
Si andas por Lumbier, no puedes dejar de pasar por el Bar Bureli. Este sitio es una joya en Plaza de los Fueros, y te va a encantar su ambiente tranquilo. Comimos en un saloncito bien chill, donde saboreamos un menú que incluía pochas y espárragos de entrantes, y lo mejor, un cordero y cochinillo asado a baja temperatura de rechupete. ¡De esos platos que te hacen sentir en casa!
La atención es espectacular, con camareras y un dueño que te hacen sentir como si fueras parte de la familia, además de que los lugareños son unos cracks. Si te apetece disfrutar de una buena terraza y un ambiente acogedor, Bar Bureli es el lugar ideal. Y ojo, si no quieres quedarte sin mesa, mejor llama y reserva. Te aseguro que vas a salir con ganas de volver. ¡Date una vuelta y disfruta de su esencia!
Bar Bureli
Página web
Horarios Bar Bureli
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–16:30 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 9:00–21:30 |
| jueves | 9:00–21:30 |
| viernes | 9:00–23:00 |
| sábado | 9:00–16:30, 19:00–24:00 |
| domingo | 9:00–16:30, 19:00–22:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bar Bureli
Dónde se encuentra el Bar Bureli
¡Tío, déjame contarte de Bar Bureli! Si no has estado, ya estás tardando. Este sitio en Pl. los Fueros, s/m, 31440 Lumbier, Navarra es una joyita. La comida está espectacular, el ajoarriero es de otro mundo, va a hacer que tu lengua baile de felicidad. Y el servicio, ni te cuento, el personal es tan amable y atento que te sientes como en casa. Además, el lugar es fresquito gracias al aire acondicionado, lo que es un puntazo en esos días calurosos. Por alrededor de 20-30 eurillos por persona, comes de lujo. Te digo que la comida, el servicio y el ambiente son 5 estrellas ¿eh?
Pero no todo es perfecto. Hay veces que parece que estás en el aeropuerto de Londres, sobre todo cuando ves que te cobran 7 euros por un bocadillo de jamón serrano. Vamos, que eso es un poco abusivo, aunque el bocata estaba bueno y bien grande. El servicio y el ambiente en esos momentos podrían mejorar, pero la comida sigue bien, así que hay que mirar el lado positivo.
Si eres de los que prefieren pedir para llevar, también es una buena opción. Probaron el plato untamorros y el codillo de cerdo, que estaban de escándalo. ¡Y el vermut de pico fino naranja no te lo puedes perder! El precio por esos platos ronda entre 10-20 euros, así que está de vicio. Eso sí, reserva porque los fines de semana el lugar puede estar a tope, pero compensa, ya que el nivel de ruido es aceptable para charlar con tus amigos.
Me gustó mucho el menú del día que tienen, es económico y casero. Tienes varias opciones para elegir y, los postres son caseros, ¡una bomba! La atención en mesa es excelente y el ambiente es genial. Si un día quieres comer algo rico, este es tu sitio.
Así que ya sabes, si estás por Lumbier y tienes hambre, no dudes en entrar al Bar Bureli en Pl. los Fueros. ¡No te vas a arrepentir!
Qué tipo de ambiente se puede encontrar en el Bar Bureli
Ya te digo, el Bar Bureli tiene su cosa. Fui después de una vapuleada por la Foz, y la cosa no podía ir mejor. Local acogedor, de esos que te invitan a quedarte, con climatización y decoración moderna que le dan un toque fresco. Te cuento, el menú del día a 12€ está de lujo. La comida está bastante bien, y el trato es súper familiar. Me dejó una buena impresión, la verdad.
Ahora, hablemos de otras experiencias. Hay quien ha ido y ha comido una ensalada normal y un entrecot que no es nada del otro mundo, y salieron con un palo de 35€ por la broma. En ese caso, la relación calidad-precio se siente un poco ajustada, sobre todo si van buscando algo más de la tierra, como dicen. Eso sí, la espera tampoco es la mejor, de 10 a 30 minutos, lo que puede quedar un poco pesado en hora pico.
Me dicen también que tienen unas hamburguesas brutales y que el servicio es muy bueno, ¡rápido y agradable! Es de esos sitios que están haciendo bien las cosas. La terraza es amplia, perfecta para ir con los perros, porque te reciben a patita aunque es un bar pequeño. Las camareras están al pie del cañón, y desinfectan todo bien. ¿Qué más se puede pedir?
