
¡Ey, compis! Si estáis en Donosti y queréis un planazo, tenéis que conocer Geralds Bar. Este pequeño bar de vinos, situado en Iparragirre K., 13 en Gros, es el sitio ideal para disfrutar de productos locales y de temporada que cambian a diario. La música en vinilo siempre suena en el aire, dándole un rollo único que te invita a quedarte. Aquí, la atención es brutal, los camareros están al loro para que no te falte de nada mientras saboreas platos que transforman lo simple en lo espectacular.
Y ojo, que Geralds no es solo un bar, sino un restaurante que ofrece un menú del día entre semana, y platos a la carta por las noches y fines de semana. Si estáis con ganas de algo rico, la comida es una locura y los productores pequeños son los reyes aquí. Así que ya sabéis, si queréis disfrutar de una experiencia gastronómica espectacular en un ambiente chill, no dejéis de pasar por Geralds Bar. ¡Os va a encantar!
Geralds Bar San Sebastian
Horarios Geralds Bar San Sebastian
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:00–17:00, 19:30–1:00 |
| miércoles | 13:00–17:00, 19:30–1:00 |
| jueves | 13:00–17:00, 19:30–1:00 |
| viernes | 13:00–17:00, 19:30–1:00 |
| sábado | 13:00–17:00, 19:30–1:00 |
| domingo | 13:00–17:00, 19:30–1:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Geralds Bar San Sebastian
Dónde se encuentra Geralds Bar
¡Ey, gente! Si andáis por San Sebastián, no podéis dejar de visitar Gerald’s Bar. Llevábamos mil años queriendo ir y, por fin, dimos el paso. No diré que sea el restaurante del siglo, ¡pero de verdad se lo merece! 5 estrellas en la mente y el corazón. El menú del día está por 24€ y, os prometo, es un festín. Te ponen primero, segundo y postre, y cada bocado es como un abrazo de sabor. ¡Hasta unas simples zanahorias guisadas tienen un toque que te deja pensando: “¿qué es esto, magia?” ✨ La chef tiene un don para resaltar los ingredientes y que brillen por sí solos. No hay tonterías, la carta es reducida, pero todo lo que tienen está bien pensado y saben lo que hacen.
Y no me olvido del servicio: el camarero parece un ninja, en serio. No pasas ni un segundo seco y de repente ves que ya tienes tu vaso lleno otra vez. Esos detalles pequeñas cosas que marcan la diferencia. Si vais en grupos de 2 a 4 personas, ¡no hay excusa! Entro y salgo sin esperar nada. Genial, ¿verdad?
Ahora, no todo el mundo está completamente convencido. Hay opiniones diversas. Algunos han sentido que, aunque sigue siendo un lugar increíble, han perdido un poco de esa esencia de local auténtico. Eso sí, lo que pagué la última vez parecía un poco alto para lo que me llevé, por 100€ en total con una cena que no convenció tanto. Pero, no me malinterpretes, aún lo sigo recomendando. Hay algo en el ambiente y la comida que siempre me llama. ¡Espero que mi próxima visita vuelva a ser un amor a primera vista!
Entonces, para los perdidos que se pregutan: ¿Dónde se encuentra Gerald's Bar? Fácil, en Iparragirre K., 13, 20001 Donostia, Gipuzkoa. ¡No dejéis que os lo cuenten, id y probadlo!
Qué tipo de establecimiento es Geralds Bar
Te cuento que Geralds Bar es un sitio que no puedes dejar de visitar si andas por San Sebastián. La otra vez fui con unos amigos y estaba en la lista de pendientes desde hace tiempo. El menú del día te sale por 24€ entre semana, y, la verdad, lo disfruté, aunque hay cosillas que podrían mejorar un poco, ya sabes, no todo es perfecto. Para empezar, pedí unas zanahorias que estaban bien, pero un pelín al dente. Me gusta que tengan su punto, pero justo al intentar cortarlas, casi salen volando del plato. Eso no, gracias. Por otro lado, la calabaza estaba de lujo.
La siguiente elección fue una paletilla de conejo, y, otra vez, le faltaba un poco de cocción. Para mí, la carne tiene que despegarse del hueso un poquito más. En cuanto a los postres, el Parfait y el Pot estaban de muerte. Un detalle que me flipó fue que el pan es de masa madre de verdad, no de esos que prometen pero no cumplen. Fue una crítica constructiva, sin drama, ¡solo un toque para que mejoren! ¿Volveré? Claro que sí. La comida era rica y el servicio, bastante bueno, aunque el local es algo pequeño y las mesas muy juntas. Te aconsejo reservar antes de ir.
