
¡Ey, peña! Si no conocéis el Bar Restaurante Baviera, ya es hora de que lo hagáis. Este sitio icónico de Pamplona, con más de 50 años de historia, fue fundado en 1970 por Patxi Muñoz y Margarita Muguiro. Aquí te espera una carta de pintxos y raciones que te va a hacer la boca agua, acompañada de una selección de vinos y espirituosos que no podrás resistir. Además, su terraza está en un lugar de lujo en la Plaza del Castillo. ¡El plan perfecto para disfrutar con tus colegas!
No solo vas a comer bien, sino que también vas a vivir el ambiente local en un sitio que ha visto de todo. Con una puntuación de 3.3 en Restaurant Guru y buena movida en redes, no te faltarán opciones para disfrutar. Así que, si buscas un lugar donde relajarte y charlar en familia o con amigos, Baviera es el lugar donde todos quieren estar. ¡Anímate y ven a disfrutar de la experiencia!
BAR RESTAURANTE BAVIERA
Página web
Horarios BAR RESTAURANTE BAVIERA
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–3:00 |
| martes | 12:00–3:00 |
| miércoles | 12:00–3:00 |
| jueves | 12:00–3:00 |
| viernes | 12:00–3:00 |
| sábado | 12:00–3:00 |
| domingo | 12:00–3:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación BAR RESTAURANTE BAVIERA
Qué es el Bar Restaurante Baviera
¡Eh, colegas! Si estáis buscando un sitio chido para comer en Pamplona, tenéis que hacer una parada en el Bar Restaurante Baviera, que está en Pl. del Castillo, 10, bajo. Este lugar tiene 4 estrellas y, la verdad, no es para menos. El ambiente es buenísimo, con una terraza en la plaza más emblemática de la ciudad. El precio, alrededor de 10-20€ por persona, está acorde con lo que ofrece, no esperéis gangas en un sitio tan top. Sí, el Ayuntamiento se lleva su parte por la terraza, pero vale la pena.
¡Y qué deciros del frito de huevo poché! Eso es obligatorio pedir, está que flipas. Súper jugoso, con la yema que se desparrama al romperlo, ¡mamma mía! También probé el burrito vegetal y estaba para chuparse los dedos. Por 32 eurillos, salimos bien cenados, así que, si llegáis con hambre, no hay juicio aquí. Además, el buen rollo no falta porque Vicente te atiende con una sonrisa y buena onda.
Si te apetece un vermut o, simplemente, unas cervezas, también lo petan en eso. Comimos rabo de toro y gallina con arroz, y para rematar, unas trufas que estaban de rechupete. Todo muy sabroso y el servicio, ¡de 10! A nuestra perra le trajeron agüita, así que si eres amante de los perros, ¡venid con ellos! El ruido puede estar alto, pero se puede charlar sin problemón alguno.
Entonces, ¿qué es el Bar Restaurante Baviera? Es un sitio donde puedes disfrutar de buena comida y un ambiente chido en plena Plaza del Castillo. Perfecto para esos momentos en familia o con amigos, ¡y sin dejar a tu mascota en casa! Los platos son variados, desde brunch hasta las mejores cenas. Así que ya sabéis, si estáis por Pamplona, no dudéis en darle una oportunidad. ¡No os arrepentiréis!
Cuándo fue fundado el Bar Restaurante Baviera
Te cuento, el Bar Restaurante Baviera es un sitio que te deja un sabor agridulce. Empezamos con una visita llena de expectativas, pero salimos decepcionados. Pedimos varios platos para compartir y, la verdad, la comida no estaba a la altura. Insípida y mal presentada, no justifica en absoluto lo que cobran. Precios absurdos, si te vas a gastar entre 30 y 40 euros por persona, esperas algo más que un plato mediocre. El camarero que nos atendió no ayudó en nada, era bastante borde y antipático, lo que hizo todo más incómodo. Con todo esto, no pienso volver ni lo recomendaría a nadie.
Luego, hay quienes tienen mejores cosas que decir sobre el Baviera. He escuchado que la comida puede ser buena en otras ocasiones y que tienen un menú de comida casera que se ve interesante. Pero aquí se nota que los precios están inflados. 17 euros por un menú y que no incluyan fresquita ni agua es un poco exagerado. Además, que un plato de albóndigas cueste casi 15 euros es casi rídiculo. No sé, me parece que están aprovechándose un poco del tema.
Por otro lado, hay quienes aseguran que el menú del día es una delicia. Con platos y postres ricos, y a pesar de que suele estar lleno, te atienden rápido. Dicen que por 10 a 20 euros, puedes disfrutar de una buena comida sin esperar mucho. Y, sinceramente, si las raciones son generosas y sabrosas, yo les daría una oportunidad.