En cuanto al ambiente, el Bar Bureli tiene ese aire de bar de pueblo, siempre con gente conocida. Pero también hay cabida para quienes vienen de fuera, aunque a veces el servicio puede ser un poco lento si no te conocen. Lo bueno es que, aunque el lugar sea modesto, la sensación de familiaridad y el buen rollo son palpables. En resumen, si buscas un sitio donde disfrutar después de una caminata o simplemente hacer una parada para un aperitivo, ¡aquí vas a tenerlo todo!
Cuáles son algunos de los platos destacados del menú en el Bar Bureli
Y, hablando del Bar Bureli, no puedes dejar de pasar si estás por Lumbier, está en Pl. los Fueros, s/m. En el centro del pueblo, así que no hay excusa. ¡El ambiente es de 10! La atención es espectacular, los camareros son súper amables y rápidos. De verdad, te hacen sentir como en casa. El servicio se lleva un 5 estrellas fácil.
Ahora, no voy a decir que todo es perfecto. Pedimos unas bravas y, chico, nos cobraron 7€ por unas patatas congeladas que daban pena. Era obvio que la salsa era de bote. Te lo digo así, ¡una vergüenza! Y claro, mientras las comíamos, se nos ocurrió mencionar que no había suficiente ración. Al final, un poco de customer service no hace daño, ¿sabes? Un par de patatas caseras, eso es lo que pedía.
Pero volviendo a lo bueno, la comida es bastante rica. Puedes elegir un plato combinado con lo que más te guste de su carta, y las croquetas caseras están de muerte. Tienen una terraza donde puedes ir con tu perro también, así que es genial para disfrutar cuando hace buen tiempo.
Y si te animas a pedir el menú del día, por solo 14 euros, comes bien y en buena cantidad. Todo es casero y se nota. Para los que aman la carne, debes probar el gorrin asado a baja temperatura o la ensalada Burelli, son de los platos que se destacan y que, de verdad, no te arrepentirás de pedir. Así que ya sabes, si estás en la zona, no te lo pierdas. ¡A disfrutar que es lo que toca!
Qué entrantes se mencionan en la introducción del artículo
Ya te digo que el Bar Bureli es una joyita en Lumbier. Nos llegamos como los primeros y desde el minuto uno el trato fue súper cercano. Me acuerdo de esa pizza Bureli... ¡vaya locura! Era tan grande que no pude con ella, pero no hay drama, porque mañana la tengo de desayuno. El precio es bastante asequible, rondando entre 20-30 € por persona. En comida, servicio y ambiente, les doy un 5 en todo. ¿Quién se puede quejar?
La última vez que estuvimos, hace una semana, el personal nos trató como a reyes. La atención fue de 10, siempre amables. Tienen un menú brutal con platos abundantes, y también opciones de platos a baja temperatura. Pedimos cochinillo y cordero, y antes de eso nos metimos unas croquetas y calamares. ¡Todo de lujo! Cuando entré, no me esperaba que el local fuera tan pequeño, así que si planeas ir, haz la reserva porque el restaurante de arriba es más que acogedor, son unos cuantos lugares.
Estaba de turismo y, de repente, se nos hizo tarde. A las 15:15, ya casi sin opciones, llamé al Bureli y, aunque iban a cerrar, nos esperaron con los brazos abiertos. Nos dieron de comer con una amabilidad que es difícil de encontrar hoy en día. La experiencia fue tan chula que me quedó la sensación de querer volver una y otra vez.
Por lo visto, no solo yo tengo buena experiencia. Otros también se dejaron llevar por el sabor en sus hamburguesas, dicen que las de potro y ternera son para quitar el hipo. No todo fue formalidad, pero el ambiente me pareció muy bueno, a pesar de no poder comer en el salón por estar con la perra. ¡No hay problemas, aquí solucionan todo! Ya sabes, cuando vayas a ver la Foz de Lumbier, ¡el Bureli es una parada obligada!
Por cierto, respecto a los entrantes que mencioné al principio, tienes que probar las croquetas y los calamares. Eso sí que no falla, están de rechupete y van a ser un gran comienzo para cualquier comida ahí.
Cómo se describe el cordero y el cochinillo en el Bar Bureli
La experiencia en el Bar Bureli es toda una montaña rusa. Por un lado, hay quien alaba la comida casera y el trato que, para ser sinceros, es bastante bueno. Un lugar que se lleva 5 estrellas por la comida rica y un servicio que está ahí para ayudar. El ruido es bajo, así que puedes charlar tranquilamente sin que parezca un mercado. Además, no vas a esperar nada, porque te sientan sin demora. Vayas solo a tomar algo o a comer, en tu bolsillo te vas a dejar entre 10 y 20 € por persona. Un descubrimiento, sin duda.
