
Si estás en Donostia-San Sebastián, Campero es un lugar que no te puedes perder. Ubicado en el barrio de Gros, en la C. Jose Miguel Barandiaran, 8, aquí te espera una explosión de sabores con esos deliciosos camperos que tienen. No esperes un servicio de lujo, pero eso no importa, porque lo que realmente buscas es un sándwich campero de pollo que está de escándalo y una ensalada que no rompe la banca. Ah, y no olvides probar sus ponys, ¡el pollo en adobo está de rechupete!
Lo mejor del Campero es que puedes disfrutar de un ambiente relajado mientras te zambulles en una hamburguesa o unos bocadillos riquísimos, todo con unas vistas espectaculares. El local es limpio y los profesionales detrás de la barra saben lo que hacen. Así que ya sabes, si te apetece un buen campero o unas patatas bravas, este es el sitio ideal para rematar el día. ¡No dudes en pasar a probarlo!
Campero Donostia
Horarios Campero Donostia
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–23:00 |
| martes | 9:00–23:00 |
| miércoles | 9:00–23:00 |
| jueves | 9:00–23:00 |
| viernes | 9:00–23:00 |
| sábado | 11:00–23:00 |
| domingo | 11:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Campero Donostia
Dónde se encuentra Campero en Donostia-San Sebastián
Si buscas un lugar para chutar y disfrutar de un buen bocata en Campero Donostia, estás en el sitio correcto, aunque con matices. Este bar, que está en C. Jose Miguel Barandiaran, 8, está a un tiro de piedra de la playa. Lo bueno es que el ambiente es bastante relajado, perfecto para el plan de un viernes festivo. Pero ojo, el precio de los bocadillos se siente un poco elevado por lo que te llevas. Por unos 10-20 € te llenas, pero esos bocadillos son más de “buena cantidad” que de “extra pan”, así que cuidado con eso.
Sobre la comida, están bien, sobre todo el campero grande que todo el mundo recomienda, aunque a veces puede que te dejes los dientes en el pan. El servicio puede ser decente, un 4, pero eso sí, si quieres un trato excepcional, pueden fallar un poco. El ruido es bajo, así que puedes charlar con tu gente sin problemas. Pero lo de aparcar… eso ya es otra historia. Es complicado, y si no te apañas con el aparcamiento de pago, mejor ve a pata o en bus.
Te cuento un rollo que le pasó a un amigo: reservó unos bocadillos para llevar porque pensó que estaría hasta arriba, y al llegar, más de la mitad de las mesas estaban vacías. Pero como los pidió para llevar, no los dejaron quedarse a comer dentro con el calor que hacía. ¡38 grados a la sombra! Al final, comieron en la calle y no se lo tomaron nada bien. Así que aunque la comida no estaba mal, el servicio les dejó muy quemados, y te aseguro que ni lo piensan visitar de nuevo.
Jose Miguel Barandiaran, 8, 20013 Donostia-San Sebastián. Ideal para un plan playero, pero vete con la mente abierta y a ver qué te sale.
Cuáles son los platos más recomendados en Campero
Si buscas un sitio decente para hacer un alto en el camino y comer algo sin dejarte un riñón, Campero Donostia es una buena parada. Está aquí, en C. Jose Miguel Barandiaran, 8, cerquita de la playa. La comida no es nada del otro mundo, pero cumple con lo que esperas por el precio. Así que si no buscas gourmet, es un lugar recomendable para picar algo sencillo y rápido. Comida: 3, Servicio: 5, y el ambiente: 4, así que no te puedes quejar.
Ahora, si lo que quieres es disfrutar del sol, pues su terraza siempre está a tope. Perfecta para esos días en los que quieres saborear un campero bajo el sol. La verdad es que se mueve bastante gente, pero eso solo habla de lo popular que es. A pesar del lío, el servicio es bastante rápido y eficiente, lo que siempre se agradece. Comida: 5, Servicio: 4, y el ambiente: 5. Si salís a caminar por la playa, ya sabes, bueno para llevarte unos camperos y seguí con el plan.