Sin olvidarnos de que ese lugar es un punto de referencia en Pamplona, especialmente después de los encierros, para desayunar como se debe. Los huevos con chistorra y esos churros con chocolate son un must en la lista. Con precios similares a esos menús de antes, resulta bastante atractivo. En fin, cada quien tiene su experiencia, pero yo definitivamente lo vería más como un sitio alternativo que como un destino obligado.
Y ya que estamos, para los curiosos, el Bar Restaurante Baviera fue fundado en 1999. Así que llevan un rato haciéndolo, aunque los altibajos en la calidad de la comida son evidentes.
Quiénes fueron los fundadores del Bar Restaurante Baviera
La verdad, me quedé a cuadros con la experiencia en el Bar Restaurante Baviera. Era un domingo a las 17 horas, y se suponía que íbamos a disfrutar de un café en la terraza. Pero al llegar, nos dimos cuenta de que no había camarero a la vista. Me fui a preguntar a un tipo que parecía tener más canas que experiencia, y otro camarero con coleta que ni se dignó a mirarnos. Nos soltaron con muy malas formas que solo había un camarero y que ya saldrían. ¡Qué manera de tratar a la peña! Al final, cuando llegó la cuenta por un descafeinado y un solo con hielo, ¡8 euros! Te juro que eso no se justifica ni con la ubicación ni con el trato. Desproporcionado. ¡No creo que vuelva!
Luego, en otra ocasión, decidimos darle otra oportunidad porque nos hablaron del huevo poché. La cocción estaba bien, pero el huevo estaba algo frío y la bechamel, un pelín demasiado trufada para mi gusto. Aunque el precio estaba claro, 4.7€, lo pagamos. Pero la estocada fue cuando pedimos un café solo y nos clavaron 3€. ¿En serio? Un café más caro que algunas tapas. Decepción total.
Y no me olvido de otra vez que pedí la carta. Primero me dieron una sin precios, y cuando insistí, apareció la de verdad. Pero, ¡oh sorpresa! Las tapas que anunciaban en un cartel gigante no estaban en la carta. ¿A mí me van a hacer de tourista? Me pareció un engaño. Y la comida... las patatas bravas eran congeladas, sin sabor. Las rabas, duras como piedras. Solo el huevo tenía un poco de gracia, pero no suficiente para salvar la situación. La atención del servicio era casi inexistente, parecía que los camareros solo miraban a los que tenían mantel de tela, como si se tratara de clientes de primera. A mí, sinceramente, este lugar me ha decepcionado y no creo que vuelva.
Sobre los fundadores del Bar Restaurante Baviera, la verdad no tengo ni idea. Si te soy sincero, con todo lo que viví ahí, menos ganas tengo de investigar. ¡No me pilla más, eso es seguro!
Dónde se encuentra ubicado el Bar Restaurante Baviera
Así que vamos al grano. El Bar Restaurante Baviera en Pamplona, concretamente en Pl. del Castillo, 10, bajo, tiene su buena y mala fama. He visto reseñas que varían mucho, pero algunas son claramente un desastre total. Por ejemplo, te cuentan que intentaron pedir unas patatas fritas para un niño y el personal de cocina se puso en plan "no podemos hacer eso". ¿En serio? Al final, solo les hicieron las patatas, y por un precio abusivo de 6,50€. Con lo que cobran, podrías pensar que la calidad es top, pero nada más lejos de la realidad.
Otra gente va y dice que los callos están de muerte y que el servicio, un chico moreno y bajito que les atendió, era un crack. Eso sí, el precio por cuatro platos no se va a tierrita: unos 30€ por cabeza. La comida, en su mayoría, bien y el ambiente, genial. Pero por cada experiencia buena, hay varias que parecen un timo. Hay quienes piden platos como el cordero y salen con el estómago vacío y el bolsillo temblando, con más de 50€ cada uno. La relación calidad-precio es una broma pesada.
Y no solo eso. Algunos se quejan de que es un lugar ruidoso, ideal para una charla. En vez de relajarte, parece que estás en un bar de copas en lugar de un restaurante. En fin, si decides darte una vuelta por allí, prepárate para pagar hasta 15,30€ por un ron-cola y un tinto de Navarra, mientras escuchas a borrachos gritando a las 12:30 de la noche. Nada atractivo, ¿verdad?
Finalmente, si te preguntas dónde se encuentra el Bar Restaurante Baviera, está en Pl. del Castillo, 10, bajo, 31001 Pamplona, Navarra*. Pero ya sabes, a veces es mejor buscar otra opción en la plaza, porque igual te ahorras un buen dolor de cabeza y una cuenta que no vale la pena.