Pero no todo son flores. Hay historias de terror que hacen que las ganas de volver se te quiten. Imagínate hacer una reserva para comer a las 15:00 y a las 16:00 todavía sin mesa. Cuando por fin te sientas, te meten prisa como si estuvieras en una carrera. La comida que llega está descompensada, con porciones que ni siquiera llenan un plato. Te dicen “no te preocupes, que ya verás cómo comes,” y tú solo piensas en la injusticia. Pides un plato infantil y resulta que no es lo que esperabas. Al final, te descuentan 2 € pero eso no compensa el mal rato. Ahí es donde piensas: “Si van a manejar el servicio así, mejor no vuelvo.”
Y luego están las reseñas mixtas. Algunos llegan de noche, cansados y con hambre, y el Bureli les salva con atención amable y un buen vino. Aunque luego te dices: “¿Por qué solo ofrecen un menú corto de 25 €?” Hay críticas que se sienten como un balde de agua fría, dejando claro que hay mucho margen para mejorar.
Y sobre el cordero y el cochinillo, mira, lo que dicen es que suelen ser buenos, pero no siempre parece que estén a la altura de lo esperado. Al parecer, dejan a la gente con ganas de más, y el menú corto a veces no ayuda. A fin de cuentas, parece que se les va la mano con las reservas, y si el dueño no puede con ello, es mejor no aceptar más mesas.
Qué hace que la atención en el Bar Bureli sea especial
Si estás por Lumbier, no te puedes perder el Bar Bureli, un lugar que no es solo un bar, sino un restaurante que le da al paladar lo que merece. Te vas a encontrar con un local bien preparado, eso sí. La chica que nos atendió era un encanto, amable y super profesional. Te das cuenta de que aquí saben lo que hacen, y la relación calidad-precio está bastante bien. Si vuelvo por estas tierras, estoy seguro de que repetiría sin dudar.
El café mañanero es otro nivel. Imagínate un bizcocho que se derrite en la boca, acompañado de unas pochas, gorrín y cordero que te dejarán dando brincos de felicidad. Gotzone, nuestra camarera, se portó de lujo, y aunque las natillas de postre estaban frías y les faltaba un toque de sabor, la experiencia fue tan buena que, realmente, se olvida rápido. Estuvimos a gusto, y eso cuenta mucho. Si tienes la oportunidad, ve por su menú del día, saldrás comiendo como un rey.
Otra vez ahí, no me terminaba de creer lo que veía, ¡las cantidades son abundantes! Pedimos unos bocadillos y bebida, y salimos saciados. El ambiente es muy acogedor, y aunque es un sitio donde van turistas, de alguna forma no se siente comercial. Tiene ese toque de ser un sitio al que te gustaría volver.
Tal vez hay un par de cosas que mejorar. Hubo una experiencia en la que el menú económico no estuvo a la altura: albóndigas congeladas y arroz insípido, para ser justos, solo se salvaban las pochas. Ah, y no olvidemos que agosto era un horno, sin aire acondicionado, que te hace sudar la gota gorda. Pero en general, la atención fue rápida y siempre estuvieron pendientes.
Y dirás, ¿qué es lo que hace que la atención en el Bar Bureli sea especial? Aparte de la comida rica, está la calidez y amabilidad del personal, especialmente de Gotzone, que cuida de los clientes hasta en los pequeños detalles, como sacar agua para tu perra en un día caluroso. Eso es lo que realmente marca la diferencia: te hacen sentir como en casa. Sin duda, un lugar donde da gusto pasar el rato.
Es recomendable hacer una reserva en el Bar Bureli
Y bueno, si estás buscando un sitio chido para comer o tomar algo, Bar Bureli es el lugar. Está en Pl. los Fueros, s/m, 31440 Lumbier, Navarra. Nada más llegar, el ambiente te atrapa: buenas vibras y un par de mesas que invitan a sentarte a charlar con la peña. Tienen una carta que no decepciona, ya sea para un bocata rápido o para disfrutar una comida más a fondo. Los precios están bien y el trato es de esos que te hacen sentir como en casa.
La decoración es bastante sencilla, pero eso le da un toque auténtico. Lo que importa aquí es el buen rollo y la buena comida. Te digo, si te gustan los platos de la zona, aquí no te van a dejar con hambre. Entre caña y caña, puedes probar unas raciones que están de 10, perfectas para compartir y pasar un buen rato con los colegas.
Lo que sí, ten en cuenta que a veces se llena bastante. Si vas un viernes o sábado, ya sabes cómo se pone eso. Así que, sí, es recomendable hacer una reserva. Así te evitas quedarte esperando sin saber si vas a pillar mesa. Si decides que no quieres arriesgarte, llámalos antes y asegúrate un sitio. ¡Ya me contarás cómo te va!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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