
Si andas por El Burgo de Osma, tienes que hacer una parada en la Cafetería Doña Remedios, situada en C. Mayor, 2. Este sitio es perfecto para relajarte mientras meriendas o desayunas algo rico. Con su ambiente acogedor y su decoración bonita, no solo te vas a sentir como en casa, sino que también podrás disfrutar de una amplia variedad de bebidas y comidas a precios que no te dejarán en la ruina.
La cafetería es bastante grande y cuenta con dos salones amplios y una terraza ideal para esos días de sol, así que siempre hay un rinconcito para ti. La atención es rápida, lo que se agradece cuando tienes ganas de un buen café o un aperitivo. Así que ya sabes, si quieres un lugar tranquilo en el corazón de la ciudad, Doña Remedios es el plan. Ah, y si eres el dueño o gestionas el sitio, ¡puedes reclamar tu perfil y actualizarlo gratis para tener más visibilidad!
Doña Remedios
Horarios Doña Remedios
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–24:00 |
| martes | 8:00–24:00 |
| miércoles | 8:00–24:00 |
| jueves | 8:00–24:00 |
| viernes | 8:00–24:00 |
| sábado | 8:00–24:00 |
| domingo | 8:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Doña Remedios
Dónde se encuentra la Cafetería Doña Remedios en El Burgo de Osma
¡Ey, gente! Hoy quiero hablaros de la Cafetería Doña Remedios en C. Mayor, 2, 42300 El Burgo de Osma, Soria. La verdad, tengo que ser sincero: el lugar tiene su encanto, está bien decorado y es bastante bonito, pero el personal es un desastre total. Entro con ganas y lo que me encuentro son unas caras de apago que te quitan las ganas de quedarte.
¿Y lo de la comida? Olvidaos de los huevos con jamón y las hamburguesas. Os lo digo porque intenté pedirlo y terminé yéndome a otro sitio a tomar un café. ¡Ni siquiera me molesté en dejar una reseña, pero la cosa fue penosa! Unas veces se te queda la sensación de que el servicio no les importa a los camareros, que se pasan el rato hablando entre ellos y mirándote como si estuvieras ocupando un espacio que no deberías. Un clásico.
La espera es otro tema. ¡Una hora para que te traigan la bebida! O te las tienes que arreglar tú solito y hacer de camarero. El día siguiente fue otra hora y media... Yo no sé si los pillé en un mal día, pero sería mejor que se lo tomen en serio. La única salvación fueron unos bocadillos, pero eso no es lo que esperaba de un sitio que se pone la etiqueta de cafetería.
Entre las reseñas, he visto también a otros que dicen que, a pesar de las malas críticas, se animaron a ir y les fue un poco mejor. Ellos dijeron que les atendieron decentemente y que las hamburguesas estaban bastante bien. Pero, ¿realmente merece la pena arriesgarse? No sé, yo mañana espero no volver ni de invitado.
Y si queréis saber exactamente dónde se encuentra la Cafetería Doña Remedios, está en el C. Mayor, 2, en El Burgo de Osma, Soria. Así que si decidís acercaros, ¡buena suerte! Quizás tengáis una experiencia mejor que la mía, pero yo con esto he aprendido la lección.
Qué tipo de ambiente ofrece la Cafetería Doña Remedios
El otro día estuve en Doña Remedios y, sinceramente, fue una experiencia de altibajos. Primero, la espera. ¡Tardaron más que yo en pedir el título de la carrera! Y eso que no soy un ejemplo de rapidez, pero es que aquí, el café se enfría antes de que lleguen a tomar nota. Mi colega saca siempre lo mejor de cada situación, así que ya estamos hablando de hacer un simpa, como él, que ahora mismo está sin papeles. Ánimo, chilian, que esto es un lío.
Echamos un vistazo al local y, a pesar de que estaba bastante bonito, hubo una especie de desgana en el camarero. El café pasable, pero las tostadas… ¡por Dios! Eran más blandurrias que una almohada. Desayunar ahí no es la mejor recomendación, y la verdad, no hay muchos sitios abiertos en el pueblo a esas horas. Entre que queríamos un buen desayuno y lo que al final nos ofrecieron, quedó claro que la próxima vez mejor buscamos en otro lado.