Qué tipo de comida ofrece el Bar Restaurante Baviera
La verdad, el Bar Restaurante Baviera se ha vuelto un camino lleno de baches. He escuchado de todo, pero para ir al grano: la comida es floja. La gente se queja de que el menú no enamora. Te traen cosas como ensaladilla, jamón, calamares, arroz con bogavante y arroz negro. Cumple, sí, pero no esperes salir de allí con ganas de volver. Y eso si la cocina no está justo al ladito de los baños, que ya sabes, eso no da buena vibra. Lo que te puedes llevar es que, si bien el ambiente puede ser agradable, la comida deja mucho que desear.
Y no te voy a engañar, el servicio tampoco es para tirar cohetes. Si vas en pleno San Fermín, podrían haber hecho un esfuerzo extra, pero, sinceramente, no deslumbran. Te atienden rápido, sí, pero a veces parece que el camarero está más pendiente de contar chistes que de servir. Y qué decir de los precios, salen a 52 euros por persona y, la verdad, para el nivel de comida no sé si vale la pena. Eso sí, si te decides por la terraza, ten en cuenta que te cobrarán extra por sentarte ahí… ¡Menuda faena! Un botellín de agua por 3 euros es un robo.
Ah, y no puedo dejar pasar la anécdota de la madre embarazada. Ella y su amiga pidieron mojitos sin alcohol y, ¡sorpresa! ¡Les sirvieron con alcohol! Eso es un error muy grave, y el personal se lo tomó a risa. Es que son detalles que marcan la diferencia y que a mí, personalmente, me harían pensar dos veces antes de volver. La experiencia puede acabar siendo un total desastre.
Así que, para resumir y responder a la pregunta, si visitas el Bar Restaurante Baviera, te encontrarás con un menú medio decente, pero no esperes gran cosa. Mejor ve con pocas expectativas y mantén un ojo abierto en la cuenta, porque aquí ya te digo, pareces estar pagando más por el lugar que por la comida. En fin, tómalo como un sitio para pasar el rato, pero no esperes salir de allí hablando maravillas.
Qué tipo de bebidas se pueden encontrar en el Bar Restaurante Baviera
Así que, mira, el Bar Restaurante Baviera en Pl. del Castillo no es precisamente lo que uno espera de un sitio en pleno centro de Pamplona. En serio, la atención deja muuuuucho que desear. Imagínate pedir algo y que te traigan la comida después de la bebida, y cuando le pides mostaza, te dicen que no tienen. Luego, se olvidan del postre y del café y al final, intentan cobrarte por cosas que ni siquiera recibiste. Y, claro, la cuenta tuvo que pasar por un escáner, así que, si decides ir, ¡no te olvides de chequearla! ¿Precio? Unos 40-50 € por persona. Menuda forma de arruinar lo que podría ser un buen plan, ¿no crees?
El otro día, un viernes cualquiera, decidí probar un gintonic de Brockmans. Suena sencillo, ¿verdad? Pero, lo que me trajeron era un cocktail rosa insípido, ¿en serio? Un elixir sin burbujas y con tónica de hibiscus que ni había pedido. No vi ni una botella de Brockmans y eso es una estafa total. Así que, el servicio se lleva un 1 de reguero y ni hablar de esas ganas de disfrutar. ¡Vaya pena!
A pesar de todo esto, hay algo que la gente sigue diciendo: que el Baviera es un clásico para tomarse unos cubatas después de comer por el centro. Un buen ambiente con música que está siempre a tono, es casi legendario en el famoso 'tardeo' de Pamplona. El lugar tiene esa decoración vintage que da un toque, aunque en realidad son más las historias que acumulan que lo que hay en las paredes. Y ojo, si pides cubatas en la terraza, prepárate para dejarte 10 €. Fuera de estas críticas, también puedes encontrar algo de lo que se hace famoso aquí: el frito pimiento para el vermuteo. Esa es una opción, al menos.
Por último, si te estás preguntando qué tipo de bebidas puedes encontrar en el Bar Restaurante Baviera, pues hay de todo, la verdad. Desde gintonic que supuestamente debería ser de Brockmans (que, ya sabes, pueden no serlo) hasta esos cubatas de siempre. Pero claro, ya ves que no todo lo que brilla es oro. Así que, ¡tú decides! Si decides arriesgarte, ve preparado.
