Etxebertzeko Borda

Etxebertzeko Borda

Si buscas un sitio encantador donde echártelo todo en la boca, tienes que ir a Etxebertzeko Borda en Lecároz. Este restaurante, metido en un rincón recóndito del Valle de Baztán, es pura autenticidad. Imagínate comiendo fría comida casera que te transporta a otra época, en un comedor con capacidad para 65 comensales. La trucha con jamón es un must que no puedes dejar pasar, y te prometo que no te vas a arrepentir.

¿Y el ambiente? Es una maravilla. Alejado del bullicio, aquí comes rodeado de naturaleza, lo que lo hace perfecto para desconectar. Nos lo recomendó un lugareño y, con lo apartado que está, tiene que ser bueno para haber sobrevivido tanto tiempo. Recuerda que para llegar, es mejor que llames para que te den las indicaciones, porque, créeme, no querrás perderte este tesoro oculto. ¡Así que prepárate para una experiencia que no se olvida fácil!

Etxebertzeko Borda

Restaurante
Valoración media: 4,6
Opiniones: 621 Reseñas
Dirección: Diseminado, s/n, 31795 Lecároz, Navarra
Teléfono: 948 58 04 00

Horarios Etxebertzeko Borda

DíaHora
lunes13:00–18:00
martes13:00–18:00
miércolesCerrado
jueves13:00–18:00
viernes13:00–18:00
sábado13:00–18:00
domingo13:00–18:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Etxebertzeko Borda

Dónde se encuentra Etxebertzeko Borda

Si estás por Lecároz, Navarra, te tienes que pasar sí o sí por Etxebertzeko Borda. Este sitio tiene 5 estrellas y es un restaurante imprescindible si lo que buscas es buena comida y un ambiente acogedor. Todo lo que probamos, desde el paté casero hasta el cordero al chilindrón, estaba a otro nivel. Pero sin duda, las truchas con jamón son su plato estrella. ¡Estaban de locura! Y no te olvides de dejar espacio para los postres caseros, que son otro rollo. Te recomiendo que reserves antes, que a veces se llena un montón. El precio por persona ronda entre 20-30 €, y por lo que comes, es una ganga.

Hablando del lugar, el ambiente es muy chido. Tienes la opción de comer en el comedor interior o disfrutar de la terraza. Nos encontramos con un nivel de ruido moderado y la atención fue excelente, aún cuando estaba a tope. El servicio es rápido y amable, te sientes súper cómodo. Además, a veces tienen música en vivo, lo que le da un toque especial. Eso sí, ten en cuenta que la carretera para llegar ahí es algo sinuosa y estrecha, así que ve con cuidado y disfruta el camino.

Y si te preocupa aparcar, no hay problema. Hay un montón de plazas libres y es gratuito. Aunque he escuchado que aparcar puede ser un poco complicado a veces, la mayoría de las veces encuentras sitio sin pegas. Ah, y ojo, que no hay cobertura de móvil ni para datos. Así que mejor desconecta y disfruta del momento. Y si te llevas peques, no te preocupes, son bienvenidos. ✌️

Entonces, para que lo tengas claro, Etxebertzeko Borda se encuentra en Diseminado, s/n, 31795 Lecároz, Navarra. Así que ya sabes, lánzate a este rincón y prueba esas truchas, no te arrepentirás. ¡Buen provecho! ️

Qué tipo de comida se ofrece en Etxebertzeko Borda

Bueno, ¡echemos un vistazo a Etxebertzeko Borda! Este sitio tiene opiniones de todo tipo, así que te cuento lo que he escuchado. Empezando con una estrella, parece que hay gente que ha tenido una experiencia horrible. Muchísimo calor, comida mala, y la limpieza deja bastante que desear. Humedades, telarañas y, aunque la atención fue rápida, solo por tener a dos camareros para todo el lugar... ¿en serio? Y no pienses que es un chollo, los 20-30 euros que te clavan por persona no valen la pena si lo que encuentras es un desastre total. Así que, si buscas buen ambiente, mejor da marcha atrás.

