
Si estás por Ucero y tienes hambre, no puedes perderte La Parrilla de San Bartolo. Este lugar es perfecto para disfrutar de unas carnes y pescados que te dejarán con ganas de más. Pero ojo, aquí hay que reservar en uno de sus dos turnos: 13:30 o 15:30. Ten en cuenta que, aunque llegues antes que tus amigos, si conocen al dueño, su prioridad es para ellos. Así que, ¡a poner en la agenda esa llamada!
El ambiente es súper acogedor, ideal para disfrutar con la familia o amigos. Y si eres de los que aman el aroma a leña quemada y la buena comida, este es tu sitio. Ah, y un detalle importante: el dinero de la reserva te lo devuelven solo si cancelas con dos días de antelación. Así que asegúrate de que no se te escape este plan. ¡Prepárate para una experiencia de lujo gastronómico que, por cierto, tiene un montón de buenas reseñas!
La Parrilla de San Bartolo
Horarios La Parrilla de San Bartolo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:30–17:30, 20:30–23:30 |
| martes | 12:30–17:30, 20:30–23:30 |
| miércoles | 12:30–17:30 |
| jueves | 12:30–17:30 |
| viernes | 12:30–17:30, 20:30–23:30 |
| sábado | 12:30–17:30, 20:30–23:30 |
| domingo | 12:30–17:30, 20:30–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Parrilla de San Bartolo
Dónde se encuentra La Parrilla de San Bartolo
¡Tío, tienes que conocer La Parrilla de San Bartolo! Este sitio en Calle Carr. de San Leonardo, S/N, 42317 Ucero, Soria es un patrón de lo que debe ser un buen restaurante. Desde que llamas para hacer la reserva, la atención es de 10. El personal es super atento y profesional, siempre pendientes del bienestar de los clientes. 5 estrellas, sin duda.
Y la comida, madre mía, ¡es un festival de sabores! La ensalada de ventresca es enorme, perfecta, con todo en su punto. Los chipirones son de otro mundo, y el rodaballo a la brasa... ¡qué frescura y sabor! Y no olvidemos el postre: esa mousse de limón está para llorar de lo buena que está. La verdad, me quedé encantada y estoy deseando volver con amigos y familia.
La vez que fui con colegas, un chuletón, cecina, y solomillo que estaban brutales. Los postres, ni te cuento. El servicio fue excepcional, siempre con buen rollo y súper atentos. Y el ambiente, genial para disfrutar de la comida. Prepárate para gastar unos 30-60 € por persona, pero te aseguro que el festín vale cada céntimo.
El lugar es acogedor, con zonas interiores y una terraza al aire libre que le da un toque especial. Por cierto, si planeas ir, mejor haz reserva. Y ya para que lo tengas claro: La Parrilla de San Bartolo está en Calle Carr. de San Leonardo, S/N, 42317 Ucero, Soria. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de comida se ofrece en este restaurante
Mira, si estás buscando una buena parrilla, La Parrilla de San Bartolo es el lugar al que tienes que ir. Después de hacer una ruta por el Cañón del Río Lobos con tu hijo, este sitio es el cierre perfecto. Nos quedamos super satisfechos con las raciones de carne que te sirven, son generosas y llenan. Y ni hablar del postre, que para él fue un plus. El servicio es muy agradable y eso siempre cuenta, ¿no? Recomendable 100%. El precio es muy asequible, entre 20-30€ por persona, y de verdad, te van a tratar bien.
Lo que más me flipó fueron los platos típicos de la zona, siempre bien cocinados y a un precio moderado. Si te acercas, asegúrate de probar los torreznos con pan fresco, son una delicia. También están los pimientos rellenos y los chipirones, que son una bomba. ¡Ah, y no olvides la leche frita! El trato, especialmente el de Alicia, fue tan amable que sentí que estábamos en casa. El ambiente es genial, y aunque he ido numerosas veces, siempre es un acierto. Recuerda que es mejor hacer reserva, sobre todo si vas en grupos.