El Bar Restaurante Baviera tiene una terraza
Así que ya te cuento un poco más sobre el Bar Restaurante Baviera en Pamplona. Si eres de los que piensa que pagar 3€ por un café con leche está bien, eso puede ser, pero la experiencia se complica cuando el camarero no te deja ni respirar. Es como si estuviera esperando a que des el último sorbo para quitarte la taza. Y cuando vuelves a decirle que no quieres nada más, se planta allí en silencio como si estuviera esperando un aplauso. ¡Cómprate un libro, tío! La comida, el servicio y el ambiente, todos con un uno. Una maravilla, ¿eh?
Y luego, la vez que fui con otra amiga y pedimos mojitos sin alcohol. Teniendo en cuenta que estoy embarazada, fui bastante insistente al pedirlo, pero el camarero confirmó que estaba libre de alcohol. Resulta que a los diez minutos se ríe y dice: "Oye, que sí que tiene". ¡Eso no es broma, es serio! Un poco de profesionalismo, por favor. El siguiente mojito ya no lo voy a pedir, y tampoco creo que vuelva jamás a este sitio.
Si pensabas que esto se había acabado, espera: después de un apagón, me facturan 17€ por un plato de tomate y 11,5€ por un chorizo de macarrones. Claro, lo que te informan de los precios ya es otro cuento. El camarero no tenía ni idea de lo que hablaba, y sólo pensaba en llevarse el dinero. Y lo más gracioso, la comida que te ponen no coincide con lo que hay en la carta. Es una vergüenza total. La comida, otra vez con un uno, y el servicio, lo mismo. No sé cómo lo hacen.
Y sí, para cerrar con broche de oro, hay que avisar: NO VENGÁIS. La carta de picoteo es toda una lotería. La verdad, que hasta que no hagas amigos que te expliquen, como a mí me pasó con el camarero de ojos azules, no sabes ni qué pedir. Al final nos pusieron dos raciones de bravas, pero con ese precio, no íbamos a dejar nada en el plato, ¿no? Así que nos las comimos como pudimos. Ah, y sobre la terraza... sí, sí tienen, pero con ese servicio, mejor piénsalo dos veces antes de sentarte a disfrutar.
En qué lugar de Pamplona está situada la terraza del Bar Restaurante Baviera
Mira, si estás buscando un sitio chido para comer con los colegas y pasar la tarde bebiendo algo en el centro de Pamplona, el Bar Restaurante Baviera es una buena opción. La terraza es ideal, sobre todo si hace buen tiempo. Yo estuve allí y pedí un huevo poché que estaba brutal, una ensaladilla rusa que, bueno, estaba correcta, y una paella que volví a pedir. La comida vale la pena, y el personal es muy atento y simpático, así que la experiencia es agradable.
Aunque, no todo es color de rosa. No os engañaré, los precios son un atraco a mano armada. Por ejemplo, pagar 3,70€ por una caña y una coca-cola es para flipar, sobre todo si piensas que estás en la plaza del Castillo, que vale, es emblemática, pero no para esos precios. Te puede dejar dudando y la verdad, a esa hora la terraza estaba más vacía que un bar después de las copas. Te recomiendo que busques algún lugar más accesible en la zona si no quieres que se te escape la pasta.
Sin embargo, no todo es negativo. Escuché que la atención al cliente es muy buena, incluso me contaron que un grupo dejó olvidado un bolso con pasaportes y dinero, y gracias a Santos, lo recuperaron al día siguiente. Eso dice mucho. Si buscas buen rollo y una comida rica, aquí también hay opciones. El menú del día tiene precios competitivos y te puedes quitar el gusanillo con los huevos poché y albóndigas que tienen. Ah, y ¡no te olvides de probar sus postres caseros!
Entonces, para acabar, la terraza del Bar Restaurante Baviera está situada en la preciosa Pl. del Castillo, 10, bajo, 31001 Pamplona, Navarra. Un sitio que, aunque tiene sus altibajos, puede ofrecerte buenos momentos si no te importa rascarte un poco más el bolsillo.
Qué puntuación tiene el Bar Restaurante Baviera en Restaurant Guru
La verdad, si estás pensando en pasar por el Bar Restaurante Baviera, mejor reconsidera. Te lo digo de corazón: me tocó una consumición con la tómbola y me arriesgué a probar algo. Y, sinceramente, para servir una croqueta congelada, mejor ni te molesten. Al menos en otros bares la experiencia es más llevadera. Aquí la cosa fue un desastre total. Comida, servicio y ambiente: un sólido 1. ¡No gracias!
Y no soy el único que lo piensa. La comida es un saca cuartos. Las bravas son un enigma, con una salsa amarilla que parece sacada de una película de ciencia ficción. Asquerosas. Y esas alitas, ni se te ocurra pedirlas, no valen lo que te cobran. ¡Caro y malo, todo junto! Me sentí como si hubiera tirado mi dinero a la basura. 1 estrella también para este despropósito.