Ahora, por el otro lado, están los que le han dado 5 estrellas a Etxebertzeko Borda. La comida casera navarra, sencilla pero riquísima. Al parecer, el menú es una maravilla y las raciones son más que generosas. A esos 20-30 euros también les ponen un precio de 10 en relación calidad-precio, ¡y con un personal super amable! Y lo mejor, si llevas a tu perra contigo, ¡no hay problema! Además, el entorno es espectacular, el camino y la ruta que se hace para llegar es de lo más bonito. ¿Y el ruido? Casi no hay, así que perfecto para disfrutar de una buena comida.

Y como guinda del pastel, uno que ha estado encantado dice que no hay forma de ponerle un pero. La ubicación en el bosque le da un toque chulísimo, y, aunque hay un menú de platos típicos como cordero y cuajada, también puedes probar otras cosas, como alubias rojas o revuelto con hongos que están de muerte. La trucha, que muchos no se atreven a pedir, te sorprenderá lo buena que está. ¡Un placer en todos los sentidos, desde el ambiente hasta el gusto! Y no te preocupes por el parking, que hay montón de espacio para aparcar.

Entonces, ¿qué tipo de comida se ofrece en Etxebertzeko Borda? Principalmente comida casera navarra, con platos como cordero, cuajada y trucha, además de opciones más creativas como alubias rojas y revuelto de hongos.

Cuál es la especialidad del restaurante que se menciona en la introducción

Ya te digo que Etxebertzeko Borda es un sitio que merece la pena conocer. Primero, la comida está increíble, todo casero y sabroso, tal cual típico de Navarra. Si eres fan de la buena comida, no puedes dejar de probar las truchas con jamón, ¡son una pasada! Y lo mejor, puedes ver las truchas en su propia piscifactoría. Un toque muy guay que te conecta con lo que comes. Por cierto, el trato del staff es súper amable, te hacen sentir como en casa, así que ¡un diez para ellos!

El ambiente es muy acogedor y familiar. Si planificas un día de escapada por ahí, después de visitar el molino del infierno, es el lugar perfecto para reponer fuerzas. Además, puedes llevar a tu perro si quieres, y te aseguro que todo lo que pidas, desde la txistorra hasta el arroz con leche, te va a dejar con ganas de más. Por unos 20-30€ por persona comes de maravilla, así que es un chollo total.

Aunque a lo mejor no es el lugar al que irías cada semana, para una escapada puntual es más que recomendable. Si tienes que esperar un poco, vale la pena. A veces hay mucha gente y, aunque el servicio es correcto, puede que falte algún camarero. Pero cuando estás en un lugar tan auténtico, te olvidas rápido de eso. Así que, si vuelves por ahí, no dudes en repetir.

En cuanto a la especialidad del restaurante, sin duda son las truchas, especialmente las que vienen con jamón. Aunque la comida casera en general también está a otro nivel, así que vayas a lo que vayas, ¡seguro que no te decepciona!

Cuántos comensales puede albergar el comedor de Etxebertzeko Borda

¡Hombre, si no has ido a Etxebertzeko Borda, te estás perdiendo algo muy bueno! Este sitio está en Lecároz, y te lo dice alguien que fue gracias a un familiar que vive por allí. La verdad es que quedé encantado. La ruta del molino sale desde el mismo restaurante y es un paseo fácil, perfecto para ir con los peques. Después de quemar un poco de energía, nos lanzamos a la comida y, madre mía, ¡todo estaba de escándalo! Las truchas con jamón y el paté casero son de lo mejor que he probado.

Si te gusta la buena comida, esto es un must. Yo me quedé muy satisfecho con el pollo asado, las croquetas caseras, la sopa, y para rematar, un arroz con leche que me dejó con ganas de más. ¡Ah! Y no te olvides de reservar, porque el sitio puede llenarse rápido. El precio está entre 20-30 € por persona, y vaya que vale la pena.