También me pasó que, en otra ocasión, me topé con Geralds por casualidad en Gros y, madre mía, me volvió loco. La experiencia fue brutal, con una comida divina y la musica sonando con un reproductor de vinilos. ¡Eso es estilo! Casi me lo quedo para mí solo, pero ya no se librarán de mí, definitivamente vuelvo. Les doy un 5 estrellas en comida y servicio, de lo mejorcito.
Y si lo que buscas es un lugar acogedor y bonito, para una buena copa de vino o una cena en pareja, este es tu sitio. Tienen un menú de 20€ que está bastante completo y la carta de vinos… ¡uf, tremenda! El trato del personal es estupendo, muy atentos y profesionales. Geralds Bar no es sólo un bar restaurante, es uno de los must en San Sebastián, donde la comida es fresquísima y la atmósfera te invita a volver.
Qué productos se ofrecen en Geralds Bar
Si alguna vez te has preguntado dónde cenar en San Sebastián, Geralds Bar es el lugar al que tienes que ir. Lo encontramos de casualidad, ya un poco tarde, pero la verdad es que ni te imaginas lo bien que salió la jugada. 5 estrellas merecidas sin duda, porque aquí saben lo que hacen. El menú es cortito, pero todo está riquísimo. Las codornices que sirven son de lo mejor que he probado. Si te vas a dejar unos 50-60 € por persona, ¡que sea aquí, que no te vas a arrepentir!
La primera vez que fuimos, estábamos un poco preocupados por el ambiente, ya que estaba a tope. Menos mal que hicimos reserva con antelación. ¡Vaya sorpresa! La cena fue un auténtico éxito. La comida excelente, el ambiente divertido, y el servicio por parte de las chicas fue de lujo. Las alcachofas con esa salsita de ajo blanco, el tartar acompañado de su tostada, y ese pollo picantón... me atrevería a decir que han sido de los mejores platos que hemos probado. Sin dudarlo, volveremos porque la carta cambia según la temporada y hay que explorar más.
El sitio tiene su encanto, ¿sabes? Es pintoresco, tradicional y con un toque moderno gracias a la música en vinilo. Comí increíblemente bien, sabor en cada bocado y todo bien elaborado. Pero lo que me dio un poco de pena fue el trato del servicio. Eran correctas, pero me quedó la sensación de que hacían distinciones, como si a los turistas con pasta les dieran el trato de reyes y a nosotros no tanto. Pero, vamos, que por la comida vale la pena volver, ¡siempre hay margen de mejora!
Ahora, ¿qué productos se ofrecen en Geralds Bar? Pues entre las recomendaciones más top están el steak tartare y ese pollo picantón que te deja con ganas de más. ¡Así que ya sabes, no te lo pierdas!
Con qué frecuencia cambian los productos del menú
La verdad, Geralds Bar en San Sebastián es uno de esos rincones que hay que descubrir. Llevo años viniendo y, sinceramente, es un sitio que nunca decepciona. Su carta, o mejor dicho, la famosa pizarra que tienen, se renueva según lo que traen fresco del mercado. Siempre hay algo nuevo que te sorprende, pero hay clásicos que no puedes dejar pasar, como su steak tartar, que está entre los mejores que he probado en mi vida. Y si pillas los tagliatelle con ragú de conejo, estás en la gloria. Literalmente, un manjar.
El servicio es otro punto a favor, son super profesionales y atentos. Te hacen sentir como en casa, pero a la vez, con un toque de elegancia. Lo que me encanta es su carta de vinos, que, como el ambiente, es muy especial. Si eres más de cocktails, no te vayas sin probar el Espresso Martini, lo clavan. En general, la comida es un 5, el servicio es un 5 y el ambiente también, ¡todo un win!
El local, aunque parezca un poco clásico por fuera, es todo un hallazgo. Te atrapa con su encanto antiguo, y la comida es de calidad, tanto local como internacional. Eso sí, han de mejorar un poco la vajilla, porque alguna estaba algo descascarillada, pero lo sabes ignorar cuando pruebas las almendras especiadas y los espárragos verdes con labneh. Los postres son otro acierto, yo me quedé con la tarta de limón en la cabeza. Lo mejor de todo, no es caro, por unos 20-30€ por persona comes de lujo.
