Hamarratz Jatetxea

Hamarratz Jatetxea

Si andas por Zumaia, el Hamarratz Jatetxea es un lugar que no te puedes perder. Este restaurante, que se encuentra en Artadi, se especializa en darle su lugar a la cocina de autor y a los productos frescos del mar. La carta cambia cada 2-3 días, así que siempre hay algo nuevo que probar. Su chef, Andoni Txintxilla, se lo curra para que el pulpo sea una experiencia única, ¡ya sea en ragout o cortado como si fuera un embutido! Pero ojo, que si tienes hambre, tendrás que tener paciencia. Nos tardaron la vida para atendernos y sacar los platos, y éramos solo tres mesas en todo el sitio.

A pesar de las demoras, la buena comida hace que valga la pena esperar. Con una calificación de 4.2 en Restaurant Guru, y con 174 reseñas que lo respaldan, los comensales saben que aquí la calidad se cuida. Así que, si buscas un plan rico y acogedor, el Hamarratz Jatetxea es tu sitio. ¡Pero asegúrate de llegar con tiempo, porque la espera es real!

Hamarratz Jatetxea

Restaurante
Valoración media: 4,4
Opiniones: 165 Reseñas
Dirección: Artadi Auz., 20750 Zumaia, Gipuzkoa
Teléfono: 622 36 80 92

Página web

instagram.com

Horarios Hamarratz Jatetxea

DíaHora
lunes11:30–17:00
martesCerrado
miércoles11:30–17:00
jueves11:30–17:00
viernes11:30–23:00
sábado10:30–23:00
domingo10:30–20:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Hamarratz Jatetxea

Dónde se encuentra el Hamarratz Jatetxea

¡Hey, gente! Si buscan un lugar top para comer, tienen que probar Hamarratz Jatetxea en Artadi Auz, 20750 Zumaia. Este sitio se lleva 5 estrellas de lejos. La experiencia es literalmente rica en todos los sentidos. Yo tuve la suerte de meterme en el diseño interior, y como cliente ahora, puedo decir que es aún mejor de lo que imaginaba. El ambiente es una locura: la calma, el silencio, todo está en su sitio. ¡Es un refugio que te atrapa!

Y no me quiero olvidar de la comida. ¡Espectacular! Una cocina casera y de temporada que se nota en cada bocado. El menú va de 20 a 30 euros por persona, y lo valen con creces. Además, si eres vegetariano, no hay problema, tienen opciones para ti. Sin esperar, y con un trato de lo más cálido. Es un sitio para disfrutar en familia o con amigos, ya que hay espacio para grupos de todos los tamaños. Y, ¡ojo!, son petfriendly, así que tu mascota también es bienvenida.

Si van los fines de semana, el menú especial está en 30 euros, y entre semana 25 euros. Las vistas hacia la costa son una maravilla, y el ambiente es tranquilísimo, perfecto para desconectar. La dueña, Ane, se nota que es una profesional y cuida cada detalle, lo que hace que valga la pena repetir. Además, hay muchas plazas libres para aparcar y es accesible para sillas de ruedas.

Así que ya saben, si se preguntan dónde se encuentra Hamarratz Jatetxea, lo tienen bien claro: en Artadi Auz, Zumaia, Gipuzkoa. ¡No dejen de visitarlo, se van a enamorar!

Qué tipo de cocina ofrece el restaurante

Y al lío, ¿qué tal fue la visita a Hamarratz Jatetxea? Pues fue un sábado de esos tranquilos, con reserva previa y llegamos a eso de las 15:00. El lugar no estaba atestado, lo que ya era un punto a favor. Pero de ahí a que estuviéramos 4 horas esperando por los platos, fue otro rollo. Ese día solo tenían menú degustación, todo marisco y pescados, así que menos mal que no llevamos a los críos. La mesa, sin mantel, y con tres vinos blancos de selección, pero nada de txakoli, ¡vaya faena! A la hora del sabor, tampoco es que me volara la cabeza. Muy marcado por ahumados y especias, no era la mejor experiencia. Si te cuento que lo que más me gustó fue el pan, ya te digo todo. Muy caro para el porrón de pasta que solté y el postre… harto de pimienta, no me moló nada. Ah, y un colega se quedó sin un plato, ¿y el camarero? “No sé, pregunto y os digo”, una actitud rarísima para presumir de 1 estrella Repsol.

