El Bosquecillo

El Bosquecillo

¿Buscas un lugar top para comer en Pamplona? El Bosquecillo es tu sitio. Este bar-restaurante está en la trasera del hotel 3R, en Calle Taconera, 5. Con una calificación de 4.2 de 5 en Restaurant Guru y más de 800 reseñas, está claro que la peña lo adora. Aquí puedes disfrutar de un menú variado con delicias como calamares, croquetas y, ojo al dato, el mejor cheesecake de la ciudad. Y no te preocupes, también tienen opciones para grupos y eventos, así que ya sabes, ¡llévate a tus colegas!

El ambiente es súper acogedor y te va a flipar lo fácil que es encontrarlo, justo al ladito del parque El Bosquecillo. El menú de mediodía no se queda atrás y por solo dieciocho lereles comes de lujo. Así que si te apetece una buena experiencia gastronómica, ya sabes, ¡dale una visita! Ah, y tienes que consultar los horarios de apertura y explorar el menú en su web, ¡no te arrepentirás!

El Bosquecillo

Bar restaurante
Valoración media: 4,2
Opiniones: 832 Reseñas
Dirección: nº (Trasera hotel 3R), C. Taconera, 5, 31001 Pamplona, Navarra
Teléfono: 623 59 51 72

Horarios El Bosquecillo

DíaHora
lunes17:30–24:00
martes10:00–24:00
miércoles10:00–24:00
jueves10:00–24:00
viernes10:00–1:30
sábado10:00–1:30
domingo10:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Bosquecillo

Dónde se encuentra El Bosquecillo en Pamplona

¡Hey, gente! Si os encontráis por Pamplona, no podéis dejar de visitar El Bosquecillo. Este bar restaurante tiene un rollo muy agradable, especialmente si os sentáis en la terraza que está de lujo. El ambiente es chido, el entorno es bonito y, por si fuera poco, la atención del personal es bastante buena. Pero, ojo, no todo es perfecto. Hay algunos platos que, para lo que traen, son un pelín caros. Por ejemplo, la zanahoria caramelizada está buena y la cantidad es generosa, pero el secreto de potro es otra historia, cuesta 15 euros y viene en una porción escasa y llegó frío. Aún así, creo que volvería a probar otras cosas del menú que vi en otras mesas, seguro que hay opciones que se ajustan mejor en la relación cantidad-precio.

El Bosquecillo también brilla cuando hablamos de comida. El lugar es un descubrimiento total si vas buscando buen comer en la ciudad. Mi pareja y yo fuimos un día entre semana y pedimos el menú del día, la verdad, cada bocado fue una delicia. Los postres caseros son otro rollo, estaban buenísimos. La calidad-precio aquí está más que superada, ¡así que no me lo pensaría dos veces antes de volver! De hecho, cada vez que esté en Pamplona, pasaré por allí de nuevo. ¡Enhorabuena al equipo!

Ahora, no todo el mundo se ha llevado una buena impresión. Escuché de una mala experiencia donde el servicio falló en atención, y vaya, eso siempre fastidia. La comida, aunque estaba rica, no les sirvió donde querían. Así que, ya sabéis, a veces lo bueno puede salir mal por culpa del servicio, no de la comida.

Y, para contestar la pregunta clave: ¿Dónde se encuentra El Bosquecillo en Pamplona? Está en el nº (Trasera hotel 3R), C. Taconera, 5, 31001 Pamplona, Navarra. ¡Así que ya tenéis la dirección! Si decidís ir, espero que tengáis una experiencia chida. ¡Salud!

Cuál es la calificación de El Bosquecillo en Restaurant Guru

Y bueno, ya que hablamos de El Bosquecillo, este bar restaurante en C. Taconera, 5, Pamplona se ha ganado su fama, aunque no todo es perfecto. He estado un par de veces y, sinceramente, hay cosas chulas y otras que dan un poco de guerra. La primera vez fui a la carta y la verdad es que algunos platos no me convencieron del todo, como las zanahorias y el tartar de remolacha, innovadores sí, pero no se llevan el premio. A pesar de eso, las croquetas están de muerte y la ensalada de tomate con un tomate de temporada, ¡uf, qué delicia! Las carrilleras también estaban bien, aunque el taco de bonito no necesitaba esa mermelada que le pusieron. Unas cosas a mejorar, pero en general, el sitio está bien y el ambiente es agradable.