Si te preguntas qué tipo de comida ofrecen, básicamente todo está preparado a la brasa y tienen opciones tanto carnívoras como vegetarianas. Así que, ya sea que vayas después de un día de deporte o con la familia, La Parrilla de San Bartolo es un sitio que no decepciona. Y para aquellos que llevan a los peques, aquí también son bienvenidos. Además, hay un montón de plazas de aparcamiento gratuitas, así que no hay excusa. ¡Dale una oportunidad y disfruta!
Es necesario hacer una reserva para comer en La Parrilla de San Bartolo
Mira, si estás buscando un sitio donde comer en Ucero, La Parrilla de San Bartolo es una parada obligatoria. Este mesón está a un paso del Cañón del Río Lobos, así que ya sabes que vas a disfrutar. La cosa aquí es que la comida es impresionante y las raciones son más que correctas, algunas hasta abundantes. Tienes que probar los embutidos y esas costillitas de lechal a la brasa. También los pimientos rellenos y el bacalao son una delicia. Y ojo, no dejes de lado la tarta de queso de postre, ¡te va a flipar!
Voy muy seguido y, la verdad, siempre salgo con esa sensación de satisfacción total. Aunque suele estar lleno, especialmente en verano, el ambiente es muy cercano y alegre. El equipo que lleva el lugar lo hace con un amor que se nota. Son atentos, profesionales y siempre con una sonrisa, sin importar lo a tope que estén. De verdad, es un sitio donde se siente el cariño en cada plato.
Y no me digas que el precio es un problema. La relación calidad-precio es muy buena, desde 30 a 40 euros por persona en general. Y si echas un vistazo a la carta, verás que las opciones están muy bien pensadas. Además de las carnes a la brasa, también los chipirones a la plancha y las vieiras son un acierto seguro.
Ahora, si estás pensando en ir, te lo recomiendo: mejor haz una reserva. Siempre hay gente, y aunque el tiempo de espera no supera los 10 minutos, nunca está de más asegurar tu mesa, sobre todo si vas con un grupo grande. Así que ya sabes, prepara la pandilla y vete a disfrutar, ¡que te lo va a agradecer el estómago!
Cuáles son los horarios disponibles para las reservas
La Parrilla de San Bartolo es un buen sitio para comer si andas por Ucero, justo al lado de la carretera. La comida tiene matices ricos y el personal se porta de lujo. La carta está chula, con variedad de entradas y una buena selección de carnes y pescados a la brasa. Te puedes dejar un precio de 20 a 30 € por persona, lo cual está bastante decente para lo que ofrecen. Si te gusta el buen queso y la picaña, aquí la sacan bastante rica, pero tampoco esperes que te vayas con la boca abierta. Es recomendable, pero no indispensable.
Ese día, el menú no incluía bebida, lo que no tiene mucho sentido, la verdad. No puedes ponerte a comer como un rey y luego quedarte seco, ¿no? Aún así, el servicio estuvo sobresaliente, así que en ese aspecto no hay quejas. Me gustaron mucho dos platos: la leche frita y la cecina, muy sabrosos. Pero aún así, como que no me entusiasmaron del todo.
Si andas buscando un sitio donde cenar después de unas buenas caminatas por el Cañón del Río Lobos, este es el lugar. A veces está a tope, así que lo mejor es reservar con antelación, especialmente en agosto. El menú es un buen trato, por unos 26 € te hartas de pimientos rellenos de bacalao, sepia a la plancha y un chuletón que está de relajo. Además, los postres son caseros y están buenos.
En cuanto a la pregunta de los horarios para reservas, te puedes pasar a lo largo del día, pero lo mejor es llamar por la tarde. No olvides que el aparcamiento puede ser un poco complicado justo en la puerta, pero al entrar en el pueblo se encuentra con facilidad, así que no te estreses por eso. ¡A disfrutar!