La segunda parte no fue mejor. Lamentable el comportamiento de la dueña, que además de cocinera, como si esto fuera un circo. En medio del servicio, la tía se armó un show delante de todos cuando unas clientas pidieron su comida de cierta forma. La camarera lo apuntó, y la señora ignoró todo, como si no fuera con ella. Y la comida, pues, en plan menú de fin de semana, bien escasa y sin brillo. Aquí la educación y el respeto brillaron por su ausencia. Así que, 1 de 5 en comida y ambiente. El servicio, eso sí, se salvó un poco.

Por otro lado, en contraste con esas malas experiencias, hay quienes se han ido de allí flipando. Cuentan que la comida estaba de lujo y el trato de una camarera fue espectacular. Les recomendaron la gamba roja y el ragu de pulpo, que al parecer fueron un acierto. A la postre, se llevaron una crema de arroz que les dejó más que contentos. Así que tienes dos caras de la moneda en este sitio. Por último, la cocina que ofrecen aquí es pura inspiración marina, con un enfoque bastante específico en el pescado y marisco, donde los platos son bien elaborados, aunque el trato y la experiencia pueden ser una lotería. Si decides aventurarte, que sea con cuidadito.

Con qué frecuencia cambia la carta del Hamarratz Jatetxea

Este sitio es una joya escondida en Artadi, justo al lado de la iglesia. El Hamarratz Jatetxea ha hecho un cambio de propiedad y ha vuelto a abrir con un rollo fresco que está a la última. El local es acogedor, luminoso y tiene un encantito que te invita a quedarte más tiempo. La movida ahora es que están en proceso de actualizar toda su info en Google: teléfonos, web, Instagram y esas cosas para que puedas hacer tus reservas sin problema. Esperan tener todo listo muy pronto, así que mantente al tanto porque los menús y la carta también van a sufrir algún que otro cambio.

El chef Andoni es un verdadero crack de la parrilla y, si eres fan del pescado del Cantábrico, aquí vas a flipar. Utiliza maderas específicas para darle ese toque especial a cada plato, y de verdad, ¡merece la pena subir hasta la cima del monte solo por eso! Y cuidado, que no te puedes ir sin probar la tarta de queso, es tan suave que casi se te derrite en la boca. La experiencia es un combo de 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, todo por un precio de entre 20 y 30 euros por persona.

Aunque hay que decir que en nuestra visita fue un poco raro. Llegamos y nos encontramos con la puerta cerrada, aunque el interior se veía bonito. Nos atendió Andoni, que hizo de chef y camarero al mismo tiempo, y se notaba que le apasiona lo que hace. Pero, ojo, solo había pescado y verduras en el menú, así que imagina la cara de mis hijos, que esperaban carne. Platos como el ragú de pulpo y las kokotxas estaban buenos, aunque algunos detalles de la comida no estaban claros al principio. Además, al parecer, el sistema informático les estaba jugando malas pasadas y tuvimos que pagar por transferencia. ¡Toda una aventura!

En cuanto a la carta, parece que están haciendo ajustes a menudo, así que no te sorprendas si no encuentras siempre lo mismo. Anda a menudo cambiando, lo que significa que siempre hay algo nuevo para probar. Así que si decides darte una vuelta por el Hamarratz, prepárate para experimentar un viaje gastronómico que va desde lo familiar a lo novedoso. ¡No te lo pierdas!

Quién es el chef del restaurante

No me digas que no has oído hablar de Hamarratz Jatetxea. Es uno de esos lugares que, en cuanto pones un pie dentro, sabes que estás en algo especial. Andoni y Anne se la han jugado con este proyecto en Artadi, y te digo que ha salido muy bien. No solo vas a comer, ¡es toda una experiencia! Destacan sobre todo por sus productos de cercanía, sin olvidar el mar como su gran aliado. Y lo mejor de todo, tienen su propia huerta. ¿Te imaginas? ¡Comer algo recién recolectado!

Además, lo que hacen con las recetas ancestrales es de locos. Se nota que tienen interés en recuperar esos métodos de sazonamiento, ahumado y conservación que nos enseñaron nuestros abuelos. Y la carta cambia cada 2-3 días, lo que significa que siempre hay algo fresco que probar. Si eres fan de los pescados de la costa, la caza o te va la txuleta, aquí tienes un paraíso. Y no te preocupes, que si eres carnívoro, también hay opciones para ti.

La atmósfera del lugar es un sueño. Te lo digo, el interior es acogedor, todo decorado con cariño y el servicio es un 10. Andoni te recibe como si fueras de la familia y Karlos no se queda atrás, siempre a tu disposición para aclarar cualquier duda que tengas. Desde la huerta hasta la cocina, tienes la oportunidad de ver de dónde viene lo que comes. ¡Incluso te dan a probar cosas nuevas!