La segunda vez que fui, no puedo quejarme del menú del día durante la semana, ¡estaba brutal! La comida era top y la atención bien a la altura, así que si te pilla por ahí, ¡no dudes en entrar! Estaba en Iruña por trabajo y, la verdad, fue acertar. Pagamos alrededor de 10-20 € por persona y el ambiente es muy acogedor, te sientes cómodo para quedarte un rato. Además, el acceso es adecuado, yo estaba con muletas y no tuve problemas.

Y si lo que buscas es un plan más relajado, la terraza es un puntazo, sobre todo cuando llega el buen tiempo. Las croquetas siguen siendo una bomba y las rabas con mayonesa de ajo negro, ¡no te las puedes perder! Ahora bien, no todo es color de rosa. Hubo una vez que fuimos a cenar y nos tocó la peor experiencia. Pasamos más de 50 minutos esperando y nada llegó a la mesa. La actitud de la camarera fue pasota y no se sentía la intención de disculparse. Nos acabamos yendo a casa. Eso da rabia, sobre todo después de las otras buenas experiencias.

Si echas un vistazo en Restaurant Guru, verás que la calificación general de El Bosquecillo es bastante positiva, aunque hay sus altibajos. Con las comidas, el servicio y el ambiente en general, no está mal, así que si te decides, ¡asegúrate de probar las croquetas!

Cuántas reseñas tiene El Bosquecillo hasta la fecha

Ya te digo que El Bosquecillo es el lugar al que hay que ir si estás en Pamplona. Después de haber probado casi de todo en su menú, solo nos faltaba lanzarnos al tapeo con un grupo de colegas. ¡Y vaya acierto! Pedimos un montón de cosas, y salimos con la tripa llena y una sonrisa de oreja a oreja. Las rabas a 12€ son de otro mundo, sobre todo con ese alioli de tinta de calamar que le da un punto especial. Si no las has probado, ya estás tardando.

Luego, las patatas bravas a 6€ fueron otro acierto. Yo no sé cómo lo hacen, pero están crujientes por fuera y tiernas por dentro, con una salsa que es justo lo que necesitas para arriesgarte a frotar un poco la lengua. Y no me olvido del plato que nos dejó flipando: las zanahorias caramelizadas con yogur y pesto por 13€. De verdad, no sé cómo describirlo, pero están pata negra. Recomendadísimas, si te pasas por ahí, no te las saltes.

Y cómo olvidar las croquetas variadas a 14€. Teníamos de todo: cecina, boletus, chipirón y coliflor con curry. Esas fueron las que más nos molaron, todo un viaje de sabores. También nos pegaron unas olivas riquísimas y, por supuesto, lo acompañamos con cervezas y vermut. Hablando de cervezas, ese ambiente que hay en El Bosquecillo es perfecto, sobre todo si te plantas en la terraza cuando sale el sol.

Aunque, mira, hay una cosa que tienen que mirar: las sardinas. En dos ocasiones las hemos pedido y han venido tan pasadas que hasta carbonizadas. Y no es que queramos ser pesados, es solo que nos gusta que se mantenga la calidad. Las gambas también podrían estar mejor si no las hicieran tanto. Pero en general, como para hacer una visita, te lo aseguro que vale mucho la pena.

Así que, si te preguntas, hasta la fecha, El Bosquecillo tiene un montón de reseñas acumuladas, pero sería un buen tiro revisar en sus redes para que tengas la certeza exacta. Lo que sí, la mayoría son muy positivas y con buenas puntuaciones, así que ya sabes, a disfrutar.

Qué tipo de comida ofrece El Bosquecillo

Estás pasando por Pamplona y te digo que El Bosquecillo es una joyita que no te puedes perder. Situado en la trasera del hotel 3R, en C. Taconera, este bar restaurante es perfecto para una escapada con colegas. La carta es algo escasa, sí, pero la calidad es lo que cuenta, y aquí lo tienen. Las patatas están de lujo y el precio no te va a dejar en la ruina. Por solo 2.90€ una caña tostada, ¿qué más quieres?

