
¡Ey, colegas! Si andáis buscando un buen plan, tenéis que visitar Bodegas Castillo de Monjardín en Villamayor de Monjardín, Navarra. Esta bodega está en un sitio de lujo, las faldas del monte Monjardín, y su microclima y altura hacen que sus vinos sean una bomba. Aquí hacéis una cata para flipar con sus variedades de uva, desde Tempranillo hasta Chardonnay, totalmente diferentes a los típicos de Rioja.
Además, la bodega está en un lugar con mucha historia, cerca del Camino de Santiago, y su dueño, Víctor Del Villar, y su equipo son unos cracks. No solo hacen vinos con un sabor elegante y una estructura firme, sino que también ofrecen una experiencia gastronómica top con maridajes que os dejarán sin palabras. Así que ya sabéis, si queréis disfrutar de unos vinos únicos en Navarra, ¡Bodegas Castillo de Monjardín os está esperando con las puertas abiertas!
BODEGAS CASTILLO DE MONJARDIN SA
Página web
Horarios BODEGAS CASTILLO DE MONJARDIN SA
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–19:00 |
| martes | 9:00–19:00 |
| miércoles | 9:00–19:00 |
| jueves | 9:00–19:00 |
| viernes | 9:00–19:00 |
| sábado | 11:00–14:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación BODEGAS CASTILLO DE MONJARDIN SA
Dónde se encuentran las Bodegas Castillo de Monjardín
¡Ey, peña! Si alguna vez estás por Villamayor de Monjardín y buscas un plan que te deje flipando, tienes que pasar por las Bodegas Castillo de Monjardín. Este sitio es pura magia. La experiencia es de 5 estrellas, de verdad. Contratamos la cata completa con menú en el restaurante y, sin exagerar, TODO fue espectacular: los vinos, la comida, la atención... todo a un nivel superior. Además, nos sorprendieron con unas empanadas y medialunas argentinas de cortesía. ¡Qué locura!
La vista de la bodega, justo a los pies del Castillo de Monjardín, es preciosa. Por fuera ya te quedas impresionado, aunque por dentro esperaba algo más. Pero no te preocupes, la experiencia global es muy recomendable, sobre todo si decides comer en el restaurante. La comida ahí es sencillamente genial. El maridaje con los vinos es un espectáculo, y nosotros, que ya hemos ido varias veces, seguimos pensando que vale la pena repetir.
La visita también es un punto fuerte. Es una bodega familiar y tienen una mezcla de métodos tradicionales con un toque moderno. Raquel, que nos guió, es un encanto y sabe un montón. Te cuenta todo de una forma tan amena que ni te das cuenta del tiempo. La cata de vinos fue superinteresante, nos enseñó trucos para disfrutar aún más y el menú con maridaje fue simplemente alucinante. Seis platos con seis vinos, cada uno mejor que el anterior. ¡Recomendadísimo al 100%!
Ah, y las instalaciones están de película, rodeadas por el monte Monjardín. Aquí tienen un microclima especial que hace que sus vinos sean reconocidos a nivel mundial. Si te gustan los vinos blancos, son unos cracks con el Chardonnay, y en tintos usan variedades como garnacha y tempranillo.
Entonces, ¿dónde se encuentran las Bodegas Castillo de Monjardín? Están en Calle Viña Rellenada, S-N, 31242 Villamayor de Monjardín, Navarra. No pierdas la oportunidad de visitar este lugar donde la pasión por el vino se siente en cada rincón. ¡Te va a encantar!
Qué características del microclima y la altura hacen especiales los vinos de esta bodega
Y mira, si no has estado en Bodegas Castillo de Monjardín, de verdad que te lo estás perdiendo. La visita es una pasada. Te llevan a conocer todo el proceso de cómo hacen el vino, y la chica que nos guió era súper maja, se notaba que sabe lo que habla. 100% recomendable. La comida fue otro nivel, calidad-precio que nos dejó flipando. ¡Vamos a repetir sin duda!
Y no solo eso, que el vino aquí es lo mejor de Navarra, y ya te digo que he probado de todo. Desde el blanco famoso hasta el tinto, que ¡buah! no te cuento. Y si te gusta la buena mesa, tienes que probar el menú maridaje en el restaurante. La última vez tuvimos la fortuna de asistir a una boda en sus instalaciones, fue una experiencia única y no quiero sonar excesivo, pero se queda grabada en la memoria.
Hablando del restaurante, está divino. La decoración es acogedora, con paredes de madera y miradores que te permiten disfrutar de las vistas impresionantes de las viñas y el valle. El menú degustación por 50€ es algo que no te puedes perder, no importa si eres de vino o no, la comida está de lujo. Empezar con unos langostinos crudos sobre piedra caliente es siempre un acierto. Después nos trajeron unas verduras y un canelón de jabalí que estaba increíble. El magret de pato con foie gras... ¡me estoy relamiendo solo de pensarlo! Todo maridado con vinos de aquí, que son una delicia.