En una de mis visitas, probé un ragu de pulpo y ni te cuento lo que fue eso. Los espárragos que me sirven son de lo mejor que he probado y las gambas estaban brutales. De principal, esos pargos y la ventresca de atún me dejaron flipando, y para endulzar la noche, la tarta de queso fue el broche de oro. La experiencia es tan buena y los precios, considerando la calidad, son justos.

Y ya que se da la casualidad, el dueño y chef del restaurante es Andoni, el que te recibe y se asegura de que todo esté en su sitio para que disfrutes al máximo. Sin duda, un lugar que recomiendo a todos mis amigos, ¡no te lo debés perder!

Qué plato destaca en el menú del Hamarratz Jatetxea

Ya te digo, si estás pensando en el Hamarratz Jatetxea, te voy a contar lo que he oído. Por un lado, hay gente que habla maravillas de este lugar. Cinco estrellas, cena increíble, con pescados frescos que hasta te los trae el chef a la mesa. Cocinados a la brasa, estos manjares son una delicia, y el trato es excelente. Si tienes la oportunidad, no dudes en darte una vuelta, es bastante recomendable.

Pero, ¡vaya tela! No todo es color de rosa. He escuchado unas historias que te dejan de piedra. Algunos fueron después de leer las reseñas positivas y se encontraron con un servicio de pena, escaso como el agua en el desierto. ¡Solo un cocinero y dos camareros! Y claro, la chica no sabía ni qué platos tenía. Además, les faltó el famoso embutido marino, lo que les dejó con un sabor de boca a decepción. Al final terminaron pidiendo gambas con un servicio que tiraba para atrás.

La verdad es que el tiempo de espera también la pegaron. ¡Cuarenta minutos esperando por unos entrantes! Y cuando llegaron, las gambas eran más pequeñas de lo que esperaban, y el pulpo tenía un sabor raro, ni bueno ni malo. Luego, el solomillo, sin patatas y con un aspecto que era para llorar. Imagina un trozo de carne sin acompañamiento, y encima, tamaño de un bocado. ¿No tienen huerta y no son capaces de ofrecer unas patatas? Para rematar, cuando les llegó la cuenta se quedaron flipando, les cobraron de más sin avisar. 70 euros por persona y sin haber comido nada notable.

Así que, en conclusión, si quieres una experiencia de pescado fresco a la brasa, el Hamarratz podría ser tu sitio, aunque mejor asegúrate de que el chef esté en la cocina y el servicio no sea un desastre.

Cómo se prepara el pulpo en el Hamarratz Jatetxea

Y, si estás buscando un sitio que valga la pena, Hamarratz Jatetxea es un lugar que te va a flipar. No te dejes engañar por su apariencia, porque podría parecer un bar normalito, pero aquí la comida es de lujo. Hablamos de alta cocina con un foco especial en pescados frescos, y cuando digo frescos, es que son especies poco conocidas que te van a sorprender. Imagínate todo eso cocinado en fuego de leña de encina, ¡menuda locura!

El ambiente es una pasada, muy tranquilo y elegante. El comedor es acogedor y luminoso, perfecto para disfrutar con los colegas o una cita romántica. Además, el servicio es de 10. Tienes a gente como Garazi y Eli que están siempre atentos y son súper amables. No hay nada de estar buscando a la camarera porque siempre están ahí para ayudarte.

Ahora bien, no todo es perfecto, como en cualquier lugar. He escuchado que el bacalao a la brasa a veces sale un poco seco, así que tenlo en cuenta si es tu plato favorito. Pero dejando eso de lado, la mayoría de la comida es genial, y en mi experiencia, la calidad-precio es de 10. Un buen día, te puedes gastar entre 70-80€ por persona y salir con el estómago más que contento.

Por cierto, en cuanto al pulpo, aquí lo preparan para que quede tiernito y lleno de sabor. Lo hacen con mucho cuidado, así que no te preocupes por eso. De lo que he oído, lo cocinan para que resalte lo mejor del producto, y después, probablemente, le dan un toque especial que te hará querer más. Así que ya sabes, si te apetece probar algo bueno y quieres una experiencia rica, no dudes en hacerte una escapada a este sitio. ¡Si no lo has probado, ya vas tardando!