El lugar es un encanto. El edificio es precioso, tanto por fuera como por dentro, y la terraza tiene un ambiente genial, perfecto para esos días cálidos. Ya te digo que es un sitio tranquilo y relajante donde puedes disfrutar de una comida rápida o una cena más relajada. La atención es otro punto fuerte, la camarera rubia es un amor, siempre atenta y con una sonrisa que te hace sentir como en casa.

Y vamos a hablar de lo que realmente importa: la comida. Las opciones para picar son variadas y originales. Probamos unas zanahorias al horno que estaban de locos, huevos trufados y unas croquetas de cecina que son otra cosa. Y no me hago responsable si no terminas con la tarta de queso, que está cremosa y deliciosa, aunque un pelín dulce para algunos. Además, si eres fan del tomate, tienes que probar el jugo de tomate preparado, ¡te va a sorprender!

Entonces, ¿qué tipo de comida ofrece El Bosquecillo? Pues, en resumen, tiene una buena mezcla de tapas originales, comida vegetariana y algunas delicias como las bravas con salsa riquísima. Así que ya sabes, si te apetece una velada con buena comida y mejor ambiente, no dudes en pasarte. ¡Repetirás!

Cuáles son algunos platillos destacados del menú de El Bosquecillo

Así que, ya hablando de El Bosquecillo, la cosa es que te puedes encontrar con dos caras de la moneda. Por un lado, hay quienes lo adoran, como un grupo que lo califica de sitio ideal para compartir picoteo. Se nota que se lo pasaron en grande con esos txopitos, croquetas variadas, sardinas asadas, y, ojo, el pulpo con papada que lo dejan flipando. Y si te animas a quedarte para el postre, prepárate para la tarta de queso que se supera a sí misma. ¡Todo esto con un ambiente súper chill y el personal bien majo, más que recomendable en serio!

Pero luego, por el otro lado, está la historia de pesadilla que vivieron algunos. Media hora esperando sentados y, sin exagerar, se sacrificaron en el altar del mal servicio. Los camareros parecían fantasmas, atendiendo a la mesa de al lado nada más que se vació. ¿¡Qué pasa aquí!? La gente se estaba yendo desquiciada porque después de una hora nadie había tomado su pedido. En serio, si te encaran y contestan de malas formas, ya puedes imaginarte lo mal que se pone el ambiente.

Y ya que nos ponemos a hablar de calidad-precio, hay quienes opinan que lo que ofrecen en El Bosquecillo no deja de ser mejorable. El ajoarriero dicen que estaba un poco caldoso y que le sobraban las patatas, pero la atención de Mari y Guillermo estuvo de diez. Se agradece que al menos el trato ayude a compensar un poco el mal sabor de boca.

Así que, ¿cuáles son algunos platillos destacados del menú de El Bosquecillo? Sin duda, tienes que probar los txopitos, las sardinas a la brasa, la ensalada de tomate, y si te atreves con algo diferente, la zanahoria sorpresa que tiene una mezcla de sabores que te va a dejar a cuadros. ¡Ya sabes, si decides lanzarte a probar, ten un ojo en esos platillos!

Ofrecen opciones para grupos y eventos en El Bosquecillo

Y hablando de El Bosquecillo, ¡menuda joyita que tienen en Pamplona! No lo digo solo por decir, es que el sitio tiene un ambiente precioso y la atención es de 10. La comida que te sirven es para chuparse los dedos. Desde los fritos hasta el pincho y la burrata, todo está super bien elaborado. Y no me dejas mentir, la zanahoria caramelizada está ¡riquísima! Me he quedado con ganas de probar toda la carta, así que ya sabes, planifica otra visita.

Hemos ido con un grupo grande y, déjame decirte, la calidad de los platos es brutal. No solo son sabrosos, sino que están presentados con mucho estilo. Nos atendió un chico llamado Sebastián, que es un profesional de los pies a la cabeza: simpático y muy atento. Y lo mejor, que salimos comiendo como reyes y no nos clavó más de 30€ por cabeza. La tarta de queso es, sin duda, de las mejores que he probado en la ciudad. Calidad-precio al 100%.