Como si eso no fuera suficiente, el trato deja mucho que desear. Tres euros por un café, ¿en serio? ¿Dónde se creen que están, en las Antípodas? Y si pides algo para llevar, ni se te ocurra, solo en interior y a precios de lujo. El camarero te trata como si estuviera con prisa, y no, simplemente estaba mal organizado. La sensación de estafa está en el aire, y no me queda claro cómo siguen funcionando. Definitivamente, no pienso volver.
¿Y sabes qué? En Restaurant Guru, este sitio se lleva un merecido 1 de puntuación. Con razón. Si buscas un buen rato y buena comida, te recomiendo que busques otras opciones, porque aquí solo te llevarás un mal sabor de boca.
Es recomendable visitar el Bar Restaurante Baviera con amigos o en familia
Venga, vamos al grano con el Bar Restaurante Baviera en Pamplona. Fuimos con la esperanza de disfrutar de unos buenos pinchos, pero la verdad es que nos quedamos a medio gas. Pedimos el frito de huevo poché y una mini tortilla. El huevo estaba aceptable, pero frío, lo que le quitó gracia. La tortilla tenía buena textura, pero ¡vaya, qué sosa! La atención fue correcta, ni bien ni mal, así que no puedo quejarme de eso. Pero, ¡ojo! El precio se disparó por las nubes. Casi 5€ por pincho y 3,5€ por cada bebida. En total, acabamos pagando unos 25€ por tres pinchos y tres bebidas. Sinceramente, hay lugares en Pamplona que están mil veces mejor y por menos pasta.
Otra ronda y volvimos a pedir, esta vez un pintxo de huevo poché y unas anchoas. Aquí tengo que darles el punto: las anchoas estaban ricas, pero el pintxo, otra vez frío, y eso no mola nada. Y ya cuando llegó la cuenta, me sonó un pitido en la cabeza. 3,70€ por cada caña y lo mismo por un refresco. ¡Esto se siente como un atraco a mano armada! Además, los precios de los pintxos no aparecían en la carta, lo que te deja esa sensación de que intentan estafarte. Al final, nos salió el tapeo casi como si hubiera sido una comida completa. La conclusión: pasar de este sitio si no queréis sentir que os toman el pelo.
Y para acabar, sobre si es recomendable visitar el Bar Restaurante Baviera con amigos o familia... yo diría que no, a no ser que quieras gastar un dineral en comida sosa y con un servicio regular. Hay mil sitios en Pamplona donde disfrutarías más por menos. Así que mejor ahorra tu pasta y busca otro lugar donde realmente se ofrezca calidad.
Qué tipo de ambiente se vive en el Bar Restaurante Baviera
Vale, vamos al grano. El Bar Restaurante Baviera es un lugar que, la verdad, deja mucho que desear. Empezando por las paellas, que las hacen bien, pero pagar 5€ por una botella de agua y 9,5€ por una de sidra es, en serio, una vergüenza. Te sientes estafado, y si a eso le sumas que el trato del personal es bastante inaceptable, la experiencia se vuelve totalmente desagradable. Al final, te vas con un 1 en comida, servicio y ambiente.
Si nos ponemos a hablar de las dos estrellas, la cosa no mejora mucho. El servicio estaba más o menos, pero la comida fue un desastre. ¿Quién pone calamares y patatas bravas frías en una mesa? ¿Y sin pan? ¡Vamos! Lo único bueno del sitio es la ubicación, en la Plaza del Castillo, que es un punto a favor, pero aún así, la cocina y el servicio tienen que dar un buen repaso si quieren seguir en el juego.
La experiencia tampoco fue la mejor cuando probamos su famoso huevo. Tenía el punto de poche perfecto, y al partirlo se deshacía, pero el resto... no sé tú, pero un huevo frito que sabe a gambas al ajillo no es mi idea de brunch. Por lo menos la terraza tiene calefactores y eso suaviza un poco la onda, así que le doy un 3 en comida y servicio, y un 5 en ambiente sólo por ese toque.
En nuestra visita a Pamplona en agosto, la cosa fue mejorando poco a poco. Las bravas estaban mejorables y el burrito de pollo estaba aceptable, pero al final, con dos cañas no muy frías y un tinto a 5€, la cuenta se fue a 29 euros. Tal vez no lo recomendaría, pero para estar al aire libre, no fue el peor sitio, así que le daría un 2 en comida y un 3 en ambiente.
Ideal para alguna cañita rápida, pero si buscas buena comida y trato, mejor sigue buscando.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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