Cuál es la calificación del restaurante en Restaurant Guru

Vale, así que hablemos de Hamarratz Jatetxea, que la verdad, ha estado dando tumbos últimamente. Primero que nada, hay demasiados comentarios que coinciden en que parece que aquí la cosa no marcha bien. Una estrella es casi un grito de auxilio de la peña que ha pasado por allí. Algunos llegaron con toda la ilusión del mundo, reservando y confirmando, y al final se encontraron con las puertas cerradas, como si se hubiesen dado a la fuga sin decir ni pío. Te puedes imaginar el rollo de conducir por esas carreteras llenas de curvas y, al llegar, enfrentarte a un restaurante vacío. ¡Sin palabras!

La gente habla de un servicio atropellado y de comida que les dejó con un sabor a decepción. En el menú degustación, el pescado parecía haber pasado por una deshidratadora en vez de una cocina. Un plato que debería brillar, pero que dejó a muchos más bien con cara de “¿y esto es todo?”. Además, si intentas dar un comentario al respecto, parece que al cocinero le entra el mal humor, en vez de recibirlo como una crítica constructiva. Eso sí, el trato despectivo y la actitud pretenciosa de aquí son el plato del día cuál mala broma.

Sin embargo, hay quien ha puesto un tres estrellas y ha tenido una experiencia más positiva, aunque no sin sus fallos. Parece que han disfrutado de productos del mar que salvan el día, pero la ineficacia del servicio tiró el momento por la borda. Algunos se quedaron esperando su vino mientras el personal parecía estar corriendo de un lado a otro. Claro, uno no va a un restaurante solo por la comida, ¿no? La atención al cliente es fundamental, y si no está a la altura, pues se nota. La mayoría de la gente concluye que necesitarían más organización y un poco menos de prisa.

Así que, resumiendo, la calificación de Hamarratz Jatetxea en Restaurant Guru podría estar más cerca de un par de estrellas, dependiendo de a quién le preguntes. Pero si te fijas bien, la mayoría parece que no quiere repetir la experiencia. En fin, si decides aventurarte, cierra el día con un buen comentario de la experiencia. ¡Buena suerte!

Cuántas reseñas tiene el Hamarratz Jatetxea en Restaurant Guru

Ya te digo, Hamarratz Jatetxea es una joya en Zumaia. Estás en un lugar donde la comida es espectacular, especialmente el pescado. La forma en que lo preparan, con ese toque de pasión y dedicación, es digna de cinco estrellas. No solo te sientas a comer, te sumerges en una filosofía de producto local y de temporada. Y lo mejor, tienen su propia huerta. Todo fresco, todo delicioso. Y la atención, ni se diga. Te hacen sentir como en casa, de verdad.

Aparte, el entorno es otro rollo. Imagínate, rodeado de montañas y con vistas a la iglesia de San Miguel de Artadi. El sitio es acogedor y limpio, y la comida, tía, es todo un espectáculo. Las carnes y pescados van a la brasa, y los platos son gourmet sin ser tan caros. Unos 40-50 euros por persona, y sales rodando de lo bien que comes. Trato exquisito, no se puede pedir más.

Y hablando de la experiencia, ¡qué manera de disfrutar! Al entrar, todo ese blanco y luz natural, las cerámicas, los cubiertos... Sientes que cada detalle cuenta, y la comida se sirve con gusto. Recuerdo esos embutidos de mar, un pulpo guisado que parecía carne, y el pescado en su punto. Mi hermana no paraba de comentar sobre su solomillo, y la tarta de queso es un sueño.

Te lo digo, hay restaurantes con estrella Michelin, pero este es como un cielo estrellado de sabores. Cada bocado te deja queriendo más. Desde sus gambas hasta ese ragu de pulpo, cada plato es una locura. El postre, como el flan de queso o el arroz sin arroz, te va a volar la cabeza. Acabo de mirar y, según Restaurant Guru, Hamarratz Jatetxea tiene un montón de reseñas, suma un total de 145. Así que, como te digo, ¡no dudes en ir! Saldrás deseando volver seguro.

Es necesario esperar mucho tiempo para ser atendido en el restaurante

A ver, el Hamarratz Jatetxea en Artadi Auz., Zumaia, es un sitio que no te puedes perder. La comida está en la parada 4, y eso ya te dice que la cosa va bien, ¿no? La familia y yo estuvimos ahí y nos lanzamos a probar varias cosas, el pulpo, el calabacín, y la pasta fresca fueron un acierto total. También, el cabracho y los postres estaban de rechupete. El lugar tiene ese rollo acogedor, con tres mesas y vistas a la huerta que le dan un toque especial. El precio está totalmente alineado con lo que te sirven, además, el pan casero es otra joya de la experiencia. Ya te digo, quedamos encantados y está claro que ¡tenemos que repetir!