Si te apetece un picoteo en un espacio más relajado, no hay nada como sentarse en su terraza. Las lucecitas por la noche le dan un toque especial. Tenéis que probar las croquetas de jamón y pimientos, están deliciosas. La camarera que nos atendió era un encanto, así que, en cuanto a servicio, llevamos un 5 estrellas también aquí. Olvídate de esas cenas aburridas, ¡esto es un planazo!

El lugar es pequeño y acogedor, pero su potencial es enorme. Eso sí, tened en cuenta que las porciones son un poco más pequeñas, así que mejor venir con ganas de probar varias cosas. A veces, el servicio puede tardar un pelín, sobre todo si está a tope, pero eso es parte del encanto de ir a un sitio popular.

Y por si te lo estás preguntando, , ofrecen opciones para grupos y eventos. Ideal para esas tardes o noches de verano en pleno centro de Pamplona. Así que ya sabes, si quieres celebrar algo o simplemente ir con amigos, El Bosquecillo es el sitio. ¡No te arrepentirás!

Cuál es el precio del menú del mediodía en El Bosquecillo

Mira, si buscas un sitio para cenar en San Fermín que sea tranquilo y acogedor, no busques más porque El Bosquecillo es la opción perfecta. Tras el hotel 3R, en C. Taconera, 5, te espera un lugar donde el ambiente es bien chido. La atención es de 10, a nosotros nos atendió Kateryna, que es un sol y sabe cómo hacer que te sientas como en casa, además de recomendarte los mejores platos. Todo estaba buenísimo y el precio por persona oscila entre 10 y 20 euros. De verdad, muy recomendable.

Y déjame decirte algo, la decoración es a otro nivel. Cuando encienden las luces, parece que estás en una plaza de pueblo. Hay buen rollo por todas partes, un ambiente agradable con gente de todas las edades. Y hablando de la cena, el tártaro de remolacha que probé estaba sabroso y fresco, una delicia. Las sardinas a la brasa, ¡madre mía!, ese toque ahumado te hace querer repetir. La atención fue rapidísima y Delwil, nuestro camarero, fue un auténtico crack. Sin duda, volveremos.

Hay una pega que quiero mencionar, porque no todo es perfecto. Un grupo tuvo una experiencia mala con el servicio, que me parece raro, porque a nosotros nos fue tan bien. A veces, el camarero no da pie con bola, y eso puede joder un poco la noche. Pero en general, si te decides, es un buen sitio que vale la pena probar.

Así que, ¿te estás preguntando sobre el menú del mediodía? Pues bien, el precio ronda entre 10 y 20 euros. Así que si quieres algo rico y a buen precio, ya sabes dónde ir. ¡A disfrutar de la experiencia!

Cómo es el ambiente en El Bosquecillo

El Bosquecillo, en la trasera del hotel 3R, tiene su encanto y es un sitio agradable para estar. Sin embargo, hay cosas que no funcionan. Te lo digo claro: la tarta de queso que probé estaba más rancia que un ladrillo. No sé si la cocinan el mismo día, pero lo que me sirvieron tenía la capa dura y un sabor que no era precisamente fresco. Casi 10€ por dos cafés y un trozo de tarta que ni me atrevería a recomendar. Si te va la tarta, mejor pasa de largo.

Y no solo es la comida, el servicio es un desastre a veces. Recibí un trato que, con suerte, se puede calificar de mediocre. Estuve esperando unos 10 minutos en la barra para que me atendieran, y en ese rato llegó una familia que atendieron antes que a mí, aunque sabían que yo estaba allí primero. Lo más frustrante fue que después nos dijeron que la mesa estaba reservada, ¡una vergüenza! No sé si es que a los nuevos se les da prioridad, pero mejor busca otro sitio si no quieres pasar un mal rato.

He visto algunas reseñas que dicen que el lugar puede ser acogedor, especialmente cuando la chica que atiende se llama Daniella, que parece ser un encanto y hace sentir a la gente como en casa. Pero hay otros que se quejan de la tardanza y de que, si vas a cenar a las nueve y media, te dicen que no te aconsejan porque la cocina está a tope. Es un sitio bonito, pero con un servicio que a veces deja mucho que desear.