Aunque ojo, no todo es perfecto. Hay algunas quejas sobre el servicio, y a veces pueden despistarse si estás esperando un rato. Hay quien ha tenido que esperar 20 minutos solo para ser atendido. Eso es una faena tras estar recorriendo la playa, y a veces parece que atienden más a los que llaman por teléfono que a los que están en el local. Aún así, lo que cuenta es que la comida está buena, así que si te lo tomar con calma, puedes salir satisfecho. Comida: 4, Servicio: 1, y ambiente: 4.
Si te animas a ir, no dudes en probar el campero de bacon o un simple bocata, que están muy bien y por lo general quedan en el rango de 10-20€ por persona. Así que, para no dejarte nada, los platos más recomendados en Campero son, sin duda, los camperos que te hacen salivar y esos bocatas que siempre cumplen. ¡Te va a gustar!
Qué es un "campero" y por qué es tan popular en este lugar
Y bueno, si andas por Campero Donostia, tienes que probar sus bocatas. Las raciones son grandes y la calidad, aunque no es de lujo, está bastante buena para lo que pagas. El sitio es barato, en serio, te llevas un buen plato por solo 1-10 €. Eso sí, las patatas son congeladas, así que no te esperes lo más gourmet. Hay que levantarse a pedir, lo que puede ser un poco rollo, pero con el ambiente que hay, se te olvida rápido. Además, si eres fan del fútbol, aquí se ve de lujo.
Hablando de lo que ofrecen, su especialidad es el campero, un bocata redondo relleno de lo que quieras, ya sea pollo o ternera. Y créeme, son ricos y contundentes. El local tiene mesas fuera y dentro, así que puedes elegir tu sitio según el tiempo. Suelen tener mucha gente, pero es normal, ¡está muy bueno!
Ahora, no todo es color de rosa. He escuchado de algunos que la atención puede ser un desastre. Hay unas malas experiencias que hablan de camareros mal educados, incluso robando platos de la mesa. Eso es tela de feo y sin duda puede arruinar la experiencia. Pero también he leído buenas opiniones, así que puede que dependa del día.
Pero volviendo a lo bueno, los bocatas camperos son la bomba. Si te preguntas qué es un "campero", pues es un bocata muy popular aquí por su buena relación de cantidad y precio. La gente disfruta de un campero porque es una opción rápida, sabrosa y que no te deja con hambre. Así que, ¿qué esperas para probarlo?
El restaurante ofrece un servicio de lujo
Yo te digo, si estás por Donosti y no pasas por Campero Donostia, te estás perdiendo algo grande. Este bar de bocadillos en el barrio de Gros es un clásico, todo el mundo lo conoce, y no es para menos: sus bocadillos son ya icónicos y las raciones son para chuparse los dedos. Te aseguro que cuando muerdas uno de sus camperos, vas a sentir que estás en el paraíso. Cinco estrellas bien ganadas.
Pero te voy a ser sincero, a veces las expectativas se disparan. Un par de colegas me hablaron del sitio como si fuera la octava maravilla y cuando fui, sí, me llevé un chasco. Pedí un campero, pero el bocata que me llegó era bastante normalito. Un par de amigos también se quejaron de que el queso azul en su hamburguesa no apareció por ningún lado. Y esos calamares con salsas, que prometían mucho, al final resultaron ser un pelín decepcionantes. Claro, estás en San Sebastián, y aquí eso se paga. Pero, con lo que cobran, esperas algo más que unas hamburguesas del montón, ¿no crees?
Aún así, no todo es negativo. Si te gusta comer al lado de la playa de la Zurriola, este lugar es obligatorio. Los camperos son grandes, ricos y, para ser sincero, bastante asequibles. Necesitas probar uno de bacon y ternera, ese es el futuro, te lo digo yo. Además, con el buen rollo de su local, te puedes juntar con colegas y disfrutar mientras miras el mar. El trato es bastante bueno, el servicio es correcto y profesional, así que no puedes pedir mucho más.