Qué sucede si llego antes que mis amigos
Mira, si estás por Ucero y te apetece comer, no puedes dejar de ir a La Parrilla de San Bartolo. El lugar es un clásico y, de verdad, no entiendo cómo no ha reventado aún. El tal Bartolo es un legionario de la hostelería, y lo ves al mando en la barra, con su vino en la mano, charlando con sus colegas. ¡Eso ya es una señal de que aquí se come de lujo! La última vez que fui, estaba muerto de hambre después de una ruta, y me lancé a la ensalada fresquita. Justo lo que necesitaba para recargar pilas. Y no te cuento de la tabla de embutidos, que estaba correcta, pero la carne… ¡Eso sí que fue un puntazo!
Desde que pones un pie en el sitio, todo es positivo. El ambiente es bastante acogedor y la camarera es un auténtico amor, super maja. Ya nos advirtió que teníamos que probar la oreja y la cecina, ¡y vaya si acertó! Pero lo que realmente me voló la cabeza fue la carne, en su punto de cocción perfecta y de una calidad espectacular. Aunque llegamos sin ganas de postre, nos convenció con la tarta de queso y, en serio, no falló. Te lo digo así: ¡Es un sitio para repetir, fácil un 10/10!
El servicio es rápido y muy bien organizado. Las raciones son generosas y, por el precio que pagas, que ronda entre 20 y 40€ por persona, está más que justificado. Ojo, eso sí, ¡mejor haz reserva! Si no, puedes quedarte sin mesa, y aparcar por la zona puede ser un lío. Hay callecitas alrededor, pero prepárate para lo que encuentres.
Ahora, sobre el tema de llegar antes que tus colegas: no te preocupes, que aquí no hay problema en que te acomodes mientras esperas. Aunque el sistema de mesas puede ser un poco caótico, lo mejor es que te sientes y esperes a que lleguen. Recuerda que a veces el comedor puede estar algo lleno, y no estaría de más llevar un poco de paciencia contigo. Así que ve temprano, relájate y disfruta de un buen vino mientras esperas. ¡No te vas a arrepentir de venir aquí!
El dueño del restaurante tiene preferencia sobre los clientes
Te cuento, si alguna vez estás por Ucero, no te cortes en pasarte por La Parrilla de San Bartolo. Es un lugar de esos que no se complican, ¿sabes? Nada de ínfulas. Aquí la brasa está a la vista, el ambiente es más de pueblo que otra cosa, y la comida, aunque sencilla, está bien hecha. La calidad-precio, ni te cuento, ideal para cuando andas con el bolsillo un poco apretado. Lo mejor, la camarera. Esa chica es un encanto, te trata como si estuvieras en casa y eso siempre se agradece. Si te decides a ir, no puedes perderte la tarta de hojaldre, es un must.
Pero bueno, no todo es color de rosa. Hay quien ha tenido menos suerte y ha salido escaldado del sitio. Una crítica decía que eso de reservar no sirve de nada porque a las 13:30 ya no tienen ciertos platos, entre ellos el famoso lechazo al horno. O sea, ¿en serio? Vale que el menú son 26 pavos pero ¿sin bebida? En un pueblo de Soria, eso es un poco de chiste. Y lo de las costillas secas y las alubias recalentadas deja mucho que desear. Al final, tres menús y tres cañas por 100€, te deja helado.
El ambiente puede ser una locura, ruido que flipas, y si te toca en la zona de bar, prepárate para no poder escuchar ni a tu sombra. Lo que me hace preguntar, ¿realmente tiene el dueño preferencia sobre los clientes? La verdad es que parece que sí, porque de lo que se escucha, el enfoque está en llenar el sitio sin asegurar que lo que sirven esté a la altura. Un poco triste, la verdad. Así que si decides arriesgarte, pide lo seguro y espero que tengas mejor suerte que otros. ¡Suerte!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en La Parrilla de San Bartolo
Si andas por Ucero y quieres hacer una paradita, La Parrilla de San Bartolo es el sitio ideal para comer. Te lo digo en serio, siempre está a tope, así que haz una reserva si no quieres quedarte con las ganas. El trato de las camareras es de lo mejor, te hacen sentir como en casa. La semana pasada fui dos veces y las dos fueron fenomenales. Si quieres algo para disfrutar, no puedes dejar de probar el lagarto, el chuletón y el solomillo. Y de entrantes, sí o sí pide los chipirones, son la bomba.
