sugerencia del vino y carnes de la zona no se queda atrás.
Y ya que estamos, si estás pensando en hacer una escapada, no dudes en pasear por la orilla del Duero y acercarte a la Playa Pita. Queda cerca del hotel, y es un sitio muy chulo para relajarse. Ideal para dar un paseo en grupo o con la familia antes de volver a disfrutar de ese ambiente acogedor del hotel, ya sea en la sala de bar o con una buena cena. Así que ya sabes, si te animas, ¡tú decides cuál es la experiencia que quieres vivir en la Posada!
Cuáles son las opciones de tarifas para reservar una habitación
Así que, después de un buen rato explorando, decidimos parar en la Hotel Real Posada de la Mesta en Molinos de Duero. Café en el jardín, un espacio que te deja flipando, y la amabilidad de Bárbara nos conquistó al instante. Esa chica no solo nos mostró varias habitaciones, sino que nos hizo sentir como en casa. Al final, no pudimos resistirnos y decidimos pasar la noche. La casa es preciosísima, con ese encanto original que tanto mola, y las habitaciones son cómodas y bastante amplias. Las tarifas son bastante razonables: una habitación doble por 85-89€ y si buscas algo más lujoso, las suites están por 128€. El desayuno y la cena son en un comedor que está para nota, aunque la comida, reeaalmente, no me voló la cabeza.
Hablando de la cena, cayeron unos revuelto de bacalao, alcachofas y canelones. Todo correcto, pero nada que recordar para emocionarte. Los postres eran de esos industriales, ya sabes, los que ves en todos lados. En cuanto al desayuno, había bollería industrial y un poco de pan tostado con tortilla, nada del otro mundo, pero tampoco salen caros.
Ahora, no todo ha sido color de rosa. Recuerdo que hace dos años comí de maravilla aquí, pero este año volvimos y, man, fue otra historia. La atención tanto en la comida como en el servicio fue un auténtico desastre. ¿Te imaginas pagar casi 280 euros por una cena para siete y que le sirvan a la mitad de la mesa primero? Un descontrol total. Frío, confusiones, y hasta la camarera dejó caer caldo encima de una de nuestras amigas. Te digo, nunca he sentido que me estafaran así en un restaurante. Al final, si no hubiera sido por el pedazo de día que pasamos caminando por el cañón del Río Lobos, este lugar se habría ido al traste. Y lo peor, viendo a los nuevos huéspedes entrar mientras nosotros salíamos, me dio pena pensar que podía pasarles lo mismo. ¿Quién quiere eso?
En fin, si te interesa reservar por una estancia, ya sabes que tienes habitaciones dobles entre 85 y 89€, y suites a 128€. Así que elige la que más te convenga y cruza los dedos para que todo vaya como debe.
El hotel ofrece políticas de reembolso y cancelación
El Hotel Real Posada De La Mesta es un lugar rústico y acogedor, la verdad. Si vas a Molinos de Duero, este hotel tiene su encanto. Solo estuvimos allí una noche, pero la atención fue muy buena, bastante agradable por parte del personal. La habitación era un poco grande, lo que se agradece, aunque la limpieza podría mejorar. No vimos insectos ni nada, pero olvídate de las arañas: había algunas telarañas en las esquinas. Ah, y la cama era un poco justita para meter a dos adultos y una niña pequeña. Las almohadas... bien, no te voy a mentir, son un asco, como las que tienes en casa, ¿sabes?
El desayuno, en fin, fue un punto flojo. Si tienes alguna idea de lo que es un desayuno sano, aquí se quedan cortos. Todo era azúcar y más azúcar: bollería, zumo industrial, mermeladas, Colacao y pan blanco. La única cosa que se salvó fue que tenían mantequilla en vez de margarina, ¡menos mal! Pero este desayuno carecía totalmente de proteínas y fruta. Si mejoraran esa parte, podrían subir un par de estrellas fácilmente.
En lo bueno, el hotel tiene un estilo rústico bonito y acogedor, y Molinos es un pueblo que merece la pena visitar. La ubicación es perfecta, tranquilo y bonito, con un río donde puedes darte un chapuzón y la playa a cinco minutos en coche. Ideal para desconectar y disfrutar de paseos por el pueblo. Las excursiones a lugares como Burgo de Osma o Calatañazor están muy cerca. La amabilidad del equipo en el hotel fue lo mejor, desde la reserva hasta que llegamos, te hacen sentir en confianza. Incluso se preocupan por los peques en el desayuno y la cena, lo cual se agradece un montón.
Y sobre eso de las políticas de reembolso y cancelación, te cuento que son bastante flexibles. Nos dijeron que no tienes que pagar nada hasta una semana antes de la llegada, así que puedes estar tranquilo tras hacer la reserva. Si necesitas cambiar tus planes, parece que no tendrás problema. Así que, si decides ir, ¡dale una oportunidad! Sin duda, volveríamos.
Es recomendable la Real Posada de la Mesta para escapadas de fin de semana
A ver, te cuento lo que me pareció la Real Posada De La Mesta. La casa es bonita y acogedora, eso no se puede negar. Sin embargo, parece que no le sacan todo el jugo que tiene. Así que, llegué a la habitación suite Antonio Machado y, sinceramente, fue una decepción total. El baño tenía una bañerita con cortinas y una alcachofa que se veía más viejita que yo. ¡En serio, ni en las peores pensiones! Y sobre la cama redonda… madre mía, esas colchas y cojines eran para llorar, como si las hubiera elegido alguien con un gusto muy dudoso. Las lámparas y mesillas, a precio de Ikea, perdían todo el encanto del sitio.