La comida, en relación a precios, está bastante bien. Este es el típico sitio en el que te puedes ir con amigos o tu pareja y, sin gastarte un dineral, salir satisfecho. Calcula entre 10 y 20 € por persona y sales con la barriga llena y una sonrisa. Que no esperes tampoco un servicio de lujo, porque no es ese el rollo del Campero. El ambiente es chill, más bien relajado, y la presentación de un café podría mejorar, pero al final de cuentas, para lo que vas, está más que bien.
Cuál es el precio aproximado de un sándwich campero de pollo
Y hablando de Campero Donostia, ¿qué más se puede decir de este lugar tan top? Siempre es un acierto, ya te digo. Aquí hay planes para todos, desde la chavalería hasta los abueletes. La terraza siempre está llena, pero si no pillas sitio, no te estreses, puedes pedir para llevar y comer en la playa. ¡Un planazo! Sus camperos son una pasada, de esos que te dejan con ganas de más, y los precios son muy decentes. Por diez a veinte pavos te montas un festín, ¡y las raciones son generosas!
El servicio es de 10, de verdad. Aunque estaba la peña a tope viendo el Manchester United - Real Sociedad, nos atendieron rápido. Pedimos un campero de pollo que estaba impresionante, ni te cuento lo bueno que estaba. Mi hija se quedó flipando, porque ya hemos pasado por aquí un montón de veces y nunca habíamos probado los camperos. Y es que, aunque probé las bravas y no eran lo que esperaba —más mayonesa con ketchup que bravas—, no quita que el lugar valga la pena. Te recomiendo los camperos bacon y las patatas alioli, son mis favoritos.
Y sí, sé que buscar en Google Maps tiene su encanto, pero nada como la info de la peña que vive aquí. Así que ya sabes, ¡anímate a repetir! Cuanto más vas, mejor te sientes, y puedes ir en grupo o solo, aquí no ponen pegas.
En cuanto al precio del sándwich campero de pollo, cuenta con que te va a costar entre 10 y 20 €, dependiendo de lo que le metas. Así que, a disfrutar, que Campero Donostia tiene para todos. ¡No lo dejes pasar!
Qué tipo de ensaladas se pueden encontrar en el menú de Campero
Tío, si no has pasado por Campero Donostia aún, ¿qué estás esperando? Este sitio lleva años siendo un lugar mítico en Donosti y no es para menos. Hoy, aprovechando un par de horas en el curro, decidí ir a por un campero de pollo para llevar. La playa de la Zurriola enfrente, el tiempo acompañando... ¡jálala! Se me pasó hasta la idea de sacar una foto, estaba tan rico. Ver que algunas cosas no cambian y siguen estando de lujo mola un montón, ¡y la atención es de 10, oso ondo!
Los bocatas camperos son la especialidad, claro, y la verdad es que no decepcionan. La ubicación está al lado del mar, así que si quieres un plan chido, ya sabes. La gente que trabaja allí es un encanto, siempre con una sonrisa y atentos a todo. Nunca falta alguien que te ayuda a llevarte tu bocata de camino a la playa. ¡Y ni te cuento de cómo están esos camperos de ternera! Carne tierna, buen jamón, queso... y el alioli, un escándalo. Tienes que probarlo.
Eso sí, no todo es perfecto. Escuché que algunas personas han tenido mala suerte con la hamburguesa, que no sabían ni de qué estaba hecha. Pero en general, si vas buscando un buen bocata, aquí aciertas seguro. Si tienes prisa, mejor que te lo pienses, porque a veces te puedes tirar más de 60 minutos esperando en la terraza y sin sombrillas. Pero volviendo a lo bueno, el ambiente es genial. El sitio tiene una vibra que te atrapa.
Y ya que preguntabas, en el menú de Campero no hay ensaladas particularmente destacadas. La movida va de bocatas y sandwiches, así que si buscas algo verde, es mejor que mires en otra parte. Pero, sinceramente, si lo que quieres es salir de allí con el estómago lleno y una sonrisa en la cara, déjate llevar por esas delicias camperas. ¡Menudo acierto!