Así que, ¿cómo es el ambiente en El Bosquecillo? En general, es familiar y acogedor, pero la experiencia depende de cómo te toque la suerte con el servicio. Puede que te atiendan como reyes o que sientas que estás invisible. La elección es tuya, pero ten en cuenta que la comida y la atención pueden jugar en tu contra.

Es fácil encontrar El Bosquecillo

No sé si lo sabías, pero El Bosquecillo, que está por la trasera del hotel 3R, en la Calle Taconera, 5, es un sitio que da para todo. Por un lado, hemos tenido la experiencia de la ensalada mixta, que no se la recomendaría ni a mi peor enemigo. Las verduras eran un fiasco, todo demasiado cargado de salsa y, para colmo, no dejaba disfrutar del sabor. Eso sí, las carrilleras son lo único que se salva de la quema. Así que, resumiendo: para mi gusto, no vuelvo más. Comida: 1, Servicio: 2, Ambiente: 5. Venga, ¿te suena?

Ahora, si prefieres un plan más relajado, la terraza de aquí es lo que necesitas, especialmente si hace buen tiempo. Te aseguro que el ambiente rodeado de árboles es perfecto para unas cañas. Las patatas bravas son las mejores de Pamplona* y el pintxo de la semana, vegano y sabroso, no te va a decepcionar. El interior también tiene su rollo: luminoso, tranquilo y con Esteban en el servicio, que te hace sentir como en casa. Para comer algún día, ¡se lo dejo a la próxima! Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Y si lo tuyo es la buena comida a precios razonables, aquí lo encontrarás. El Secreto de Potro y la Ensalada de Tomate y Ventresca son opciones top, aunque la zona dentro puede volverse algo ruidosa con tanta gente. Pero si buscas un sitio fiable, El Bosquecillo es un acierto seguro. Además, es perfecto para eventos, con un servicio de 10 que hace que tengas una cena de trabajo a lo grande. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Ya te digo, si estás pensando en visitarlo, la ubicación no es complicado. Detrás del hotel 3R, en el centro, fácil de encontrar. Un sitio que ya es referencia para muchos aquí en Pamplona. Así que, ¿te animas a probarlo? ¡Ya me contarás!

Está cerca de algún parque famoso en Pamplona

Así que, después de haber hecho un alto en la movida de Pamplona, caímos en El Bosquecillo, ese bar-restaurante que está en la trasera del hotel 3R, C. Taconera, 5. La primera impresión es que es un lugar con buen rollo, aunque la comida... bueno, ya es otra historia. Pedí un pintxo que me prometieron ser la leche y, francamente, más que un pintxo parecía un palillo decorado con una sardina. ¡Pero eso sí! El cacharro era todo un espectáculo, tristemente era más plástico que comida real, aunque estaba humeando de lo caliente que estaba. Ah, y el rollo vegetariano, pero ya ves, parece que la sardina no se enteró que estaba en la fiesta.

Lo que realmente me mosqueó fue el precio. Era poco menos que lo que pagas por una tortilla de patata bien saciante, y eso que no era vegana ni nada por el estilo. Supongo que el jefe se confundió al momento de repartir y, en vez de un plato, me sirvió decimales de comida. Pero, oye, al menos me hizo pensar en lo que estoy comiendo, ¿no? No hay mal que por bien no venga. Aunque, cuéntame, ¿tú cómo te sientes al pagar varios euros por unos gramos de alimento? A mí me dejó un poco frío. Pero claro, luego te sacan una mini galleta que parece que ha pasado por la modernidad y te quedas mirando como esperando algo más, pero la verdad es que sabía a nada. La explicación del degustador estaba bien, pero a veces las palabras no llenan el estómago.

Y ya para cerrar, si estás pensando en dar un paseo, El Bosquecillo no está tan lejos del famoso Parque de la Taconera. Así que, si te relajas un poco después de comer y te animas, puedes dar una vuelta por allí. ¡No está nada mal! Pero, recuerda, espera más por el ambiente que por la cena.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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