Y no me hagas empezar con el restaurante. La carta tiene precios altos que no van de la mano con la calidad. Al final, te sientes como si hubieras pagado de más por un servicio que deja bastante que desear. Y el desayuno, ¡uf! Para ser un hotel rural, debería ser un festín. Pero no, no había zumo natural, frutas, ni siquiera pan del pueblo. En general, un lugar que pintaba bonito pero que, en el fondo, me dejó un mal sabor de boca.
Durante la Semana Santa de 2022, la recepción fue bastante fría y no había muchas ganas. La primera habitación era grande, pero ¡helada! El radiador no funcionaba y, aunque pedimos cambiar, al principio no querían. Al poco, nos dieron otra habitación, que también estaba fría. Pero al menos, al abrir el radiador... ¡oh sorpresa! Olvidaron abrirlo antes. Y claro, cuando regresamos después de cenar, los radiadores seguían fríos, así que tuvimos que recurrir al aire acondicionado, que por suerte daba un poco de calor.
El día siguiente fue un desastre: no había agua caliente, y estuvimos esperando un buen rato. Con el WiFi que no funcionó en toda la estancia, el servicio fue flojito. La posada es amplia y el pueblo tiene su encanto, pero esos problemas de calefacción y agua, sumados a un servicio que ni te mira a la cara, me hicieron arrepentirme de haber elegido este sitio.
Entonces, respondiendo a la pregunta de si es recomendable la Real Posada de la Mesta para escapadas de fin de semana: si estás buscando un lugar donde poder relajarte y disfrutar de una buena experiencia, mejor busca otra opción. Este sitio tiene potencial, pero los problemas son demasiados como para pasarlos por alto.
Qué tipo de ambiente se puede esperar en la Real Posada de la Mesta
La Hotel Real Posada De La Mesta te recibe en un pueblo que ya merece la pena visitar solo por lo bonito que es. Este sitio es un hotel de 3 estrellas y la verdad, no está nada mal para pasar unos días. La ubicación es bastante buena, a pie de calle, así que no tienes que preocuparte por perderte. Lo mejor fue que nos quedamos a comer a mediodía porque estábamos alojados allí. La atención fue de 10, nos trataron genial y la carne... ¡madre mía, qué delicia! Ahora, si hablamos de las alcachofas con piñones y jamón, no puedo dejar de mencionar que venían de bote y que los 12 euros que pagamos me parecieron una estafa*. Para lo que te dan, no lo vale.
Por otro lado, ya he oído opiniones de que la experiencia culinaria es un desastre total. Una vez escuché a alguien que se quejaba de que no tenían ni carta y que los platos que llegaban estaban fríos. Vaya horror. Si el local acaba de abrir con nuevos dueños y ya está así, no sé yo si conviene arriesgarse a comer ahí. Mejor prevenir que lamentar, ¿no?
En nuestra escarceo familiar, el ambiente era muy bonito, de esos que te hacen sentir en casa. Las habitaciones son preciosas, con una decoración muy cuidada. Además, el servicio es super atento. Emiliano, el chico que nos atendió, tiene un gusto musical excelente que le pone buen rollo a las zonas comunes. Eso sí, los cencerros de las llaves suenan un montón y puede despertar a alguien, así que cuidado si eres de los que les gusta la siesta.
Sin embargo, hay que tener claras algunas cosas: si bien el servicio es amable y la atención bastante buena, la experiencia culinaria puede ser un juego de lotería y la limpieza tiene sus fallas. Si solo buscas un lugar para quedarte y disfrutar del paisaje, es una buena opción, pero no te fiés ciegamente de la comida. Yo le daría otra oportunidad, pero con las expectativas bien bajitas.
Cuáles son los principales atractivos de estar rodeado de pinares centenarios y cerca del Río Duero
De verdad, este hotel es un auténtico fiasco. Empezamos nuestra aventura emocionados, después de hacer un trayecto de 400 km desde Somiedo. Cuando llegamos, resulta que ¡no había nadie! Nos encontrábamos frente a un hotel completamente cerrado, y lo único que recibimos fueron promesas vacías de que una trabajadora del pueblo vendría en cinco minutos. Pero claro, eso fue una gran mentira. Cada 15 minutos llamando y nos decían lo mismo, hasta que al final, después de una hora de espera, los vecinos nos soltaron que el hotel estaba abandonado y que era un desastre. ¿Te imaginas? Cuatro días reservados y de repente, nada.
La respuesta del hotel a todos nuestros problemas fue de risa. En vez de intentar arreglar la situación, nos decían que canceláramos la reserva y que ni siquiera nos cobrarían. Claro, que eso estaba genial, pero ¿y lo que íbamos a hacer de noche? Nos sentimos un poco en un episodio de "la estafa de la semana". Mientras tanto, ya anochecía, y tú pensabas que en un hotel de tres estrellas uno podría tener unas vacaciones cómodas, pero naaa.
Y no solo eso. Cuando finalmente entramos, la primera cosa que nos dijeron es que no había agua caliente. Después de quejarnos varias veces, la respuesta de la recepción fue que nos quedáramos tranquilos, que ya se iba a arreglar. Spoiler: no se arregló. Así que al final, salimos al día siguiente sin haber podido darnos ni una ducha caliente y con una sensación de que nos habían tomado el pelo. ¿De verdad esto es lo que se espera de un hotel en España?
Ahora, si estás pensando en los atractivos de estar rodeado de pinares centenarios y cerca del Río Duero, mira, eso puede ser lo único bueno. La naturaleza es preciosa: puedes hacer rutas de senderismo, respirar aire puro y disfrutar de un paisaje de ensueño. Pero, claro, si el hotel no está a la altura, te quita mucho el encanto. La verdad, deberías pensarlo dos veces antes de arriesgarte con este hotel. ¡Hazme caso!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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