Y para los que se preguntan, “¿con qué frecuencia cambian los productos del menú?”, bueno, como ya te adelanté, el menu cambia frecuentemente según lo que traen del mercado, así que cada visita siempre puede ser una nueva aventura gastronómica. Si no has pasado por allí, ¿a qué estás esperando?
Cómo es el ambiente en Geralds Bar
Y siguiendo con lo de Geralds Bar en San Sebastián, este sitio es una joyita. Me lancé a probar el menú del día y, la verdad, estaba sencillamente espectacular. Desde el primer bocado, te das cuenta de que aquí no juegan con la comida. El servicio es de 10, y el ambiente ¿qué te digo? Increíble. De verdad, lo recomiendo mucho. Puedes comer con unos 20-30 € y salir con ganas de volver.
Si te decides por cenar, la cosa se pone aún mejor. La carta es pequeña, pero está llena de platos originales y diferentes que no puedes dejar pasar. Hay que tener en cuenta que es un lugar con pocas mesas, así que reserva antes de ir o podría quedarte sin sitio. El otra noche probé el steak tartare y la selección de quesos de postre, y créeme, mis papilas gustativas quedaron agradecidas. Para una cena, planifica unos 30-40 € por persona. ¡No hay excusas para no ir!
Lo que más me encantó de Geralds Bar es el encanto que tiene el lugar. Es acogedor y elegante, perfecto para una cena romántica o una salida con amigos. Te sirven platos sencillos, pero bien hechos, con productos de temporada que hacen que algo tan normal como una pasta sepas a gloria. El servicio es impecable, siempre atentos, asegurándose de que no falte nada.
Y aunque veas que está lleno de turistas, no te asustes. Aquí hay una buena mezcla, y los que saben elegir siempre vuelven. En cuanto al ambiente, es bajo en ruido, ideal para tener una charla cómoda sin alboroto. Así que si te preguntas cómo es el ambiente en Geralds Bar, te digo que es acogedor, elegante y perfecto para disfrutar en buena compañía. ¡Tienes que ir!
Qué tipo de música se escucha en Geralds Bar
¡Tío, si no has ido a Gerald’s Bar en Donosti, te estás perdiendo de algo brutal! Este bar restaurante en Iparragirre K., 13, ha pasado a ser uno de mis sitios favoritos. La comida es de km 0, o sea, fresquísima, y lo mejor es que cada plato es una sorpresa. Hablamos de boquerones crujientes, tomates con judías verdes que dan ganas de aplaudir, y un steak tartar que, de verdad, está a otro nivel. Y no te olvides de la tarta de almendra y avellana que hace que te plantees pedir otra porción.
El servicio aquí es espectacular, y eso hay que mencionarlo. Flor, la camarera que me atendió, es de las que hacen que tu experiencia sea aún más genial. Estaba en todas, como si tuviera ojos en la nuca, y eso que el local estaba a tope. Esa dedicación se siente en cada rincón del lugar. Te tratan bien y te hacen sentir como en casa, y eso mola un montón.
El ambiente tiene mucha alma, perfecto para ir con amigos o incluso en pareja. La música no es nada invasiva, así que puedes charlar sin problemas. Si vas en grupo, ya sea de dos, tres o hasta ocho, el sitio se adapta bien, y la atención sigue siendo de 10. No esperas ni un segundo, te atienden rápido y, en general, los precios son muy justos. Estás hablando de 30-40 € por persona, y sales rodando con una sonrisa de oreja a oreja.
Y sobre el menú del día: ¡qué bien! A solo 20 € puedes comer local y delicioso. Me serví un paté de campaña que venía con un puré de patatas que te vuela la cabeza. Ok, la tostada del paté estaba un poco quemada, pero eso se saca en un momento fácil. Además, cuando te pones a preguntar por quesos, el camarero se preocupa de que tengas lo más fuerte y sabroso. Este sitio lo tienes que probar, de verdad, te dejo la recomendación aquí: 100% asegurado por la atención y calidad. ¡No te arrepentirás!
Qué atención se puede esperar por parte del personal de Geralds Bar
Pero hablemos de Geralds Bar en San Sebastián, un bar-restaurante que ha transformado mi idea de salir a comer. Si te pasas por Iparragirre K., 13, te vas a encontrar con un local que tiene un aire cuqui. Eso sí, no olvides reservar, porque se pone a tope. La movida aquí es que trabajan con productos locales y de proximidad, y cada bocado lo puedes sentir de lo frescos que son. El ambiente es igual de bueno que la comida, con una vibra tranquila que te aleja del ajetreo de los bares de pinchos más concurridos.