Qué otros platos se destacan además de los camperos y las ensaladas
Ya te conté que he estado en Campero Donostia un par de veces y, la verdad, me ha dejado una mezcla de sensaciones. Te acuerdas cuando íbamos de pequeños, ¿verdad? Esos camperos que nos costaban entre 5 y 7 euros. Ahora, nada más entrar, veo que el campero especial está a 13 euros! ¿Qué locura es esta? ¿Quién se ha creído que un par de trozos de pan con hamburguesa, lechuga y salsa merezca semejante pastizal? La última vez que fui me sentí un poco estafado. Será que han cambiado de dueño o algo, porque en 4 años los precios se han disparado y me dio hasta vergüenza ver la cuenta.
A veces hay algo bueno en el lugar, como el ambiente. Los bocatas son muy ricos y los camareros, por lo general, son bastante majetes y rápidos. Eso le da un punto a favor, especialmente con el buen rollo que hay frente a la playa. Pero claro, no siempre es igual, ya que he escuchado historias de mal servicio. Uno de mis amigos se quejó de un chico que le atendió de manera muy seca, incluso lo dejó esperando para atender a otros conocidos. Eso no se hace, bro. Si pagas, esperas que te traten con un mínimo de respeto.
Y si hablamos de la experiencia de pagar antes de recibir el servicio, ¡eso ya es otro nivel! Te cuento que un colega fue con un grupo y tuvieron que pedir en barra y llevarse lo suyo a la mesa. ¡Pagar por adelantado en un bar/restaurante es una locura! Lo de comer y pagar antes de que te traigan la cena no va conmigo, la verdad. Para eso me quedo en casa, me hago un sándwich y ya está. El trato a veces parece que deja que desear, y, sinceramente, después de un par de veces, me estoy pensando si volver o no.
Ahora, en cuanto a la comida que no sean camperos, ¿qué otros platos destacan? Bueno, no tengo claro que se sepa de mucho más aparte de sus hamburguesas y ensaladas. Pero lo que se escucha es que a algunos les gusta el pintxo de tortilla. Aunque, por lo visto, no es la repera. Así que si vas, asegúrate de que te atiendan bien y de que no te cobren antes de tiempo. Tal vez vale la pena darles otra oportunidad, pero a veces parece un poco lotería lo que te espera.
Cómo es el ambiente en el local de Campero
Y ahí tienes el Campero Donostia, un bar en C. Jose Miguel Barandiaran, 8, que es la caña para echar un trago y picar algo. Si eres de los que busca rollo y buen ambiente, este es el sitio. En cuanto entras, ya te das cuenta de que aquí la buena vibra está en el aire. Las paredes tienen ese toque auténtico, con un par de carteles vintage que te hacen sentir en otro tiempo, y eso siempre suma.
La comida no decepciona. Tienen unas tapas que son un viaje, con sabores que te van a dejar con ganas de más. No te vayas sin probar las patatas bravas, son una locura. Y si eres de los que disfrutan de un buen bocata, lo tienes que pedir. Te aseguro que es uno de esos manjares que alimentan el alma. Lo mejor es que mientras te das un homenaje, puedes tomar una caña bien fría, que aquí saben servirla.
Y el ambiente, oh, el ambiente es de lo mejor. Se siente esa mezcla de gente joven y no tan joven, hablando alto, riendo y disfrutando del momento. La música está puesta a un volumen perfecto, así que puedes charlar sin problemas. Normalmente hay un par de grupos de amigos, alguna que otra cita romántica y hasta familias disfrutando de su tarde. Todo se siente muy relajado, como si estuvieras en casa con buenos amigos. Sin duda, si buscas un lugar donde la alegría se respira, Campero es el sitio ideal. Así que ya sabes, ve y disfruta de lo que realmente importa: buena comida y buena compañía.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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