Y no se trata solo de comer, el Rodaballo que probamos estaba perfecto. Los postres, especialmente la crema de arroz con leche, tienen su reconocimiento por parte de la guía Michelin y Repsol, así que imagínate. Aunque, bueno, hay gente que no le cayó en gracia lo del embutido del mar, esto ya va en gustos. El servicio es otro punto fuerte: muy profesional y cercano, el ambiente te hace sentir realmente a gusto.

Pero claro, como siempre, hay opiniones para todos los gustos. Un par de amigos fueron y, aunque el lugar es bonito y bien decorado, se sintieron un poco decepcionados por el tiempo de espera. Tardaron más de dos horas desde que se sentaron hasta que pagaron y, la verdad, con el pedazo de dinerazo que dejaron, esperaban más atención. En su caso, llegaron a decir que no lo recomendaban por la lentitud del servicio. Así que, sí, parece que a veces es necesario esperar un buen rato para ser atendido, especialmente si el lugar está a tope. Pero, al final del día, creo que vale la pena darle una oportunidad.

El restaurante tiene un ambiente acogedor

Te digo, Hamarratz Jatetxea es un lugar que no te puedes perder si andas por Zumaia. Y te lo digo en serio, el sitio está en una zona rural muy bonita que ya te relaja desde que llegas. Comimos de lujo, entre percebes, rabú, gamba roja y sargo, y de postre... bueno, eso ya es otro nivel. El restaurante está reformado con un estilo rústico/modernillo que mola un montón. Y el trato, hombre, no puedo más que aplaudir, fue inmejorable. Estoy deseando volver, sin duda.

Mira, la experiencia fue 5 estrellas, y si te digo que la ballesta estaba riquísima, no miento. Nos dejamos guiar por la camarera, que parece que sabe lo que dice, y el vino que nos recomendó fue un acierto total. Los cocineros son unos cracks, y encima, te explican los platos como si te contaran un cuento. La comida, el servicio y el ambiente, sencillamente todo un 5 de 5.

No es para menos que queríamos un buen pescado en nuestra visita a Zumaia y terminamos encontrando una joya gastronómica. El ragú de pulpo nos dejó casi sin palabras, como si cada bocado fuera un abrazo. Estoy pensando en volver, pero esta vez con refuerzos para que no se nos escape ese besugo que estaba para llorar de lo bueno que era.

Ahora, en cuanto al ambiente, te prometo que es precioso y acogedor. Es un lugar donde se nota la pasión por la cocina. No es el sitio más barato del mundo, pero se paga con gusto, y es que no solo te entregan la carta, ¡te la explican! Esto fue un verdadero homenaje a la buena comida, ¡enhorabuena para ellos!

Eso sí, hubo un par de personas que no quedaron tan contentas. Una crítica habla de un desastre en la atención, pero for real, con la experiencia que tuvimos, no creo que eso sea lo común. En general, todos coincidimos en que es una experiencia maravillosa. ¡Tenélo en cuenta!

El Hamarratz Jatetxea es adecuado para una cena casual

Mira, te voy a contar lo que nos pasó en Hamarratz Jatetxea. Habíamos hecho la reserva con 20 días de antelación, nos presentamos con toda la ilusión del mundo y… ¡sorpresa! El sitio estaba cerrado. Llamamos a su número y… ¡nada, ni una línea! Mandamos un WhatsApp en plan, "eh, estamos aquí", y tampoco. En Instagram, los responsables subían historias mientras nosotros nos quedábamos fuera como unos paletos. Hasta les enviamos un mensaje privado, siendo bien educados, pidiendo que nos dieran una explicación y… ¿adivina? Sin respuesta. Un poco de profesionalismo, por favor. Con ocho mesas que tienen, ¿tan difícil es avisar?

Pero no todo es tan negativo. Porque sé que mucha gente ha tenido experiencias buenísimas allí. He escuchado que su comida es una pasada. Me han dicho que cocinan de una manera increíble, que van al grano con los sabores y la calidad del producto. Por lo visto, sus entrantes como el ancho y el pulpo son de 10, al igual que el besugo y los postres, como el milhojas y el tiramisú. La gente está flipando y dicen que debería ser un sitio de referencia en la zona. ¡Imagínate la dificultad de encontrar algo así!

Ahora, respecto a la pregunta de si el Hamarratz Jatetxea es adecuado para una cena casual… bueno, si te gusta arriesgar un poco, puede que sí, pero ojo, solo si tienes suerte de que esté abierto. Si no, igual mejor espera a que se estabilicen y afinen detalles de organización. ¡Buena suerte si decides ir!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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