El menú degustación que probamos fue un acierto total. Te recomiendo pedirlo con maridaje de vinos, cada copa complementa perfectamente los platos que traen. Hablando de platos, el conejo en salsa que sirven es de otro nivel. También probamos una combinación de melones y pepinos, que son como sus primos hermanos, con un toque de yogur que lo hace muy original. Lo que me encanta es que todo está hecho con sabor a temporada, por lo que siempre hay sorpresas que te dejarán pensando. Aunque es cierto que la carta es un poco escasa, cada opción que hay está muy bien elegida.
El servicio también es digno de mencionar, porque aquí son súper simpáticos. Se nota que les gusta lo que hacen. Cuando no sabes qué elegir, te aconsejan con una sonrisa que da gusto. No te quedes con las ganas de probar sus cervezas artesanas, son riquísimas, y añaden un buen toque a la experiencia. Aunque los precios están entre 12-16 € por plato, la calidad es tal que te sentirás bien pagándolos. No es un chollo, pero por lo que experimento, vale cada céntimo.
Ahora, ¿qué se puede esperar de la atención del personal? Te puedo decir que es de 5 estrellas. Te atienden con amabilidad y siempre están dispuestos a ayudarte a elegir. Serás recibido con una sonrisa y eso marca la diferencia en la experiencia. No tengas dudas: si estás en Donosti, Geralds Bar es una parada obligada.
Geralds Bar ofrece un menú del día
Y hablando de Geralds Bar, ya te digo que es un sitio que merece la pena. 5 estrellas en todo, te puedes imaginar. He estado cenando allí y mientras disfrutaba de mis discos favoritos, me llegó ese olorcillo a comida rica que no se puede ignorar. Pedimos una botella de vino blanco Forlong, que vaya acierto fue ese, notas florales y todo. Empezamos con unos puerros guisados que estaban de lujo, y luego esos chipirones con alubias que me dejaron sorprendido. La carne picaña con salsa de hazelnuts y níscalos era otra liga, de verdad. Aquí la comida va de la mano de productores locales y se nota un montón. Además, los dueños están ahí al pie del cañón, asegurándose de que todo esté al milímetro. Terminamos con un espresso martini que me hizo querer volver a por más. ¡Gracias, Geralds!
Si te preocupa el presupuesto, te aclaro que el menú del día está espectacular. Por un precio entre 20-30 euros, comes como un rey. La calidad y la atención son de 5 estrellas, así que ya sabes, es muy recomendable. Eso sí, en el tema de las raciones, a veces son un poco comedidas, pero lo que hay es bien rico. La camarera, muy maja, siempre se preocupa de que estés a gusto. Y si llevas peques, no hay ningún problema, son bienvenidos.
Tiene ese ambiente chido para una cena tranquilo en pareja. Comida vegetariana también tienen, así que si te preocupan las restricciones alimentarias, allí te preguntan y te adaptan el plato sin problema. En cuanto a la pregunta de si ofrecen un menú del día, ¡claro que sí! Así que no dudes en pasarte a probar. Te aseguro que no te arrepentirás.
En qué horarios se puede encontrar el menú del día en Geralds Bar
Ya te digo, si estás por San Sebastián, Geralds Bar es una parada obligatoria. Aquí la atención es de 10, todos son superfriendly y te hacen sentir como en casa. La calidad de los platos es brutal, siempre usando productos de temporada que los hacen destacar en el menú. Puedes comer aquí por unos 30-40 € por persona y te aseguro que vale la pena. Te recomiendo la ensalada de remolacha, ¡no podrás olvidarla!
Y si en vez de eso te van más las tapas, no te puedes perder las marinated olives. En este sitio están en su salsa, y por solo 20-30 € por persona, vas a salir muy satisfecho. El ambiente es muy chill, perfecto para disfrutar una buena comida con amigos. ¡De verdad, el menú del día aquí no tiene desperdicio!
Si te gusta la comida con sabor y creatividad, este es tu lugar. Los platos son originales y cada bocado es una sorpresa, todo elaborado con materia prima de primera calidad. Además, el personal es encantador y habla inglés, así que no te preocupes por el idioma. Te lo digo, Geralds Bar es el sitio perfecto para saborear lo mejor del gastronomía local.
Y para que lo tengas claro: el menú del día en Geralds Bar lo puedes encontrar durante el almuerzo. Así que si estás buscando un buen plan mediodía, ya sabes dónde ir, ¡no te arrepentirás!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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