Ahora, no todo es perfecto, eh. Hubo un par de cosas que no me convencieron del todo. Las alubias rojas que pedí estaban un poco escasas, solo algunas patatas cocidas por ahí, pero la sopa estaba suave y me gustaron mucho los segundos, como el solomillo y, por supuesto, las truchas. Además, las patatas caseras que sirven son un punto a favor. Aunque el ambiente natural de este lugar se lleva las palmas, ¡un sitio para desconectar del mundanal ruido!

A mí, me encanta eso de sentirse perdido en la naturaleza y llegar a un restaurante bonito donde el servicio es buenísimo. La comida está para repetir sin dudarlo. El Cordero al Chilindrón me dejó sin palabras, y los postres son un placer absoluto. Y si vas en familia, ¡perfecto! Los niños pueden jugar y correr por el prado, e incluso hacer amigos con las ovejas que andan por allí.

Por cierto, el comedor de Etxebertzeko Borda puede albergar hasta 50 comensales, así que si decides ir con un buen grupo de amigos o familia, ¡no habrá problema! La buena experiencia aquí está asegurada.

Es necesario hacer una reserva para visitar el restaurante

Mira, si estás pensando en hacer una escapada a Etxebertzeko Borda, te cuento que vale la pena. Este lugar tiene 4 estrellas por una razón. La comida está riquísima, y las truchas son la especialidad. Están perfectas, con un buen producto y la cantidad es generosa. Comimos tres personas y nos salió por 68 eur, o sea, ¡bastante bien! También probamos el queso de postre, que era casero y impresionante, y la cuajada... la mejor que he comido en mi vida.

Ahora, ojo, la ubicación es un poco complicada para llegar, así que prepárate para una carretera estrecha y un poco sinuosa. Pero en cuanto llegas, te das cuenta de que la experiencia de comer ahí acompañado de un paseo al Infernuko Errota ¡lo compensa todo! El servicio en el comedor fue atento y rápido, pero no le doy las 5 estrellas porque faltaban algunos platos y las croquetas no parecían muy caseras.

Un punto a favor es que el lugar es increíble, rodeado de naturaleza, ¡perfecto para hacer hambre! La terraza exterior tiene unas vistas chulas y el camarero fue muy amable. Te recomiendo pedir las truchas a la navarra, que están fresquitas. Además, los precios son más que asequibles, así que no te gastas un dineral. Y si te preguntas si hay que hacer reserva, yo diría que sí, especialmente si quieres comer en la terraza. Es mejor que no te arriesgues a quedarte sin mesa, porque a veces suele llenarse rápido. Así que, un toque de aviso: ¡reserva!

Cómo puedo obtener las indicaciones para llegar a Etxebertzeko Borda

Mira, si no has probado Etxebertzeko Borda, ya es hora de que le des una oportunidad. Este rincón en Lecároz, Navarra es espectacular, y la verdad, con esas 5 estrellas que tienen, no es para menos. La comida es tan casera que te sentirás como en casa, pero mil veces mejor. Se nota que aquí todo se hace con cariño, desde las truchas que pescan al momento hasta los vegetales que crecen en su propio huerto. Y no te olvides de las gallinas y ovejas, ¡es todo un espectáculo!

Hemos ido un par de veces, y aunque la carretera puede ser un poco cabrona de llegar, el recorrido y la comida lo hacen más que merecedor. La gente que trabaja allí es un encanto, ellos son como una familia. Por si te lo preguntas, el precio ronda entre 30-40€ por persona, y la calidad de la comida es insuperable. No hay nada como charlar con buenos amigos en un ambiente tranquilo. ¿Y el ruido? Olvídate, aquí puedes conversar sin problema.