Pero que no se te olvide, aquí no solo se trata de carne, también tienen opciones que no te dejarán indiferente. Los chipirones a la plancha son espectaculares y si te gusta experimentar un poco más, las mollejas y el entrecot están que flipas. Y ojo, no te saltes el postre porque su leche frita es pura gloria, ¡nada pesada y con un sabor que enamora!
El ambiente es muy acogedor y tranquilo, perfecto para relajarse después de un paseo por el cañón de Río Lobos. Cuando estuve allí, la ensalada mixta y el chuletón de añojo hicieron que todo valiera la pena, el servicio casi familiar y la comida abundante, ¿qué más quieres? En general, puedes esperar un ambiente genial, buena compañía y un servicio cercano. Así que si pasas por la zona, no dudes en hacer una parada en La Parrilla de San Bartolo, ¡te prometo que volverás!
Es un lugar adecuado para ir en familia
Tienes que conocer La Parrilla de San Bartolo, es un restaurante que se ha ganado 5 estrellas sin despeinarse. La comida castellana es su fuerte y la calidad de los platos es de otro nivel. La camarera que nos atendió fue un encanto, siempre atenta y lista para lo que necesitáramos. Si te pasas por allí, tienes que probar la paletilla de cordero, te digo que estaba jugosa y bien hecha. Ah, y no te olvides de pedir la ensalada, y seguro que caen un par de tapas de chorizo y morcilla de arroz que estaban de muerte.
El tema de la relación calidad-precio es otra cosa donde destacan. Por 30-40 € por persona, ¿qué más quieres? Los calamares y las zamburiñas que comimos estaban fresquísimos. Además, el servicio fue rapidísimo, así que no te vas a estar esperando allí una eternidad. La comida le da un 5, el servicio un 4, y el ambiente un 5. Un lugar donde volver, sin duda.
La próxima vez que vayas a Ucero, no te olvides de este sitio. La chica que parecía la encargada se nota que sabe lo que hace. Nos atendió de 10 y la verdad, la comida es espectacular. Ideal para ir en grupo o con familia. El menú que incluyó ensalada mixta y otros platos recomendados nos dejó más que satisfechos. Además, al final te ofrecen unos postres caseros que vuelan, como la tarta de queso que estaba para chuparse los dedos.
Y para las familias, sí, es un lugar bastante adecuado. La atención a los peques también es buena, sus platos de judías pintas y lomo de cerdo dejaron a los niños felices. Así que si buscas un sitio donde comer cómodamente con los tuyos, La Parrilla de San Bartolo lo tiene todo: buena comida, servicio amable y precios que no te arruinan. ¡Repetirás!
Se puede disfrutar de comida con sabor a leña en este restaurante
Mira, si estás buscando un sitio donde comer bien en Ucero, La Parrilla de San Bartolo es una opción que no te puedes perder. Con 4 estrellas de nota, este lugar tiene una comida muy rica y abundante. Yo probé el bacalao y estaba de diez, pero los que fueron conmigo no paraban de hablar del lechazo. O sea, que lo que pidieron estaba brutal. Eso sí, la camarera era un poco seca, hasta daba miedo pedirle algo. Pero no te preocupes, que la cocinera es un encanto y salió a echarle una mano.
El ambiente también está bastante bien, un 4 en ambiente. Es un sitio acogedor donde puedes disfrutar de una buena charla mientras te comes un buen plato. El precio por persona ronda entre los 20-30 €, así que está bastante ajustado para lo que ofrecen. La ensalada mixta es un must, buenísima y te deja listo para lo que viene. La relación calidad-precio es top porque la comida es rica y el trato, aún con la camarera de miedo, es aceptable.
Y si te estás preguntando si puedes disfrutar de comida con sabor a leña, la respuesta es sí. Por lo que he oído y lo que he probado, el lechal y el entrecot estaban en su punto, y no te olvides que la calidad del producto se nota. Así que ya sabes, si pasas por allí, haz una reserva y disfruta de algo bueno. ¡A comer se ha dicho!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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