Aún así, el ambiente en Doña Remedios tiene su encanto. Es una cafetería señorial en pleno corazón de Burgo de Osma, y con terraza a la zona peatonal. Tiene un buen rollo para merendar y, entre los habituales, se siente un poco de comunidad local. La tosta de jamón se lleva el premio, ¡viene cargada! Y mientras tomas tu zumo de naranja y café, puedes disfrutar de ese mobiliario clásico, aunque un poco extraño, con esos cerdos con alas colgando del techo. Raro, pero simpático, ¿no?
El ambiente en la Cafetería Doña Remedios es tranquilo y bastante acogedor, perfecto para una merienda o un desayuno relajado. Sin embargo, ojo con la amabilidad del servicio: a veces es un poco ausente y las caras largas están a la orden del día. Pero oye, si logras superar esas pequeñas pegas y sientes el encanto del lugar y la buena compañía, puede que te lleves una buena experiencia, a pesar de las tostadas.
Qué tipo de comidas y bebidas se pueden encontrar en la cafetería
Te cuento, la experiencia en Doña Remedios fue un poco como una montaña rusa, ¿sabes? Al llegar, el lugar estaba prácticamente vacío y, en lugar de un saludo, nuestros camareros nos dejaron en el limbo. Pasaron tres tipos por delante nuestro y ni miraron, como si lleváramos un letrero de "no servimos". Pero después, ¡zas! Apareció una camarera muy agradables que nos atendió finalmente. Pedimos un café y un bizcocho que, para ser sinceros, no estaban nada del otro mundo. La verdad, con lo bonito que es el sitio, es una lástima que la atención y el producto no estén a la altura.
Ahora, si hablamos de horarios, eso fue otro rollo. Intenté pedir un cubata y me quedé con las ganas porque ya estaban recogiendo. Eran las 23:00, y según lo que dicen, el horario de servicio es hasta las 24:00. Así que me quedé con la pena y un sabor amargo, porque no me parece justo que te corten el rollo cuando todavía hay tiempo.
Pero no todo es negativo, hay gente que ha tenido buenas experiencias allí. Un grupo se acercó, esquivando la masificación de Madrid y se sorprendieron con la atención. Ese camarero que sabe tirar bien la cerveza, se merecería una medalla. Han probado la tosta de solomillo de cerdo y los torreznos, y ¡parece que están muy buenos! Hasta tienen leche de soja para los que buscan alternativas.
Ahora, si decides arriesgarte e ir, hazte un favor: ordena torreznos y eviten al camarero cano que ya comentamos, porque ni su voz ni su actitud son para darles un aplauso. Ah, y no olvides pedir la birra bien tirada. ¡Suerte y que la experiencia sea mejor que la mía!
La Cafetería Doña Remedios tiene opciones para meriendas y desayunos
Mira, hablemos de Doña Remedios en C. Mayor, 2, 42300 El Burgo de Osma. Cuatro estrellas, lo que suena prometedor, ¿no? De momento, solo hemos comido y cenado allí y he de decir que la comida es de 10. Ya en lo que es el trato con el personal, ahí es donde se pone feo. Te tratan como si fueras un trapo si no te conocen del pueblo. Pero ojo, que yo llevo viniendo desde pequeña porque mis abuelos son de aquí. Así que, volveremos por la comida, que es lo que manda.
Ahora, me cuentan que hay quienes han probado las raciones y quedan encantados. Raciones generosas y a buen precio, dice la gente. Si vas en grupo o de pareja, parece que la atención es mucho mejor. En fin, que siempre hay dos caras de la moneda, pero hay que estar alerta.
Por otro lado, hay otros que se han llevado una verdadera desilusión. Pasar a tomar un café Irlandés y que te digan que no lo sirven porque hay un montón de gente y que encima lo hagan de forma bordes... ¡Menuda faena! Tienes un lugar bonito y un mal servicio que lo echa todo a perder. La verdad, el trato al cliente debería ser básico, pero parece que aquí eso se les ha pasado por alto.