La última vez, no teníamos reserva y pensé que estábamos fritos, pero la camarera tuvo la amabilidad de ofrecernos una mesa después de un paseo hacia el Molino del Infierno. Las truchas son lo mejor, las sacan fresquitas de sus piscinitas. Tiene que ser una experiencia que no te puedes perder. Y no olvides el paté, es impresionante. Aunque lleva algo de esfuerzo llegar, realmente no hay otro sitio igual.

Si buscas amabilidad, buena comida y un sitio tranquilo, este es tu lugar. Agarrar el coche y lanzarte por esos 17 km de carreteras sinuosas es el comienzo de una gran aventura. Y si te preocupan las tarjetas, no olvides llevar efectivo, porque la señal de móvil es un poco caprichosa por ahí.

Ahora, si quieres las indicaciones para llegar a Etxebertzeko Borda, simplemente necesitas tomar la carretera que te lleva hacia Lecároz. Una vez en la zona, sigue el camino hasta que veas la señal de Txaseneko Borda. No es complicado, solo ten un poco de paciencia con las curvas y disfruta del paisaje. ¡No te arrepentirás!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en Etxebertzeko Borda

Hombre, si estás buscando un sitio para comer después de un buen paseíto, Etxebertzeko Borda es la bomba. Este restaurante en pleno Baztan no solo tiene 4 estrellas, sino que también es un lugar de esos que te sorprenden. La comida casera es su sello. ¡Ya te digo, que no te puedes ir sin probar sus truchas! Y mira que a mí no me matan, pero aquí tienen algo especial, aunque yo soy más de trucha al ajillo que con jamón y queso.

Te puedes dar una caminata de 7 km desde Etxalar y llegarás de lujo. Te aseguro que van a valer la pena las curvas del camino para echar un buen trago en la terraza después. Además, producen sus propios huevos, pollos y truchas, así que sabes que lo que comes es fresco, ¡no hay trampa! Los precios rondan entre los 20 y 30 €, así que ni te vas a quedar pelado.

Nosotros llamamos para reservar y nos hicieron un hueco, y vaya maravilla. Un rincón perdido en la montaña pero con unas vistas brutales. La atención es de diez, el camarero, el pobre, corría más que un loco y siempre con una sonrisa. La comida también está de escándalo, desde el foie hasta la carne. Y no me digas que no te apetece sumergirte en esos sabores con una buena copa de vino.

¿Sobre el ambiente? Imagina un sitio acogedor, con la calidez de la familia en cada rincón. Aquí te tratan como en casa, la amabilidad es la norma. Sí, la carretera es un poema de curvas, pero una vez que llegas, el buen rollo y la buena comida hacen que todo lo demás no importe. ¡Te lo juro!

Es Etxebertzeko Borda un lugar adecuado para desconectar y relajarse

Ya sabéis que a veces hay que salir de la rutina y buscar algo diferente, ¿no? Pues Etxebertzeko Borda está en Lecároz, Navarra, y es justo lo que necesitáis. Este sitio tiene un rollo súper acogedor. Imagínate, un restaurante metido en plena naturaleza, alejado del ruido de la ciudad. Aquí no solo comes, sino que te sientes parte de algo. Y, la verdad, el ambiente es lo que marca la diferencia.

La carta es un espectáculo en sí misma. Si vas, tienes que probar los platos caseros, de esos que saben a hogar. Además, la selección de vinos es bastante top. Nada de cosas raras, solo lo mejor de la zona. El servicio es cercano, te atienden con una sonrisa y te hacen sentir como en casa. Te sirven los platos con cariño y eso se nota. Ah, y si tienes suerte, puedes pillar alguna recomendación del día que te deje flipando.

Y ya que estamos, si buscáis un sitio para desconectar, deciros que aquí no hay más estrés que el de elegir qué pedir del menú. Imagina el aire fresco, las vistas, y lo mejor: la buena onda que se respira. Etxebertzeko Borda es ideal para eso, para relajarte y olvidarte de todo un rato. Así que, si te apetece un plan tranquilo, no lo dudes. ¡Nos vemos allí!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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