Ahora, si te preguntas por qué sus vinos son tan especiales, la altura y el microclima de esta zona son clave. Las viñas están a más de 600 metros de altura, donde las temperaturas son frescas por la noche, lo que ayuda a conservar la acidez y los aromas. Esto, combinado con un sol potente durante el día, les da a sus vinos un carácter único. Así que ya sabes, cuando vayas, no te olvides de preguntar sobre eso. ¡Que no se te pase!
Qué variedades de uva se producen en Bodegas Castillo de Monjardín
Ya sabes que Bodegas Castillo de Monjardín es un lugar que hay que visitar sin falta. Desde que llegas, te das cuenta de que aquí todo está pensado para que pases un día espectacular. La atención es de cinco estrellas, en serio, te tratan como realeza. Hicimos una visita y la cata estuvo tan buena que casi nos llenamos antes de ir al almuerzo. ¡Todo estaba riquísimo! Esta bodega no solo sirve buen vino, también recordaremos los sabores y aromas que nos bombardearon durante la comida. ¡Se siente como una fiesta para los sentidos! Y ni hablar de lo que pasó al final, que alguien incluso comentó que se casaba allí. ¿Te imaginas?
Y si hablamos del ambiente, no puedo dejar de mencionar lo mágico que es el lugar. Ideal para cualquier plan, sea una boda, un cóctel o hasta un cumpleaños. Unos amigos festejaron su boda allí y dicen que el cóctel fue de locura, con canapés para chuparse los dedos. El trato del personal es excepcional, ellos hacen que todo fluya y que te sientas como en casa, aunque estés en un sitio tan especial. Ah, y si estás buscando un buen maridaje, aquí lo encuentras, ¡todo de diez!
Ahora, lo que nos sorprende a muchos es la experiencia única que nos dan, como esa vez que organizaron un almuerzo para el Día del Padre. Todo estuvo impecable: el lugar, la atención y ni hablar del menú que, te lo aseguro, estaba para llorar de felicidad. Raquel fue la que se llevó el protagonismo, su forma de transmitir lo que sabe sobre el vino es pura magia. Cada momento fue un sueño hecho realidad. Te quedas con ganas de más, de volver a vivir esa experiencia una y otra vez.
Y claro, hablemos de las uvas. En Bodegas Castillo de Monjardín producen variedades súper interesantes. Te va a encantar saber que son vinos de garnacha, tempranillo y chardonnay entre otros. Así que ya sabes, si buscas buen vino y una experiencia inolvidable, ¡no lo dudes más y date una vuelta!
Cómo se comparan los vinos de Bodegas Castillo de Monjardín con los típicos de Rioja
La verdad, Bodegas Castillo de Monjardín es un lugar que no te puedes perder si andas por Villamayor de Monjardín. Hicimos una visita con cata y fue una maravilla. Raquel, nuestra guía, se lo curró explicándonos todo sobre la elaboración de sus vinos. Probamos dos vinos increíbles y también su aceite, que está para chuparse los dedos. Nos llevamos un par de botellas a casa para seguir disfrutando de esos sabores. Desde los alrededores hasta la propia visita, todo está bien cuidado y es muy interesante. El menú degustación del restaurante es otro nivel, hace falta probarlo sin falta. Eso sí, a mí me voló la cabeza el vino blanco que maridó perfectamente con las costillas de sarmiento. Y el aceite que ofrecen, ni te cuento, es de otro planeta. Todo el pack lo recomendaría sin dudar.
Sin embargo, no todo fue perfecto. Recibimos comentarios de algunos que hicieron la misma visita, y no les impresionó tanto. Decían que aunque el vino estaba bueno, la cata fue un poco corta y acelerada. Es una pena porque hay tanta historia y sabor que explorar y, al parecer, no se hizo a fondo. Hay que mencionar que la sala de cata no era precisamente acogedora.
Por otro lado, tuvimos una experiencia un poco chunga con el servicio. Se sabe que la atención marca la diferencia, pero algunos dijeron que se sintieron un poco desairados. Les pasó algo feo cuando intentaron unirse a otra visita, y les dijeron que no podían porque ya tenían preparadas las raciones para la cata. Un par de quesos, un par de nueces... no es la muerte de nadie, ¿no? Ellos se quedaron con una sensación de mal rollo y frío de parte de la persona que les guiaba. Eso sí que no da buena impresión.