Ahora, que si te preguntas si tienen opciones para meriendas y desayunos, por lo que cuentan los que han estado, deberías pensarlo dos veces. Con un cafecito que pides y el camarero que se comporta como si te estuviera haciendo un favor, no suena muy tentador. Así que, si merendar o desayunar es lo tuyo, puede que quieras buscar otra opción o asegurarte de que hay buen ambiente antes de lanzarte.
Es necesario hacer una reserva para visitar la Cafetería Doña Remedios
Bueno, pues aquí estamos nostros en Doña Remedios, un lugar que, la verdad, tiene 5 estrellas en ubicación. Está dentro de un hotel, así que ya te imaginás, un sitio precioso. Fui a la cafetería a cenar con unos colegas y, la verdad, nos pusimos a pedir raciones que estaban riquísimas. Eso sí, el servicio no fue una maravilla, un 4 como mucho. Pero la decoración del lugar está bastante chula, le han dado un toque moderno a un local que tiene historia. Ideal para unas vacaciones en El Burgo.
Ahora, no todo es color de rosa. La última vez que estuve, el trato del camarero fue simplemente vergonzoso. Un tipo que estaba de barra el 24 de septiembre a las 9:00 dio un servicio nefasto. La actitud que tenía era de esas que te hacen querer salir corriendo. Había tres parejas en el bar y todas nos mirábamos con cara de incredulidad, con esa arrogancia, no debería estar en un sitio de atención al público. ¡Una pena, porque el sitio es bonito!
Por otro lado, hay un camarero que siempre parece estar de mal humor. Te contesta de manera grosera, y te deja con ganas de salir pitando. Es como si no supiera que aquí estamos de vacaciones, disfrutando. Y, la verdad, con la cantidad de gente que había en pleno agosto, resulta inconcebible que solo haya una persona en barra y terraza. Aunque, tengo que decir, un chico de gafas nos atendió de lujo pese al jaleo.
En cuanto a los precios, ten cuidado. Te pueden salir un pelín caros: dos bocadillos de bacon y dos cafés con leche, unos 18€. Así que, mejor pregunta antes de pedir. Ah, y la limpieza... un poco desastre al inicio, con la barra llena de vasos y el suelo hecho un asco. Pero bueno, cuando tienen un rato, se ponen a limpiar y el sitio se ve bien.
Y para los que se preguntan si hay que hacer reserva para visitar la cafetería, la verdad es que no es necesario. Puedes entrar sin problemas. Pero si ya ves que el lugar está lleno, hazlo, porque no sabes cómo puede estar el servicio. ¡puedes darle una oportunidad a Doña Remedios!
Cuáles son las características de la decoración en la cafetería
Y te cuento que en Doña Remedios en El Burgo de Osma no todo brilla con luz propia. Fuimos un grupo de colegas a echar unas risas y, la verdad, la experiencia no fue la mejor. Pedimos una tosta de lomo con manzana y, madre mía, estaba para tirarla. El pan, duro como una piedra, casi me rompo un diente. El lomo, seco y chungo. La cebolla era de bote, lo que ya es un drama. Y la manzana cruda, ni se molestaron en darle un toque. Ah, y el queso, de untar y de muy mala calidad. Ya es complicado hacer una tosta tan mala, ¡y ellos lo lograron!
El sitio tiene su encanto, eso no lo vamos a negar. La ubicación está bien, le doy un 4/5, tienes fácil acceso y es un lugar donde puedes quedar con los amigos. Pero yo creo que el servicio, que le daría un 3, se puede mejorar bastante. La atención no es que fuera un desastre, pero tampoco es que nos trataran como reyes. Al final, eso cuenta.
Y la decoración de la cafetería, te diré que es bastante básica, nada del otro mundo. Cualquier cosa que veas, no será muy original. Hay un intento de hacer un ambiente acogedor, pero se queda en eso, en intento. Hay algunos detalles, pero si buscas algo que te deje boquiabierto, aquí no lo vas a encontrar. Así que, ya sabes, si vas, prepárate para un local normalito y lleva cuidado con lo que pides en la carta.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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