Y ya, hablando de vinos, comparando los de Castillo de Monjardín con los típicos de Rioja, la diferencia es notable. Mientras que los de Rioja suelen ser más conocidos y tradicionales, los de Monjardín tienen ese toque especial que logran gracias a su clima y terroir. No es que sean mejores o peores, pero la frescura y la variedad que ofrecen te pueden sorprender. Así que si tienes la oportunidad, vale la pena probarlos y ver qué te parecen a ti. ¡Salud!
Qué tipo de experiencias de cata se ofrecen en la bodega
La verdad es que Bodegas Castillo de Monjardín es un sitio al que se le coge cariño desde la primera visita. La experiencia de cata que vivimos allí fue de 5 estrellas y el servicio, simplemente excelente. Si vas, no te olvides de buscar a Raquel, la enóloga. Es un encanto y sabe mucho de lo que habla. Nos guió por la bodega y nos brindó datos que ni te imaginas sobre los vinos. Te cuento, después de la visita, fuimos al restaurante y nos sorprendieron con cinco platos exquisitos, cada uno maridado con un vino espectacular. Y ya te digo, Daniela, que nos atendió, se aseguró de que no nos faltara nada. Todo esto hizo que nuestra experiencia superara por completo lo que esperábamos. ¡Queremos volver ya!
Por otro lado, hay algo que no olvido: tuvimos suerte porque el grupo que tenía la reserva previa canceló, así que tuvimos una visita prácticamente privada. El lugar es precioso y el ambiente era perfecto para relajarse. Hicieron la cata sin apuros y todo estaba super bien explicado. Nos sentimos como en casa y, cómo no, salimos tan contentos que terminamos comprando varios vinos, que encima nos dieron con descuento sólo por visitar.
Aunque unos chicos se fueron con una sensación agridulce, yo creo que hay que ver las cosas en perspectiva. Les encontraron algún inconveniente con lo de la obligación de comer en el restaurante para hacer la visita. Aún así, el precio de 9€ por cabeza es genial. El edificio tiene un rollo impresionante, y el entorno es lo que necesitas para disfrutar de un buen vino. Claro, puede que la parte de las bodegas no sea tan espectacular hasta el detalle, pero si te encuentras con una guía tan amable como la que tuvimos, eso compensa todo.
Ahora, si te estás preguntando qué tipo de experiencias de cata ofrecen, aquí va: hacen catas de 5 vinos, con un espumoso al principio, seguido de 2 blancos y 2 tintos. Además, te dan un buen aperitivo de aceite de la casa con queso y nueces. Así que sí, son un par de detalles a pulir, pero te aseguro que es una experiencia distinta que merece la pena.
Quién es el dueño de Bodegas Castillo de Monjardín
Mira, si no has oído hablar de Bodegas Castillo de Monjardín, es hora de que le eches un vistazo. Este sitio está en Calle Viña Rellenada, s/n, 31242 Villamayor de Monjardín, Navarra, y la verdad, ¡merece mucho la pena! La primera vez que fui, me quedé flipando: ¡5 estrellas sin duda! Todo está cuidado al detalle y es súper accesible. Hicimos una cata y la visita fue espectacular. Te explican todo de manera que lo entiendas fácil y los vinos son simplemente exquisitos. Quieres llevarte un par de botellas para casa, seguro.
Aparte de la atención a los vinos, el trato es de lo mejor. Te reciben con una sonrisa y te hacen sentir como en casa. Sebastián es el camarero que necesitas en tu vida, el tío es un máquina. La presentación de todo lo que probamos fue excelente y, lo mejor, ¡no hay que irse con el estómago vacío! Claro, eso lo decimos sin contar que el restaurante solo funciona para eventos y bodas, pero si tienes una celebración, este lugar lo tiene todo en su punto.
Incluso para bodas, parece que todo sale de lujo. Tuvimos una boda allí y fue absolutamente fantástica. Las vistas son de ensueño y la gastronomía… ¡un 10! Tus invitados van a alucinar con lo bonito del sitio y cómo lo cuidan. Y si vas con peques, cuidado con las reservas, no te vaya a pasar como a unos amigos que, aunque reservaron con antelación, les dijeron que los niños no podían entrar. Una pena, la verdad.
Y si lo tuyo son las visitas y degustaciones, no lo dudes. Cristina te va a tratar como realeza. La visita fue genial, la bodega es preciosa, y los vinos a precios muy razonables. Con un bebé, no tuvimos problemas, así que si te animas a ir, te recomiendo que lo hagas. Sin duda, Bodegas Castillo de Monjardín va camino de ser mi descubrimiento del año.
Ahora, sobre el dueño de Bodegas Castillo de Monjardín, la info que tengo no dice claramente quién es, pero seguro que tiene un gran equipo detrás, porque lo que ves ahí es el resultado de curro bien hecho. ¡Así que no dudes en acercarte, te va a encantar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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